Emprender con socio: Guía completa para el éxito en equipo
Cuando se trata de emprender, contar con un socio puede ser una decisión clave para el éxito del proyecto. Sin lugar a duda, emprender es muy duro y se tienen momentos muy dulces y muy crueles. Un compañero de viaje ayuda a balancear estos dos puntos. Los problemas entre socios son la causa más común por la cual fracasa un emprendimiento, por lo que, si has dedicado mucho tiempo a desarrollar tu idea, no descuides tu elección de los mejores socios para tu empresa porque serán tus compañeros de viaje tanto en lo bueno como en lo malo.
Es muy común plantearse la pregunta de si es mejor empezar un negocio solo o acompañado. El éxito de la idea dependerá de muchos factores, y entre ellos, está la decisión de iniciar nuestra actividad de forma individual o con socios. Por mi experiencia personal siempre es más fácil hacerlo acompañado y tener fundadores que empiecen contigo. Además, en proyectos tecnológicos de cierta envergadura, es difícil que consigas tener la involucración de gente a la que contratas. Así que con socios siempre, aunque muy bien escogidos y habiendo comprobado antes que existe la compatibilidad de formas de trabajar entre ellos.
Si el equipo de personas es bueno y está motivado, es más fácil avanzar y la experiencia de cada persona aporta una gran riqueza en las diferentes necesidades del proyecto. Me quito el sombrero ante los emprendedores en solitario. Yo soy más de emprender con socios porque te unes a personas que pueden complementar tus conocimientos, aportar ideas, compartir contigo los logros y, si los hay, fracasos. Sin embargo, para que una sociedad funcione, creo que hay que tener en cuenta varias cosas desde el primer momento.
Emprender acompañado permite complementar capacidades y recursos, compartir ideas y conocer propuestas diferentes, además de fortalecer el músculo financiero del proyecto y compartir responsabilidades. Si somos capaces de conseguirlo, sin duda emprender con socios es una buena elección.
La importancia de una elección adecuada
La mayoría de los emprendedores de éxito, cuando hablan sobre los factores críticos a tener en cuenta a la hora de emprender, siempre coinciden en que elegir socio para su emprendimiento de forma correcta es un factor crítico y fundamental. Esta tarea no es fácil. Por eso, te damos varios consejos sobre cómo elegir el mejor socio.
¿Conoces tus capacidades profesionales?
Parece una pregunta absurda, pero es clave para poder buscar un socio o varios que te complementen. Si sabes cuáles son tus puntos fuertes, sabrás mejor qué necesitas. Debes buscar a alguien que tenga fortalezas en áreas donde tú puedas tener debilidades, y viceversa. Al tener socios que se complementan, podrás abarcar más áreas del negocio y tener una visión más completa del mismo. Es importante tener en cuenta que complementarse no significa que ambos socios no puedan tener habilidades similares.
¿Conoces tus capacidades personales?
Ten en cuenta que tener un socio va a ser lo más parecido a un matrimonio. Para que salga bien, tiene que haber mucha comprensión, porque todo el mundo tiene sus defectos. Es fundamental saber a priori qué cosas no soportarías de un socio. Por ejemplo, ¿aceptarías que tu socio haga un horario distinto al tuyo? ¿No toleras el desorden? ¿Cuáles son tus valores? Todos los socios deben tener los mismos valores. No voy a entrar en qué tipo de valores son los mejores, porque lo que importa es que todos vayan en la misma dirección.
El primer consejo para elegir un socio es buscar siempre el mejor talento. Para hacerlo, es importante definir un mapa de competencias estratégicas que necesitas dominar para que tu negocio tenga éxito. Además de las competencias, es importante también considerar los valores, la visión y la misión de la empresa. Al elegir a los mejores compañeros de viaje, no solo aseguras que tu equipo esté compuesto por los mejores talentos, sino que también fomentas una cultura de excelencia en tu empresa.
Es importante destacar que buscar el mejor talento no significa solo buscar a personas con una experiencia y habilidades sobresalientes. También es importante buscar a socios que tengan habilidades blandas como la empatía, la colaboración o el liderazgo.
El segundo consejo para elegir un socio es tener en cuenta que la familia y los negocios no suelen ser compatibles. Si decides emprender con amigos o familiares, es importante que establezcas límites claros desde el principio y definas soluciones para posibles conflictos que puedan surgir. En algunos casos, las relaciones personales pueden verse afectadas negativamente por los negocios. Por otro lado, es cierto que en algunos casos, entre amigos o conocidos puedes encontrar una gran oportunidad de emprendimiento.
