Emprendimiento Social en las Comunidades: Ejemplos Inspiradores
El emprendimiento social está en auge, transformando comunidades y abordando desafíos sociales y ambientales de manera innovadora. Este enfoque empresarial busca mejorar el mundo, orientando su modelo de negocio hacia un fin social y medioambiental que prevalece sobre el beneficio económico.
Llamamos emprendimiento social a la puesta en marcha de empresas que persiguen mejorar el mundo orientando su modelo a ese fin social y medio ambiental que prevalece sobre el fin económico. Dicho de otra manera, las empresas sociales existen para resolver un reto social o medioambiental.
Si tradicionalmente la sociedad había relacionado los problemas sociales y medioambientales con el sector de las ONG y con gobiernos, hoy en día las empresas en todo el mundo han comprendido que la sociedad valora positivamente productos y servicios que incluyen la misión de mejorar la sociedad y el planeta. Y es que el propósito social es rentable.
Conscientes de esa realidad, EADA Business School y Ashoka España, han llevado a cabo el estudio ¿Cómo el emprendimiento social transforma las ciudades?
El estudio presenta cuatro casos de éxito de emprendedoras sociales para ilustrar el cambio que ya esta teniendo lugar en algunas urbes. El informe trata de mostrar a las administraciones públicas locales las ventajas que el emprendimiento social puede suponer para las políticas públicas y los planes de desarrollo de una ciudad, con estos ejemplos y su correspondiente análisis.
Los cuatro ejemplos que se plasman en el informe muestran cómo el emprendimiento social inspira cambios transformadores y convierte a los ayuntamientos en actores que dibujan una realidad más próspera e inclusiva.
Otro ejemplo de emprendimiento social es el de A Toda Vela, que acompaña a las administraciones en el camino hacia un nuevo entendimiento de la discapacidad y de la inclusión y las ayuda a tomar medidas concretas para garantizar el pleno ejercicio de los derechos de las personas con discapacidad intelectual.
Las personas emprendedoras en aspectos sociales actúan como agentes de cambio, desarrollando soluciones que fomentan la colaboración entre sectores público, privado y del tercer sector, creando un impacto sostenible y de largo alcance.
En España, un 26,5% de la población vive en riesgo de pobreza o exclusión social, según el Instituto Nacional de Estadística, a fecha de 2023. Además, el envejecimiento de la población, las barreras al acceso a la educación y las desigualdades económicas siguen afectando a muchas comunidades.
El emprendimiento social en España abarca una amplia variedad de áreas, pero algunos sectores están destacando especialmente por su capacidad para generar un impacto directo y transformador en la calidad de vida y el bienestar de las personas.
Estos sectores están impulsando soluciones innovadoras que no solo responden a necesidades sociales urgentes, sino que también crean oportunidades para las comunidades más vulnerables, fomentando una sociedad más inclusiva y equitativa.
Algunas áreas destacadas en el emprendimiento social en España son:
- Salud y bienestar: empresas que mejoran el acceso a la salud y servicios médicos, con un enfoque en la salud mental, la medicina accesible o los servicios de bienestar para personas mayores.
- Apoyo a comunidades vulnerables: varias startups españolas están trabajando para facilitar el acceso a servicios esenciales, en comunidades en riesgo de exclusión social.
- Educación inclusiva y de calidad: la educación digital y la formación continua están transformando las oportunidades de aprendizaje en España.
Además de las startups sociales, existen diversas organizaciones y asociaciones en España que brindan apoyo, formación, financiación y visibilidad a las personas emprendedoras sociales.
Por ejemplo, Ashoka es una organización global que identifica y apoya a personas emprendedoras sociales innovadoras en áreas como la educación, la salud, el medio ambiente y los derechos humanos.
Este tipo de proyectos también están despertando el interés de los inversores.
El emprendimiento social en España se enfrenta a un panorama lleno de oportunidades. Desde el creciente interés por la sostenibilidad y los objetivos ODS, hasta la expansión de la inversión de impacto y la digitalización, las personas emprendedoras sociales tienen una amplia gama de recursos y tendencias a su disposición para desarrollar proyectos innovadores y escalables.
