Los Chicago Boys: Del Laboratorio Neoliberal Chileno al Impulso del Emprendimiento Digital Moderno
El nombre "Chicago Boys" evoca dos historias de impacto y transformación económica, profundamente distintas en su contexto y alcance, pero unidas por un legado de cambio. Por un lado, se refiere al influyente grupo de economistas chilenos formados en la Universidad de Chicago que, en la década de 1970, implementaron reformas neoliberales radicales en Chile bajo el régimen autoritario de Augusto Pinochet. Por otro lado, en la actualidad, "Chicago Boys" es el nombre de una pujante compañía colombiana, dirigida por el joven emprendedor Sebastián Sánchez, que ha revolucionado el comercio digital y el emprendimiento en Bogotá, ofreciendo soluciones tecnológicas avanzadas a microempresas.
Los Chicago Boys de Chile: Arquitectos de la Revolución Neoliberal
Contexto Histórico y Orígenes
Después del golpe de Estado que tuvo lugar en Chile el 11 de septiembre de 1973, la libertad política fue interrumpida, abriéndole el paso a un régimen autoritario. Dicho régimen tenía la intención de liberar al país del antiguo orden gubernamental e instalar un nuevo ordenamiento opuesto al precedente. Con aquel fin, se establecieron paulatinamente nuevas normas jurídicas, que vieron su culminación en la Constitución de 1980, y una serie de reformas económicas y sociales de orientación neoliberal. Estas reformas estuvieron a cargo de un grupo de tecnócratas a los que se ha llamado Chicago Boys.
La influencia de la Escuela de Chicago en Chile tiene una historia que se remite a 1955. Ese año, visitaron el país cuatro profesores americanos que firmarían un acuerdo de colaboración académica con la Universidad Católica, con becas para la formación de alumnos chilenos en la Universidad de Chicago. A su regreso de Chicago, estos jóvenes economistas se organizaron y muchos encontraron acomodo en la Universidad Católica de Chile.
El 20 de marzo de 1975, llegó a Santiago de Chile el economista Milton Friedman, el padre de la Escuela de Chicago. Fue recibido en el aeropuerto por entusiasmados economistas chilenos que habían pasado por la universidad americana, importando las ideas neoliberales y monetaristas que cambiaron radicalmente la estructura económica y social del país. Al día siguiente, se entrevistó durante casi una hora con el dictador Augusto Pinochet. Friedman, en ningún momento de la semana que pasó en el país, hizo referencia a la dramática situación de los derechos humanos. Chile era en ese momento una especie de laboratorio socioeconómico y fue el primer país del mundo en el que se logró imponer el modelo neoliberal.
Pinochet no encontró dificultades, pues su fórmula combinaba neoliberalismo con autoritarismo, sin cualquier espacio para protestas y demandas sociales. Ese tratamiento de choque que alentaba Friedman se pudo aplicar gracias a la férrea dictadura civil-militar impuesta después del golpe de 1973, que arrancó de raíz cualquier oposición.
La Ideología Tecnocrática y Neoliberal
El tecnócrata es un individuo que posee una orientación técnico-científica que le permite alcanzar altos grados de influencia en el proceso decisional. Conforme a dicha orientación, se considera a sí mismo un actor desarraigado de la política e ideologías y afirma que su accionar en el universo de las políticas públicas está únicamente guiado por un criterio científico de carácter neutral. No obstante, a pesar de esta imagen autoproclamada, el tecnócrata también ha sido un actor estratégico a la hora de legitimar diversos regímenes políticos, contribuyendo, a través del simbolismo de la expertise, y mediante conocimientos que suelen superar su habilidad especializada, a dimensiones sociopolíticas que no pueden ser optimizadas o evaluadas enteramente desde un punto de vista técnico-científico.
La tecnocracia puede ser definida como una situación política en la que el poder efectivo de la toma de decisiones está en manos de un grupo de técnicos a los que se denomina tecnócratas. El problema es patente: la tecnocracia apela al saber científico en lo que respecta a la toma de decisiones y esta apelación está acompañada de un rechazo a la política, tanto implícito como explícito. Esta última es considerada un factor que garantiza la ineficiencia y es vista como un procedimiento corrupto que no favorece el desarrollo óptimo de la toma de decisiones.
