La descarbonización de las PYMES: Un camino hacia la sostenibilidad y la competitividad
La humanidad es responsable del cambio climático y sus “irreversibles” efectos para el planeta, según un informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC). Sus autores subrayan que algunos de los cambios observados en el clima “no tienen precedentes en miles, si no en cientos de miles de años" y llaman a aplicar medidas “inmediatas” para reducir la emisión de gases de efecto invernadero”. Todas las empresas pueden jugar un papel importante en este proceso.
El papel crucial de las PYMES en la reducción de emisiones
En el debate europeo por el cambio climático y la protección del medioambiente no se suelen incluir a las pymes. Sin embargo, Jaime Silos, director de desarrollo corporativo de Forética, asegura que las pymes deben contribuir a reducir sus emisiones para alcanzar sus objetivos climáticos. “Desde una perspectiva climática observamos dónde se genera el impacto más material: ¿quién tiene las mayores emisiones de gases de efecto invernadero (GEI)? Por eso no se entiende que el debate lo monopolicen quienes más contaminan, ignorando que son esos negocios los que más capacidad tienen para revertir la situación.”
La pandemia y posterior instalación de la “nueva normalidad” ha acelerado muchos procesos de transformación que parecían estancados entre desidia y conformismo. Tal y como señalaba un artículo de la Nature Climate Change el año pasado, la crisis provocó en abril de 2020 una reducción generalizada de las emisiones. A nivel mundial la caída fue del 17% y a nivel nacional del 32%. La relajación de las restricciones y el regreso a la rutina productiva volvió a disparar poco después los porcentajes, pero la lección parece haber quedado sellada: es posible combatir el cambio climático tanto desde la multinacional como desde la pyme o el negocio del autónomo.
Beneficios de la descarbonización para las PYMES
La descarbonización es un proceso que, a la larga, merece la pena para la empresa. Entre los beneficios que puede obtener una PYME al iniciar su camino hacia la descarbonización, se encuentran:
- Optimización del consumo energético: Lo que redunda en la rentabilidad.
- Cumplimiento del aspecto legal y normativo: Cada vez es mayor.
- Acceso a financiación: Al ser la descarbonización un tema tendencia y clave de política pública, hay una cantidad ingente de recursos financieros regionales, nacionales y europeos que por desconocimiento de las empresas, se pierden.
- Mejora de la imagen pública y reputación de tu empresa: Como ya sabrás, los consumidores somos cada día más conscientes del impacto en el medioambiente que tienen las empresas.
- Aumento de la competitividad: La descarbonización te permite innovar y desarrollar nuevas tecnologías, procesos y productos más sostenibles.
Retos de la descarbonización para las PYMES
A pesar de los beneficios, la descarbonización presenta ciertos retos para las pequeñas y medianas empresas:
- Importante inversión inicial: Para descarbonizar tu empresa, necesitarás desarrollar nuevas tecnologías, procesos y productos más sostenibles.
- Desconocimiento: Muchas PYMES carecen de información sobre cómo hacerlo y de todas las herramientas disponibles para lograrlo.
- Cambios en la cultura empresarial: La descarbonización no solo implica cambios tecnológicos, sino también cambios en los procesos y la forma de trabajar dentro de tu empresa.
- Búsqueda de proveedores más sostenibles: Es imprescindible buscar proveedores que compartan tu compromiso con la sostenibilidad. Porque, ¿qué sería de una empresa que quiere dar una imagen de sostenibilidad y compromiso con el medio ambiente, si sus proveedores no comparten ese compromiso?
- Marco regulatorio complejo: La normativa ambiental puede ser compleja y cambiante. Es relevante estar al día de las últimas regulaciones para evitar incumplimientos y sanciones.
Estrategias y herramientas para la descarbonización
Para iniciar la descarbonización, “el primer paso es medir su huella de carbono para detectar aquellos procesos que tienen un mayor impacto en el clima”. La huella de carbono representa el volumen total de gases de efecto invernadero (GEI) que producen las actividades económicas y cotidianas del ser humano. Estas emisiones contribuyen al calentamiento global y al cambio climático. Antes de implementar cualquier estrategia de reducción, es esencial medir y conocer la huella de carbono actual de tu empresa. Existen herramientas y consultorías especializadas que pueden asistir en este proceso.
