Criterios para la Clasificación de PYMES y Empresas Participadas
En el mundo empresarial, las pequeñas y medianas empresas (PYMEs) son consideradas el motor de la economía, representando una parte significativa del tejido productivo de la mayoría de los países. Abrimos el artículo con una realidad empresarial: en España las pequeñas y medianas empresas (pymes) son el motor económico del país. Basta con ver los datos para comprobar que representan una parte significativa del tejido empresarial. En concreto, son alrededor del 98 %. En España, más de 9 de cada 10 sociedades pueden ser consideradas como PYME. Las pymes constituyen una parte esencial de la economía global. Los últimos datos de la Oficina Europea de Estadística (Eurostat) demuestran que estos negocios suponen más del 99 % de las compañías de la UE.
Para acceder a las diferentes ayudas y subvenciones disponibles, es fundamental entender qué se considera exactamente una PYME desde el punto de vista legal y administrativo. Es fundamental que las empresas interesadas se aseguren de cumplir con los criterios establecidos y se mantengan informadas sobre las posibles modificaciones en la normativa vigente. Pero, ¿qué se considera exactamente una pyme y cuáles son los requisitos pyme que hay que cumplir? Cuando se habla de pequeñas y medianas empresas, una de las dudas que puede surgir es la de identificar claramente qué tipo de compañías se pueden considerar como tales.
¿Qué es una PYME? Definición Oficial
La Unión Europea, a través de su Recomendación 2003/361/CE, define los conceptos de microempresa, pequeña empresa y mediana empresa, tratando fundamentalmente de fijar el marco adecuado para coordinar las subvenciones y ayudas de tipo público a las pymes dentro de la Unión Europea. En el contexto de las subvenciones, la Unión Europea (UE) ha establecido una definición precisa de lo que se considera una PYME, recogida en la Recomendación 2003/361/CE. Su definición oficial también se puede encontrar en el reglamento nº 651/2014 de la Comisión Europea, concretamente en su Anexo I.
Una pyme solo puede ser llamada así si es una empresa. Según dicho documento, se considerará empresa “toda entidad, independientemente de su forma jurídica, que ejerza una actividad económica. En particular, se considerarán empresas las entidades que ejerzan una actividad artesanal u otras actividades a título individual o familiar, así como las sociedades de personas y las asociaciones que ejerzan una actividad económica de forma regular”. Además, los profesionales autónomos tienen la consideración de pymes cuando cumplan con los criterios del número de empleados e importes financieros y ejerzan actividad económica.
De manera específica, se define a las pymes (en el Reglamento 651/2014 de la Comisión Europea) como empresas que ocupan a menos de 250 personas y cuyo volumen de negocios anual no excede de 50 millones de euros o su balance general anual no excede de 43 millones de euros. En el escrito también se especifica que en la categoría de PYME (microempresas, pequeñas y medianas empresas) puede enmarcarse en aquellas compañías que ocupan a menos de 250 personas y cuya facturación es inferior a 50 millones de euros o cuyo balance general anual está por debajo de los 43 millones de euros.
Criterios Clave para ser Considerada PYME
La Unión Europea clasifica las PYMES en función de dos criterios principales: el número de empleados y el volumen de negocio anual o balance general. Para pertenecer a una categoría se debe cumplir el límite de número de empleados y no superar la cifra de volumen de negocio o la de balance general. Para cada categoría se ha de cumplir el criterio del número de trabajadores y uno de los otros dos, facturación o activo, de manera indistinta. Esta Recomendación persigue evitar que empresas que no sean realmente pymes, y que tengan un poder económico mayor, puedan beneficiarse de los mecanismos de apoyo público destinados específicamente a ellas.
Los criterios clave para ser considerada PYME son:
- Número de empleados (UTA): Una PYME es una empresa que tiene menos de 250 empleados.
- Volumen de negocio o balance general anual: Además del número de empleados, otros requisitos legales para ser PYME que se deben cumplir son, al menos, una de las siguientes condiciones financieras:
- Un volumen de negocio anual que no exceda los 50 millones de euros.
- El balance general anual no exceda de 43 millones de euros.
- Independencia de la empresa: La empresa debe ser independiente (empresa autónoma), es decir, no debe estar controlada por otra empresa o grupo de empresas que no sean PYMEs.
Tipos de PYMES y sus Límites
Así pues, las pymes pueden ser muy diferentes entre sí. Para dividirlas se habla de tres tipologías distintas: micro, pequeñas y medianas empresas. El término PYME engloba estas tres categorías. Como se ha visto anteriormente, las compañías se pueden clasificar en microempresas, pequeñas, medianas y grandes empresas.