Un estudio elaborado por un investigador de la Harvard Business School, Noam Wasserman, revela que el 40% de las startups incluyen entre los fundadores a amigos y que las posibilidades de fracaso en estos casos se incrementan en un 28,6%. Unos datos poco alentadores que nos llevan a pensar que negocios y amigos no se llevan bien. Nosotros no lo tenemos tan claro. ¿Cuál es la decisión correcta entonces?
Cuando hablamos de negocios, una cosa es la amistad y otra la empresa, y eso debe quedar claro siempre. Tengo varios conocidos que han perdido grandes amigos por emprender juntos. Pero creo que, si desde el principio quedan claras las bases, los objetivos, las funciones de cada uno…, emprender en compañía es mucho más gratificante.
El cuarto consejo para elegir un socio es tener en cuenta la importancia de la tolerancia y la confianza. La tolerancia es una habilidad importante, ya que es necesario escuchar y considerar diferentes propuestas y perspectivas para tomar decisiones efectivas. Asimismo, la confianza es un factor imprescindible en una relación de socios. En el camino del emprendimiento, habrá momentos en los que no podrás llegar a todo y tendrás que delegar responsabilidades. La confianza también es fundamental para mantener una buena comunicación entre los socios. Si hay desconfianza o falta de transparencia, las relaciones pueden deteriorarse y las decisiones pueden ser menos efectivas. Por último, la tolerancia y la confianza también son importantes para manejar los errores y los fracasos. En el camino del emprendimiento, es inevitable que se cometan errores o que haya fracasos.
El quinto consejo para elegir un socio para tu emprendimiento es considerar el tipo de socio que necesitas. Hay diferentes tipos de socios que pueden aportar diferentes habilidades y recursos al negocio.
Tipos de socios para crear una empresa
En una empresa, hay dos tipos de socios: el socio inversor y el socio trabajador. Veamos en qué se diferencian:
- Socio inversor: Se trata de la persona que principalmente ofrece un apoyo económico a la sociedad. Es decir, deposita dinero en la entidad y participa tanto en los beneficios como en las pérdidas, sin contribuir al trabajo. Aunque hay ocasiones en las que el socio inversor también toma decisiones en la empresa, si así se ha acordado.
- Socio trabajador: Se trata del socio que se encarga de aportar conocimiento y habilidades para que la empresa funcione. Se encarga de tomar decisiones y tiene responsabilidad dentro de la empresa. En este caso, el socio trabajador tendrá que darse de alta en la Seguridad Social, ya sea un alta como trabajador autónomo en el RETA o un alta como trabajador asalariado.
El primer tipo de socio es el socio capitalista, cuya función principal es apoyar la parte financiera del negocio. El segundo tipo de socio es el socio capitalista/trabajador, que no solo invertirá capital en el negocio, sino que también invertirá tiempo y esfuerzo en el mismo. La tercera vía es la del Business Angel, un tipo de socio que está muy de moda en la actualidad. Este tipo de socio es un capitalista que aporta no solo dinero, sino también experiencia, mentoría y contactos.
Tener una agenda de contactos puede ser la clave para el éxito de tu emprendimiento. Es importante contar con un socio que tenga una red de contactos establecida y sea capaz de conectar con personas influyentes en tu sector. Además, tu socio puede ayudarte a expandir tu red de contactos y establecer relaciones comerciales valiosas. Asegúrate de que tenga habilidades de networking y sea capaz de conectar con personas de manera efectiva. La construcción de una red sólida de contactos puede ayudarte a aumentar tu visibilidad, mejorar tu reputación en el mercado y ampliar tus oportunidades de negocio.
Pactos y acuerdos entre socios
Nuestro último consejo es que dejes todo por escrito. Cuando empiezas a trabajar con alguien, todo parece claro y fluido, y esto no parece necesario. Sin embargo, el tiempo pasa, las situaciones cambian y las relaciones pueden deteriorarse, lo que puede llevar a conflictos que podrían haberse evitado. Es por eso que es importante documentar todo desde el principio, incluyendo las tareas de cada uno, los objetivos del negocio, los derechos y responsabilidades, la estructura de la empresa, los acuerdos financieros, etc. Al dejar todo por escrito, tendrás una referencia clara y objetiva de las expectativas y acuerdos iniciales, lo que te ayudará a resolver disputas de manera más eficaz.
¿Has pensado en los pactos entre socios?