Para los tecnócratas, la democracia, en su sentido tradicional, no representa en ningún sentido que un gobierno sea administrado en virtud de las mejores decisiones posibles. Es más, bajo esta lógica tecnocrática, la voluntad de la mayoría no tiene por qué estar basada en criterios racionales, sino que puede estar determinada por las pasiones, la ignorancia de las masas o los intereses del juego político. Por tanto, el clima que genera un gobierno autoritario, cuya característica principal es abolir la democracia, pareciera ser un buen lugar para que los expertos tomen decisiones sin estar sujetos al juego político.
La finalidad de dichas reformas era liberar al país del Estado socialista y, según los tecnócratas neoliberales, específicamente de un sistema de gobierno caracterizado por planificar los recursos centralmente. Así, para librar a Chile del antiguo ordenamiento y establecer uno nuevo inspirado en el principio de subsidiariedad y el libre mercado, el régimen autoritario defendió la libertad económica y el Estado subsidiario, mientras que garantizó el funcionamiento de un gobierno autoritario.
Ser un “Chicago Boy” significaba adherirse a lo que en aquella época no era parte de la ortodoxia económica: el liberalismo económico. En lo que respecta al sistema económico, la Escuela de Chicago considera que el más óptimo es el capitalismo “de libre mercado” y propiedad privada. Sus características mínimas incluían:
- Rol del Estado: Defensa nacional, promoción del Estado de Derecho que proteja la libertad individual, el derecho de propiedad y una legislación que promueva el óptimo funcionamiento del mercado. En materia social, se defendía un Estado subsidiario.
- Capitalismo de libre mercado y propiedad privada: Ausencia de barreras de entrada, respeto por la propiedad privada de los medios de producción, libertad de emprendimiento y formación libre de los precios a través del mercado como mecanismo óptimo para la asignación de recursos.
- Importancia de la política monetaria: Regular la cantidad de circulante en la economía para evitar la inflación, en desmedro de políticas keynesianas que apuntan al uso del gasto fiscal.
- Crítica al Keynesianismo: Rechazo a la intervención del Estado para intentar estabilizar la economía vía política fiscal.
- Conducta de optimización de los agentes individuales: Los individuos deciden optimizar su conducta a la hora de tomar decisiones, haciendo elecciones racionales.
Las Reformas Económicas y su Impacto
Los primeros pasos de los militares en materia económica, a partir de 1973, se dieron teniendo en cuenta lo que se conoció como El Ladrillo, un estudio programático para la eventualidad de un golpe. Sin embargo, los Chicago Boys solo asumieron la dirección plena de la economía después de dos años de comenzado el régimen, con la crisis de 1975, cuando Sergio de Castro asumió el ministerio de Economía y Jorge Cauas el de Hacienda.
Cuando los militares tomaron el poder, la inflación se acercaba al 2.000%. La primera tarea que los Chicago Boys recibieron fue asegurarse de que se deshicieran de la inflación, que se estancó en el 400% a principios de 1975. Pinochet se alió con los Chicago Boys después de una gran pelea, y se enfrentó a los miembros más nacionalistas del ejército. Privatizó todas estas empresas, básicamente por cero, por muy poco dinero, y ordenó al gobierno reducir los gastos gubernamentales. Así fue que el tratamiento de choque entró en acción, lo que desencadenó la privatización y la reducción de la inflación.
Los Chicago Boys chilenos tuvieron como principal objetivo reducir el papel del Estado limitándolo a la seguridad y orden público y el asistencialismo para la pobreza extrema. En los primeros seis años del gobierno, el gasto público se redujo del 40% al 26% del PIB, y se instaló la idea de que era el mercado el único que podía lograr el crecimiento económico.