Medición de la huella de carbono
Entre las diferentes calculadoras de carbono destacan algunas como la de Carbon Trust o la de Doconomy. La propia institución de las Naciones Unidas ofrece una extensa guía para permitir a cada empresa calcular sus emisiones de CO2 de forma manual. Esto, claro requiere algo más de tiempo y paciencia. En Internet existen herramientas automáticas, aunque son mucho menos fiables. Las empresas comprometidas en la lucha contra el cambio climático cuentan desde el año 2014 con un Registro de huella de carbono, compensación y proyectos de absorción de dióxido de carbono del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente. Este Registro es un elemento fundamental de apoyo y difusión de aquellas organizaciones que calculan su huella y la reducen y/o compensan. Desde su puesta en marcha, ya son más de 3.800 organizaciones las que se han inscrito en este registro.
Para entender la magnitud del impacto ambiental que puede estar generando tu empresa, de acuerdo al sector que te encuentres, es importante que entiendas qué tipo de gases produces. Estos pueden incluir gases como el dióxido de carbono (CO2), metano (CH4), óxido nitroso (N2O), hidrofluorocarburos (HFC), perfluorocarburos (PFC) y hexafluoruro de azufre (SF6).
Cómo calcular la huella de carbono de tu empresa | Tutorial paso a paso
Plan de 7 pasos para descarbonizar tu PYME
Una vez conozcas la huella de carbono de tu empresa, es hora de establecer una estrategia para reducir tus emisiones. Aquí te presentamos una guía con 7 pasos para comenzar a descarbonizar tu empresa:
- Mide y registra tu huella de carbono: Utiliza herramientas y registros como el Registro de huella de carbono, compensación y proyectos de absorción de dióxido de carbono. Existen sellos como "Calculo-Compenso" o "Calculo-Reduzco-Compenso" que validan estos esfuerzos.
- Establece una estrategia de reducción de emisiones: Esta estrategia debe ser realista y concreta, con objetivos claros y medibles.
- Optimiza la eficiencia energética: La eficiencia energética es clave para reducir el consumo de energía y, por lo tanto, las emisiones de CO₂. Esto incluye:
- Ahorro de energía en iluminación (por ejemplo, con tecnología LED).
- Mejora del aislamiento térmico.
- Optimización de los equipos.
- Programar la calefacción y regular el aire sobre los 25 grados.
- Instalar ventanas dobles.
- Apuesta por fuentes de energía renovable: Utiliza fuentes como la solar, la eólica o la geotérmica para reducir tu dependencia de los combustibles fósiles. Esto puede implicar instalar paneles solares o contratar un proveedor de energía renovable.
- Minimiza el consumo de materiales y fomenta la economía circular: Es clave para reducir el impacto ambiental asociado a su producción y transporte. Esto incluye:
- Utilizar materiales reciclados o reutilizables.
- Implantar la economía circular en tu empresa.
- Reducir el embalaje y eliminar los plásticos de un solo uso.
- Involucra a tus empleados: La participación de todos los empleados es fundamental para el éxito de la descarbonización. Esto se logra a través de:
- Información y sensibilización.
- Organización de actividades.
- Incentivos a la participación y al uso del transporte público.
- Busca apoyo externo y colaboración: Existen numerosas entidades que te pueden ayudar a descarbonizar tu PYME, como asociaciones empresariales, entidades públicas y consultoras especializadas.
Un ejemplo de éxito es GreenTech, una PYME dedicada al desarrollo de software que, tras consultar con un especialista, implementó una serie de medidas para reducir su huella de carbono.
Marco regulatorio y apoyo a la sostenibilidad
La descarbonización no solo es una iniciativa interna de las empresas, sino que está impulsada por un marco regulatorio y una serie de iniciativas a nivel europeo y global.
Pacto Verde Europeo y Taxonomía UE
El Pacto Verde Europeo es la estrategia de crecimiento de Europa para mejorar el bienestar y la salud de los ciudadanos, lograr que Europa sea climáticamente neutra de aquí a 2050 y proteger, conservar y mejorar el capital natural y la biodiversidad de la UE. En este contexto, la Taxonomía de la UE (Reglamento UE 2020/852) es una herramienta de transparencia sólida y con base científica a disposición de empresas e inversores. Esta obliga a divulgar las medidas que toman en cuestiones relacionadas con el medio ambiente, impacto social y en materia de gobernanza. Establece exigencias, diferentes clasificaciones y formas de informar sobre las actividades que se realizan en materia de sostenibilidad.
Con la Taxonomía, las empresas van a poder demostrar de manera clara cómo consiguen la sostenibilidad de su negocio. Esta herramienta les permite diagnosticar su modelo productivo, el impacto que genera sobre el medio ambiente y poder establecer planes con los que llevar a cabo los cambios necesarios. Esto les da la oportunidad de desarrollar una transición sólida y ágil de sus actividades y la posibilidad de acceder a unas determinadas fuentes de financiación. A partir de enero de 2022, se aplican los criterios técnicos para los objetivos medioambientales de la taxonomía y, a partir de esa fecha, las empresas deberán revelar los porcentajes de facturación, inversión y gastos alineados con la mitigación y adaptación climática.
