Taoísmo y el Arte de Emprender: Sabiduría Ancestral para el Éxito en los Negocios Modernos
Las corrientes del pensamiento que han acompañado a las distintas civilizaciones a lo largo de la historia han contribuido a entender la época y la existencia en cada una de ellas. Del mismo modo, sus razonamientos y reflexiones sirven para analizar cualquier contexto de la sociedad actual, como el que rodea al mundo de los negocios. Emprender es una forma de vida: es crear una obra de arte de la nada que tiene como resultado la start-up. Las start-up son el modelo de negocio más potente de nuestro siglo, y cualquier persona puede crear la suya. Sí, tú también. Pero, ¿cómo dirigir en el siglo XXI sin recurrir al uso del acoso, la intimidación, la rivalidad o la violencia?
Fundamentos del Taoísmo: Un Camino de Sabiduría Ancestral
El Taoísmo no es solo una corriente filosófica o religiosa originaria de China, es una profunda invitación a la conexión con la naturaleza, el equilibrio interno y, sobre todo, la salud mental y el bienestar. El Taoísmo surge hace más de 2.500 años en el corazón de la antigua China. Su figura central es Lao-Tsé, un sabio y pensador que, según la leyenda, escribió el Tao Te Ching (El Libro del Tao y su Virtud), la obra fundamental que recoge los principios básicos de esta filosofía. La tradición china dice que vivió en el siglo VI a.C., pero muchos eruditos modernos defienden que pudo haber vivido en el siglo IV a.C., durante el periodo de los Reinos Combatientes y de las Cien Escuelas de Pensamiento.
Desde su fundación hasta el nacimiento de Cristo, aproximadamente, el taoísmo es fundamentalmente una filosofía y una actitud vital; a partir del 206 a.C. en la dinastía Han del Oeste, y a partir del 20 d.C. en el Este de China, se va estructurando un taoísmo religioso, con sus invocaciones, talismanes mágicos, ceremonias, obligaciones y prohibiciones. Chuang Tzu (o Zhuangzi), que vivió alrededor del siglo IV a.C., durante el periodo de los Reinos Combatientes, es el autor de la obra taoísta más conocida después del Tao Te Ching, los «Escritos de Chuang Tzu«.
El Tao Te Ching nos presenta una visión radicalmente diferente de la vida: no la de la lucha y la competencia, sino la de la aceptación, el fluir con el Tao, la “Vía” o el “Camino”. El Tao no es algo que se pueda definir con palabras, porque es infinito e indescriptible; es el principio subyacente que da vida a todo lo que existe. Es la energía que fluye en cada ser, cada planta, cada animal, cada átomo. La filosofía del yin y el yang es probablemente la que mejor ha expresado ese equilibrio inestable entre dos términos contrarios, que se necesitan mutuamente y en la que cada uno de ellos alberga el germen del otro.
El Equilibrio del Yin y el Yang – Explicación Completa
Esa teoría, nacida de la observación de la naturaleza, constituye a su vez la fuente esencial del taoísmo y del Tao Te Ching. Un yin y un yang se llama Tao. La apasionada unión de yin y yang, y la cópula de marido y mujer, representan el modelo eterno del universo. El significado original del ideograma chino que representa el “Yin” es el de “La ladera oscura de la montaña”. Representa la oscuridad y la pasividad, y se asocia con las cualidades de receptividad, flexibilidad, blandura y contracción. Se mueve hacia abajo y hacia adentro, y sus símbolos principales son la Mujer, el Agua y la Tierra. El ideograma “Yang” significa “El lado soleado de la montaña”. Representa la luz y la actividad, se asocia con la resistencia, la dureza y la expansión, se mueve naturalmente hacia arriba y hacia fuera, y sus símbolos son el Hombre, el Fuego y el Cielo. La tercera fuerza es el Tao, o fuerza superior que las contiene. El significado más antiguo que existe sobre el Tao dice: «Yi Yin, Yi Yang, Zhè Wei Tao», es decir, «un aspecto Yin, un aspecto Yang, eso es tao. Entiéndase la idea de montaña como símbolo de unidad. Así, aunque representan dos fuerzas aparentemente opuestas, forman parte de una única naturaleza.
Pensamiento Oriental vs. Occidental en la Realidad Empresarial
Según consultores profesionales chinos, son las prácticas individuales las que dan lugar a una política de empresa y no al revés. Racionero (1993) destaca tres ideas en el pensamiento oriental que lo diferencian del occidental: la realidad es cambio; el universo es unidad armoniosa donde todo se corresponde; el hombre es capaz de transformarse por la yoga y la percepción directa. La noción de cambio universal es específicamente china: el pensamiento chino es dialéctico desde el siglo VI antes de Cristo y quizás antes, cuando se elaboró el famoso I Ching o libro de las mutaciones. Tanto el taoísmo de Lao-tsé como el «Libro de las Mutaciones», hablan de la esencia fluida de lo real.
