Empresa Ordinaria y PYME: Entendiendo el Tejido Empresarial
Cuando hablamos del tejido empresarial en España, las siglas PYME aparecen constantemente. Las siglas PYME hacen referencia a las pequeñas y medianas empresas. Se trata de organizaciones que, por su tamaño, tienen ciertas características comunes en cuanto a número de empleados, volumen de facturación y estructura organizativa. Las PYMES representan más del 99% del tejido empresarial en España, lo que pone de manifiesto su importancia estratégica. Las pymes constituyen una parte esencial de la economía global. En 2024, estas compañías empleaban a 89,8 millones de personas, lo que equivale al 65 % del empleo asalariado del sector, y generaron más de la mitad (53,6 %) del valor añadido total.
“La intención detrás de todo esto es facilitar que se desarrolle un negocio, se monte una empresa o se cree una startup para generar y crear riqueza”, explica María Pérez.
Clasificación de las PYMES
La Unión Europea clasifica las PYMES en función de dos criterios principales: el número de empleados y el volumen de negocio anual o balance general. Esta clasificación se basa principalmente en tres aspectos: el número de empleados, el volumen de negocio anual y el balance general. Además, es importante tener en cuenta si la empresa forma parte de un grupo empresarial.
La definición de PYME que se emplea a estos efectos suele ser la que figura en la Recomendación de la Comisión 2003/361/CE, de 6 de mayo de 2003. Según esta Recomendación, la categoría de microempresas, pequeñas y medianas empresas (PYME) está constituida por las empresas que ocupan a menos de 250 personas y cuyo volumen de negocios anual no excede de 50 millones de euros o cuyo balance general anual no excede de 43 millones de euros. Las definiciones anteriores se aplican a las empresas autónomas, es decir aquellas que no están ni asociadas ni vinculadas a otras.
El término PYME engloba tres categorías: microempresas, pequeñas empresas y medianas empresas. La definición de lo que es una “pyme” es importante para garantizar que las ayudas se concedan exclusivamente a aquellas empresas que las necesiten y cumplan con los requisitos establecidos. “Es un término acuñado hace ya varias décadas”, explica María Pérez Pereira, profesora de Derecho Mercantil en la Universidad Francisco de Vitoria.
Microempresas
“Las microempresas tienen un volumen anual de negocio inferior a los dos millones de euros”, afirma María Pérez. En el caso de la UE, las microempresas son aquellos negocios cuyos activos no superan los 2 millones de euros.
Pequeñas Empresas
Una empresa pequeña suele tener un número menor de 50 trabajadores. Se consideran pequeñas empresas las que no llegan a 10 millones en activos.
Medianas Empresas
Una empresa mediana no debe sobrepasar los 250 empleados en su plantilla. En el caso de que la pyme continuara creciendo y superara estas cifras pasaría a considerarse una mediana empresa.
El balance general hace referencia al valor de los principales activos de una empresa. Por ello, incluye la información de los recursos de los que se disponen (o activos), los que se tienen que pagar (pasivos) y, además, detalla el patrimonio y la manera en la que se administra. El balance refleja el valor de activos y pasivos.
Tabla de Clasificación de PYMES según la UE
| Categoría | Número de Empleados | Volumen de Negocio Anual | Balance General Anual |
|---|---|---|---|
| Microempresa | < 10 | ≤ 2 millones € | ≤ 2 millones € |
| Pequeña Empresa | < 50 | ≤ 10 millones € | ≤ 10 millones € |
| Mediana Empresa | < 250 | ≤ 50 millones € | ≤ 43 millones € |
Las compañías que no se mantengan en los límites de personal y volumen de negocio establecidos, podrían dejar de ser consideradas pymes. Sin embargo, según la CE , “si supera los niveles establecidos durante el año de referencia, este hecho no afectará a su situación y conservará la condición de pyme que tenía al inicio del ejercicio contable”. Este hecho también ocurre a la inversa. Si durante dos ejercicios consecutivos supera los límites de personal o volumen de negocio, pierde la condición de pyme.
Creación y Requisitos de una PYME en España
Crear una PYME en España implica cumplir una serie de requisitos legales, administrativos y fiscales. Elegir la forma jurídica: lo primero es decidir si la empresa será una sociedad limitada, sociedad anónima, cooperativa u otra forma. Además de estos pasos, hay que tener en cuenta las obligaciones fiscales y contables, así como los derechos laborales y de protección de datos.
