El Poder del Emprendimiento: Definición y Beneficios
En el mundo actual, el emprendimiento se ha convertido en un motor fundamental para el desarrollo económico y social. Todos los productos que existen son fruto de uno o varios emprendedores que han decidido poner en marcha un negocio. Pero, ¿qué significa realmente emprender y cuáles son sus beneficios?
¿Qué es un Emprendedor?
Un EMPRENDEDOR es una persona que tiene la capacidad de identificar una oportunidad de negocio, desarrolla una idea y tiene la iniciativa para poder reunir los recursos necesarios para llevar a cabo dicha idea. Además, están dispuestos a asumir riesgos de invertir tiempo y/o dinero para lograr el éxito.
Ser emprendedor implica una actitud ante la vida. Los emprendedores observan a su alrededor para identificar oportunidades de negocio. Un emprendedor piensa una solución innovadora ante un problema que otros no son capaces de ver.
Para poder llevar a cabo su idea, muchos emprendedores crean una empresa para producir un bien o servicio que ayude a solucionar los problemas de las personas. Pero debemos dejar claro que un emprendedor no es únicamente aquel que crea una empresa, sino que es una actitud que podemos aplicar a nuestra vida cotidiana. Cualquier persona que quiera provocar un cambio en su entorno y para ello ponga en marcha un proyecto o una acción que tiene cierta dificultad, es un emprendedor. Por ejemplo, si un profesor diseña una nueva metodología de trabajo para mejorar los resultados de sus alumnos, está siendo emprendedor.
El Emprendimiento y su Importancia
El EMPRENDIMIENTO es el proceso de ejecución de ideas llevadas a cabo por un emprendedor para crear un negocio. El emprendimiento significa pasar a la acción.
La actividad empresarial y el emprendimiento tienen una gran importancia, ya que pueden transformar la sociedad de las siguientes maneras:
- Mejora la calidad de vida de las personas. Las empresas y los emprendedores buscan oportunidades de negocio tratando de satisfacer mejor las necesidades de los ciudadanos o ayudándoles a solucionar mejor sus problemas. Para ello crean nuevos bienes y servicios o mejoran los ya existentes.
- Crea puestos de trabajo. Para poder producir los bienes y servicios son necesarios trabajadores. Por lo tanto, el emprendimiento y la actividad empresarial genera puestos de trabajo que garantizan ingresos para los trabajadores y para los propios emprendedores.
- Fomenta el crecimiento económico del país. Cuanto mayor sea la actividad empresarial y emprendedora, se podrán producir más bienes y servicios y de mayor valor. Además, al haber una mayor cantidad de empresas, se genera una mayor competitividad, que hace que las empresas se deban esforzar por producir bienes y servicios de más calidad. Todo ello lleva a crecimiento económico y por tanto a mayores beneficios de las empresas, más salarios para los trabajadores, y en definitiva, a una mayor riqueza para el país.
- Contribuye al pago de impuestos y de cotizaciones a la seguridad social. Con la actividad empresarial las empresas deben pagar una serie de impuestos y de cotizaciones a la seguridad social. Esta mayor cantidad de impuestos luego es reinvertida en sanidad, educación, carreteras, parques etc. de los que toda la sociedad puede beneficiarse. Con las cotizaciones a la seguridad social, los trabajadores pueden recibir prestaciones en el futuro, como por ejemplo pensiones, baja por maternidad y paternidad etc.
- Permite el desarrollo personal. Además de los beneficios económicos, las personas emprendedoras obtienen un mayor desarrollo personal. Las personas que inician sus propios proyectos se sienten más realizados y estimulados, lo que se traduce en mayor felicidad. Además, los emprendedores motivan a otras personas a emprender y generar nuevas oportunidades para los demás, por lo cual existirá mayor bienestar para todos.
- Contribuye a la innovación y el desarrollo tecnológico. Con en el emprendimiento se buscan nuevas ideas y oportunidades de negocio, lo que lleva a una mayor innovación. Con el objetivo de destacar sobre la competencia, muchas empresas invierten en ciencia y tecnología para así crear mejores productos.
Origen e Historia del Emprendimiento
El origen está en el francés entrepreneur (pionero)¸ vocablo proveniente del latín prendere.
- Richard Cantillon: A mediados del siglo XVIII conceptualizó el término emprendedor como “un individuo que asume riesgos en condiciones de incertidumbre”.
- Jean-Baptiste Say: A principios del siglo XIX definió al emprendedor como “un agente de cambio que reúne y combina los medios de producción, recursos naturales, humanos y financieros para construir un ente productivo".
- Joseph Alois Schumpeter: A comienzos del siglo XX teorizó que los emprendedores no son en sí mismos gerentes ni administradores ordinarios de una empresa, sino gente que actuando intuitivamente llevan a la práctica nuevas posibilidades económicas.
- Peter Druker: En la segunda mitad del siglo pasado definió el emprendimiento como “el proceso de obtención de beneficios de nuevas combinaciones únicas y valiosas de recursos en un entorno incierto y ambiguo”.
