José Luis López, 'El Turronero': De Vendedor de Turrones a Empresario de Éxito y Filántropo
Todo el mundo se pregunta estos días quién es El Turronero y por qué este fin de semana 3.500 invitados y decenas de famosos han acudido a su fiesta de cumpleaños. José Luis López, conocido popularmente como ‘El turronero’, es un destacado empresario gaditano con numerosos negocios en distintos sectores. Este sábado, 29 de junio, López ha reunido a multitud de famosos para la celebración de la comunión de su nieta Carlota. Rostros de la televisión, la música, la política, el periodismo o la farándula no se han querido perder la fiesta que ha organizado el empresario en Jerez de la Frontera (Cádiz), convertida en una auténtica feria de atracciones.
José Luis López, 'El Turronero', en el photocall de su fiesta de cumpleaños.
José Luis López Fernández (59) concierta sus citas de trabajo en un hotel de Madrid, aunque sus oficinas en la capital están muy cerca. Considera que el salón del hotel es algo más informal y menos burocrático. De lunes a jueves permanece en Madrid y los fines de semana regresa con la familia a Ubrique, donde residen. A muchos no les sonará por su nombre, pero sí por su apodo: El turronero, que habla con LOC para contar su historia.
Orígenes Humildes y Primeros Pasos
‘El turronero’ nació en 1963 en Ubrique (Cádiz). El apodo le viene del negocio de venta ambulante de turrones que llevaron sus padres. Nació en una familia muy humilde en la que se dedicaba a vender turrones por las ferias de los pueblos. Un día tiene la posibilidad de estudiar y se va a un internado a los 10 años. En 4 ó 5 años se forma con los estudios más básicos. En verano buscaba trabajo para ahorrar y subsistir en invierno y desde ahí acabó entrando en el sector de los seguros y el mercado inmobiliario.
José Luis López está orgulloso de que le conozcan como El turronero, el oficio al que se dedicaban sus padres. Manuel Mancheño Peña. Peña “El Lebrijano” y Gaspar de Utrera. en la plaza de abastos, de allí el mote de Turronero. los fandangos de Porrinas de Badajoz que tanto le gustaban. los bordones de Diego del Gastor se dio a conocer. también a los tablaos de Sevilla. una estrecha amistad. del cante como Fosforito y El Lebrijano. que, a la postre, conduciría al Turronero hasta la cima de su creatividad. bulería, de los tangos, de las alegrías y de los fandangos. Faraón de Camas. artistas. Paco Cepero y El Tato. bamberas. Galería del Cante Flamenco. Grandes Figuras del Cante Flamenco.
Un vecino del pueblo se fijó en aquel niño, espabilado y ocurrente, y propuso a la familia pagarle un internado para que desarrollara sus cualidades. Puso como condición que al año siguiente debía ganárselo él mismo consiguiendo una beca. El chaval tenía una memoria asombrosa y memorizaba todos los libros antes de acabar el curso. Finalmente, todas sus notas fueron matrículas de honor y en la prensa local le hicieron su primera entrevista como el mejor estudiante de la zona. Ganó sus primeros dineros dando clases a otros niños en verano y a los 12 años tuvo su primera novia, Carmen Mariscal, que trabajaba en las fábricas de piel en Ubrique. Se casaron cuando él tenía 20 años y ella 19. Y ahí siguen. Son un matrimonio unido y muy familiar. Esa estabilidad es la base para seguir adelante sin sobresaltos y en paz.
A los 17 encontró su primer trabajo en Sevilla, de asistencia en carretera vendiendo seguros a los conductores. En los primeros meses ganó 120.000 pesetas, unos 700 euros, y en agosto llegó a las 200.000 pesetas, hace 40 años una cantidad muy importante. En aquel tiempo, todo lo que se ganaba se entregaba a los padres, pero el chico dejó los estudios.
El padre tenía ilusión porque su hijo fuera médico y no le gustó que dejara el colegio. "Es que le caigo bien a la gente", argumentó el hijo. "Fui a hacer un seguro en una heladería y el dueño no lo quiso, pero me regaló un helado". Y así iba haciendo clientes y ahorrando.
Ascenso Empresarial
Tras esos orígenes humildes, él comenzó a hacer dinero primero en el sector de los seguros, y después, como constructor e inversor inmobiliario. Tenía 30 años cuando se estrenó como intermediario en temas inmobiliarios, un sector que acabó dominando con el tiempo. Al ver lo que se ganaba, dejó los seguros y se dio cuenta que debía arriesgarse él mismo, desarrollando suelo y convirtiéndose en empresario. Se metió en el negocio inmobiliario y cumplidos los 30, como constructor e inversor, fue construyendo su imperio.