La ortodoxia de los economistas chilenos impuso otras reglas: apertura del comercio exterior, estableciendo un arancel único del 10%, desregulación del sector financiero y liberación de los precios (pero no de los salarios ni del tipo de cambio). En 1973, el Estado administraba 596 empresas. En 1974, la CORFO (Corporación de Fomento de la Producción) procedió a devolver 325 de estas empresas a sus antiguos dueños. En los años 80, hubo otra oleada de privatizaciones, sin transparencia, beneficiando a altos ejecutivos y a dos grandes grupos económico-financieros. Curiosamente, no se tocó al sector del cobre, nacionalizado por Allende, por razones estratégicas.
En 1980, Chile fue el primer país del mundo en acabar con el sistema de pensiones tradicional de reparto, mediante la creación de las AFP (Administradoras de Fondos de Pensiones), basado en la capitalización individual plena. Las AFP tuvieron un papel importante en el proceso de privatización de las empresas públicas, llegando a adquirir el 25% de la venta del capital de las mismas.
¿El ‘MILAGRO CHILENO’? La VERDAD OCULTA del modelo que MILEI defiende
La Crisis de 1982 y el Legado
Pero las políticas aplicadas en estos primeros años no tuvieron el resultado que el gobierno esperaba. La inflación empeoró, subió el desempleo y muchas empresas tuvieron que cerrar. El “milagro chileno” entró en crisis severa en 1982. Ese año, Chile se hundió en la peor recesión desde 1930.
| Indicador | Impacto |
|---|---|
| Caída del PIB | 15% |
| Caída de Industria y Construcción | Más del 20% |
| Desempleo Efectivo (1983) | 30% |
| Inflación (1974) | 375% |
| Reservas diarias que se fugaban | 22 millones de dólares |
| Deudas impagas bancarias | Duplicaban capital y reservas |
La crisis económica se vio agravada por decisiones como la fijación del precio del dólar a 39 pesos y una crisis bancaria, donde las deudas impagas doblaban el capital y reservas de todas las entidades. Juan Gabriel Valdés afirma que la introducción del modelo neoliberal causó una fuerte caída del salario real, un aumento dramático del desempleo y un deterioro, por casi una década, de los servicios sociales, particularmente la salud y la educación.
Solo a partir de 1985 se puede decir que la economía despega y alcanza niveles de crecimiento. El "milagro chileno", en términos del registro estadístico, se produjo durante el gobierno democrático posterior, donde Chile superó a Argentina en diversas métricas para el año 2002. Sin embargo, este modelo tuvo dos talones de Aquiles: fue creado bajo una dictadura y la distribución de los ingresos continuó siendo muy desigual. La desigualdad económica del país sigue siendo asombrosamente alta, con el 28% de los ingresos totales concentrados en solo el 1% de la población, lo que convierte a Chile en una de las naciones más desiguales del mundo. Esto generó un "malestar" que trajo la revuelta de 2019.
Chicago Boys: Un Emprendimiento que Impulsa el E-commerce en Bogotá
Nacimiento y Misión en la Pandemia
Cuando la pandemia del COVID-19 comenzó a afectar al comercio locales, cientos de empresarios de las localidades del sur de Bogotá vieron la crisis cara a cara, pensando en el cierre total de sus negocios y la falta de herramientas para sobrevivir de manera digital. Sin embargo, encontraron una solución en Chicago Boys, la compañía dirigida por Sebastián Sánchez.
La compañía dirigida por Sebastián Sánchez, un emprendedor de tan solo 26 años, comenzó como una labor social, pero se ha convertido en una sólida idea de negocio. Su idea de negocio surgió para apoyar inicialmente a los microempresarios y comerciantes de la localidad de Kennedy (Bogotá) que no sabían cómo vender por internet. Para sobrevivir en medio del confinamiento, tenían que empezar a vender por internet o el sueño de su vida entraría en quiebra.
Al comienzo, la firma funcionaba como una obra social, impactando de 5 o 6 micronegocios a más de 1.500. Al principio, todo se hizo por “amor al arte”, es decir, gratis; pero, poco a poco, los empresarios empezaron a pagarles y fue así como formalizaron el emprendimiento. Tras 5 meses de operación, ya no solo eran una compañía que creaba estrategias de marketing online, sino que se encargaban de absolutamente todo lo que necesitaba una empresa para hacer su transformación digital.