Occidente intuyó la esencia fluida de lo real con pensadores como Heráclito, pero adoptó luego la idea de esencias inmutables con Parménides, Platón y Aristóteles. La lógica de Aristóteles funciona bien para resumir la manipulación exitosa de entes que se mantienen estables frente a nuestros cuerpos y manos, pero fracasa con otras realidades igualmente observables como flujos, procesos, metamorfosis y fluctuaciones. Para Aristóteles, si A es distinto de B, B es distinto de A. Según Racionero, el oriental tiende a imaginarse las realidades percibibles en términos de «campos de fenómenos que se relacionan, coexisten y a la vez cambian ellos mismos» y no como colectividades de cosas que mantienen su individualidad mientras cambian de sitio. Lo que un occidental llama «cosa» para un oriental es una estructura producida por un equilibrio momentáneo y efímero de fuerzas.
La dialéctica taoísta china habla de que el mundo es mutación permanente, pero en la diversidad del cambio tiene que haber algún tipo de continuidad, para que se pueda percibir algo inteligible. La continuidad en el cambio está implícita en la idea de proceso; el cambio se reduce a orden cuando se conoce la forma del proceso. En efecto, incluso en lo más mutable imaginable podemos identificar algo rastreable que cambia de posición en el espacio. Finalmente, el taoísmo excluye el concepto de ley y lo sustituye por el concepto de orden; este orden es un ritmo que armoniza una infinidad de ritmos menores. Por ello Joseph Needham ha denominado al pensamiento chino «pensamiento asociativo o coordinativo», diferente del «pensamiento subordinativo» característico de la ciencia europea. En el devenir universal ora un componente ora otro toma el liderazgo, pero sin anular completamente a sus opuestos. La causalidad es reticular y jerárquicamente fluctuante. Las cosas están conectadas más que causadas.
El Wu Wei: La Estrategia de la "No Acción" en los Negocios
En el corazón del Taoísmo se encuentra el concepto de Wu Wei, que se traduce como “no hacer” o “hacer sin esfuerzo”. Wu Wei es un término de origen chino proveniente del Tao te Ching de Lao Tsé que describe un importante aspecto de la filosofía taoísta en el cual la forma más adecuada de enfrentarse a una situación es «no actuar», aunque se hace mucho énfasis en la literatura taoísta en que no es lo mismo no actuar que no hacer nada. Wu literalmente significa “no”, “negativo”, “no” o “ninguno” y Wei significa “acción”, “hacer”, “lucha”, o “esfuerzo”.
Imagina un río que corre por su cauce como eternamente lo ha hecho. Sigues la corriente que marca el rumbo que la barca debe navegar cuando desciende por el río. De pronto una gran piedra obstruye el cauce del río en la dirección que pretendías seguir. ¿Qué hacer a continuación? ¿Empujar la piedra? ¿Sacarla de su posición? ¿Moverla? ¿Destruirla? ¿Y si en lugar de hacer tremendos esfuerzos permites a la barca seguir el rumbo por la dirección que guía la corriente? Esa es la filosofía del Tao y el Wu Wei, no luchar contra lo que no se puede cambiar y continuar el Camino marcado. El río es el Tao, un camino que lleva a cumplir el destino marcado y la piedra o un tronco o el obstáculo que sea, sencillamente está puesto porque tiene una función que debemos respetar, y aceptar que forma parte del camino tanto como nosotros. ¿Por qué luchar contra ello en lugar de tratar de conformar el obstáculo como una situación favorable?
La práctica del Wu Wei en la vida diaria es posible, e incluso sencilla. No hay más que tomar conciencia de determinados principios. A continuación, distintos ejemplos de la filosofía Wu Wei:
- Céntrate en el presente y acepta el flujo y el curso de la naturaleza. La clave del Wu Wei es la aceptación, entender que todo lo que sucede está sucediendo conforme a un plan mayor que la propia inteligencia.
- Sé consciente del valor de la “no acción” en todas las situaciones. Aunque actúes debes tener presente que también existe la opción de no hacerlo. Desarrolla tu creatividad para decidir la variedad de formas en las que se puede intervenir en un asunto o conflicto y observa siempre el proceso del cambio.
- Siempre hay que reflexionar antes de emprender cada acción. Antes de actuar en el exterior, es mejor actuar en nuestro interior. Tenemos que analizar nuestra situación frente al conflicto y evaluar si éste supone realmente un conflicto para nosotros o realmente no lo es.
- Actúa de acuerdo al Tao, para el bien común. Sin que el motivo de tu actuación sea de tipo egoísta.