Más tarde, entraría en el mundo de la moda con la marca de bolsos de lujo Hedén y en el sector de la salud, creando el centro Galiani en Sevilla. López ha multiplicado sus innumerables negocios en distintos ámbitos a lo largo de los años y ha conseguido entablar amistad con muchos de los nombres más conocidos de España.
En la actualidad, sus negocios se han diversificado. Se ha asociado con un panadero de Lebrija, al que han nombrado el mejor profesional del mundo, para montar una cadena de panaderías diferentes a la lo habitual, con panes muy especiales, como el pan azul, hechos con masa madre y harina de sarraceno, que no engorda.
También se ha unido a un empresario de Ubrique que fabrica los bolsos para Chanel, y tiene su propia marca de bolsos de lujo, Hedén. Lanzarán la firma con una campaña importante, con la imagen de alguna cara conocida y las influencers del momento. El Turronero comprende que manda la modernidad y escucha a sus asesores.
"Me gusta contar con gente que sabe más que yo. El éxito es rodearte de personas que te aporten. Me dejó aconsejar en cosas que no entiendo. El éxito está en saber escuchar". Sus padres no llegaron a tiempo de ver el triunfo del hijo que iba haciéndose poco a poco un gran empresario. Pero al menos, pudo comprarle un sofá a su madre y cambiarle el suelo del piso, que ya era mucho.
Participa también en negocios como una clínica de oncología y homeopatía en Córdoba y en un gran centro de psicología en Sevilla. Es dueño de una ITV y de una fábrica que convierte el plástico en gasóleo, porque entiende la importancia de la ecología y la economía circular. En Madrid es socio de Dimas Gimeno, ex presidente de El Corte Inglés, en Wow, la novedosa tienda de Gran Vía, tienen planes de extender el modelo fuera de España. Y continúa siempre en lo suyo, el mundo inmobiliario.
Algunos de los negocios en los que invierte El Turronero.
Es uno de los principales empresarios de Andalucía, y sus compañías conforman un importante entramado que toca diferentes palos. Además de probar suerte con lo inmobiliario ha invertido en una cadena de panaderías, en el artesano que fabrica bolsos para Chanel... Y mucho más. Entre sus empresas está una marca de bolsos de lujo, Hedén, diseñados y fabricados en España, tiene una ITV y una empresa que fabrica gasóleo con plástico. No contento con eso también invirtió en un centro de psicología en Sevilla llamado Galiani y otro de oncología en Córdoba. Y en Madrid es socio de Wow, el gran almacén de lujo y tendencias abierto en Gran Vía por el ex presidente de El Corte Inglés Dimas Gimeno que de manera inminente abrirá una nueva sede en la calle Serrano 52.
Eventos Memorables y Amistades Influyentes
Este empresario hecho a sí mismo ha celebrado uno de los cumpleaños más sonados del año en Sevilla rodeado de 3.000 invitados de sectores como el cine, la música, la política, el deporte o los medios de comunicación. José Luis ha montado un cumpleaños emulando una feria. "A lo largo de la vida han entrado en mi vida muchas personas de muchos sectores y se ha eso se ha conseguido por la constancia, el esfuerzo y la humildad. Se ha hecho con mucho cariño y mucho amor. Con dinero es imposible que salga, se puede parecer pero nunca igualar", relata. Reconoce que a su fiesta fueron famosos que él no conocía invitados por otros famosos que él había invitado. Algo que celebra ya que a los amigos de su amigos los considera como los suyos. Para montar esta fiesta ha estado 14 meses de preparativos y ha pedido bloquear las agendas a sus invitados con más de un año de antelación. Quienes le quieren le definen con una palabra común: generosidad.
Algunos quizás recuerden que ya el año pasado reunió a centenares de personas, entre ellos muchos rostros conocidos, en el bautizo de uno de sus nietos. Los eventos de José Luis López, como realmente se llama este empresario de Ubrique, son siempre memorables, y casi como si se tratara de un festival para famosos. Tanto es así que se especuló que Jennifer Lopez o Maluma actuarían en su fiesta, algo que después se ha desmentido. "Bueno, estuvieron Luis Miguel, Maluma y Jennifer López en el catering, pero se fueron enseguida", bromeaba Javier Castillo Poty cuando le preguntaron por la fiesta. Quienes sí estuvieron fueron Ortega Cano y Gloria Camila, Susanna Griso, Joan Laporta, Miguel Ángel Silvestre, Paloma Cuevas, Paz Padilla, Albert Rivera, Chenoa, Pepe Navarro… una larga lista de rostros conocidos españoles. Para su celebración alquiló durante tres días el Palacio de Congresos de Sevilla y metió allí dentro coches de choque, puestos de comida rápida y actuaciones de todo tipo de artistas.