Tipos de Emprendimiento
Dependiendo de la finalidad, nos encontramos con diferentes tipos de emprendimiento:
- De pequeñas empresas: Emprendedores que crean y administran su propio negocio, habitualmente solos o con miembros de la familia. Buscan generar ingresos suficientes para mantener su estilo de vida sin interés en un crecimiento exponencial.
- De grandes empresas: Los modelos centrados en generar beneficios pueden crecer de manera natural llegando a convertirse en una gran empresa. El objetivo es mantener la expansión el modelo de negocio basándose en la idea inicial.
- Escalables: A diferencia de las pequeñas empresas, este tipo de emprendimiento cuenta como característica con que los emprendedores se centran en la búsqueda de ideas innovadoras con las que expandir el negocio y generar beneficios más cuantiosos.
- Intraemprendimiento: Al tratarse de un emprendimiento desarrollado en el seno de una organización, el empleado al que se le da el apoyo para crear nuevos productos no tiene que preocuparse de si estos se convertirán o no en una fuente de ingresos. Y es que, a diferencia de otros emprendedores, no se enfrentan a riesgos personales en el caso de que el producto o servicio lanzado no llegue a prosperar.
- Social: Como su propio nombre indicia, se trata de emprendimientos centrados en generar productos o servicios que intentan resolver problemas sociales. Habitualmente se trata de organizaciones sin ánimo de lucro y cuya finalidad no es conseguir ni riquezas ni ganancias, aunque no siempre tiene por qué ser así.
- Innovador: Surge de la creación de negocios que buscan lanzar productos o ideas nuevas por completo y que se caracterizan por solventar necesidades mediante productos o servicios novedosos.
- Espejo o de imitación: Con iniciativas o ideas previas como inspiración, crean o copian un negocio previamente existente adaptándolo. Este tipo de emprendimiento no requiere invertir en investigación al tratarse de una réplica, aunque deben cuidar la diferenciación con el original para no ser considerados como meros imitadores.
- De oportunidad: Se trata de aquellos emprendimientos desarrollados por personas que aprovechan las oportunidades que se presentan según van surgiendo, caracterizándose por ser capaces de identificar y capitalizar necesidades del mercado insatisfechas o tendencias nacientes.
- Del comprador: La riqueza del emprendedor sirve para impulsar proyectos comerciales utilizando sus recursos económicos con los que comprar negocios que consideran que pueden llegar a alcanzar un mayor grado de éxito.
- Del investigador: Tras una posterior investigación basada en datos, este tipo de emprendimiento es aquel en el que los emprendedores aspiran a conseguir éxito después de una preparación previa y unos conocimientos adecuados.
Características del Emprendimiento
Existen distintas características comunes a los diferentes tipos de emprendimiento que, en mayor o menor grado, deben cumplir los emprendedores:
- Espíritu y olfato: Contar con ganas, dinamismo o creatividad, así como intuición para poder anticiparse a la competencia a la hora de detectar las necesidades del público.
- Capacidades: Disponer de los conocimientos técnicos necesarios para el desarrollo del emprendimiento.
- Regulación: Conocer la legislación del entorno en el que se mueve puede ayudar a la hora de convertir en realidad la idea inicial.
- Financiación: Se hace necesario contar con financiación para el establecimiento de la actividad.
- Ecosistema: Disponer de una red en la que participan diferentes actores también es relevante a la hora de poder generar sinergias con otros emprendedores.
Así pues, podríamos resumir como emprendimiento (con sus múltiples características y numerosas tipologías) aquellas actitudes y aptitudes que permiten a las personas iniciar retos o proyectos novedosos avanzando un paso más de donde previamente había llegado.
Las 10 claves del éxito para emprender - Emprendimiento con éxito.
Ventajas y Desventajas de Ser un Emprendedor
Emprender es un reto estimulante y trae consigo muchos beneficios, además de la indiscutible satisfacción de crear algo propio desde cero. Sin embargo, como sucede con todo, tiene sus pros y sus contras, por lo que es conveniente sopesarlos tanto a nivel personal como profesional.
Ventajas:
- Mayor autonomía e independencia: Emprender un negocio se caracteriza por una autonomía e independencia que son incomparables al de la ocupación de un empleado por cuenta ajena. Independientemente del trabajo que se realiza, la libertad que otorga el tener tu propia empresa y tomar tus propias decisiones son una gran ventaja que se tiene muy en cuenta a la hora de plantearse el ser emprendedor.
- La posibilidad de mayores ingresos: Este es otro de los puntos de peso que suele ser clave en la decisión de emprender. Y es que, ¿quién no aspira a ganar más dinero? Ser ambicioso no es un rasgo negativo, ni tampoco lo es el hecho de querer conseguir una estabilidad económica y aspirar a un nivel de vida superior.
- La satisfacción de crear algo propio y ver como prospera: Directamente ligada al éxito e ingresos considerablemente más altos, está la satisfacción personal que supone el crear algo propio y la consecución de los objetivos que uno se propone. Retar y poner en prueba las habilidades de uno mismo, arriesgarse y ver cómo prospera una idea viene acompañado de un sentimiento de satisfacción único y nos hace sentirnos invencibles.