A continuación, se detallan los límites específicos para cada tipo de PYME:
| Categoría de PYME | Empleados (UTA) | Volumen de Negocio Anual | Balance General Anual |
|---|---|---|---|
| Microempresa | Inferior a 10 | ≤ 2 millones de euros | ≤ 2 millones de euros |
| Pequeña Empresa | Inferior a 50 | ≤ 10 millones de euros | ≤ 10 millones de euros |
| Mediana Empresa | Inferior a 250 | ≤ 50 millones de euros | ≤ 43 millones de euros |
Una microempresa se considera como aquella sociedad que tiene una plantilla inferior a 10 personas y que tiene un volumen de negocios anual de como mucho 2 millones de euros. Por su parte, una pequeña empresa sería la que ocupa a menos de 50 trabajadores y factura o tiene balance anual menor a 10 millones de euros. La mediana empresa, como comentábamos, es la que cuenta con menos de 250 empleados e ingresa 50 millones de euros anuales a lo sumo.
Cálculo de los Límites de PYME
Para realizar la estimación del personal y los importes financieros hay que recurrir al último ejercicio contable cerrado y hacer los cálculos sobre una base anual. Al efectuar los cálculos, debería utilizar los datos que figuren en las últimas cuentas anuales aprobadas de la empresa. Se tendrán en cuenta a partir de la fecha en la que se cierren las cuentas. El total del volumen de negocio se calcula sin contabilizar el IVA ni los tributos indirectos. El total de volumen de negocios se calculará sin el impuesto sobre el valor añadido (IVA) ni tributos indirectos. Si se trata de una empresa de nueva creación que todavía no tengan sus cuentas cerradas, lo que se hace es usar datos basados en estimaciones referente al ejercicio financiero.
Las empresas que experimentan un cambio de propiedad deben evaluarse examinando su estructura accionarial en el momento de la transacción, no en el del cierre de las últimas cuentas.
El Factor "Empresa Participada"
Además, es importante tener en cuenta si la empresa forma parte de un grupo empresarial. Según la categoría en la que encaje una empresa, puede ser necesario que incluya datos de una o varias empresas al efectuar el cálculo de las condiciones para ser pyme.
Una sociedad participante es la entidad que invierte en la sociedad participada, adquiriendo acciones o participaciones que le permiten influir en la toma de decisiones estratégicas. La sociedad participante, al tener una parte de las acciones o participaciones, puede influir en las decisiones estratégicas. Este tipo de modelo permite a los inversores beneficiarse de las operaciones de una empresa sin necesidad de involucrarse en su gestión diaria. La constitución de una sociedad participada puede darse de diferentes maneras. Las sociedades participadas no están limitadas a un solo tipo de empresa. En el sector privado, fondos de inversión, capital de riesgo y corporaciones suelen ser las entidades que más participan en este tipo de relaciones.
Otra razón para crear una sociedad participada es para implementar estrategias de crecimiento. La diversificación también es una ventaja clave. Las empresas pueden adquirir participaciones en diferentes sectores o mercados, reduciendo así su exposición a riesgos específicos de la industria. Un ejemplo de esto es Telefónica, la multinacional española, que participa en diversas empresas de telecomunicaciones en diferentes mercados.
Estabilidad en la Clasificación de PYME: Artículo 4, Apartado 2
Para que una empresa pueda ser considerada una pyme es indispensable que esta cumpla con los límites máximos establecidos en el requisito referente a los efectivos o número de trabajadores de las pymes. En cambio, para obtener la condición de pyme, solo es necesario que, una vez se cumpla con el primer requisito, la empresa cumpla con uno de los otros dos requisitos, referentes a la cifra de volumen de negocio y de balance general. De esta manera, que una empresa supere uno de los dos límites máximos previamente establecidos no implicará que dicha empresa no pueda ser considerada una pyme.
En la misma línea, aquellas empresas consideradas pymes solo perderán su condición cuando superen los umbrales establecidos (bien sea excediéndose en lo referente al requisito de efectivos o a ambos requisitos financieros) durante dos ejercicios consecutivos. El artículo 4, apartado 2, proporciona estabilidad y certidumbre a las empresas que se encuentran próximas a los umbrales definidos y corren el riesgo de superarlos temporalmente durante un ejercicio excepcional o en mercados volátiles. Así, en el caso de que una empresa supere los niveles máximos establecidos para los efectivos o el ámbito financiero durante el año de referencia, este hecho no afectará a su situación y conservará la condición de pyme que tenía al inicio del ejercicio contable. La finalidad del artículo 4, apartado 2, de la definición de pyme es garantizar que las empresas que crezcan no resulten penalizadas con la pérdida de condición de pyme a menos que superen los umbrales pertinentes durante un período prolongado.
PYMES en España: Marco Legal y Tributario Específico
Para ser reconocida como pyme en España, tu empresa debe figurar correctamente en el Registro Mercantil. Por otra parte, entre los requisitos para pymes más básicos está la obligación de llevar una contabilidad acorde a la normativa vigente y a presentar las cuentas anuales. Conocer los requisitos que tiene que cumplir una microempresa es fundamental para elegir la estructura empresarial más conveniente.