Todo gratis para sus invitados -y sin pagar a los artistas, según ha dicho el propio organizador de la velada, que comenta que los famosos van porque le quieren-. Algunos medios han cuantificado la asistencia en 3.000 y otros en 3.500 con los gastos pagados, cantidades astronómicas que sin duda le habrán costado caro. Pero El Turronero no escatima. Puso siete aviones y una línea de AVE para que pudieran llegar sus invitados. También cabinas de peluquería y maquillaje para estar siempre guapos. "Disfruté como una enana en la fiesta. Parece que llevo tres días de cumpleaños", dijo Ana María Aldón. Numerosos rostros conocidos se han dado cita en la fiesta anual de 'El Turronero'.
A la boda de su hija asistieron mil invitados. Enel bautizo en Jerez de sus nietos Paula y Mateo reunió hace pocos meses a 1.200 personas, agasajadas a lo grande. Algunas tuvieron a su disposición aviones privados para llegar tiempo. Estuvieron la alcaldesa socialista de Jerez, también Rocío Monasterio y su marido Iván Espinosa de los Monteros, líderes de Vox; Albert Rivera, Bertín Osborne, Paz Padilla, Chenoa, Susanna Griso, Francisco Rivera, Rafael Amargo... y Pitingo, que amenizó el evento como regalo al anfitrión. Además del banquete, hubo feria con tenderetes, atracciones y puestos de garrapiñadas, como homenaje a sus orígenes.
Lleva varias pulseras en la muñeca. ¿Quién tiene realmente más de 300 amigos? ¿Y 600? José Luis López Rodríguez, el 'Turronero’ (Ubrique, 1963) puede presumir de añadir un cero a esa cifra. Que no presume, pero podría. A la fiesta de su 60 cumpleaños asistieron 3.600 invitados. “Lo que quise aquel día fue agradecer a todas las personas que me han aportado algo en la vida. No fue invitar por invitar: claro que las conozco, podría darte sus nombres”.
Entre sus amigos se cuentan nombres propios de prácticamente todo el espectro político: tanto Susana Díaz y José Bono como Ángel Acebes e Iván Espinosa de los Monteros. “Cuando eres empresario tienes que estar centrado en tu carrera. Y definirte poco delante de nadie; con unos te irá mejor, con otros te irá peor, pero yo dependo de todos. Prefiero estar bien con todo el mundo y guardar el equilibrio”. “No creo que esté lo suficientemente capacitado como para eso, porque de política entiendo lo justo aunque intento siempre crear armonía entre las personas y mucha gente que empatiza poco con los demás, conmigo han empatizado pronto y rápido. Hoy tengo buenos amigos que la gente piensa que son raros. Es un don que me dio mi madre, poder llegar a cualquier persona. David Bisbal le hizo llorar al ensalzar en el escenario todo lo que hace por sus vecinos.
ÍNTIMO DE MARIO CONDE Tiene fama de ser muy generoso y leal con sus amigos, los de toda la vida, de infancia y juventud, y otros que ha ido haciendo a lo largo de su trayectoria profesional. A Mario Conde le conoció en un Ave camino de Andalucía y la primera llamada que hizo el ex banquero al ingresar en prisión, fue para El Turronero. A Pedro Pacheco, ex alcalde de Jerez, con el que compartió una demanda por la dudosa licitación de unos terrenos, fue a verle a prisión, cuando tanta otra gente le había dado la espalda.
Humberto Janeiro era muy amigo suyo y por presentarle a María José Campanario al hombre que organizó la estafa a la Seguridad de la esposa de Jesulín de Ubrique, José Luis López se metió en un lío judicial con resonancia mediática, aunque no se arrepiente de intentar ayudar a la gente.
Líos con la Justicia
La carrera empresarial de ‘el Turronero’ ha tenido algunas sombras, por no decir que ha eludido la cárcel en varias ocasiones. En 2008 estuvo involucrado, como intermediario, en la llamada 'Operación Karlos', una trama por fraude a la Seguridad Social que condenó a María José Campanario. López fue condenado a dos años de prisión, pero no los llegó a cumplir al no tener antecedentes. También estuvo investigado y fue condenado junto a Pedro Pacheco por el caso de ‘la estación de autobuses'. La Audiencia de Cádiz le impuso entonces un año y medio de prisión, sin embargo, también se le suspendió la condena. Además, llegó a confesar haber emitido facturas falsas en 2017 ante el tribunal de la Sala Octava de la Audiencia Provincial de Cádiz por la denominada 'operación Lobo’.
