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Comunicación

¿El emprendedor nace o se hace? Un análisis profundo sobre la naturaleza del éxito empresarial

by Admin on 17/05/2026

Emprender es una aventura fascinante, la oportunidad de materializar una idea que nace en la mente y transformarla en una realidad tangible. Sin embargo, la trayectoria del emprendimiento es compleja y desafiante.

En España, el panorama emprendedor muestra cifras interesantes. Según el informe Global Entrepreneurship Monitor (GEM España) de 2023, el 13,5% de la población adulta está involucrada en actividades de emprendimiento. Aproximadamente la mitad de estos proyectos son recientes (menos de tres años y medio), mientras que la otra mitad corresponde a iniciativas consolidadas.

No obstante, la realidad también es cruda: los datos de Eurostat y un informe de Cepyme revelan que el 61,5% de las empresas creadas en España no superan los cinco años de vida, y un alarmante 25,7% desaparecen en su primer año.

Estas estadísticas nos llevan a la pregunta central: ¿cualquiera puede ser emprendedor? Técnicamente sí, basta con darse de alta como autónomo. Pero lograr que un proyecto prospere con garantías es considerablemente más complicado. La verdad es que nuestro camino como emprendedores se define por una interacción de factores que van más allá de nuestra voluntad.

¿El emprendedor nace? La influencia de la genética y las predisposiciones

La idea de que el emprendedor nace se apoya en la noción de que el éxito empresarial requiere de cualidades innatas, como la tolerancia al riesgo, la proactividad y la capacidad para identificar oportunidades. Algunos estudios sugieren que estos rasgos podrían ser hereditarios o influenciados por el ambiente familiar en la infancia, indicando una predisposición natural hacia el emprendimiento.

Los seres humanos contamos con aproximadamente 20.000 genes que, en mayor o menor medida, codifican las capacidades que nos facilitan o dificultan la vida a la hora de emprender.

Para entender la influencia de la genética, podemos observar estudios con mellizos y gemelos. Si la diferencia en una aptitud, como la inteligencia general, es menor en el grupo que comparte el 100% de la carga genética (gemelos idénticos) que en el grupo que comparte de media el 50% (mellizos), podemos asumir un papel fundamental de la genética.

Katherin Harden Page, directora del laboratorio de Genética Conductual del Desarrollo de la Universidad de Texas, analizó datos del estudio de Polderman y concluyó que la influencia de los genes en la inteligencia general de un adulto se estima en torno a un 80%. Además, esta influencia se manifiesta a edades muy tempranas, alrededor de los dos años.

Estos estudios demuestran que no somos "tabulas rasas"; cada uno nace con un "juego de cartas genéticas" que puede facilitar o dificultar la adaptación al entorno emprendedor.

Tabla: Influencia Genética en Rasgos Relevantes para el Emprendimiento

Rasgo Influencia Genética Estimada Estudio / Fuente
Inteligencia General (adulto) ~80% Katherin Harden Page (Universidad de Texas), análisis de estudio de Polderman
Altura (gemelos) ~85% (coeficiente de libre albedrío 0,15) Ejemplo ilustrativo de influencia genética
Ingresos durante 20 años ~60% (coeficiente de libre albedrío 0,4) Ejemplo ilustrativo de influencia genética y ambiental

Sin embargo, la pregunta crucial es: ¿los genes son determinantes? La respuesta es un rotundo no. La genética solo proporciona una predisposición.

¿El emprendedor se hace? La importancia del entorno y la experiencia

La perspectiva de que el emprendedor se hace resalta la relevancia de la educación, la experiencia y el aprendizaje continuo. Argumenta que habilidades esenciales como la planificación, la gestión y el liderazgo se pueden adquirir a través de la educación formal e informal, la mentoría y la experiencia. Esta visión sugiere que, a pesar de que algunos rasgos personales son útiles, el éxito en los negocios está al alcance de quienes estén dispuestos a esforzarse y aprender.

El contexto y la interacción con este son la otra gran cara de la moneda de lo que nos construye como personas.

A nivel de emprendimiento, es fácil pensar que nacer en una familia con negocios facilita el acceso a información que agiliza la puesta en marcha de proyectos. Es lógico entender que asistir a una prestigiosa universidad nos pone en contacto con personas con nuestras mismas inquietudes que, años más tarde, pueden convertirse en amigos, socios o consultores.

Papageorge y Thom publicaron un estudio en 2020 en el que evaluaron la influencia del medio y de la genética en el éxito académico, utilizando índices poligénicos para predecir la influencia de combinaciones genéticas en determinados rasgos. Los resultados fueron contundentes.

Pensemos en el ambiente como el suelo en el que crece una planta. Si tiene los suficientes nutrientes, los genes se manifestarán y habrá diferencias en los fenotipos de las mismas; pero si carece de ellos, las plantas se igualarán a la baja.

En 2007, se publicó un estudio en la revista Nature en el que Nelson y sus colaboradores evaluaron los cocientes intelectuales de niños adoptados frente a aquellos que habían crecido en hospicios, demostrando el impacto del entorno.