Lo cierto es que no hay un criterio único para identificarlas y según el ámbito de la gestión en el que te muevas, deberás tener en cuenta una clasificación u otra. Por ejemplo, no será lo mismo una pyme para el ayuntamiento o la comunidad autónoma a los que solicites una ayuda pública, que para Hacienda a la hora de liquidar el impuesto sobre sociedades. Los criterios que acabamos de conocer no son los mismos que sigue la Administración Tributaria. La Ley 27/2014 del Impuesto de Sociedades considera entidades de reducida dimensión aquellas cuya cifra anual de negocios en el periodo medio anterior sea inferior a 10 millones de euros.
En cambio, para la Administración Tributaria el criterio que permite clasificar a las pymes, que ella denomina “entidades de reducida dimensión”, es únicamente el de su facturación anual. De este modo, la Ley 27/2014, de 27 de noviembre, del Impuesto sobre Sociedades, considera empresas de reducida dimensión a aquellas sociedades cuyo importe neto de la cifra de negocios, en el período inmediato anterior, resulta inferior a 10 millones de euros. Esta clasificación solo resulta vinculante para determinadas materias, como las ayudas estatales y la aplicación de los fondos estructurales o de los programas comunitarios. Por tanto, el criterio contable para delimitar el concepto de pyme, al igual que el de la Unión Europea, atiende a las características de activo, facturación y número medio de trabajadores, aunque -como puedes observar- con límites diferentes.
Ventajas de ser una PYME
Que una empresa sea reconocida como PYME le garantiza una serie de ventajas significativas que pueden ser cruciales para su desarrollo y crecimiento. Cumplir con los requisitos para ser considerado PYME es fundamental, ya que permite acceder a ayudas y subvenciones específicas para este tipo de empresas. Además, facilita el acceso a líneas de financiación y a programas de apoyo empresarial que fomentan el crecimiento y la competitividad de las pymes en el mercado. Esta distinción es relevante porque muchas subvenciones están dirigidas específicamente a una de estas subcategorías. Esto no es un simple capricho, ya que las pymes pueden conseguir muchas ayudas y subvenciones que no están disponibles para otro tipo de empresas. El esfuerzo de definición y clasificación de las pymes para que reciban el apoyo que necesitan es importante.
Algunas de las ventajas de ser una PYME incluyen:
- Posibilidad de acceder a ayudas y subvenciones específicas.
- Tributación reducida.
- Simplificación contable. Se pueden acoger al Plan General de Contabilidad para Pymes, lo que facilita la gestión contable y financiera.
- Facilidades en la contratación.
- Incentivos para empresas tecnológicas e innovadoras.
- Beneficios específicos en el Impuesto de Sociedades, IVA y Retenciones y pagos a cuenta.
Importancia y Datos Relevantes de las PYMES en España
Las pymes y todo lo que estas representan son piezas clave en el tejido productivo y en la economía de España, así como en el conjunto de la Unión Europea: nueve de cada diez empresas son pymes y estas generan dos de cada tres puestos de trabajo. Según datos del Foro Económico Mundial, estas compañías generan más del 70 % del empleo en el Sur Global (países en vías de desarrollo) y crean dos de cada tres puestos de trabajo en la UE.
Pese a los efectos de la pandemia, el número de pymes ha seguido creciendo a lo largo del año 2021, de la misma manera que lo ha hecho el empleo generado por las mismas. En concreto, según los datos recogidos en los Informes elaborados por la D.G. de Industria y de la PYME, la situación de las pymes en España ha evolucionado de la siguiente manera:
- A enero de 2021:
- Número total de pymes activas: 2.879.948
- Empleo generado: 10.131.728
- A noviembre de 2021:
- Número total de pymes activas: 2.928.418
- Empleo generado: 10.641.646
En ambos casos, los sectores que predominan son el sector servicios, la construcción, el sector agrario y la industria. Según el informe Cifras Pyme 2024, en diciembre de 2024 en España había 2.948.527 empresas, de las cuales 1.139.427 eran microempresas. Esto supone que el 38,64 % de las empresas de nuestro país son microempresas. En este informe llama la atención el reducido número de grandes empresas.
Ejemplos de PYMES Exitosas en España
En España existen miles de PYMES que han logrado consolidarse como referentes en sus respectivos sectores, demostrando que con innovación, adaptación al entorno y una buena estrategia, es posible alcanzar el éxito sin ser una gran corporación.
- PANGEA The Travel Store: esta agencia de viajes ha revolucionado el sector turístico en España con un modelo de atención personalizada y espacios físicos que combinan tecnología, asesoramiento experto y experiencias a medida.
- Mr. Wonderful: nacida como una pequeña tienda online de productos de papelería y regalos con mensajes positivos, esta empresa se ha convertido en un fenómeno de marca. Mr. Wonderful se ha convertido en un ejemplo para pymes, ya que ha sabido aprovechar las redes sociales para crecer y expandir su negocio de papelería y hogar. Aunque inicialmente era una pequeña empresa, el crecimiento constante ha llevado a Mr. Wonderful a cumplir con los requisitos o criterios de una mediana empresa.
- TuMédico.es: es una plataforma online que conecta pacientes con centros médicos privados a precios accesibles.
- Cerveza La Virgen: esta cervecera artesanal de Madrid comenzó como una microempresa que apostaba por procesos tradicionales y producción local.
