El Capital Intelectual como Sistema Generador de Emprendimiento e Innovación
En las últimas décadas, la forma de crear valor en la empresa ha cambiado radicalmente. El beneficio tradicional tiene ya una importancia "limitada" para reflejarlo, pues las cifras contables y de mercado no coinciden plenamente. El conocimiento como factor productivo ha trastocado todo el panorama empresarial.
Estas son, a grandes rasgos, las conclusiones que recoge con éxito la tesis del doctor de la UDIMA, José Ignacio Llorente, titulada: "Limitaciones de la información financiera tradicional para explicar el valor de la economía actual". Todos los expertos hacen referencia a una información que parece "oculta": los activos intangibles. Esta debe formalizarse y auditarse con "criterios y soporte tecnológico" para lograr lo más difícil: combatir su escasa proyección. A través de un análisis cualitativo y cuantitativo, Llorente logró encauzar esta problemática de carácter "estratégico" en el tejido empresarial.
El capital intelectual tiende a ser un recurso importante y un contribuyente clave para el éxito económico y la creación de valor en un negocio. Este es un impulsor de valor intangible en una organización que genera beneficios futuros. La supervivencia de muchas empresas depende de su disposición y capacidad de adaptarse a dichos cambios. A través del capital intelectual, las empresas pueden adaptarse rápidamente a los cambios y seguir siendo competitivas en los mercados. El capital intelectual se ha convertido cada vez más en una fuente de ventaja competitiva debido a la innovación.
En respuesta a la actual crisis económica, cabe señalar que el surgimiento del enfoque comienza la construcción sobre el papel del concepto de capital intelectual como sistema generador de riesgo para impulsar la innovación y la empresa en general y, en particular, a las PYMES con el objetivo de facilitar la creación de una red de negocios que responda al desafío de la economía del conocimiento y para facilitar un desarrollo económico más sostenible.
¿Qué es el Capital Intelectual?
El capital intelectual, según varios autores, se considera un activo y puede definirse en términos generales como la recopilación de todos los recursos informativos que una empresa tiene a su disposición que pueden utilizarse para generar ganancias, ganar nuevos clientes, crear nuevos productos o mejorar el negocio. Es un activo comercial, aunque medirlo es una tarea muy subjetiva.
El capital intelectual se compone de tres elementos principales:
1. Capital Humano
Esto es lo que aportan los empleados al negocio, incluyendo su creatividad, conocimiento, habilidades, ética de trabajo e impulso. Si tu empresa tiene un trabajador que todos consideran irremplazable, este es un valioso capital humano. Cualquier comprador querrá asegurarse de que este tipo de empleado continuará con la compañía después de una venta.
- Motivación de los empleados: Los empleados motivados están más dispuestos y comprometidos a asumir tareas.
- Capacidad de liderazgo: Los líderes con alta capacidad de liderazgo son aquellos que pueden realizar sus tareas administrativas de manera fluida.
- Habilidades, calificaciones y educación: La productividad de los trabajadores está estrechamente vinculada a sus habilidades, educación y calificaciones. Así como las fábricas invierten capital en maquinaria que aumenta la productividad, los trabajadores o las empresas invierten en educación y capacitación que aumentan la productividad.
- Experiencia laboral: Los empleados más experimentados son los que crean más valor. Los empleados pueden tardar entre tres meses y un año en volverse productivos. Cada vez que una empresa pierde a un empleado ante un competidor, necesita invertir en reclutar y capacitar personal nuevo, algo que es tan costoso como reemplazar maquinaria en una planta de fabricación.
- Habilidades sociales y de comunicación: No importa cuánto sepan los empleados o cuánto hayan desarrollado experiencia en una cultura y prácticas corporativas, ese conocimiento es de poca utilidad si no pueden comunicarse de manera efectiva o trabajar bien con otros empleados.
- Hábitos y rasgos de personalidad: Para los empleados individuales, los hábitos y los rasgos de personalidad pueden ser una fuente de valor.
- Fama individual e imagen de marca: La imagen de marca es lo que hace que un negocio sea inmediatamente reconocible para los clientes potenciales. Las empresas que fabrican artículos deportivos, empresas de moda y negocios minoristas a menudo confían en la marca personal y los portavoces de celebridades para atraer clientes.
2. Capital Estructural
A diferencia del capital humano que recae en los empleados dentro de la organización, el capital estructural es el conocimiento que es propiedad de la organización. El capital humano se aplica en la organización para generar el capital estructural que utiliza una organización para aumentar la ventaja competitiva y crear valor. Es el producto del trabajo intelectual y de la experiencia en el funcionamiento para lograr los objetivos organizacionales y como tales son una fuente de valor.
- Innovación de productos: La innovación de productos trae un mejor futuro para una organización. Esto se debe a que la innovación garantiza la creación de nuevos productos, lo que mejora la competitividad y la supervivencia de la organización.
- Optimización de procesos: La optimización de procesos se relaciona con la mejora continua de los procedimientos y procesos internos.
- Cultura corporativa: La cultura corporativa también es parte del capital estructural. Se relaciona con los valores y las normas que influyen en la transferencia de conocimiento y las interacciones laborales. Una buena cultura corporativa garantiza el cumplimiento de las políticas y establece el hábito de la innovación y las mejoras.
