El Auge del Comercio Electrónico y su Profundo Impacto en las Ciudades
El comercio electrónico continúa imparable. Este fenómeno ha revolucionado la forma en que las empresas locales operan y se conectan con sus clientes, transformando radicalmente el paisaje urbano y las dinámicas comerciales.
¿Qué es el Comercio Electrónico y por qué su Crecimiento es Imparable?
El comercio electrónico, también conocido como e-commerce, es aquel que permite adquirir y vender productos y servicios a través de internet en múltiples medios digitales, como páginas web, redes sociales y aplicaciones. Según la definición de Moreira, es "la compra, venta, alquiler o intercambio de bienes, servicios o información y la transmisión de datos o comunicación, entre dos o más agentes económicos sin que exista entre ellos contacto físico directo al momento de la transmisión de datos". De forma resumida, solo necesitaríamos estar comunicados vía tecnológica.
El comercio, además de clasificarse por el tipo de producto, se agrupa en dos categorías: si la venta se efectúa dentro de un establecimiento físico (comercio tradicional) o en cualquier otro lugar distinto (comercio no tradicional), siendo este último esencialmente el comercio electrónico.
Tipos y Modelos de Comercio Electrónico
Según Gil Pechuán, los modelos de comercio electrónico son:
- Business to Business (B2B): Modelo de comercio electrónico entre empresas.
- Business to Consumer (B2C): De empresa a consumidor.
- Consumer to Business (C2B): De consumidor a empresa.
- C2C (Consumer to Consumer): De consumidor a consumidor.
Además, el M-commerce se refiere al comercio desde un dispositivo móvil. A los canales ya convencionales de esta categoría (móvil y computadoras), que registran crecimientos del 27,2% interanual, según datos de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), se suman nuevas fórmulas, como la compra por voz (voice commerce) gracias a los asistentes de buscadores y plataformas de compra.
Las tiendas de comercio electrónico se pueden clasificar en tres grandes tipos:
- B2C (Business to Consumer): Se refiere a una web o tienda en línea con la finalidad de que el cliente consumidor compre. Es el equivalente en línea de una tienda minorista tradicional, donde el cliente final es un individuo.
- B2B (Business to Business): Una web o tienda en línea donde empresas interactúan y pueden comprar a otras empresas. Maquinaria, materias primas y repuestos son ejemplos de productos vendidos en tiendas B2B.
- C2C (Consumer to Consumer): Este tipo de tienda permite a los clientes vender sus productos directamente a otros clientes a través de plataformas de comercio electrónico.
Además, han surgido tiendas mixtas que combinan estas categorías, como empresas con establecimientos físicos que venden a otras empresas y también a particulares (B2B + B2C), o farmacias en línea que venden tanto al consumidor final como a otras farmacias.
Beneficios y Crecimiento Exponencial
Hoy en día, los pequeños negocios pueden competir en un mercado global gracias a plataformas como Amazon, eBay o Etsy, que les permiten vender sus productos más allá de las fronteras físicas. La pandemia aceleró la adopción de estas plataformas, impulsando a muchos negocios locales a digitalizarse. Esta transformación les ha permitido no solo sobrevivir, sino también crecer.
El e-commerce ofrece a los consumidores una mayor conveniencia, ya que pueden comprar desde cualquier lugar y en cualquier momento, explorando y comparando productos, realizando compras seguras y recibiendo las adquisiciones directamente en sus hogares. A las empresas, les permite acceder a un público mucho más amplio y global, eliminando las barreras geográficas e incrementando las posibilidades de venta en todo el mundo.
En comparación con el comercio tradicional, una de las ventajas del comercio electrónico es poder alcanzar a un número infinito de clientes, ya que no están limitados por el ámbito físico en el que se encuentren. Es decir, el número de consumidores está impuesto por el ámbito mundial. El e-commerce ha abierto un amplio abanico de posibilidades para todas las empresas que quieran expandirse en el mercado internacional. Su uso ya se encontraba en aumento desde hace varios años, pero el estallido de la pandemia de la Covid-19 y las restricciones de movilidad aceleraron su crecimiento exponencial y continuo.
