El Legado Emprendedor y la Mina de Oro del Aluminio Argentino: El Caso Aluar y AUAR
La creatividad, o la capacidad de generar ideas originales y ejecutables, es un atributo muy valioso en el mercado. La decisión para la gente creativa sobre cómo “vender” esta creatividad es crucial. Hay básicamente dos opciones: vender nuestra capacidad por un sueldo o utilizarla para abrirnos paso como emprendedores. Desde un punto de vista, el aspecto más importante de esta decisión refiere al control sobre el desarrollo de las ideas. El ejemplo de Carlos Manuel Varsavsky y la empresa Aluar ilustra cómo una idea generó miles de millones de dólares de valor, de los cuales él no se benefició directamente, y cómo su experiencia influenció la educación de su hijo.
Aluar: Una Visión Pionera en la Industria del Aluminio
Cuando era pequeño, Carlos Manuel Varsavsky, un científico de renombre despedido de la Universidad de Buenos Aires y del Instituto Argentino de Radioastronomía tras la noche de los bastones largos y el gobierno de Onganía, fue contratado por Manuel Madanes, un reconocido empresario argentino y propietario de Fate, fabricante de neumáticos. Madanes, consciente de la inteligencia y creatividad de Varsavsky, lo tomó como gerente de nuevos proyectos. Fue en este puesto que a Varsavsky se le ocurrió la idea de crear Aluar, el único fabricante de aluminio de Argentina.
Aluar (Aluminio Argentino SAIC) comenzó a operar en la década de los 70, dentro de un programa público-privado de desarrollo de la industria del sector. Su primera planta de aluminio se construyó en Puerto Madryn (1.400 Km al sur de Buenos Aires) y se acompañó de otras dos grandes inversiones: un puerto de aguas profundas para facilitar la importación de materias primas y la exportación del metal producido, y la Central Hidroeléctrica Futaleufú, para abastecer de energía a la planta.
La clave del éxito de Aluar fue justamente la existencia de esta central hidroeléctrica, porque el principal insumo para fabricar aluminio no es la alúmina sino la electricidad. El proceso de obtención de aluminio consiste en la electrólisis o descomposición mediante una corriente eléctrica de una solución de alúmina disuelta en criolita fundida. Esta transformación implica un consumo de aproximadamente 14 MWh por tonelada de aluminio producido, lo que significa que el consumo de energía eléctrica de la planta en Puerto Madryn representa el 5% de la generación total de energía de la Argentina. Desde un comienzo, la central Futaleufú le dio a Aluar una ventaja estratégica que la hace increíblemente rentable: tiene su propia energía. Incluso ahora, que la central fue privatizada, Aluar controla el 60,2% de sus acciones y satisface con ella el 60% de su consumo energético.
El Impacto y Crecimiento de Aluar
Hoy, el grupo Aluar tiene varias plantas en funcionamiento y es una de las empresas más importantes y de mayor injerencia de Argentina. En el 2010 incrementó su producción a más de 410 mil toneladas al año (70% es destinado a exportación), tiene ingresos anuales de 3.100 millones de dólares y da empleo a más de 2.200 personas. Sus operaciones comprenden desde la obtención de aluminio en estado líquido hasta la fabricación de productos elaborados que se destinan a las industrias del transporte, packaging, construcción, electricidad, medicina y tratamiento de aguas.
El aluminio está en todas partes: en la construcción de nuestras casas, escuelas y hospitales, en las bicicletas, autos y aviones que usamos para transportarnos, y en la fabricación de alimentos y medicamentos. Es decir, no solo las carrocerías, motores, aviones e instrumental médico de alta tecnología, sino que todas las latas de gaseosa o cerveza, los envoltorios metálicos de la manteca, los envases de tetrabrik y las latas de conserva de Argentina están vinculadas a Aluar. Aluar es, en este sentido, "una mina de oro" que hace aluminio. Sus márgenes son enormes y sus ganancias son enormes.
Aluar es una compañía de capitales nacionales gestionada de acuerdo a los más exigentes parámetros internacionales de la industria y en permanente evolución. Desde sus inicios triplicó la capacidad de producción de aluminio de 140.000 toneladas gracias a un constante plan de inversiones, lo que le permite hoy abastecer completamente el mercado local con aproximadamente el 30 por ciento de su volumen producido, exportando el otro 70 por ciento a países como Estados Unidos, Brasil, Japón y Alemania, entre otros.