Modelo de Negocio Innovador y Crecimiento
Chicago Boys, como se llama el emprendimiento, se consolidó como la primera agencia digital del país que realiza y trajo a Colombia los videos UGC (User-Generated Content). Estos videos, gracias al uso de la Inteligencia Artificial, permiten a las personas y marcas crear y difundir contenido audiovisual en plataformas digitales, incluyendo opiniones, testimonios, reseñas y otros materiales generados de forma orgánica y auténtica. En el último año, la compañía realizó cerca de 12.000 videos UGC y ha trabajado para marcas reconocidas como Snacks de Colombia, The Gummy Box, Fincomercio, Centro Comercial Lo nuestro, entre otras.
Con el tiempo, la empresa se convirtió en una máquina de hacer videos que realmente funcionan para vender y creó un sistema único y exclusivo en Colombia para automatizar todo el proceso de logística con inteligencia artificial para sus clientes. Esto ha permitido que sus usuarios aumenten su facturación a niveles nunca antes vistos por ventas digitales, y Chicago Boys cobra una membresía mensual por ello. Hoy, marcas que antes pagaban $500.000, ahora les pagan hasta $20´000.000 al mes.
Solo en 2023, la empresa registró una facturación de $1.500 millones y un portafolio de clientes de más de 600 empresas. En sus últimos 6 meses, generaron más de US$ 1.5 millones en ventas, todo de manera 100 % digital. La compañía ha invertido $100 millones en el fortalecimiento de su capital humano y en el posicionamiento de la marca a través de la publicidad. Sebastián Sánchez inició sin un solo peso, levantando todo el capital a través de las ventas de la compañía, sin pedir créditos.
Visión Emprendedora y Futuro
Chicago Boys se ha convertido en un grupo empresarial que está desplegando diferentes líneas de negocio para resolver los problemas de los empresarios en el mundo del e-Commerce. Por ejemplo, acaban de iniciar “Mango”, una importadora especializada en el Dropshipping. Además, tienen una plataforma educativa llamada Trynity, donde enseñan a los empresarios a hacer lo mismo que ellos, y han creado un sistema que permite que las empresas automaticen todos sus procesos con inteligencia artificial.
Sebastián Sánchez, quien a sus 26 años aún es estudiante de doble programa de Comunicación Social y Ciencia Política en la Universidad Javeriana, decidió aplazar temporalmente sus estudios para apostarle 100 % al crecimiento de su emprendimiento. Su visión es transformar el mundo a través del comercio electrónico y convertir a Chicago Boys en el próximo Nu Bank o Rappi colombiano, con impacto en Latinoamérica y en el mundo entero. Para ello, están levantando inversión para cuatro nuevas líneas de negocio que aumentarán su rentabilidad y facturación, adentrándose en la industria de la importación y de la educación.
El emprendedor, que se inspira en Elon Musk por su determinación, Simón Borrero por su visión y Grand Cardona en ventas, considera que el fracaso es el principal motor de aprendizaje. La vida, para él, no es una carrera de rapidez, sino de resistencia. Su objetivo es democratizar las ventas por internet y apoyar a otros emprendedores y pequeños empresarios que quieran revolucionar el mercado del e-Commerce.
Un Nombre, Dos Historias de Transformación
El nombre "Chicago Boys" resuena con dos significados muy diferentes a lo largo de la historia y la geografía. Los originales "Chicago Boys" de Chile representaron un experimento audaz de liberalización económica impuesto bajo un régimen autoritario, cuyas políticas sentaron las bases del modelo neoliberal chileno, con éxitos en crecimiento pero también profundas cicatrices sociales y desigualdades. Por otro lado, la moderna agencia "Chicago Boys" de Colombia simboliza la capacidad de adaptación y la innovación digital, emergiendo de una crisis global para potenciar a pequeños empresarios a través de la tecnología y el comercio electrónico. Ambas encarnan transformaciones significativas en sus respectivos entornos económicos, demostrando cómo un nombre puede asociarse a legados tan dispares.