Asimismo, ciertas experiencias al inicio de la vida tienen un impacto en el desarrollo y funcionamiento de la corteza frontal. Ciertas experiencias en la adolescencia también pueden marcar un punto de inflexión en el desarrollo y funcionamiento normal del cerebro, como la inestabilidad social en este período (Breach, Moench, & Wellman 2019).

Además, padecer ciertos trastornos mentales afecta el funcionamiento óptimo de las áreas frontales del cerebro. Por ejemplo, la depresión (Belleau, Treadway, & Pizzagalli 2019), el trastorno de estrés postraumático (Mah, Szabuniewicz & Fiocco 2016), la anorexia nerviosa (Alfano y colaboradores 2020), la bulimia nerviosa (Donnelly y colaboradores 2018), y la dependencia del alcohol (Shields, C. N., & Gremel, C. M.) son condiciones que pueden influir.

Haber tenido alguna incursión en los negocios o ventas durante la niñez o juventud, así como haber realizado alguna actividad relacionada con las ventas donde se haya experimentado el rechazo múltiples veces, ayuda en la formación de un emprendedor.

La Teoría de la Sinergia Emprendedora: Una combinación de lo innato y lo adquirido

Según los datos de los estudios científicos, podríamos afirmar que el emprendedor, por un lado, nace, y por otro, se hace. La "Teoría de la Sinergia Emprendedora" es una tercera perspectiva que combina elementos de ambas visiones.

Si bien es cierto que algunos emprendedores tienen rasgos y habilidades innatas, el éxito también depende del desarrollo y refinamiento de habilidades a través de la educación y la experiencia. Esta perspectiva reconoce la importancia de un entorno de apoyo, el acceso a recursos y la capacidad para adaptarse y aprender de los fracasos como componentes clave del proceso emprendedor.

Esta teoría comprueba una verdad observada a través de años de asesoramiento a jóvenes: "Un emprendedor viene al mundo con la pasión por innovar, pero se forja a través de la adquisición de las habilidades necesarias para triunfar."

El Coeficiente de Libre Albedrío

Si dos gemelos genéticamente idénticos tienen la misma familia, van al mismo colegio y crecen en el mismo barrio, lo esperable es que obtengan los mismos resultados. En este caso, el coeficiente de libre albedrío sería 0. Un coeficiente de libre albedrío de 1 sería el equivalente a que las diferencias en las puntuaciones entre hermanos iguales que han crecido juntos son similares a las diferencias entre dos personas que no comparten ni genética ni ambiente.

Siempre habrá un día en que uno de los dos hermanos se ponga enfermo y no vaya a la escuela. Estos pequeños cambios pueden suponer diferencias más o menos pequeñas en diferentes variables. Por ejemplo, cuando medimos las diferencias de altura entre gemelos, el coeficiente de libre albedrío es de 0,15. Todos sabemos que de padres altos, niños altos. Si están en un ambiente en el que se les proporciona una correcta alimentación, los gemelos tenderán a tener más o menos la misma altura. Pero el coeficiente para los ingresos durante 20 años es de 0,4, más o menos la misma probabilidad de desarrollar una depresión.

Los echaron, tenían 55 años, nadie los contrataba y crearon una empresa que hoy vende millones

Ejemplos de Emprendedores: Nacer con predisposición vs. Forjarse en el camino

Para ilustrar esta sinergia, analicemos dos casos de emprendedores muy diferentes:

Caso 1: El Joven Programador Visionario
Un joven que, desde corta edad, mostró un interés y una aptitud excepcionales para la programación. A los 12 años, creó su propio chat familiar y más tarde, en la universidad, desarrollaría la versión inicial de la empresa que lo llevaría a ser uno de los empresarios más reconocidos del mundo.

Caso 2: La Escritora Resiliente
Una dama que, en una etapa adulta, enfrentó considerables desafíos personales y profesionales, estando desempleada y viviendo con ayudas del estado mientras criaba a su hija como madre soltera. Escribió su primer libro en algunas cafeterías de Edimburgo y, después de numerosos rechazos editoriales, logró publicar su obra, que la llevaría a convertirse en una de las autoras más vendidas del mundo a través de una serie de fantasías, ficción y aventuras para niños y jóvenes.

Estas historias, que representan a Mark Zuckerberg y J.K. Rowling respectivamente, ilustran dos rutas hacia el éxito emprendedor: una basada en habilidades aparentemente innatas desde muy joven y la otra en la perseverancia y el desarrollo de habilidades. A pesar de sus diferentes trayectorias, ambos emprendedores compartían una pasión y dedicación hacia sus visiones, lo que subraya que, más allá de si las habilidades emprendedoras son innatas o adquiridas, la determinación, la pasión y la capacidad para superar obstáculos son esenciales para triunfar.

Cualidades y desafíos del emprendedor

Emprender es un reto constante: es enfrentarse a problemas nuevos cada día en un entorno que cambia cada vez con más rapidez. Es una aventura para la que debemos contar con muchos recursos en la mochila. Que vayamos más o menos preparados para el camino que tenemos delante depende en gran medida de cuestiones que no elegimos.