Según la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), en su informe Estimates of Global e-commerce 2019 and preliminary assessement of Covid-10 Impact on online retail 2020, países como la República de Corea experimentaron un aumento del 25,9% en comercio electrónico en 2020. A nivel global, el comercio electrónico internacional generó 26,7 billones de dólares en ganancias, abarcando tanto transacciones entre empresas (B2B) como entre empresas y usuarios (B2C). De acuerdo con el informe Global Retail Ecommerce Forecast elaborado por Insider Intelligence, en 2022, China fue el país con más ganancias en comercio eléctrico, llegando a los casi 3 mil millones de euros, seguido de Estados Unidos con más de mil millones de euros, y Reino Unido con 178 mil millones de euros. Se estima que en 2023, el comercio electrónico internacional alcance los 6 billones de euros.
Algunos de los beneficios más destacados para las empresas son:
- Sin límites de fronteras: Posibilidad de comprar y vender entre usuarios y empresas de diferentes partes del mundo, lo que permite a los pequeños negocios abrirse al mercado global.
- Disponibilidad 24/7: El e-commerce no tiene límite de horarios, permitiendo realizar compras en cualquier momento del día.
- Varios métodos de pago: Ofrece diversas formas de pago, como tarjetas de crédito o débito, para mayor comodidad de los clientes.
- Mayor comodidad: Permite comprar y vender desde cualquier ubicación con conexión a internet.
- Costes reducidos: Al no necesitar un local físico, se ahorra en gestión de inventarios y datos.
- Crecimiento exponencial: Aumenta la posibilidad de generar ganancias y expandir el negocio.
- Variedad de productos: No hay limitación de espacio físico, lo que permite ofertar multitud de bienes.
- Conocimiento del perfil de los clientes: Facilita la recopilación de información sobre los clientes para potenciar las ventas, puesto que para realizar compras es necesario aportar cierta información.
Otro factor importante es la digitalización de pagos. Asimismo, las mejoras en la logística han jugado un papel clave. Las pymes han encontrado en el comercio digital una gran oportunidad para crecer sin necesidad de grandes inversiones en infraestructura. Además, operar en línea les permite reducir costos, ya que no tienen que gastar en alquiler de locales o personal adicional. El crecimiento del comercio en línea ha sido posible gracias a varias plataformas que han facilitado la venta de productos a nivel mundial. Alibaba, por su parte, se especializa en conectar proveedores chinos con empresas y consumidores globales, facilitando el comercio mayorista. El comercio digital ha cambiado cómo los países y las empresas hacen negocios entre sí. Lo anterior ha aumentado la competitividad global, ya que cualquier empresa, sin importar su tamaño o ubicación, puede competir con grandes corporaciones.
La Transformación Urbanística y Logística de las Ciudades
Pero este auge tiene un precio urbanístico. Las necesidades de centros logísticos y de reparto crecen al mismo ritmo que aumentan las compras por Internet. La adquisición de espacios de almacenamiento y reparto en las grandes ciudades batió el pasado año un nuevo récord tras registrar un crecimiento del 2% en relación con el ejercicio anterior. Se busca espacio para un negocio de 21.800 millones de euros y que investiga nuevas formas para mantener el alza.
El pasado año se contrataron solo en Madrid 935.000 metros cuadrados para esta actividad. En Sevilla ya han comenzado las obras de Amazon sobre una parcela de 35.324 metros cuadrados junto a otro gran centro de Decathlon. La evolución reciente de la logística de las operaciones de comercio electrónico ha conllevado cambios importantes en la gestión de la distribución y en la localización de la actividad, en particular de los almacenes.
Tras numerosas investigaciones desde la disciplina de geografía económica debemos advertir que el gesto aparentemente inocuo de “añadir al carrito”, tiene notables implicaciones territoriales. Estas nuevas formas de consumo están redibujando el espacio urbano y periurbano, además de tener otras implicaciones espaciales de carácter laboral y ambiental.