- Aportar algo nuevo a tu entorno y ser recompensado por ello: Ser un emprendedor de éxito puede mejorar tu estatus y abrirte muchas puertas. Además, aportar tu granito de arena al entorno en el que vives también es un punto positivo que no se puede obviar. Ser de utilidad para la sociedad a través de acciones de diversa índole se puede considerar también como un logro personal de auto realización.
- Independencia laboral: Una de las ventajas más atractivas para las personas que deciden ser emprendedores es el hecho de ser sus propios jefes y tener sus propios horarios. Cuando abres tu empresa tienes una autonomía que no tendrás trabajando para otra persona.
- Estabilidad: La estabilidad laboral y, en algunos casos, las precarias condiciones de empleo, son otra de las causas que lleva a muchas personas a emprender su propio negocio. Es por ello que, saber que tienes una estabilidad laboral, será otro de los puntos fuertes.
- Dar vida a tu propia idea: para muchas personas no hay mayor satisfacción que trabajar en su propio proyecto, desde el inicio hasta la ejecución. Poner una idea en marcha y luchar por ella, con los problemas y satisfacciones que puedan ir surgiendo, supone un gran reto.
- Grandes ingresos: si tu proyecto funciona correctamente y tiene éxito, puede que tus ingresos sean superiores que trabajando como empleado para otra empresa.
Desventajas:
- Saber administrar la autonomía recién adquirida: La autonomía también trae sus inconvenientes, y es que para ser emprendedor hay que exigirse un determinado grado de organización y disciplina para no hundirse a uno mismo de forma rápida y catastrófica.
- Inevitables riesgos económicos: Otro de los aspectos negativos del emprendimiento es el inevitable riesgo económico al que nos enfrentamos: todo negocio o actividad empresarial requiere de medios económicos para iniciarse, pero no hay seguro que valga aquí, pues todo emprendedor se arriesga a fracasar al comenzar un nuevo proyecto y perder todo su dinero.
- Tu tiempo libre siempre sujeto a la carga de trabajo: Ser emprendedor conlleva sacrificar noches sin dormir para sacar el negocio adelante. La flexibilidad horaria podría convertirse en tu peor enemiga, aunque es cierto que en teoría eres el que se establece sus vacaciones y los días de trabajo. Pero si hay algún problema o muchísimo trabajo y eres el único que lo puede abarcar, despídete de los fines de semana y de la jornada de 8 horas al día, pues hay que estar siempre dispuesto a hacer todo lo que está en tus manos y más para sacar el negocio adelante.
- Emprender un nuevo negocio supone muchos riesgos: entre ellos, hacer una gran inversión económica y enfrentarte a un mercado o situación que todavía es desconocido para ti.
- No poseer todos los medios necesarios: para poder desarrollar una actividad empresarial debes contar con una serie de recursos, ya sean tecnológicos, logísticos, humanos o financieros, entre otros.
- Asumir una gran inversión económica: Emprender no es barato, necesitas contar con un presupuesto, recursos y una gran cantidad de tiempo, sobre todo, al comienzo de la actividad.
- Desconocer el mercado al que te expones: Antes de lanzar cualquier actividad empresarial, debes realizar un ejercicio de investigación previo para saber qué necesidades tiene la gente, y si tu producto o servicio las va a cubrir. ¿Van a comprar tu producto/servicio y por qué? Eso es lo primero que debes preguntarte.
- No estar preparado para emprender: Sacar adelante tu propio negocio es algo para lo que no todo el mundo está preparado. Se requiere de una disponibilidad y compromiso muy altas. Ya que tendrás que esforzarte y sacrificarte en muchas ocasiones para que la empresa no fracase. Y es que, a pesar de que te involucres al máximo, tener una gran idea no es sinónimo de éxito.
El Emprendimiento en España
Las perspectivas para el emprendimiento en España son cada vez más positivas. Los datos de este monitor nos confirman que más de la mitad de los adultos españoles ven en el emprendimiento una buena opción de carrera y que un 60% no se desanima por el miedo al posible fracaso.
Muchos y muchas expresan confianza en sus habilidades como emprendedor y un creciente número de personas cree que existen oportunidades en su entorno para iniciar un nuevo negocio. Sea desde el ámbito de la educación, desde la política o desde los negocios, todos podemos ayudar a que este momento coja impulso adoptando para ello una mentalidad emprendedora y animando a otros a pensar y a actuar de forma emprendedora en cualquier circunstancia o en cualquier posición que ocupe.
Es posible establecer una cultura de la innovación, colaboración y experimentación. Donde el error no nos defina, y donde asumir riesgos sea algo a lo que se anima. Es posible equipar a los estudiantes con habilidades básicas para los negocios y el emprendimiento, empezando en la educación secundaria.
Es posible, y necesario, asegurar que las pequeñas y medianas empresas tienen acceso a recursos, formación y capital. Es posible crear un entorno regulatorio que apoye el nacimiento de nuevos negocios, el crecimiento de pequeños negocios y la creación de empleo.
El emprendimiento es la fuerza más poderosa para la creación de cambios positivos en el mundo.