Emprender: todo lo que debes saber para triunfar | José Archibold | TEDxSanJosédeDavid
Ejemplos Inspiradores de Emprendimiento Social
A continuación, se presentan algunos ejemplos de emprendedores sociales españoles que están marcando la diferencia:
Una empresa como Miwuki cuyo objetivo es reducir el abandono animal, o una marca de galletas como El Rosal, cuyo fin es dar trabajo a mujeres con discapacidad intelectual, son dos ejemplos de empresas sociales españolas.
Ejemplos de emprendedores sociales españoles:
- Agustín Vitorica: Especializado en inversiones de capital privado y gestión de activos, fundó GAWA Capital, una consultoría de inversiones de impacto social que apoya el crecimiento de empresas sociales en países en desarrollo.
- Alfonso Escriche: Creador de CerQana, una aplicación para fomentar la autonomía e inclusión de personas mayores y dependientes a través de una interfaz simplificada y pictogramas.
- Antonio Espinosa de los Monteros: Fundador de AUARA, una empresa de agua embotellada cuyos beneficios se destinan a proyectos de acceso a agua potable en países en vías de desarrollo.
- Cristina Balbas: Fundadora de Escuelab, un proyecto que democratiza el acceso a la educación científica práctica e interactiva para fomentar la vocación investigadora en niños.
- Diana Arias: Creadora de DECEDARIO, un juego de mesa terapéutico para la estimulación cognitiva de personas afectadas por Daño Cerebral Adquirido (DCA).
- Gloria Gubianas: Cofundadora de Sheedo, empresa de papel plantable, y Hemper, marca de moda sostenible hecha con cáñamo en Nepal, promoviendo el desarrollo de la comunidad local.
- Javier Goyeneche: Fundador de ECOALF, marca de moda sostenible que limpia los mares de plásticos para fabricar tejidos reciclados.
- José Moncada: Fundador de La Bolsa Social, una plataforma de crowdfunding que conecta a empresas de impacto social y medioambiental con inversores.
- Juanjo Manzano: Cofundador de AlmaNatura, una empresa con propósito que empodera a la población rural en áreas como empleo, educación, salud y tecnología.
Además de estos ejemplos, existen numerosos negocios sociales que están transformando el mundo:
- Helpsy: Reduce, reutiliza y recicla textiles y ropa, creando conciencia sobre el impacto del desperdicio masivo.
- BANGS Shoes: Vende zapatos e invierte el 20% de las ganancias netas en ayudar a personas a iniciar negocios.
- Grain4Grain: Desarrolla un proceso para secar y moler los granos de desecho del proceso de elaboración de la cerveza, convirtiéndolos en una harina baja en carbohidratos y alta en proteínas.
- Wize Monkey: Produce té de hojas de café, ayudando a estabilizar la industria del café para un crecimiento socioeconómico a largo plazo.
- Meliora Cleaning Products: Ofrece productos de limpieza elaborados y distribuidos con el máximo cuidado por la salud de los clientes y el medio ambiente.
- Proyectos Productivos de Toks: Comparte la experiencia exitosa de diversas comunidades en el desarrollo de productos artesanales de la más alta calidad fomentando el comercio justo.
- Klean Kanteen: Ofrece soluciones para eliminar los plásticos de un solo uso.
- Amplio Recruiting: Coloca a los refugiados en puestos de trabajo en empresas estadounidenses.
- Plaine Products: Ofrece champús, acondicionadores, entre otros productos en envases recargables para mantener el plástico de un solo uso fuera del baño.
- GlobeIn: Ofrece una caja artesanal de suscripción mensual y que se especializa en comercio justo, además de productos éticos para empoderar a los artesanos en el mundo en desarrollo.
Estos ejemplos demuestran que el emprendimiento social es una herramienta poderosa para abordar los desafíos sociales y económicos, generando un impacto positivo en las comunidades y el medio ambiente.