El Desafío de la Última Milla y el Colapso Urbano
El reparto en la última milla (los últimos 1.500 metros) está alterando el tráfico en las ciudades. «El principal problema es el último tramo. Queremos que nuestra experiencia de compra sea inmediata y eso implica disponer del material lo más cerca posible de los principales núcleos de población y de sus clientes que, además, cada día utilizan más dispositivos, reclaman también productos perecederos (como la comida) y rechazan las entregas con retraso o después de un tercer intento», explica el economista. Los expertos advierten de que en un futuro próximos serán necesarias medidas y una regulación para evitar el colapso. «Si el crecimiento de las compras en línea sigue el ritmo de los últimos años, llegaremos a un punto en que no habrá suficiente espacio urbano y se producirá un colapso», advierte el profesor de los Estudios de Economía y Empresa de la UOC Josep Maria Català.
«La celeridad es un factor clave en las actuales cadenas de suministro», añade su compañero Xavier Budet, quien advierte de la poca disponibilidad de naves industriales en los lugares donde la demanda es más elevada, como Barcelona y Madrid. El resultado de la ecuación es, además de más lugares de almacenamiento, más tráfico, con una mayor congestión de los lugares de carga y descarga, así como de las calles de la ciudad, y un incremento del impacto ambiental.
La 'Logistización' de la Periferia Urbana
El consumidor rara vez percibe que por cada establecimiento local que se cierra en los centros urbanos, se levantan naves logísticas de 10 hectáreas en la periferia de las ciudades. Según datos del Observatorio del Transporte y la Logística en España, la superficie destinada a plataformas logísticas de distribución ha pasado de 8,5 millones de metros cuadrados en 2015 a más de 14 millones en 2025, lo que representa un aumento de más del 65 %.
| Año | Superficie (millones de m²) |
|---|---|
| 2015 | 8,5 |
| 2025 (Estimado) | >14 |
Cataluña y la Comunidad de Madrid aportan casi 5 millones de metros cuadrados de la nueva superficie creada en estos últimos 10 años, pero especialmente Castilla-La Mancha ha absorbido gran parte de este crecimiento, que ha multiplicado por cuatro su superficie logística. Estos procesos de “logistización” tienen una explicación geoeconómica: los operadores logísticos han pasado de buscar la proximidad con el cliente a la optimización de los hubs logísticos, centros nodales situados cerca de grandes infraestructuras de transporte donde se clasifican las mercancías para luego redistribuirlas rápidamente. En estas nuevas ubicaciones, el carácter multimodal de la logística se convierte en el factor determinante. La convergencia de infraestructuras críticas -buenas carreteras, vías de ferrocarril para pasajeros y mercancías, puertos secos, aeropuertos-, permite una gestión eficiente de los flujos de mercancías, minimizando los tiempos de respuesta y los costes operativos.
Las nuevas localizaciones de la logística también se explican por la necesidad de ocupar grandes extensiones de suelo a bajo coste, inalcanzables y casi inexistentes en las zonas urbanas consolidadas, lo que empuja la actividad hacia nuevas periferias. La tipología de las nuevas plataformas logísticas de e-commerce demanda parcelas que a menudo superan los 100 000 metros cuadrados. En España, la logística se ubica a menudo en zonas limítrofes regionales aprovechando el efecto frontera (por ejemplo, para Madrid, Toledo o Guadalajara). Eso permite a los operadores logísticos tener beneficios como convenios colectivos con costes salariales más bajos o precios del suelo más bajos. Toda esta transformación e impacto territorial es especialmente visible en los alrededores de Madrid, Barcelona, Zaragoza o Valencia.
Ejemplos de Transformación Regional
El Corredor del Henares, nodo tradicional de localización industrial, ahora es un distrito logístico que cubre desde el almacenamiento de mercancías de gran volumen hasta la última milla (el último tramo previo a la entrega), con dos puertos secos, intermodalidad completa (la autovía A-2, la línea ferroviaria Madrid-Zaragoza-Barcelona y el aeropuerto Adolfo Suárez Barajas), centralidad peninsular y proximidad al mercado madrileño. Municipios como Alcalá de Henares, Torrejón de Ardoz, San Fernando de Henares y Coslada han transformado sus antiguos polígonos industriales y espacios agrarios en polígonos logísticos. De hecho, Amazon eligió San Fernando de Henares en 2012 para instalar su primera plataforma logística en España y, desde la pandemia, el corredor cuenta con tres más.
