Los Desafíos y Oportunidades de las Mujeres Emprendedoras en el Mundo Actual
En las últimas décadas, el panorama del emprendimiento femenino ha experimentado transformaciones significativas a nivel global. Cada vez más mujeres se adentran en el mundo empresarial, impulsando la economía y aportando nuevas perspectivas. El emprendimiento femenino en España, por ejemplo, ha crecido significativamente en los últimos años, con cifras recientes que indican un aumento considerable en el número de emprendedoras. Actualmente, casi el 40% de los emprendedores iniciales en España son mujeres. Además, las mujeres están comenzando a destacarse en sectores que pueden considerarse innovadores y tecnológicos, aumentando su presencia en campos como la tecnología, la biotecnología y el emprendimiento digital.
La contribución de las mujeres emprendedoras al tejido empresarial es innegable. Sus empresas no solo potencian la economía local, sino que también tienen un efecto positivo en la sociedad, fomentando espacios laborales más inclusivos, impulsando la creación de empleo y promoviendo el desarrollo de una cultura empresarial más diversa y resiliente.
Según un informe del Global Entrepreneurship Monitor (GEM), las mujeres representan cerca de uno de cada tres emprendedores de alto crecimiento. Un dato de gran interés es que en los países de ingresos medianos altos, las mujeres se posicionaron mejor durante la pandemia por COVID-19, con un aumento del 74 % de 2019 a 2021, en comparación con el 34 % de los hombres. De acuerdo con ONU Mujeres, la participación plena y equitativa de las mujeres en todos los ámbitos de la sociedad es un derecho humano fundamental. Sin embargo, a pesar de estos avances, las mujeres emprendedoras enfrentan numerosos desafíos al iniciar y hacer crecer sus negocios, ya que la sociedad, la política y la cultura aún luchan contra la desigualdad de género.
Según un estudio de la consultora McKinsey, en un mundo donde las mujeres participen de la economía de igual manera que lo hacen los hombres, se generará un crecimiento anual del PBI de US$2.600 billones solo considerando América Latina en 2025. Además, los proyectos liderados por mujeres tienen más del doble de retorno que los liderados por el género opuesto, según el Boston Consulting Group.
Datos Clave sobre el Emprendimiento Femenino
| Indicador | Datos para Mujeres Emprendedoras | Contexto/Referencia |
|---|---|---|
| Porcentaje de emprendedores iniciales en España | Casi el 40% | España |
| Emprendedores de alto crecimiento (GEM) | Cerca de 1 de cada 3 | Global |
| Crecimiento durante COVID-19 (2019-2021) | Aumento del 74% | Países de ingresos medianos altos |
| Perfil en España (edad) | Entre 25 y 34 años | España |
| Emprenden por oportunidad de mercado | 70% | España |
| Nivel educativo superior | Más del 50% | España |
| Esperan generar más de 6 empleos | Solo un 20% | España |
| Retorno de inversión de proyectos | Más del doble que los liderados por hombres | Boston Consulting Group |
| Unicornios cofundados por mujeres | 3 de 40 (en América Latina) | América Latina |
| Causas de cierre de negocios en México (falta de liquidez) | 28.9% | México |
| Causas de cierre de negocios en México (problemas con socios) | 25.6% | México |
Estos datos evidencian que, si bien la iniciativa por parte de las mujeres emprendedoras está presente, aún falta un poco de apoyo por parte del entorno. En términos generales, se observa que un 80% de las personas emprendedoras son hombres, frente a un 20% que son mujeres, siendo un porcentaje que se repite prácticamente en todos los ecosistemas del mundo.
Barreras y Obstáculos en el Camino Emprendedor
Las mujeres que deciden emprender se enfrentan a una serie de obstáculos que dificultan su crecimiento y consolidación en el mundo empresarial. La cultura, los estereotipos y los prejuicios son múltiples las razones por las que las mujeres no están contempladas en la economía como debieran estarlo, limitando su participación para incrementar la productividad laboral y el desarrollo económico.