Objetivos medioambientales de la Taxonomía
Los objetivos medioambientales definidos por la Taxonomía son:
- Mitigación del cambio climático: Se considera que una actividad causa un daño significativo a la mitigación del cambio climático si conduce a importantes emisiones de gases de efecto invernadero (GEI).
- Adaptación al cambio climático: Se considera que una actividad causa un daño significativo a la adaptación al cambio climático si conduce a un mayor impacto adverso del clima actual y futuro, sobre la propia actividad o sobre las personas, la naturaleza o los activos.
- Uso sostenible y protección del agua y los recursos marinos: Se considera que una actividad causa un daño significativo al uso sostenible y a la protección de los recursos hídricos y marinos si es perjudicial para el buen estado o al buen potencial ecológico de las masas de agua, incluidas las aguas superficiales y subterráneas, o al buen estado ambiental de las aguas marinas.
- Transición a la economía circular: Se considera que una actividad causa un daño significativo a la economía circular, incluyendo la prevención y el reciclaje de residuos, si conduce a ineficiencias significativas en el uso de materiales o en el uso directo o indirecto de recursos naturales, o si aumenta la generación, incineración o eliminación de residuos, o si en el largo plazo la eliminación de desechos puede causar daños ambientales importantes.
- Prevención y control de la contaminación: Se considera que una actividad causa un daño significativo a la prevención y el control de la contaminación si conduce a un aumento significativo de las emisiones de contaminantes al aire, al agua o al suelo.
- Protección y restauración de la biodiversidad y el ecosistema: Se considera que una actividad causa un daño significativo a la protección y restauración de la biodiversidad y los ecosistemas si es significativamente perjudicial para el buen estado y la resiliencia de los ecosistemas, o perjudicial para el estado de conservación de los hábitats y especies, incluidas las de interés para la Unión.
Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (NextGenerationEU)
La guía para la implementación de «no causar daño significativo» dentro del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia, instrumento clave del NextGenerationEU, tiene como objetivo ayudar a los Estados miembros a garantizar que todas las inversiones y reformas que proponen, y financiadas por este Mecanismo, no perjudiquen significativamente los objetivos medioambientales de la UE. Esboza principios clave y una metodología de dos pasos para la evaluación de «no causar daño significativo» en el contexto del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia como una forma de facilitar el trabajo de los Estados miembros en la preparación de sus planes de recuperación y resiliencia. El respeto del principio de «no causar daño significativo» es una condición previa para que la Comisión y el Consejo aprueben estos planes.
Sistemas de comercio de emisiones
En la era de la sostenibilidad y la responsabilidad social corporativa, los sistemas de comercio de emisiones emergen como una herramienta esencial en la lucha contra el cambio climático y la promoción de prácticas empresariales más sostenibles. Estos sistemas, también conocidos como cap-and-trade, son mecanismos regulatorios diseñados para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) al establecer un límite máximo de emisiones permitidas y otorgar derechos negociables para emitir una cantidad específica de GEI. Los sistemas de comercio de emisiones parten de la premisa fundamental de establecer un límite máximo de emisiones de GEI que pueden ser emitidas por los participantes dentro de un mercado regulado. Este límite, también conocido como «techo de emisiones», es esencial para determinar la reducción global de emisiones que se busca alcanzar. Cada entidad participante recibe una asignación de derechos de emisión que corresponde a la cantidad de emisiones que se le permite generar durante un período de tiempo específico. Los elementos básicos de un sistema de comercio de derechos de emisión incluyen el techo de emisiones, los derechos de emisión, la asignación de derechos, el cumplimiento, el seguimiento de las emisiones y el registro de derechos. La asignación de derechos de emisión puede realizarse de diversas formas, ya sea gratuita, mediante subasta u otros mecanismos. Los participantes que emitan menos de los derechos asignados pueden vender los excedentes, mientras que aquellos que emitan más deben adquirir derechos adicionales en el mercado. En el contexto de la responsabilidad social corporativa, el compromiso con los sistemas de comercio de emisiones es una forma tangible en la que las organizaciones pueden contribuir a la protección del medio ambiente y al desarrollo sostenible. En resumen, los sistemas de comercio de emisiones desempeñan un papel crucial en la lucha por la sostenibilidad y la mitigación del cambio climático. Estos mecanismos ofrecen un enfoque flexible y eficiente para reducir las emisiones de GEI, al tiempo que fomentan la innovación y la adopción de prácticas más sostenibles por parte de las empresas y otras entidades.