En La Sagra toledana, el caso de la Plataforma Central Iberum en la localidad de Illescas es paradigmático. De ser un distrito industrial del mueble y el ladrillo, Illescas ha pasado a ser, en menos de un lustro, un espacio orientado a la logística e-commerce e inversa, donde las economías de aglomeración han generado un efecto llamada a las grandes corporaciones globales. Lo que antes eran suelos rústicos y agrícolas, hoy está cubierto por enormes naves industriales con una alta especialización funcional e infraestructuras orientadas al tráfico pesado. Este dinamismo ha alterado incluso las lógicas de movilidad tradicionales, generando flujos pendulares inversos que movilizan a más de 7 000 empleados diariamente, en una población de 33 000 habitantes censados.
Ciudades inteligentes: movilidad y tecnología que transforman los negocios
Desafíos Ambientales y Sociales del E-commerce
Si bien el comercio electrónico presenta numerosas ventajas, también plantea importantes desafíos ambientales y sociales que impactan directamente en las ciudades y en la sociedad. Para muchos comercios locales, adaptarse a esta nueva realidad significa equilibrar la tienda física con su presencia digital. Sin embargo, este cambio también plantea desafíos, como la necesidad de invertir en infraestructura digital y marketing online. Esto ha obligado a los centros comerciales a adoptar funcionalidades mucho más ociosas y diferenciadas para poder sobrevivir a la presión que ejercen estos marketplaces de la economía de plataformas. La ciberseguridad también es un problema importante, ya que el fraude en línea, el robo de datos y los ataques informáticos representan riesgos para empresas y consumidores.
El Debate sobre el Impacto Ambiental
Existe un debate sobre el impacto ambiental del e-commerce. Por un lado, según el informe "¿Es el comercio electrónico bueno para Europa?", elaborado por Oliver Wyman, las compras en línea tienen un menor impacto ambiental que el comercio físico, gracias a la reducción del tráfico en las ciudades y al menor uso del suelo. En el caso más común, es decir, ir a una tienda física y no devolver el producto, el comercio tradicional genera emisiones de CO2e entre tres y seis veces mayores que la opción de comprar en línea. Los datos de los países estudiados en el informe muestran una gran disparidad en las cifras de emisiones, lo que se explica por las diferencias en la matriz energética de cada mercado. En España, el comercio electrónico tiene un impacto de 871 gramos de CO2e por compra, mientras que el desplazamiento en coche a una tienda física genera alrededor de 3.600 gramos. Las entregas de comercio electrónico a los consumidores generan el 0,5 % del tráfico total en las zonas urbanas, mientras que el comercio minorista físico genera el 11 %. Además, el comercio electrónico ocupa menos del 0,3 % del suelo urbanizado en Europa. Durante el proceso de entrega, que incluye la entrega final de los pedidos de comercio electrónico, los distribuidores entregan un promedio de 100 paquetes por turno y recorren 80 kilómetros, lo que supone un consumo de 0,3 kilómetros por cada artículo entregado. Así, el transporte representa el 45 % de las emisiones de las compras en línea, con un impacto de 760 gramos de CO2e por producto. La ubicación de los almacenes también puede influir indirectamente en el impacto de CO2e.
Por otro lado, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) advierte de los problemas de sostenibilidad de esta nueva forma de adquisición de los bienes que generalmente pasan desapercibidos. Según el colectivo, la comodidad de comprar a cualquier hora y desde cualquier sitio tiene consecuencias. Para cumplir con los plazos las empresas repartidoras hacen circular más vehículos, sin optimizar la carga, dado que prima la rapidez, y el envase externo de los envíos se convierte en residuo al llegar a su destino. Además, no suelen retirar el producto electrónico viejo y muchas devoluciones se destruyen sin aprovecharse. «Rechaza el sobreembalaje e intenta agrupar tus compras online para minimizar el impacto del exceso de residuos», recomienda la OCU tras analizar 16 plataformas de comercio electrónico, constatando que se trata de paquetes demasiado grandes con demasiados plásticos. Amazon, Alcampo y Eroski son las webs que obtienen mejores calificaciones por su menor impacto.