Acceso a Financiamiento e Inversión
Uno de los mayores desafíos que enfrentan las mujeres emprendedoras es la dificultad para acceder a financiación. Obtener inversores es uno de los mayores desafíos, ya que las mujeres representan solo una pequeña fracción de los inversores, y aún menos ocupan roles de liderazgo en grupos de inversión, lo que dificulta que las emprendedoras encuentren apoyo y financiamiento.
Las mujeres enfrentan barreras adicionales cuando se trata de inversores ángeles, incluyendo una percepción de falta de credibilidad y una brecha salarial de género. Es frecuente que las startups lideradas por mujeres cuenten con menos inversores, existiendo una menor confianza en aquellos proyectos creados por ellas. A menudo, la cantidad de fondos obtenidos es inferior a la que logran sus homólogos masculinos, lo que limita sus posibilidades de desarrollo.
No es ningún secreto que las mujeres no generan la misma confianza que los hombres si de negocios se trata. De hecho, varias las veces las fundadoras resaltaron las diferencias en cuanto a las preguntas recibidas a la hora de presentar sus proyectos frente a inversores. Las de ellas se orientan a cómo van a prevenir el fracaso mientras que las de ellos se enfocan en el crecimiento y expansión. Esto es un claro indicador de que la desigualdad de posibilidades de crecimiento para los emprendimientos liderados por hombres y mujeres es un tema recurrente que nos compete como sociedad. A nivel global, el crecimiento de las empresas en los últimos dos años fue más que notorio pero solo 3 de los 40 unicornios consagrados en la región fueron cofundados por mujeres.
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La falta de liquidez o capital de trabajo es otra de las razones que llevan al 28.9% de mujeres emprendedoras en México a cerrar sus negocios. Para mejorar estas condiciones, sin dudas hace falta que más mujeres decidan sobre las inversiones y formen parte de los fondos.
Estereotipos, Prejuicios y Discriminación Social
Los estereotipos y prejuicios han sido durante mucho tiempo obstáculos para las mujeres emprendedoras. El primer desafío empresarial al que se enfrentan las mujeres son los valores sociales o culturales. Cuando la sociedad ve a las mujeres como el sexo débil, aquellas que son dueñas de negocios y compiten en el mundo empresarial a menudo se enfrentan a escrutinio, incredulidad y suposiciones.
En España, por ejemplo, -como ha resultado de nuestra investigación-, sigue siendo un país en el que se identifica a los hombres como los que tienen que ganar el pan dentro de la familia, siendo el salario de la mujer algo complementario. Este mismo desafío también surge en las empresas familiares, en las que el esposo/padre es un empresario, y a los niños varones se les implica generalmente de forma inmediata en el funcionamiento del negocio de la familia, heredando su dirección, mientras que a las niñas se les deja generalmente fuera o se les asignan tareas consultivas.
La discriminación por parte de la sociedad en general es otro reto. La mayoría de la gente todavía vive con la mentalidad de que ciertas empresas o tareas se realizan mejor por los hombres. A menudo, empresas de mujeres pierden negocios y contratos simplemente porque están compitiendo con hombres que prefieren negociar con hombres. Esta es una de las razones del reducido tamaño, por norma general, de las empresas lideradas por mujeres.
Estas suposiciones están en gran parte arraigadas en estereotipos de género y con frecuencia conducen a prejuicios contra las mujeres emprendedoras. Esto incluye suposiciones como que las mujeres no pueden tener éxito o tener las mismas habilidades que sus homólogos masculinos, que son demasiado emocionales o tímidas para tomar buenas decisiones comerciales, o que son incapaces de manejar las presiones del mundo empresarial. Desafortunadamente, estos estereotipos a menudo resultan en que las mujeres enfrenten niveles más altos de crítica, desprecio y discriminación, lo que lleva a menos oportunidades para que las mujeres emprendedoras tengan éxito. Cuesta mucho liderar un proyecto laboral cuando hay sexismo y se pone en duda la autoridad de la mujer. Este es un obstáculo que, si bien se está sorteando cada vez más, actúa como barrera de progreso en ciertos casos, con sesgos de género aún presentes en algunas políticas gubernamentales.