Estos años de éxitos no han estado exentos de polémicas. El Turronero saltó a la fama por el caso de María José Campanario. Había sido él quien le había presentado a la esposa de Jesulín de Ubrique al hombre que organizó la estafa a la Seguridad Social por la que fue condenada Campanario y su madre. Como José Luis López es de Ubrique, al igual que los Janeiro, no es ninguna sorpresa que la familia fuera amiga del empresario. Al parecer se conocieron en un AVE a Andalucía y su amistad se hizo tan cercana que la primera persona a la que el malogrado banquero llamó desde la cárcel fue a José Luis. Otro amigo es Pedro Pacheco. El exalcalde de Jerez recibió la visita del empresario durante los tres años que permaneció en prisión. Y es otro de los políticos que se ha juntado en esta fiesta, con photocall incluido. Su cercanía con varios casos judicializados han hecho saltar las sospechas de muchos.
La pregunta viene a cuento por una mancha en su trayectoria: la Operación Karlos lo implicó en un fraude a la Seguridad Social del que se benefició la madre de María José Campanario, esposa de Jesulín de Ubrique. “Nadie me engañó. Yo me equivoqué. Cuando te ocurre algo así, creo que Dios te lo manda para que aprendas y no te equivoques en algo mayor. Me equivoqué en algo muy simple, pero que tuvo mucha repercusión. Pero yo reconozco que fallé.
Acción Social a Través de la Fundación López Mariscal
Pero sobre todo está orgulloso de la Fundación López Mariscal, que lleva su apellido y el de su esposa. Una organización dedicada a ayudas diversas. Desde los niños que necesitan apoyo escolar a llevar a familias que nunca han visto el mar a pasar una semana de vacaciones a la costa. Una vez al mes, dedica todo un día a escuchar los problemas de la gente que se acerca a la fundación. Necesitan ayuda médica, pagar la hipoteca, apoyo escolar para los hijos, episodios de maltrato. Asegura que se siente bien ayudando a los demás en problemas realmente serios, algo que le permite recordar de dónde viene y cómo empezó.
En contraposición a sus problemas legales, José Luis López ha financiado numerosas acciones humanitarias. 'El Turronero' es el presidente, junto a su esposa, Carmen Mariscal, de la Fundación López Mariscal, institución que se creó en 2015, con el objetivo de impulsar iniciativas en áreas de Educación, Cultura y Ayuda Social en Ubrique. La creó junto a su mujer, Carmen Mariscal, y se centra en los ámbitos culturas, educativos y de ayuda social. El Turronero se casó con Carmen Mariscal en 1983, según cuenta en la página web de su fundación. Eran jóvenes, él tenía 20 y ella 19, pero pudieron establecer una historia de amor y éxito que perdura hasta el día de hoy. Dos años después de su boda nació su primera hija, María, y en 1987 llegó al mundo su hijo Pepe.
La Fundación López Mariscal impulsa iniciativas en Educación, Cultura y Ayuda Social en Ubrique.
El Turronero es capaz de convocar a más de seis mil personas en su cumpleaños porque la gente le quiere. La Fundación López Mariscal es el muelle de la esperanza al que acuden sus vecinos cuando el Estado falla. Desde el programa de becas Talento Andaluz a costear operaciones quirúrgicas o hacerse cargo de las vacaciones de familias que no se las pueden permitir: “En mi vida me podría imaginar ni soñando lo que me ha pasado. Hace 10 años montamos la fundación como un conducto de entrega para poder compartir y que mis hijos viesen que esa era una de mis motivaciones en la vida. Siendo niño ya me gustaba compartir con los demás; mi madre me regañaba cuando le cogía cosas del kiosco y se las daba a otros críos. Un amigo me preguntó el otro día cómo se llega a ser generoso: es algo que no se aprende, debes sentirlo. En todo el tiempo que lleva ayudando a otras personas y apoyando a emprendedores, no descarta que se le haya colado algún aprovechado: “Si eres generoso y tienes capacidad de recursos, esa posibilidad siempre existe. Y de hecho ,sé que se han aprovechado. Pero en fin, la vida no está compuesta solo de cosas buenas. Como que alguien te decepcione. Pero por eso no voy a cambiar”.