El emprendedor nace con una predisposición, y el ambiente la cincela. Si bien existen muchas teorías acerca de si el emprendedor nace o se hace, es posible que sea un poco de lo primero y mucho de lo segundo.

Las personas emprendedoras tienen una personalidad y autopercepción muy característica que coincide con su trabajo. Son personas con un alto compromiso a su trabajo, que quieren dar lo mejor de sí mismas y se sienten orgullosas por su valor. Pero el camino de un emprendedor no está exento de retos, sino todo lo contrario; la mayoría de emprendedores han dado el paso para solventar los diferentes problemas que se les han presentado.

Generalmente, los autónomos inician su andadura como emprendedores buscando una mejora en sus condiciones laborales, dejando atrás razones vinculadas a la necesidad y al beneficio económico. Las principales dificultades que encuentran son las derivadas del estrés de la toma de decisiones y el riesgo, la gestión financiera y el alto nivel de esfuerzo y tareas que requiere.

Tipos de Emprendedores y sus Motivaciones

  • El emprendedor innovador (28%): Es ese tipo de persona que lo tiene claro; su perfil es vocacional, donde su mayor preocupación es dedicarse a lo que le gusta.
  • El luchador (19%): Es un emprendedor por vocación, pero que se ha visto arrastrado por las circunstancias a resistir e innovar. Es el prototipo de emprendedor que cuenta una historia de superación.
  • Emprendedores por cambio de rumbo (23%): Aquellos que se hallan en su situación por un cambio en su forma de ganarse la vida. "Me arrastraron las circunstancias, pero aquí estoy".

Un ejemplo actual son los influencers. Nos encontramos en un nuevo paradigma donde el reto consiste en la exigencia y una continua transformación, una continua adaptación a las tendencias de las plataformas que, al fin y al cabo, son las que les permiten su actividad y modo de vida. Estos emprendedores son ambiciosos, todoterreno, con mucha iniciativa e intuitivos. Son creativos a los que les apasiona su actividad, viven de la generación de contenido y disfrutan haciéndolo, con la motivación de satisfacer a sus audiencias y construir una comunidad.

Sin embargo, el mundo de las redes sociales requiere mucho trabajo y constancia, además de hacer frente a numerosos riesgos. Mantener la notoriedad y relevancia es cada vez más complicado debido a la saturación del mercado y a las continuas novedades. La exposición personal de estos autónomos es constante, lo que les genera un sentimiento de desprotección e incluso puede provocar problemas de salud mental, tales como ansiedad y depresión.

Elementos clave para el emprendimiento

Según Tjan, el éxito emprendedor se apoya en cuatro pilares: agallas, corazón, inteligencia y suerte. Son las agallas las que pueden frenar o encaminar un proyecto emprendedor, ya que se necesita mucha valentía para emprender algo nuevo, y existen preocupaciones de diversos tipos que pueden frenar una iniciativa.

El corazón, en cambio, es el lugar de inicio, el punto de partida de todo emprendimiento. Es el deseo y la pasión por ir tras los sueños hasta lograrlos. La inteligencia es el razonar cómo llevar a cabo el proyecto deseado y usar las mejores herramientas para lograrlo.

Incluso la suerte se puede educar, siendo humilde y abierto, teniendo la actitud correcta y construyendo una red de relaciones interpersonales honestas y leales.

Todos traemos un ADN emprendedor al nacer. Las personas pueden tener la personalidad de emprendedor como algo dentro de sí que falta explotar, justamente porque no hay el valor suficiente para hacerlo. Entonces, la mayoría prefiere quedarse en su "zona de confort" (aunque no estén del todo cómodos), antes de emprender algo nuevo que no saben cómo resultará. Sin embargo, cuando la gente dice que no es emprendedora o creativa, está mintiendo, porque puede aprender a serlo; todo está en la motivación que tenga para ello. Y no hablamos solo de emprender algo propio. También se puede ser emprendedor en el trabajo en el que estamos, dando iniciativas, teniendo buenos proyectos, innovando permanentemente, etc.

Un emprendedor debe ser, a la vez, valiente y humilde. Valiente para ser capaz de enfrentarse a un gran desafío y humilde para darse cuenta de que, posiblemente, su idea puede no funcionar. El miedo al fracaso es la peor actitud que le puede detener. La ética, el impacto social y la responsabilidad son más valiosas que el negocio.

Para plantearse un proyecto de emprendimiento, se necesita una idea, preparación, mucha ilusión y, sobre todo, mucha paciencia y asesoramiento externo. La creatividad y la innovación son dos aspectos fundamentales para identificar nuevas oportunidades de negocio y diseñar proyectos y soluciones, y también para superar las adversidades que puedan surgir en el camino.

Para iniciar, es crucial encontrar una idea de negocio rentable, investigar el mercado y analizar a la competencia, partir de un objetivo claro y evaluar la capacidad de inversión, y conformar un equipo de trabajo sólido.

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