Recuerda, es mejor prevenir que curar, y que la ilusión de montar una empresa no debe nublar tu visión. En situaciones de crisis del sector o económica la relación se puede enturbiar y transformar el idilio en una pesadilla. En caso afirmativo, valora si es la persona adecuada. Es decir, a veces las funciones de un socio no van a ser claves sino accesorias. Aclara de antemano y lo antes posible lo que cada socio espera del otro. Eso evitará malentendidos y confusiones.
Manten separados los patrimonios personales de cada uno de los socios con el de la empresa. Y no me refiero a no prestar avales usando el patrimonio personal, sino a evitar que cualquier socio o todos dispongan del dinero de la empresa para sus fines particulares por el hecho de que ellos son los dueños. Delimita unas responsabilidades claras para cada socio y evita que cada uno se meta en el trabajo del otro. Fija un pacto en el que cada socio establezca las condiciones de salida, así en el caso de que uno quiera abandonar la empresa evitaremos conflictos y largas negociaciones. Ten en cuenta que siempre es mejor establecer las condiciones al inicio cuando todavía no han surgido discrepancias. Así que no tengas reparos en plantear este tipo de pactos, es algo normal y que solo busca asegurar la supervivencia del negocio.
Cultiva la confianza con tu socio, porque esa es la clave para que la relación funcione. Si alguno de los socios no cumple con sus obligaciones puede ser por cuestiones puntuales como problemas personales, lo cual no debería ser motivo de desconfianza. Sea cual sea la situación en la que te puedas encontrar, recuerda que es mejor prevenir que curar. Fijar pactos al inicio cuando la situación todavía es buena. En caso de que surja el conflicto, lo mejor es acudir a fórmulas de resolución extrajudicial.
Cómo crear una empresa con socios
Si ya has encontrado a un socio y queréis empezar con vuestro negocio, tenéis que empezar a definir las condiciones bajo las que vais a actuar. En primer lugar, y para evitar posibles malentendidos, tenéis que redactar muy bien los estatutos para definir el punto de partida, así como las funciones de cada uno de ellos. En definitiva, tenéis que dejar claro todo aquello que en un futuro pueda generar confusiones. Por ejemplo, contar con una mayor cantidad de ideas es interesante, pero, a pesar de que se discutan las cosas, es conveniente que haya alguien que tome la decisión final en caso de falta de consenso, y esto es algo que debe definirse antes de iniciar la empresa.
Tenéis que decidir qué tipo de sociedad vais a formar para emprender, en función del capital mínimo y el tipo de responsabilidad que queráis asumir, y una vez constituida y pasados todos los trámites burocráticos, tendréis que presentar los libros obligatorios de una empresa para informar al Estado de la situación de vuestro negocio.
Formas jurídicas para crear un negocio con dos socios
En el caso de que seáis mínimo dos socios, podéis crear una comunidad de bienes. En este tipo de sociedad, los socios deben responder con su patrimonio frente a las deudas que puedan tener. La principal ventaja de la comunidad de bienes es la facilidad de los trámites burocráticos que se requiere para su formación. Otra opción a contemplar es la posibilidad de crear una SL. Previamente a su constitución, debes considerar la responsabilidad que tiene el administrador de una SL. A diferencia de la comunidad de bienes, los socios de una SL tienen responsabilidad limitada al capital que han aportado a la empresa.
Errores a evitar al emprender con un socio
Si estás pensando en atraer a un socio para emprender, considera los siguientes errores que debes evitar:
- Compartir capital en lugar de ganancias: Cuando compartes tu propio capital (ya sea dinero, recursos, información o propiedad) estás automáticamente dando parte de tu empresa. En un mundo perfecto, tu socio es una persona íntegra y no se sentirá tentada a huir con éste. Sin embargo, el mundo no es perfecto, por lo que debes ser muy cuidadoso. En el contrato especifica que compartirán los gastos; así será más difícil que el otro no ‘se lave las manos’ si las cosas salen mal.
- Asociarte con alguien solo porque no tienes presupuesto para contratar personal: Éste es un asesino de la sociedad desde el principio. La escena casi siempre es la misma: Bob tiene una idea de negocios y Fred tiene habilidad empresarial, pero Bob no tiene dinero para contratar a Fred como empleado, por lo que deciden compartir responsabilidades, gastos y ganancias. Si éste es tu caso, considera contratarlo o realizar un contrato independiente.
- No tener un contrato por escrito y firmado: Debido a la naturaleza de las sociedades, todo detalle y obligación debe definirse con claridad y ponerse por escrito, siendo aceptado por ambas partes. Es recomendable hacerlo con la ayuda de un abogado profesional con experiencia en el ramo, elegido por todos los socios.