Ventajas de las PYMES
Las pequeñas y medianas empresas no solo representan la mayoría del tejido empresarial en España y Europa, sino que también cuentan con una serie de ventajas que las hacen especialmente competitivas en muchos sectores. El esfuerzo de definición y clasificación de las pymes para que reciban el apoyo que necesitan es importante. Según datos del Foro Económico Mundial, estas compañías generan más del 70 % del empleo en el Sur Global (países en vías de desarrollo) y crean dos de cada tres puestos de trabajo en la UE.
Estar en constante proceso de aprendizaje es fundamental en cualquier entorno laboral, pero cuando se trabaja en una PYME, la formación cobra aún más relevancia. Al contar con equipos más reducidos y estructuras menos especializadas, es habitual que una misma persona deba asumir varias funciones dentro de la empresa. Por eso, en Femxa ofrecen cursos gratuitos para personas trabajadoras de PYMES, diseñados específicamente para mejorar competencias, adaptarse a los nuevos retos del mercado y ganar autonomía en el día a día laboral.
Diferencia entre Autónomo y PYME
Aunque a menudo se confunden, un autónomo y una PYME no son lo mismo. Un autónomo es una persona física que realiza una actividad económica por cuenta propia. No tiene personalidad jurídica distinta a la suya y asume directamente las obligaciones fiscales, laborales y legales de su negocio. En cambio, una PYME es una entidad con personalidad jurídica propia (como una sociedad limitada o cooperativa), que puede estar formada por uno o varios socios. En este caso, la diferencia no es conceptual, sino clasificatoria.
Diferencias Jurídicas
Si empezamos por las diferencias jurídicas, hay que considerar el número de trabajadores en la pyme. Tengamos en cuenta que para las pymes el significado de las siglas es entre empresas pequeñas -o microempresas- o medianas y suelen acabar decidiendo ser una Sociedad de Responsabilidad Limitada (SL) debido a su facilidad de creación y seguimiento; pese a que hay más opciones.
Si hablamos de los autónomos, si tuvieran un caso igual en el que hay algún tipo de deuda o problema cercano, tendrán que responder con su propio patrimonio personal. Por eso mismo, se considera que tienen una responsabilidad limitada. Sin embargo, también hay casos en los que parten desde una ERL, emprendedor de responsabilidad limitada, que protege tu vivienda de las deudas. Aquí podemos tener en cuenta las diferencias jurídicas, sabiendo que no necesitas utilizar tus bienes personales si eres diseñador, es tan sencillo como exigente, pero sabes que no tendrás un problema económico por ello.
Diferencias Fiscales
Si hablamos de diferencias fiscales, debemos tener en cuenta que eso significa tener diferentes impuestos. Aquellos que trabajan con una pyme, tienen que declarar el IVA, por lo que cada año tienen que preparar y presentar la Declaración de Operación a Terceros.
Si trabajas como autónomo, tendrás que presentar cada año la declaración de la renta, además de la autoliquidación trimestral y la anual del IVA. Dentro de lo fiscal, queríamos destacar también las deducciones. Si eres un autónomo puedes desgravar el 50% de todos los gastos derivados de tu actividad.
Diferencias Mercantiles
Llegamos a una parte que también hay que tener en cuenta para la seguridad y fiabilidad de tu empresa. ¿Qué aportan estas diferencias mercantiles? Las pymes tendrán más seguridad y fiabilidad en comparación a los autónomos. Igualmente, ten en cuenta lo que es una póliza pyme para poder tener mayor seguridad posible. A pesar de que creas que una forma de crear tu empresa o de trabajar va a ser más adecuado para ti, piensa en el tipo de empresa que quieres tener.
Ejemplos de PYMES Exitosas en España
En España existen miles de PYMES que han logrado consolidarse como referentes en sus respectivos sectores, demostrando que con innovación, adaptación al entorno y una buena estrategia, es posible alcanzar el éxito sin ser una gran corporación.
- PANGEA The Travel Store: Esta agencia de viajes ha revolucionado el sector turístico en España con un modelo de atención personalizada y espacios físicos que combinan tecnología, asesoramiento experto y experiencias a medida.
- Mr. Wonderful: Nacida como una pequeña tienda online de productos de papelería y regalos con mensajes positivos, esta empresa se ha convertido en un fenómeno de marca.
- TuMédico.es: Es una plataforma online que conecta pacientes con centros médicos privados a precios accesibles.
- Cerveza La Virgen: Esta cervecera artesanal de Madrid comenzó como una microempresa que apostaba por procesos tradicionales y producción local.
- Ecoalf: Con sede en Madrid, esta marca de moda sostenible empezó como una PYME con una clara misión: crear ropa a partir de materiales reciclados.