España cuenta con numerosos modelos de emprendimiento social. Pero hay dos en los que merece la pena detenerse. Uno de ellos es Auara. La primera es una empresa de agua mineral embotellada sostenible. Fueron las primeras botellas de Europa fabricadas con material 100 % reciclado y 100 % reciclable.
“El objetivo de Auara es la razón por la que nació”, explica su CEO, Antonio Espinosa de los Monteros. “Gracias a distintos viajes como voluntarios en proyectos de cooperación descubrimos que la falta de agua potable es la pobreza material más grande que existe. Con los beneficios de la venta de agua Auara desarrolla proyectos en países en vías de desarrollo.
Autofabricantes es un proyecto de investigación y desarrollo de prótesis y proyectos en 3D con los usuarios en el centro del diseño. Así lo define Francisco Díaz, su coordinador. Lo organiza desde 2015 en la sede de Medialab-Prado de Madrid. Son los pequeños quienes diseñan sus propias prótesis a través del diseño digital.
“Trabajamos con la invasión mínima del cuerpo y teniendo muy en cuenta las actividades de ocio que los niños quieren realizar. Por ejemplo, Julia no tiene una de sus manos y quería hacer tiro con arco. En Autofabricantes trabajan diseñadores, ingenieros, terapeutas y algunos estudiantes de la Universidad Politécnica de Madrid. Son iniciativas que se han convertido en modelo para ayudar a emprender en todo el mundo.
Si estás pensando en emprender, considera la posibilidad de crear un negocio con un propósito más allá del beneficio económico. En MicroBank creemos que el cambio comienza con acciones inspiradoras y promovemos la inclusión financiera, ofreciendo oportunidades a los colectivos más vulnerables para contribuir al desarrollo social y económico de la sociedad.
En conclusión, el emprendimiento social es una herramienta valiosa para abordar los desafíos sociales y económicos que enfrenta nuestra sociedad, y contribuye en gran medida al ODS 10 de reducción de las desigualdades económicas, sociales y territoriales.
Un ejemplo de ello es Junto Ohki, CEO de sHur, que utiliza la tecnología de la información para ayudar a las personas sordas en Japón.
Otro ejemplo es Alma Nature, un proyecto social con el objeto de reactivar el entorno rural evitando la despoblación (reduciendo por tanto la desigualdad entre personas que viven en entornos rurales frente a las de los núcleos urbanos).
El emprendimiento social es una forma de ver la vida, una actitud, una perspectiva corporativa a partir de la cual las empresas dirigen esfuerzos y recursos a la elaboración de soluciones innovadoras para problemas sociales.
En 2007, Kenton Lee, un voluntario de Idaho (EE. UU.) que trabajaba con menores en situación de pobreza en Kenia, reparó en los zapatos de una niña junto a la que caminaba. Eran extremadamente pequeños. Tanto, que sus dedos sobresalían por delante. En ese momento Lee pensó que tenía que haber una fórmula para que los zapatos de un niño se expandieran, se hicieran grandes y crecieran.
Fue a partir de entonces cuando comenzó a gestar en su cabeza la idea de poner en marcha la asociación The Shoe That Grows (‘El zapato que crece’). Más de 1.500 millones de personas padecen enfermedades transmitidas a través del suelo en todo el mundo. Sin zapatos, los niños son especialmente vulnerables a ellas.
La versión más vendida de The Shoe That Grows cuesta 20 dólares (casi 19 euros) por par para quien quiera comprarlos.
Laboratoria es un proyecto de emprendimiento social que forma a mujeres jóvenes con bajos recursos en países como Perú, México o Chile como programadoras y expertas en desarrollo web. Mariana Costa es su CEO y cofundadora. El programa de Laboratoria ha formado ya a más de 3.300 mujeres que pueden aprender las habilidades del futuro y transformar su vida. La empresa existe para impulsar una economía digital más diversa e inclusiva. Las participantes pueden formarse en un curso de seis meses en habilidades digitales.