3. Capital Relacional
La calidad y sostenibilidad de la base de clientes de una empresa y su potencialidad para generar nuevos clientes en el futuro, son aspectos clave para su éxito. El capital relacional incluye relaciones con los clientes, las relaciones con los proveedores, las relaciones públicas y las relaciones con los inversores.
- Relaciones con los clientes: Se refieren a la relación entre la organización y sus clientes. Aspectos como el buen servicio al cliente mejoran la buena relación con los clientes. Algunos de los elementos en el capital del cliente incluyen la participación en el mercado, las ganancias obtenidas por cliente y la tasa de retención de clientes.
- Relaciones con los proveedores: Gestionar las relaciones con los proveedores implica realizar actividades que mejoren las relaciones durante la compra.
El capital relacional, por ejemplo, tiende a estar determinado por la comunicación entre la organización y los clientes.
El Desafío de Contabilizar los Intangibles
La tesis del doctor de la UDIMA prueba que los operadores se han visto afectados por el impacto del conocimiento como factor productivo. Además, a la normativa contable actual le cuesta reconocer dichos activos, "especialmente los generados internamente" en la compañía.
Pero, ¿cómo contamos intangibles? Actualmente la normativa de información no financiera se incluye en informes que hablan de cuestiones medioambientales, sociales, personal, derechos humanos, lucha contra la corrupción y el soborno, políticas de diversidad, entre otros. Y al estar basada en un carácter histórico, se concreta por "aspectos desiguales" como su manejabilidad, comparabilidad y verificación. Y es que no es sencillo reflejar estos activos "si no hay mercado" en el que enmarcarlos. Lo que hace que tampoco sean fáciles de acreditar (los requisitos no están claros). Son activos no registrados a nombre de la empresa, por lo que hacerlos de uso exclusivo de esta también es complicado. Y por todo ello es igualmente difícil de demostrar cómo estos activos van a generar rentabilidad y flujos de caja.
Un ejemplo claro de esta problemática se observa en el mercado de las telecomunicaciones. Hace unos años, este mercado sufrió la entrada de nuevos actores: además de los operadores clásicos se unieron los fabricantes de dispositivos (Apple) y los proveedores de contenidos (Netflix). Considerados como operadores Over The Top (OTT), son "jugadores agresivos" de otras industrias. Los OTT no solo compiten con los operadores clásicos, sino que están desintermediándoles; es decir, relacionándose directamente con los clientes ofreciendo sus propios servicios. Los OTT llevan su contabilidad a través de las NIC (Normativa Internacional de Contabilidad), pero los intangibles "no pueden contabilizarse en balance". Ahí es donde Llorente señaló también cómo los propios analistas y financieros del sector hacen "uso regular" de indicadores específicos no financieros.
“Es interesante ver cómo los propios consultores recomiendan a las operadoras [tradicionales] construir nuevas ventajas competitivas y entrar en nuevos negocios adyacentes, hace unos años impensables. Por ejemplo, servicios de alarmas, contenidos audiovisuales, o incluso préstamos financieros.”
Medición y Gestión del Capital Intelectual
Existen varios métodos para medir el capital intelectual, pero no hay una consistencia o estándar uniforme aceptado en la industria. Por ejemplo, el Balanced Scorecard mide cuatro perspectivas de un empleado como parte de sus esfuerzos para cuantificar el capital intelectual. Identifica cuatro categorías en el capital intelectual: recursos humanos, activos de mercado, activos de propiedad intelectual y activos de infraestructura. Para muchas empresas, eso será evidencia suficiente para que consideren la importancia del capital intelectual para sus negocios. Sin embargo, lo que una empresa considera importante, puede no ser importante para otra cuando se habla de capital intelectual.
Estrategias para la Gestión del Capital Intelectual
En primer lugar, es crucial establecer la infraestructura para que los empleados puedan compartir conocimientos. La gerencia tiene la tarea de reunir a los empleados con experiencia para que puedan establecer sus miras hacia la creación de mejoras e innovación. Es necesario tener un proceso claro: ¿quién está tomando la iniciativa? Del mismo modo, cuando se incorporan nuevos empleados, tienen la oportunidad de absorber el conocimiento.
Por ejemplo, el reconocimiento de marca y la reputación de Amazon son críticamente importantes. Su legado de increíble servicio al cliente los distingue de sus competidores. Sin embargo, sin su red de distribución eficiente, procesos internos sólidos y sólidas relaciones con los proveedores, sería difícil para los departamentos intercambiar información sobre clientes entre ellos sin problemas. Sin la capacidad de tener información que impregne a toda la organización, los bloqueos se acumularían y Amazon perdería su ventaja.
Tabla: Componentes y Ejemplos de Capital Intelectual
| Componente del Capital Intelectual | Descripción | Ejemplos |
|---|---|---|
| Capital Humano | Conocimiento, habilidades, creatividad y experiencia de los empleados. | Líderes con alta capacidad de gestión, empleados experimentados, ingenieros innovadores. |
| Capital Estructural | Conocimiento institucionalizado que pertenece a la organización. | Patentes, bases de datos, manuales de procesos, cultura corporativa de innovación. |
| Capital Relacional | Calidad de las relaciones con clientes, proveedores, socios y otros stakeholders. | Lealtad de clientes, alianzas estratégicas, reputación de marca, buen servicio al cliente. |