- Omitir una sociedad limitada: Uno de los principales obstáculos de los acuerdos entre socios es la suposición de obligaciones el uno sobre el otro. Una forma de evitar estos problemas es crear sociedades limitadas, donde un socio no es responsable de las acciones y obligaciones del otro. De nuevo, para conseguir este punto lo recomendable es contratar a un abogado especializado.
- No tener una estrategia de salida: Los matrimonios entre personas con muchos recursos inician con un acuerdo prenupcial. Lo mismo debes hacer en tu sociedad de negocios. En el acuerdo define los términos de salida que permiten que tú o tu socio abandonen la empresa, así como opciones para la otra parte de comprar el resto del negocio, de manera que te beneficie a ti en esa situación.
- No esperar que la amistad sobreviva al rompimiento de la sociedad: Nuevamente veámoslo como si fuese un matrimonio: ¿Cuántas ex parejas siguen siendo verdaderos amigos? No muchas. Así que no te asocies con un amigo esperando que lo sigan siendo si dejan de ser socios. Puede sonar bien hacer negocios con tus amigos, pero recuerda que en el mundo de los negocios, éstos van primero y después los amigos.
- Tener una sociedad 50/50: Todo negocio, incluso las sociedades, necesita un jefe. Si apuestas por incluir a un socio, divide el negocio 60/40 ó 70/30. Así, tú y el negocio tienen a una persona que se encargue del control en general.
Emprender: todo lo que debes saber para triunfar | José Archibold | TEDxSanJosédeDavid
Reflexiones finales
Emprender es muy duro y tienes momentos muy dulces y muy crueles. Un compañero de viaje ayuda a balancear estos dos puntos. Mucho mejor emprender con socios. En realidad, crear una empresa es un trabajo complejo y hace falta una personalidad “un poco rara”. Encuentras muchos problemas en el camino, no es fácil, casi todos los proyectos fracasan y tienes que tener una gran fuerza de voluntad. Aunque hay gente que prefiere emprender sola, por mi experiencia personal siempre es más fácil hacerlo acompañado y tener fundadores que empiecen contigo.
El “Libro negro del emprendedor” de Fernando Trías De Bes se ha convertido en un referente y es uno de los textos básicos e imprescindibles en el mundo del emprendimiento para todos aquellos que buscan convertir en negocio sus ideas y conseguir que funcionen. Algunas de sus reflexiones clave incluyen:
- La mayoría de las veces la gente se asocia por miedo; otras veces, como medio de conseguir recursos que, a corto plazo, salen gratis, pero que a largo plazo son los más caros de todos. Emprender implica cierta soledad, pero esa soledad le dará velocidad y libertad para imponer sus decisiones e intuición. Asóciese solo cuando requiera algo que no pueda conseguir de otro modo.
- Los criterios más importantes para escoger socios son, por este orden: honradez y valores alineados con los suyos (esta primera condición es excluyente); en segunda instancia, complementariedad con su carácter y sus competencias; que sean personas que realmente aporten valor.
- El primer pacto que hay que hacer es cómo proceder el día en que alguno de los socios decida desvincularse del negocio. El modo más justo de separarse revela el modo más justo de asociarse. No invente cosas raras a la hora de decidir qué porcentaje tendrá cada socio. Los activos y el dinero entregados a la empresa han de valorarse por su precio justo y se convierten en acciones. El trabajo se remunera con sueldo, a poder ser, de mercado.
- Las desavenencias entre socios siempre aparecerán. Suelen guardar relación con (la percepción de) cuánto negocio, clientes o esfuerzo aporta uno respecto al otro. La peor fuente de desavenencias son las desconfianzas en cuanto a la fidelidad. Otras causas menos sangrantes (pero que acaban siendo importantes) tienen que ver con el estilo y la apariencia que se quiere dar al negocio. Finalmente, la desavenencia más común es la lógica modificación de objetivos y deseos vitales que se producen en una persona a medida que pasan los años y que, forzosamente, se trasladan al negocio.
Como nota final, te dejo una solución interesante a un problema de sociedad de una de las marcas antes mencionadas: Baskin-Robbins. Cuando Burton Baskin e Irvine Robbins consideraron asociarse en el negocio de helados, el padre de Robbins advirtió en contra de ello, pensando que los compromisos que cada uno haría matarían el potencial del producto. Así que ambos hombres trabajaron en sus propios negocios antes de combinar las cinco tiendas de Robbins y las tres de Baskin bajo un solo nombre, el cual fue decidido tirando una moneda. Únicamente después de lanzar y dirigir sus propios negocios por separado notaron que la sociedad funcionaría. Ésta es una fórmula para elegir al mejor socio muy efectiva.