Conciliación de la Vida Laboral y Personal
Uno de los mayores desafíos que enfrentan las mujeres emprendedoras es la dificultad para equilibrar su vida familiar y laboral. Con sus familias y vida social a menudo tomando prioridad, puede ser tentador descuidar el negocio en favor de las otras dos. Encontrar un equilibrio entre la vida laboral y personal es un desafío constante. Las mujeres son la espina dorsal de la familia y a menudo suelen verse divididas entre el compromiso con la familia y el desarrollo de negocios.
A día de hoy, resulta muy complicado equilibrar el trabajo con la vida personal, en especial si hay hijos. En una parte significativa de los casos, son las mujeres quienes se encargan de las labores de cuidado, tanto de los niños como de las personas dependientes. Así, mientras muchos gerentes y directivos alargan sus reuniones o cenas en busca de inversores, ellas se ven más limitadas en este aspecto. Las expectativas sociales sobre el rol de la mujer en la familia pueden crear tensiones adicionales para aquellas que trabajan en iniciativas empresariales.
Falta de Mentoría, Redes y Oportunidades
La mentoría es un factor esencial para fomentar el éxito y la longevidad en cualquier carrera. Sin embargo, las mujeres emprendedoras a menudo se enfrentan a una falta de mentores, especialmente mentoras femeninas, que puedan proporcionar orientación y preparación para enfrentar los desafíos únicos de gestionar su propio negocio. Aunque cada vez más organizaciones lideradas por mujeres están rompiendo el techo de cristal, todavía existe una discrepancia notable en la proporción de mujeres en puestos de liderazgo en comparación con los hombres.
Sin una mentoría suficiente, las mujeres emprendedoras no pueden asegurar la misma voz y visibilidad en sus respectivos campos y a menudo luchan por obtener el apoyo necesario para conseguir financiación y hacer crecer sus empresas. El conocido ‘techo de cristal’ es un fenómeno que impide a muchas mujeres acceder a posiciones de liderazgo en sus propias empresas. Las limitaciones en las redes profesionales por falta de contactos significativos afectan su capacidad para establecer alianzas estratégicas y obtener mentorías que faciliten el crecimiento de sus negocios. Además, emprender siendo mujer hace que no siempre sea fácil tener acceso a redes empresariales y recursos, ya que hay industrias reacias a compartir recursos con una empresaria. Las mujeres se enfrentan a diferentes obstáculos a la hora de acceder a oportunidades de desarrollo profesional, siendo un escenario evidente la tendencia a promocionar o apoyar más a los hombres en determinados sectores laborales.
Inestabilidad Regulatoria y Competencia
Las regulaciones inestables representan un desafío importante para las mujeres emprendedoras. Con leyes y políticas en constante cambio, las empresas deben mantenerse al día para cumplir con las normativas. Las mujeres emprendedoras, en particular, se encuentran en desventaja debido a la carga adicional de tener que aprender y mantenerse actualizadas. La falta de aplicación consistente por parte de los organismos reguladores dificulta el establecimiento y mantenimiento de un negocio.
Las mujeres emprendedoras a menudo no tienen acceso a los mismos recursos o apoyo de organismos oficiales que las empresas propiedad de hombres, lo que dificulta obtener la ayuda necesaria cuando las regulaciones cambian. Las regulaciones inestables crean una capa adicional de estrés y obstáculos para las mujeres emprendedoras, algo que sus homólogos masculinos no tienen que enfrentar.