- Nunca actúes en el fragor de la situación. Hay que dejarla enfriar y observar hacia dónde se dirige. Nunca actúes cuando las emociones estén al “rojo”, hay que esperar a que se acerque la calma.
- Busca la ley del mínimo esfuerzo en la actuación. Si observamos la situación en la que queremos intervenir, seguro que encontramos una forma de actuar que no sea tan directa ni tan costosa, y sabiendo elegir el mejor momento para actuar.
- Buscando la mejor forma de actuar de acuerdo al Wu Wei. Es mucho más fácil quitar los impedimentos para que el cambio se produzca, que luchar tratando de “empujar” ese cambio. Las acciones restrictivas suelen ser más eficaces que las impulsoras.
- Ser agua. “El agua es suave y sin embargo puede con todo”. El aspecto Yin (lo femenino, lo suave), debe imperar sobre el aspecto Yang (lo masculino, lo fuerte) en nuestras acciones. Bruce Lee practicaba la mentalidad wu-wei, buscando la calma interna.
- Equilibra tu energía. Necesitamos del Yin, del frío, del descanso, de la relajación y del “no hacer”, disminuyendo nuestra autodisciplina diaria.
- Céntrate en tus asuntos propios. Concentra tu atención en lo que estés haciendo en ese momento. Si estás caminando, céntrate en caminar. Si estás comiendo, céntrate solo en comer, para darle un descanso a tu mente.
El Poder de Decir "No"
Una de las cosas más difíciles de hacer en la vida es decir “No”. A las invitaciones, a las solicitudes, a las obligaciones, a las cosas que todos los demás hacen. Aún más difícil es decir no a ciertas emociones que consumen tiempo: ira, excitación, distracción, obsesión, lujuria. Ninguno de estos impulsos se siente como un gran problema por sí mismo, pero se desbocan, se convierten en un compromiso como cualquier otra cosa. Si no se tiene cuidado, estas son precisamente las imposiciones que abrumarán y consumirán tu vida. Empieza por aprender el poder del “No”, como en “No, gracias”, y “No, no voy a quedar atrapado en eso”, y “No, ahora mismo no puedo”. Cuanto más se diga que no a las cosas que no importan, más se podrá decir que sí a las que sí importan. Esto te permitirá vivir y disfrutar de tu vida, la vida que quieres. «Date permiso para decir no a cualquier cosa que te haga infeliz o te drene la energía».
Superando los Retos Modernos: FOMO, Burnout y Emprendimiento
En el mundo acelerado y competitivo de hoy, el Taoísmo ofrece una vía de solución. Vivimos en un estado perpetuo de “hacer”, buscando siempre algo más, más éxito, más logro, más validación. La presión de las expectativas externas puede generar una enorme cantidad de ansiedad, haciéndonos sentir que nunca somos suficientes. La práctica de Wu Wei puede ser especialmente valiosa para aquellos que sufren de ansiedad o agotamiento. En lugar de perseguir una perfección inalcanzable, el Taoísmo nos anima a aceptar nuestras imperfecciones, a abrazar nuestra humanidad y a soltar la necesidad de controlar cada detalle.
Estar ocupado se ha convertido en una norma para muchas personas, lo que en un principio podría verse como algo positivo, es en muchas ocasiones una trampa que impide a muchas personas dedicar tiempo a no hacer nada, por sentir que están perdiendo el tiempo. Nadie ha dicho en su lecho de muerte “Ojalá hubiera pasado más tiempo trabajando”. A día de hoy son muchas personas las que son incapaces de desconectar cayendo en lo que se conoce desde la psicología como FOMO.
FOMO (Fear of Missing Out) y Burnout
FOMO (Fear of missing out) es la sensación de aprensión generalizada a la percepción de estar perdiéndose algo interesante, o dejando de vivir experiencias gratificantes cuando uno está ausente. Este tipo de ansiedad social se caracteriza por un deseo de estar continuamente conectado con lo que otros están haciendo, destacándose por el uso continuado del teléfono móvil impidiendo que estas personas puedan estar presentes, parar, no hacer nada o estar únicamente en lo suyo. Esto no es ninguna tontería y debería tomarse en serio pues las personas con FOMO tienen una adicción que no va a solucionarse haciendo más y siguiendo con su rutina, se deben tomar medidas antes de que se agrave, pues en algunos casos las consecuencias acaban llegando al síndrome de Burn Out. El burn out está aumentando entre las mujeres de mediana edad.
Parar de forma voluntaria siempre será mejor que hacerlo de forma involuntaria. Me refiero a parar, no a tomarse unas vacaciones, hacer ejercicio, leer un libro o ver una peli, pues para muchas personas esto no significa parar, pues ya lo están haciendo en su día a día, parar requiere la intención de no formar parte. La práctica de meditación, la respiración, recuperar horas de sueño, alejarse de pantallas y tomar el Sol también son prácticas concretas que pueden ayudarte.
