Asest

Asociación Española de Storytelling
  • Eventos
  • Áreas de especialización
    • Emprendimiento
    • Salud
    • Deporte
    • Nuevas tecnologías
    • Turismo
    • Diseño y moda
  • Comunicación
    • Artículos
    • Prensa
    • Testimonios
  • Story
  • Galería
  • Contacto
  • Acerca de
Inicio
|
Comunicación

Emprende con Sentido: Definición y Significado Profundo

by Admin on 04/11/2025

El emprendimiento es un asunto de actualidad perenne, una cuestión de debate constante. Sin embargo, en los últimos años, ha habido una creciente preocupación por la forma en que se utiliza la palabra emprendimiento y la percepción que se tiene de ella. Algunas personas creen que el término ha sido manoseado y que se ha convertido en una especie de cliché que se usa para vender todo, desde productos hasta servicios y programas de capacitación.

¿Qué Significa Realmente Emprender?

En primer lugar, es importante comprender lo que significa realmente el término emprendimiento. En otras palabras, se refiere a la acción de acometer algo nuevo y asumir los riesgos que conlleva ese proceso. Así, desde su origen la palabra ya estaba asociada al concepto de “atrapar” oportunidades. No obstante, su origen moderno proviene del francés entrepreneur que finalmente se conceptualizó como pionero. Por lo tanto, parece que también implica iniciar de manera novedosa un proyecto.

Desde su etimología, observamos como el concepto de emprender implica riesgo asociado a esa nueva idea de negocio además de innovar. Esta idea de emprendimiento que acabamos de expresar tomó fuerza en el siglo XIX y hasta ahora es una de las ideas predominantes acerca del concepto cuando se pregunta ¿qué es emprender? La mayoría de la gente aún lo asocia a una visión económica relativa a generar un negocio, empresa o proyecto financiero. Es así es como se entiende en la mayoría de las universidades y escuelas de negocios.

Para ellos, el término y su representación, han perdido su significado original y se ha convertido en una especie de cliché que se usa para vender todo, desde productos hasta servicios y programas de capacitación. En realidad, el emprendimiento no es para todos. No todos tienen la personalidad, habilidades o recursos necesarios para ser un empresario exitoso. Además, incluso aquellos que tienen lo que se necesita, deberán afrontar desafíos significativos en el camino hacia el éxito.

El emprendimiento requiere trabajo duro, dedicación, paciencia y una comprensión sólida de los conceptos empresariales básicos. Esta última es una clave mucho más importante de lo que puede parecer. Otro factor que ha contribuido a la percepción de que el emprendimiento es una palabra maldita es la creciente y desalentadora brecha entre los emprendedores exitosos y los que transitan el camino hacia la cima.

Tipos de Emprendimiento

Según el tamaño del proyecto, anteriormente, se entendía el emprendimiento como pequeño o grande. Aunque más tarde surgieron esos pequeños avances que se introducían en una empresa y que mejoraban su producción o efectividad (microemprendimiento). Pero ha surgido, además, una nueva tipología gracias a la tecnología, el emprendimiento escalable. En cuanto al objetivo de los proyectos, años atrás, eran eminentemente empresariales, financieros o económicos. Así destaca la aplicación de lo tecnológico en proyectos sociales o sanitarios sobresaliendo la tendencia del healthtech. También destacan la e-culture o cultura digital que ha generado una nueva forma de entender el ocio, arte y cultura.

  • Emprendimiento pequeño: se trata de proyectos pequeños, y normalmente involucran a uno o dos socios.
  • Emprendimiento escalable: son aquellos que pretenden tener un crecimiento significativo en el corto y mediano plazo. Su objetivo es expandirse rápidamente para convertirse en multinacionales.
  • Emprendimiento social: este tipo de emprendimiento busca generar impactos positivos en un grupo de personas o comunidad.
  • Emprendimiento empresarial: se trata de aquellas iniciativas cuyo objetivo es desarrollar un proyecto de negocios.
  • Emprendimiento espejo o de imitación: suelen replicar una idea, producto o modelo de negocio que ya existe y está siendo exitoso.
  • Emprendimiento oportunista: surgen en un momento oportuno para resolver una necesidad urgente y puntual.

El Enfoque Global del Emprendimiento

Para entender qué es un emprendedor, hemos de remontarnos al origen más profundo de la palabra. Aplicando un enfoque más global al concepto y no centrándonos solo en lo económico. Muchos especialistas entienden que un emprendedor es “un constructor del entorno y un facilitador de cambios”. Este nuevo enfoque es lo que permite entender la rápida adaptación de muchas empresas tras la crisis sanitaria.

En relación al abordaje o aproximación del enfoque, ya no solo se entiende el emprendimiento como innovador o hacia afuera. Ya que existen exitosos casos de emprendimiento de imitación en otros mercados y hacia adentro, como el intraemprendimiento. Por último, en lo relativo a la financiación para iniciar el proyecto hoy en día se conocen nuevas formas de obtener fondos.

Como la mezcla de financiación pública y privada que se obtiene de desconocidos que quieren apoyar tu causa a través de internet el crowdfounding. Esto ha supuesto una revolución. Además, hay formas de que un emprendedor genere ingresos para su proyecto por si mimo, como el bootstrapping. Emprender a raíz de la generación de ingresos de un recurso ya existente o el ahorro. O, por otro lado, el bartering, algo parecido al antiguo trueque.