Además de esto, las mujeres emprendedoras enfrentan la comparación y la competencia. Es probable que cada mujer emprendedora se compare con otras y evalúe sus éxitos y fracasos en relación a ellas. Competir con otras mujeres por oportunidades de negocio puede conducir a rivalidades poco saludables y comportamientos improductivos. El estrés y la dura competencia asociada con la ejecución de un negocio es un desafío constante.
Otros Desafíos Específicos
- Igualdad Salarial: Cuando se trata de los desafíos que enfrentan las mujeres emprendedoras, uno de los problemas más apremiantes es la igualdad en el pago. Muchas mujeres aún enfrentan brechas salariales significativas a pesar de sus cualificaciones, trabajo duro y dedicación al negocio. Esto es una injusticia para ellas y puede ponerlas en desventaja financiera. Con salarios desiguales, las mujeres a menudo encuentran difícil ascender en la jerarquía debido a recursos limitados y falta de reconocimiento.
- El Síndrome de la Impostora: Algunas mujeres dudan de sus competencias y sienten que son un fraude en sus campos profesionales. Esa falta de autoestima, el miedo al fracaso e incluso la presión de la autoexigencia, condiciona también a una parte de las emprendedoras.
- Problemas para Asumir Riesgos: Una mujer emprendedora no tiene miedo a asumir riesgos, lo que le falta son medios para poder llevarlos a cabo. Sin unos buenos fondos o inversores detrás, es complicado administrar un negocio exitoso. Esto provoca que su capacidad para tomar decisiones esté condicionada y que, por tanto, su oportunidad para tener empresas competitivas e innovadoras sea más limitada.
- Desconocimiento del Mercado y Gestión: El desconocimiento del mercado es otro de los retos que enfrentan las mujeres emprendedoras y es una de las principales razones por las que muchas empresas fundadas por mujeres cierran. La mala gestión puede manifestarse en diversas áreas, desde la contabilidad hasta la gestión de recursos humanos, lo que lleva a una operación ineficiente y a una mala toma de decisiones.
- Relaciones con Socios: El 25.6% de las mujeres emprendedoras en México mencionan problemas con sus socios como una de las principales dificultades.
Estrategias para Superar los Retos
Frente a este desigual panorama, es necesario que las emprendedoras puedan tomar decisiones de forma independiente, con menos barreras y limitaciones. Esto no depende más que de nuestra voluntad, esfuerzo y capacidad de resiliencia. La oportunidad está en enfocarnos y empezar a hacer esas otras cosas que sí están a nuestro alcance.
- Búsqueda de Financiamiento Alternativo: Las mujeres emprendedoras deberían considerar explorar oportunidades de financiamiento alternativas como el crowdfunding o préstamos basados en crédito. Además, establecer relaciones con capitalistas de riesgo en su industria o demostrar el potencial retorno de inversión de su proyecto pueden ser tácticas beneficiosas para aumentar las posibilidades de obtener inversiones.
- Combate de Estereotipos y Construcción de Credibilidad: Las mujeres también deben trabajar para combatir los estereotipos de género creando un plan de negocios convincente, desarrollando una red sólida y demostrando su experiencia y credibilidad. Es esencial que los responsables de políticas establezcan y mantengan regulaciones y leyes que traten a todas las empresas con equidad.
- Gestión del Tiempo y Establecimiento de Límites: Las mujeres emprendedoras deben utilizar técnicas efectivas de gestión del tiempo y establecer límites entre la vida familiar y laboral para asegurar que ninguna sea descuidada. Programar el día con anticipación puede ayudar a planificar bloques de tiempo para actividades personales y comerciales. Entender que el tiempo fuera del negocio es importante para mantener el equilibrio y la motivación es clave. Las vacaciones, los días libres regulares y pasar tiempo de calidad con familiares y amigos son actividades que pueden beneficiar su vida profesional.