La Guía Integral para el Emprendedor del Siglo XXI
¿Alguna vez has detectado una oportunidad de negocio? ¿Te interesa saber cómo nace, vive y muere una empresa de este tipo? Si es así, este es tu libro: aquí encontrarás una guía detallada con las herramientas necesarias para crear tu propia empresa. Este libro cubre todo el camino que debe recorrer un emprendedor o un ejecutivo de una empresa. Da una visión 360º sobre la gestión empresarial y todo lo que se debe saber a la hora de montar una Startup, desde cómo montarla, cómo tener una estrategia, cómo controlarla, hasta finalmente si el desenlace es cerrarla, cómo cerrarla sin tener el emprendedor responsabilidades hacia los deudores.
Su autor comparte en estas páginas el conocimiento que le ha dado la experiencia, pues durante diez años ha vivido todo tipo de situaciones dentro del mundo de los negocios. El libro empieza hablando de lo más importante para el éxito o el fracaso de una startup, el emprendedor y las cualidades que este debe de tener. La creación de la empresa, el pacto con los socios, la financiación, el modelo de negocio, los inversores... Y, por supuesto, los tipos de estrategia, la cadena de valor, el cuadro de mando, las desavenencias entre socios, la metodología Lean Startup, el DAFO... Toda la información que necesitas, expuesta de forma sencilla y amena, está aquí. ¡Incluso la disolución de la compañía! Un conocimiento valiosísimo para emprendedores e imprescindible para directivos o empresarios. Luis Arimany no deja ningún tema sin tratar y los aborda todos con franqueza. Admite que el esfuerzo y la planificación no son garantía de éxito y que hay factores incontrolables que influyen en las compañías: la evolución del mercado, el momento en el que se crea la empresa, los compañeros de viaje, la competencia.
Emprender es maravilloso, pero nunca será un camino de rosas. La honestidad del autor y su vasta experiencia hacen de este libro una obra imprescindible. Recuerda: lo que vale en una empresa con un modelo consolidado no vale para una start-up. Por suerte Luis Arimany sabe de qué habla y ha decidido compartirlo contigo. ¡No desaproveches esta oportunidad! Además, es muy interesante donde explica la necesidad de dar feedback a los empleados para que no se desvinculen de la empresa; y por supuesto donde habla de la parte nada glamurosa del emprendimiento y que casi nadie menciona.
Luis Arimany: Autor y Experto en Estrategia Empresarial
Luis Arimany es ingeniero industrial por la Universidad Politécnica de Madrid, máster en Automotive Product Engineering por la Universidad de Cranfield y executive MBA por el IE Business School. Con una experiencia profesional de más de veinte años en sectores como la farmacia, la industria, la automoción o la consultoría, ha ejercido cargos de responsabilidad en el área de desarrollo de negocio y dirección de empresas. Actualmente impulsa su propio proyecto empresarial: es el CEO de Evolufarma, y también autor del libro Recupera tu vida. Gestiona tu tiempo y tu energía. En su página web comparte información imprescindible para emprendedores y su blog es un referente en temas de estrategia empresarial y habilidades directivas, siendo el primer resultado sobre estas materias en la búsqueda orgánica de Google.
Liderazgo y Resiliencia en el Mundo Empresarial
El principal objetivo de un empresario que practica el ‘tao’ es que cada uno de sus miembros se una al movimiento creativo del proyecto de forma responsable y libre. Este empresario abogaría por una organización de estructura ágil y simple, cuya gestión se basaría en el empoderamiento personal y no en la voluntad de un líder. Alentar la jerarquía en una compañía desalienta la responsabilidad de cada uno de sus miembros e impide que el proyecto fluya por sí mismo. La estabilidad y la armonía por la que aboga el taoísmo también se traslada a los negocios, logrando buscar acuerdos equilibrados entre diferentes posturas, ya sea dentro de la propia organización o con agentes externos. La paciencia, la humildad y la moderación benefician el diálogo y mantienen la mente abierta a los cambios y las innovaciones, algo imprescindible en el mundo empresarial actual.
Liderazgo Zero es la propuesta del Dr., una defensa del trabajo digno ante los retos del futuro. «Todo empieza por el trabajo». La receta del éxito del imperio Cisneros es un ejemplo de resiliencia. A los dieciocho años, Diego Cisneros reunió todos los ahorros que hasta entonces había acumulado y con ellos pagó la primera letra de un camión. Lo que nunca imaginó fue que con aquel gesto estaba dando el primer paso para construir una compañía familiar que crecería, se transformaría y reinventaría una y otra vez. Javier Bergón, consultor en una de las big five, con éxito profesional y un futuro garantizado, vio cómo todo se desmoronó. Cuando la vida te rompe sólo tienes dos opciones: rendirte o reinventarte.