Encuentra tu Nicho de Mercado con 2 Preguntas

Características de los Emprendedores

En el entorno empresarial existen personas con una gran capacidad creativa para buscar soluciones innovadoras y la habilidad para convertirlas en una empresa rentable. Un emprendedor es una persona que identifica una oportunidad de negocio y decide iniciar y desarrollar un proyecto empresarial asumiendo los riesgos financieros y personales asociados con el objetivo de generar beneficios económicos y/o sociales. En general, podría decirse que un emprendedor tiene la capacidad de detectar una necesidad o problema en el mercado, desarrollar una solución innovadora que le dé respuesta, convertir esa solución en un negocio viable y asumir la responsabilidad total sobre el éxito o fracaso de ese proyecto.

  • Habilidades de liderazgo
  • Soluciones innovadoras
  • Determinación
  • Visión a largo plazo

Aunque las características de un emprendedor pueden variar dependiendo de la persona, el proyecto y el sector empresarial en el que quiera moverse, a grandes rasgos todas las personas que apuestan por iniciar su propio negocio presentan una serie de rasgos comunes. Todos los emprendedores coinciden en presentar ciertas habilidades de liderazgo con las que ponerse al frente de equipos a los que tienen que comunicar su proyecto y su visión de manera efectiva, así como inspirar y motivar a otras personas para que crean en su proyecto. Dentro de este punto, la determinación es una característica clave de los emprendedores, puesto que estarán obligados a enfrentar diferentes desafíos y fracasos. El desarrollo de un proyecto empresarial nunca puede contemplarse a corto plazo, sino que los emprendedores suelen tener la mirada puesta en un horizonte más lejano y se comprometen a trabajar hacia metas a largo plazo, incluso cuando los resultados inmediatos pueden no ser evidentes.

La diferencia básica entre empresario y emprendedor radica en su papel dentro del desarrollo empresarial. En base a ella, el empresario es la persona que dirige y gestiona una empresa ya establecida, centrándose en la administración eficiente y rentable del negocio. Por su parte, el emprendedor es el encargado de iniciar y desarrollar un nuevo proyecto, asumiendo las responsabilidad sobre los riesgos asociados y organizando los recursos necesarios para ponerlo en marcha.

Datos Relevantes sobre el Emprendimiento

Según datos de 2019 del Informe GEM España, en la etapa preCOVID-19 eran 6 de cada 100 personas quienes habían creado una empresa. La motivación principal de la mayoría de las personas emprendedoras continúa siendo “generar riqueza o unos ingresos elevados” (59,5 %), pero en la fase preCOVID-19, se observa que 4 de cada 10 personas emprendedoras manifestaba haber creado su negocio para “ganarse la vida, debido a que el trabajo escaseaba” en este momento.

En general, el perfil de quien emprende es el de una persona de edad cercana a los 40 años, con estudios universitarios y alto nivel de renta (tercio superior). Cabe destacar que en esta última década, se ha avanzado mucho en la disminución de la brecha de género. Igualmente, el porcentaje en el sector de servicios a empresas ha alcanzado casi un 35 %, en comparación al 30 % del año 2015. Cerca de nueve de cada diez empresas cuentan con menos de cinco empleados, pero el porcentaje de nuevas empresas (trayectoria de 3-4 años) que emplea a más de 5 personas ha aumentado de un 4,6 % a un 13 % durante este último lustro.

A la vista de los datos de 2019 sobre el emprendimiento corporativo, la actividad [intra] emprendedora española (un 1,7 % de las personas consultadas estaba implicada en una actividad de spin-off) continuaba posicionándose por debajo de la media de los países del grupo UE28 (4,8 %) y del grupo de países con un alto nivel de ingresos (4,2 %).

Internacionalización y Desafíos

El grado de apertura a mercados exteriores de las empresas recién creadas sigue siendo muy modesto. El porcentaje de nuevos negocios españoles en fase inicial que factura más de un 25 % en mercados extranjeros es un 7 %. Esta cifra es notablemente inferior a la media de los países europeos (18,8 %), y a la media de las economías de altos ingresos (16 %).

Si bien es cierto que puede considerarse arriesgado penetrar en mercados internacionales, tampoco es menos cierto que las oportunidades para emprender no las tenemos cerca. Toda oportunidad, conlleva riesgo. En este sentido, los cierres de negocio se han mantenido en torno a un 2 % del total de la población adulta de la sociedad española (donde se incluyen a las personas emprendedoras y no emprendedoras).

Solamente el 36 % de la población española considera que hay buenas oportunidades de negocio, un dato muy por debajo de la media de los países vecinos de España, que se sitúa en un 52 %.

Indicador España (2019) Media Países Europeos Media Economías Altos Ingresos
Personas que han creado una empresa (preCOVID-19) 6% N/A N/A
Nuevos negocios que facturan >25% en mercados extranjeros 7% 18.8% 16%
Población que considera que hay buenas oportunidades de negocio 36% 52% N/A

tags: #emprende #con #sentido #definicion

Publicaciones populares:

  • Nova Sector: Un parapente EN C asequible
  • Inspiración femenina en el mundo empresarial dominicano
  • La revolución del fitness llega con la inteligencia artificial.
  • Franquicia D-uñas: Un Modelo Exitoso
  • Opiniones sobre Alquiler de Coches en el Aeropuerto de Santander
Asest © 2025. Privacy Policy