Aparte también destaca su ayuda al periodista Jesús Quintero, conocido como 'El loco de la colina', cuando este no tenía solvencia económica en los últimos años de su vida.
El teléfono del Turronero no deja de sonar. Su dueño aborta la sintonía de ‘The walk of life’, de Dire Straits, en cuanto comienza para continuar conversando con su interlocutor. Usa un modelo viejo, previo a los smartphones, y no por temor a que lo hackeen sino por concentración. “Si llevase uno moderno, me distraería”. Cuando celebra reuniones en Madrid, siempre en el mismo lugar, va recibiendo a una persona tras otra. Hay días que llega a charlar con más de 12, a razón de una media hora por invitado. Aquella mañana, se sentarán junto a él el representante de un campeón del motor, un exfutbolista que militó en el Real Madrid y el FC Barcelona, un exministro popular… No los cita en su casa, aunque allí le tratan como si lo fuese. Nunca usa su oficina en Madrid porque quiere que todo sea público, no tiene nada que esconder. Y mientras departe, nada lo aleja del foco, ni siquiera otras conversaciones alrededor que él también oye. Como si se desdoblase. En todo puede haber un nicho de negocio.
“Soy creyente y devoto del Cristo del Calvario, una ermita donde voy a rezar todos los viernes y a pedirle que nos dé mucha salud. Pido por mis amigos, por mis seres queridos, por mi familia y por que mis negocios me sigan yendo bien. Las becas Talento Andaluz, costear operaciones quirúrgicas o pagarle vacaciones a familias sin recursos
Este sábado, 29 de junio, López ha reunido a multitud de famosos para la celebración de la comunión de su nieta Carlota. Invitados de lujo Hace un año, ya fueron especialmente reseñables los invitados vip a la fiesta de su 60º cumpleaños, pero esta vez todavía más celebridades han acudido a la fiesta con motivo de la comunión de su nieta. Entre la larga lista destacan nombres de sectores muy dispares.
En el ámbito de la música han pasado por el 'photocall' rostros como el de Pitingo, Los del Río, Bertín Osborne, María del Monte o Manu Tenorio. Por otro lado, al acto asistieron los actores Álex González, Paula Echevarría e Hiba Abouk, el director Santiago Segura o los humoristas José Mota y Paz Padilla, esta última acompañada de su hija, Anna Ferrer.
| Ámbito | Invitados Destacados |
|---|---|
| Música | Pitingo, Los del Río, Bertín Osborne, María del Monte, Manu Tenorio |
| Actores | Álex González, Paula Echevarría, Hiba Abouk, Santiago Segura |
| Humoristas | José Mota, Paz Padilla |
En este recorrido de más de cuarenta años trabajando (acaba de cumplir 60) ha hecho amistades con todo tipo. Ha tenido tiempo de amasar una enorme fortuna que, según señalan sus afines, utiliza para financiar causas sociales a través de la Fundación López Mariscal 2015.
La advertencia de la mujer de 'el turronero' cuando se fue a Madrid a expandir su negocio Cuenta que cuando se fue a Madrid su mujer le dijo que tuviera cuidado que muchas mujeres querrían estar con él porque tenía buena alma y se llevaba bien con todo el mundo.
El Turronero - Andalucia
Es un don que me dio mi madre, poder llegar a cualquier persona. David Bisbal le hizo llorar al ensalzar en el escenario todo lo que hace por sus vecinos. El Turronero es capaz de convocar a más de seis mil personas en su cumpleaños porque la gente le quiere. La Fundación López Mariscal es el muelle de la esperanza al que acuden sus vecinos cuando el Estado falla. Desde el programa de becas Talento Andaluz a costear operaciones quirúrgicas o hacerse cargo de las vacaciones de familias que no se las pueden permitir: “En mi vida me podría imaginar ni soñando lo que me ha pasado. Hace 10 años montamos la fundación como un conducto de entrega para poder compartir y que mis hijos viesen que esa era una de mis motivaciones en la vida. Siendo niño ya me gustaba compartir con los demás; mi madre me regañaba cuando le cogía cosas del kiosco y se las daba a otros críos. Un amigo me preguntó el otro día cómo se llega a ser generoso: es algo que no se aprende, debes sentirlo. En todo el tiempo que lleva ayudando a otras personas y apoyando a emprendedores, no descarta que se le haya colado algún aprovechado: “Si eres generoso y tienes capacidad de recursos, esa posibilidad siempre existe. Y de hecho ,sé que se han aprovechado. Pero en fin, la vida no está compuesta solo de cosas buenas. Como que alguien te decepcione. Pero por eso no voy a cambiar”.