Divisiones Productivas y Sostenibilidad
En la División Primario se materializa la mayor parte de las operaciones de Aluar, con una capacidad de producción de aluminio primario de 460.000 toneladas anuales en su planta de Puerto Madryn. Allí se producen placas, lingotes, barrotes, alambrón y aleaciones de aluminio para abastecer a las más diversas industrias: construcción, automotriz, packaging, líneas de transmisión de energía, entre otras.
La División Elaborados representa el siguiente eslabón en la cadena productiva, que posibilita que el aluminio puro sea transformado en extruidos y en laminados que proveen a un gran número de industrias, desde las fachadas de edificios hasta los packagings de alimentos comestibles. Estos productos con alto valor agregado son fabricados en la planta situada en la localidad de Abasto, provincia de Buenos Aires, que cuenta con una capacidad de producción de 35.000 toneladas anuales.
A lo largo de sus 50 años de vida, Aluar mantuvo firme su visión e identidad histórica, expandiendo sus actividades hasta lograr un elevado grado de integración vertical en la cadena de producción y comercialización del aluminio, tanto con la producción de extruidos y laminados como en la producción y transporte de energía eléctrica, mediante la adquisición de la concesión sobre Hidroeléctrica Futaleufú - generadora de energía eléctrica - y con la participación en la transportadora de energía eléctrica en alta tensión Transpa S.A.
“La sostenibilidad es un compromiso de Aluar desde sus inicios. Por eso, en el marco de nuestro 50 aniversario, continuamos progresando en la sustitución de energía fósil por medio de la generación de energías limpias, anunciando el inicio de las obras de ampliación para una quinta etapa de crecimiento de nuestro Parque Eólico”, explica el titular de la empresa, Javier Madanes Quintanilla. Con una inversión de 400 millones de dólares para instalar aerogeneradores Goldwind de 6 MW, se trata de un proyecto de magnitud inédita para la Argentina: se sumarán 336 MW de potencia adicional al parque existente, reafirmando el compromiso de la empresa con la energía renovable.
Para fines de 2026, tras una inversión total de 745 millones de dólares, el Parque ocupará una superficie de 200 kilómetros cuadrados (igual a la extensión de la Ciudad de Buenos Aires), con una potencia instalada de 582 MW (equivalente al consumo de 600.000 hogares), y conectada directamente a la planta productora de aluminio, reduciendo aún más las emisiones de CO2 a la atmósfera.
El Espíritu Emprendedor y la Influencia de Carlos Varsavsky
La historia de Aluar siempre hizo pensar al hijo de Carlos Manuel Varsavsky y, como otras anécdotas de su padre, le sirvió para decidir que él también quería tener ideas, pero con una diferencia: quería controlar su desarrollo, ser partícipe de sus resultados. Su padre, Carlos Manuel Varsavsky, murió cuando él tenía sólo 22 años y él 49. Pero en los pocos años que lo tuvo, aprendió muchísimo de él, y una de las cosas que siempre le insistió era que en la vida había que dar el salto de ser empleado a ser emprendedor. Algo que a él le costaba mucho.
Se ve que sus consejos fueron escuchados porque su hijo nunca llegó a ser empleado. Pero lo interesante es que ha sido tan evangelista de que sus amigos se hicieran emprendedores, y muchas veces llegó a invertir con ellos, que hoy en día casi todos los que lo rodean son ex empleados, ahora emprendedores. Entre ellos los ex gerentes de Jazztel, que han lanzado empresas muy exitosas en los últimos 2 años. Está claro que no todos estamos hechos para ser emprendedores, es más, la gran mayoría de la gente no tiene interés o talento para serlo.
AUAR: La Arquitectura Sostenible del Futuro
En una industria a menudo criticada por su lentitud en adoptar innovaciones y por su impacto medioambiental, Automated Architecture (AUAR), con sede en el Reino Unido, se presenta como un faro de progreso y sostenibilidad. Desde su lanzamiento en 2019, AUAR ha revolucionado la forma en que se conciben, diseñan y construyen las viviendas, prometiendo hacer accesible la arquitectura sostenible y asequible para millones.