El comercio electrónico ha convertido los hogares en probadores y pasarelas de moda. Detrás de cada clic en las tiendas online, los consumidores han asumido la devolución sistemática, que se traduce en pedir varias tallas de una misma prenda o usar un producto y luego devolverlo. Ese modelo genera una presión sobre las infraestructuras, los ecosistemas y los trabajadores.
Implicaciones Sociales y Laborales
La OCU señala, además, a las malas condiciones laborales y la concentración del mercado en unos pocos operadores, lo que «aumenta las desigualdades sociales».
Soluciones y Estrategias para un Comercio Electrónico Sostenible
Ante los desafíos que presenta el auge del comercio electrónico, la búsqueda de soluciones tecnológicas y urbanísticas se vuelve fundamental para garantizar un desarrollo sostenible. En el Día Europeo de la Logística, que se celebra el 16 de abril, es necesario sensibilizar a la población sobre las implicaciones de los nuevos hábitos de consumo.
Innovación en Logística y Distribución
La solución es tecnológica y urbanística. Català apunta que es necesaria la concentración y especialización de los puntos de distribución, más pequeños y que, con la ayuda de la inteligencia artificial, permitan la alta rotación de productos. «Los macrodatos (big data) podría ser una solución a la falta de espacio logístico al permitir conocer con antelación las necesidades de los usuarios y la especialización de los almacenes según el barrio donde estén y factores como la renta per cápita, el volumen comprado, el tiempo de reposición o los productos más demandados por zona, horas y tipo de comprador». «Podrían ofrecerse descuentos en los productos con menos rotación o bien podrían trasladarse a las naves de fuera de la ciudad para priorizar el almacenamiento de los productos más vendidos», explica Català.
Alternativas de Reparto y Última Milla
A la complicación del reparto se suman las restricciones que las ciudades empiezan a imponer al acceso en vehículos contaminantes. Sin embargo, los dos economistas coinciden en que las limitaciones en los centros urbanos y la congestión del tráfico obligan a aumentar los puntos de recogida. «Habrá que buscar alternativas más respetuosas con el medio ambiente», afirman los economistas que señalan la posibilidad de usar vehículos menos contaminantes, como los eléctricos, o que no ocupen las vías, como los drones.
Amazon ya prueba en los alrededores de Seattle un pequeño robot eléctrico llamado Scout del tamaño de una "pequeña nevera". Circula de lunes a viernes, por ahora acompañado por una persona, utiliza las aceras y se mueve a la velocidad de un hombre caminando y "esquivando animales, peatones o lo que haya en su camino", según ha explicado en el blog de la empresa Sean Scott, responsable del proyecto. El gigante también trabaja con drones.
Compartir Infraestructuras y Nuevos Modelos de Tienda
También existen fórmulas para compartir espacios. «Cada vez veremos más colaboraciones entre distintas empresas para consolidar y compartir infraestructuras y vehículos para formalizar las entregas», asegura Budet. Muchas compañías empezarán a utilizar los dark stores -locales en centros urbanos no abiertos al público para preparar y expedir los pedidos-, los centros temporales (pop-up) o las entregas colaborativas, en las que serán los particulares quienes terminarán entregando el producto al cliente.
Las taquillas de recogida también se consolidan como alternativa. «Es la solución que conviene a todo el mundo, ya que mientras que las empresas optimizan los costes y las rutas y los usuarios no tienen que estar pendientes del momento en que se les entregará el producto, pues podrán recogerlo cuando mejor les conviene», explica Catalá. Mientras se encuentran las soluciones, las compañías comercializadoras continúan su carrera por llegar al cliente y facilitarles su iniciativa de compra. Las plataformas del sector ya poseen chatbots compatibles con el lenguaje natural y el reconocimiento de voz.
En los últimos años, la logística ha incorporado certificaciones de sostenibilidad en sus plataformas y utiliza materiales reciclados, placas solares, gestión de residuos e incluso ajardinamientos con especies autóctonas (plantas aromáticas, olivos o viñas). Sin embargo, desde una mirada geográfica crítica, hay que cuestionar si esa sostenibilidad puede limitarse al diseño ecoeficiente de una nave logística y su paisaje circundante.