- Enfoque Personal y Resiliencia: Reconociendo el desafío de la comparación, es importante recordar enfocarse en uno mismo y en los propios objetivos. La comparación puede llevar al desánimo y potencialmente a abandonar los propios esfuerzos. En su lugar, las mujeres emprendedoras deberían centrarse en sus propios planes y metas, y esforzarse por superarse a sí mismas. La flexibilidad para cambiar el rumbo cuando el contexto así lo requiere es la que puede salvar un emprendimiento de su hundimiento. Es un buen ejercicio cultivar la paciencia.
- Formación Continua y Conocimiento del Mercado: Para abordar los retos relacionados con el desconocimiento del mercado y la gestión, es importante realizar estudios de mercado regulares y mantenerse al tanto de las tendencias y cambios en la industria. Invertir en formación continua en áreas básicas como contabilidad, gestión de recursos humanos y planificación es recomendable.
- Desarrollo de Redes de Apoyo y Mentoría: Un punto clave es ganar autoconfianza. Empecemos por hacer redes. La comunidad emprendedora es colaborativa por naturaleza. Aprovechemos para conocer personas que ya transitaron el camino que otras recién comienzan. Esto ayuda a humanizar a quienes han llegado a la cima y nos estimula a buscar grandes logros. Tener una red de apoyo con mentores, asesores y colegas puede brindar orientación y respaldo.
- Planificación y Liderazgo: Realizar una investigación exhaustiva sobre el mercado, encontrar un nicho y detectar competidores y clientes potenciales es crucial. Desarrollar habilidades de liderazgo para inspirar a equipos e inversores también es fundamental.
El Rol de las Iniciativas de Apoyo y el Futuro del Emprendimiento Femenino
El crecimiento del liderazgo femenino en el ámbito empresarial es fundamental para la diversidad y la innovación. Para ello, existen diversas iniciativas y recursos destinados a fomentar el emprendimiento femenino. Esto incluye subvenciones que proporcionan recursos para proyectos con componentes de igualdad de género, y programas centrados en el empoderamiento femenino que ofrecen financiación y formación.
La formación es un pilar fundamental en el desarrollo de habilidades empresariales. Las mujeres que inician un negocio necesitan un plan de empresa sólido. La capacitación en temas de innovación y herramientas digitales es esencial para mantenerse competitivas. Las redes de apoyo son vitales para el éxito de las emprendedoras, con programas de mentoring que proporcionan asesoramiento y apoyo a nuevas emprendedoras y eventos como los Women Startup Awards que celebran sus logros.
Es esencial crear iniciativas que impulsen a las mujeres a emprender y fomentar un entorno donde se valore la diversidad y se promuevan políticas inclusivas. Si bien hay cada vez más una sensibilización de la perspectiva de género, aún hay un gran desafío por parte de los inversores de contemplar a las mujeres dentro de sus análisis de inversiones. Un paso adelante es el reciente nombramiento de Bianca Sassoon como líder del fondo 17Sigma. Este hito se suma a lo que vienen haciendo otras mujeres emprendedoras como Marta Cruz de NXTP, Gabriela Macagni de MatterScale y Susana García Robles de WeXchange y Patricia Bindi de HSBC. Estas son las historias que mueven a otras mujeres a intentarlo y demuestran que es posible un modelo de rol diferente en la sociedad.
Desde organizaciones como Endeavor, se trabaja continuamente para incluir cada vez más a las mujeres en el ecosistema emprendedor, ofreciéndoles conexiones con mentores, presentándoles inversores y poniendo a disposición a expertos de la red en diversos temas para ayudarles a crecer en las prácticas de negocio. Comprometidos con el apoyo necesario para que las emprendedoras puedan prosperar, se ofrecen recursos, mentorías y oportunidades de networking. Es necesario enfrentar y derribar los estereotipos de género que pueden limitar las oportunidades. La participación y el liderazgo de las mujeres en la esfera empresarial es una realidad creciente, y el compromiso de las instituciones sociales con la equidad de género es fundamental para que nuestra sociedad mejore y las nuevas generaciones estén más empoderadas.