La visión de AUAR se materializa a través de la creación de un ecosistema global de microfábricas robotizadas. Estas microfábricas, que requieren una baja inversión inicial, están equipadas con una avanzada tecnología robótica y una pila tecnológica propia que se licencia a una red de constructores de viviendas. Este modelo de negocio no solo democratiza la producción de viviendas sostenibles sino que también escala su impacto potencial a un nivel global.
El corazón de la propuesta de AUAR es su sistema de construcción modular en madera. Este sistema aprovecha la robótica y la automatización para prefabricar bloques de madera, un material renovable por excelencia, que luego son ensamblados en unidades de vivienda. Un proceso que inicia con un robot ensamblando las láminas de madera en bloques de construcción individuales, los cuales posteriormente se apilan en unidades fácilmente transportables. Estas unidades son llevadas al lugar de ensamblaje final, donde artesanos y constructores locales las montan en viviendas completas.
Personalización y Sostenibilidad Intrínseca
La personalización es otra de las fortalezas de AUAR. Contrario a los enfoques tradicionales de vivienda modular, que suelen ser genéricos y difíciles de adaptar, las unidades de AUAR pueden personalizarse ampliamente para adaptarse a las necesidades específicas de cada ocupante. Esto no solo satisface las preferencias estilísticas y de estilo de vida sino que también asegura que las viviendas se integren armónicamente en sus contextos locales. Además, el enfoque de AUAR es intrínsecamente sostenible. Los bloques de madera no solo se fabrican a partir de un recurso renovable, sino que también se diseñan para ser desmontables y reutilizables, alineándose con los principios del diseño circular.
Contexto Económico y Regulaciones del Aluminio en Argentina
Según un informe del Ministerio de economía, en 2023, la producción de semielaborados ascendió a 167 mil toneladas, retrocediendo 2,3% respecto al año anterior. El aluminio es el metal industrial de mayor uso después del acero. Sus propiedades en cuanto a ligereza, resistencia a la corrosión, maleabilidad y conductividad lo llevan a ser utilizado en un creciente número de aplicaciones, sustituyendo a otros materiales.
La producción de aluminio no cuenta con un régimen específico de promoción, aunque en los últimos años se observa un uso frecuente de instrumentos de defensa comercial (caso de medidas antidumping). Retrocediendo un poco más en el tiempo, podría mencionarse la importancia que tuviese la promoción de inversiones industriales, especialmente la Ley N° 25.924 (2004) en el proceso de ampliación de capacidad productiva de la empresa Aluar. En cuanto a los aranceles, los artículos de uso doméstico (de higiene y tocador, esponjas, guantes y otros productos para limpieza) junto con depósitos, recipientes y construcciones presentan mayor grado de protección. Los tubos y accesorios de tuberías se ubican en un nivel de protección intermedia. Los derechos de exportación se sitúan en un 4,5% para materias primas y un 3% para productos elaborados.
El primer eslabón de la producción de aluminio es la extracción de bauxita. En 2022, las principales extracciones de este mineral se llevaron a cabo en:
| País | Porcentaje de Extracción |
|---|---|
| Australia | 26% |
| Guinea | 25% |
| China | 23% |
| Brasil | 8% |
| India | 6% |
| Indonesia | 5% |
Guinea es el productor de mayor crecimiento en los últimos 5 años.
Información Financiera y Programa de Integridad de Aluar
Aluar se encuentra bajo la regulación y control de la Comisión Nacional de Valores por la oferta pública de las acciones que representan su capital social y las mismas cotizan en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires.
Aluar Aluminio Argentino S.A.I.C. ha desarrollado un Programa de Integridad que incluye entre sus objetivos establecer un conjunto de acciones, mecanismos y procedimientos internos de promoción de la integridad, supervisión y control destinados a prevenir, detectar y corregir irregularidades.
El Programa de Emisión de Obligaciones Negociables de Aluar ha sido actualizado y ampliado en varias ocasiones, con el monto máximo aumentando a V/N U$S 600.000.000 o su equivalente en otras monedas, y la prórroga del plazo de duración del Programa Global por CINCO (5) años. Recientemente, se ha incorporado la posibilidad de emitir Obligaciones Negociables sociales, verdes y/o sustentables.