Otras iniciativas y apoyos
- Autodiagnóstico sobre economía circular: Ofrecido por el Ministerio de Industria y Turismo, esta herramienta consta de un test de tan solo 20 preguntas que permiten conocer al usuario el punto en el que una organización se encuentra en cuanto a sostenibilidad corporativa. De esta manera, empresas y emprendedores pueden identificar áreas de mejora y ganar competitividad, enfocando sus recursos y capacidades a la implementación de los criterios sostenibles requeridos por las nuevas demandas y tendencias del mercado y la sociedad actual. El test analiza proveedores y sus relaciones en la cadena de suministro; propietarios y financiadores de la organización, personas empleadas, clientes y otras empresas, y el entorno social.
- PYMES Climate Hub: Esta iniciativa pretende ayudar a las pymes a fijar un compromiso climático y acceder a las mejores herramientas y recursos para conseguirlo. Estas herramientas les pueden servir, por ejemplo, para calcular su huella de carbono, desarrollar su estrategia climática y reducir sus propias emisiones y las emisiones en su cadena de valor.
- Programa de ayudas PYME y gran empresa sector industrial: Con cargo al Fondo Nacional de Eficiencia Energética, este programa está dirigido a la realización de actuaciones de mejora de eficiencia energética e implementación de sistemas de gestión energética.
La presión de la gran empresa hacia la PYME aumentará durante la próxima década, de manera que su capacidad de contribuir a reducir la huella de carbono de la cadena de valor va a ser un factor de competitividad y elegibilidad clave en el mercado. Muchas emisiones provienen de proveedores o actividades indirectas. Las grandes empresas y consumidores priorizan a proveedores sostenibles.
La "Carrera hacia el Cero"
Las propias Naciones Unidas hacen un llamamiento a las empresas para que se unan al movimiento ‘1,5 ºC Supply Chain Leaders’ y establezcan “objetivos basados en la ciencia alineados con limitar el aumento de la temperatura global a 1,5 °C por encima de los niveles preindustriales”. Cualquier compañía, independientemente de su tamaño y sector, puede unirse al movimiento. Para ello, tiene que comprometerse a fijar unas metas con el objetivo de reducir su impacto negativo en la Tierra. La ONU era consciente de que el 2020 sería el año con más oportunidades de toda la historia para movilizar a las empresas contra el cambio climático. “En 2020, los compromisos de cero emisiones netas casi se duplicaron. A esta campaña ya se han inscrito unos 173 grandes inversores, 3000 empresas, 22 regiones, 622 universidades y 733 ciudades. Se trata de la alianza creada más grande de la historia para alcanzar el cero.
“Hoy aplaudimos la campaña Carrera hacia el cero, que nació de esta Alianza, y que invita a los actores no estatales a seguir uniéndose para asumir este enorme desafío que tenemos como humanidad. En este esfuerzo se incluye obviamente a las pymes, dando por hecho que solo se involucrarán aquellas capaces de ofrecer resultados.
Para unirse a la "Carrera hacia el Cero", las empresas deben comunicar públicamente todos los progresos intermedios conseguidos una vez al año. Este documento “proporciona un marco coherente para que las compañías que puedan acometer la transformación empresarial necesaria para lograr las emisiones cero, integrándolo en su estrategia y su modelo operativo”, indica la consultora. Este marco incluye los siguientes pilares:
- Ambición: “Establecer una base científica que asegure que la transformación va a abarcar toda la cadena de valor y calcule el impacto total real de las emisiones”.
- Gobernanza: Aquí entra en juego la supervisión y la rendición de cuentas que sustentarán la transformación.
- Estrategia: Esta debe formar parte de la fijada para el crecimiento de la empresa.
- Transformación: El diseño del plan. Será un “programa holístico de gestión del cambio” que incluirá tanto la jerarquía de responsabilidades como la cultura empresarial, los empleados, las políticas, los precios y el marco de medición.
- Cadena de suministro: Con el plan preparado toca adaptar la cadena de suministro a la nueva estrategia, para que “esté bien conectada, sea inteligente, eficiente y baja en carbono”.
- Innovación: Para muchas empresas alcanzar el “cero” supondrá necesariamente invertir en I+D y nuevas tecnologías. Y es que hay procesos que no podrán mejorar ya más su optimización sin ello.
- Financiación: Sin dinero no hay cambios.
- Transparencia: Habrá que presentar también informes precisos y transparentes sobre los progresos que se vayan consiguiendo.
- Compromiso e influencia: La carrera por el cero es un reto transversal que debe involucrar a todos los actores de la empresa.
De aquí a 2050 todas las pymes, incluso aquellas que reniegan de los problemas climáticos, habrán tenido que abordar de una forma u otra la huella de carbono.
