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Grandes fracasos del crowdfunding: Lecciones aprendidas para futuros inversores

by Admin on 20/05/2026

Normalmente, cuando vemos algún proyecto de crowdfunding que consigue el 100% de la financiación que pedían, damos por sentado que sus responsables trabajarán duro para cumplir sus promesas a todos los inversores. Sin embargo, la financiación colectiva, o crowdfunding, ha permitido que las iniciativas de cientos de personas se financien independientemente de que algún gran inversor dé el paso, pero no siempre con éxito. El crowdfunding es una herramienta y, como cualquier herramienta, puede usarse tanto para crear como para destruir. Según un estudio de la Universidad de Pensilvania, en el 9% de los proyectos de la plataforma de microfinanciación Kickstarter, la más conocida del mundo en este campo, los creadores no cumplen con la entrega del producto a quienes les han financiado.

Este artículo explorará algunos de los fracasos más notables en la historia del crowdfunding, analizando las razones detrás de ellos y ofreciendo consejos para evitar caer en proyectos problemáticos.

¿Por qué fracasan los proyectos de crowdfunding?

Las razones por las que los proyectos de crowdfunding fracasan son muchas y variadas. Los motivos pueden ir desde un abandono total del responsable, a alguna polémica que haya torcido el desarrollo del proyecto, o a que sencillamente lo que se prometía encajaba más en un libro de Isaac Asimov que en la realidad. Los problemas económicos, la desorganización con el dinero que se recibe en un primer momento, y los imitadores son otras causas comunes. Aclara que quienes las utilizan suelen tardar de seis meses a un año en terminar sus proyectos, pero por el camino pueden surgir todo tipo de problemas que los retrasen o acaben con ellos. "Al fin y al cabo, son startups", recuerda Enoc Armengol, fundador de Dynamic Growth.

Los fracasos pueden ser particularmente decepcionantes para los patrocinadores, quienes, según las reglas de Kickstarter, no están comprando un producto, sino que son inversores. Esto significa que los creadores deben a sus patrocinadores su mejor esfuerzo honesto, pero no garantizan el resultado. Fracaso equivale a quedarse sin producto, sin dinero y sin protección.

Aunque el fraude no es tan habitual como el retraso de un proyecto o su fracaso definitivo, es importante distinguir entre una mala gestión y un engaño deliberado. Un proyecto fraudulento es aquel que ha implicado un engaño de forma deliberada a sus contribuyentes. Estos fondos recaudados de esta manera representan menos del 1% del total. Sin embargo, de 2010 a 2015, los mecenas aportaron 30 millones de dólares a campañas fraudulentas solo en las plataformas de Kickstarter e Indiegogo.

Casos de estudio: Fracasos notorios en el crowdfunding

A continuación, analizaremos algunos de los casos más sonados de proyectos de crowdfunding que no lograron cumplir sus promesas.

Coolest Cooler: El refrigerador que se convirtió en escándalo nacional

Julio de 2014. Ryan Grapper lanza Coolest Cooler, un “refrigerador del siglo XXI” que prometía refrigeración, licuadora, Bluetooth, LED, USB y abridor de botellas por 185 dólares. La promesa que volvió locos a todos. El proyecto tuvo un éxito rotundo, recaudando 13,285,226 dólares (¡265 veces su objetivo de 50,000 dólares!) de 62,642 patrocinadores, convirtiéndose en la campaña más financiada de 2014. Time, Forbes, Good Morning America… los medios se volvieron locos. Sin embargo, esta historia tampoco tiene un final feliz. El problema fue que Grapper lo subestimó todo.

Tres errores fatales:

  • Escala: Se planearon 500 unidades, pero se obtuvieron 62,000. Esto implicaba producción en masa en China, certificación, aduanas y una pesadilla logística.
  • Precio: Dada la escala, 185 dólares no cubrieron el costo de producción. Certificación, producción, entrega de 62 mil unidades: las cuentas no cuadraban.
  • Aranceles de Trump: En 2018-19, la guerra comercial entre EE. UU. y China impuso aranceles del 10% al 25%, el último clavo en el ataúd.

El escándalo de Amazon y el final:

En 2015, mientras miles de patrocinadores esperaban, Coolest apareció en Amazon por 399-499 dólares, lo que generó furia entre quienes habían financiado el proyecto a un precio mucho menor. En marzo de 2016, Grapper pidió a los patrocinadores que pagaran 97 dólares adicionales por "envío rápido". El escándalo fue tal que se inició una investigación de la fiscalía. Finalmente, en diciembre de 2019, Coolest LLC cerró. Solo se entregaron aproximadamente 42,000 unidades, dejando a unos 20,000 patrocinadores sin su refrigerador y con pérdidas estimadas en 4,000,000 dólares. La compensación fue de solo 20 dólares. La razón oficial fueron las tarifas, pero la real fue una mala gestión y la subestimación de costos.

Zano Drone: La promesa de la magia que se convirtió en juguete semifuncional

Noviembre de 2014: Torquing Group (Reino Unido) lanzó Zano, un microdron autónomo del tamaño de la palma de la mano, con seguimiento automático, HD y control desde smartphone, a un precio de 139 libras (aproximadamente 210 dólares). La promesa de la magia era increíble, especialmente si se compara con drones similares de DJI que costaban más de 1000 dólares. El proyecto recaudó 2,335,119 libras (aproximadamente 3.5 millones de dólares) de 12,075 patrocinadores y fue aclamado como "Lo mejor de CES" en 2015. El problema fue que todo era mentira.

La investigación de la verdad:

En noviembre de 2015, Torquing se declaró en quiebra. De 15,000 drones prometidos, solo se entregaron 600. El escándalo fue tan grande que Kickstarter contrató al periodista de investigación Mark Harris, quien reveló el fraude en un extenso artículo.

Lo que encontró el investigador fue demoledor:

  • El video promocional era falso, filmado con un DJI Inspire (aproximadamente 3,000 dólares), no con un Zano. El seguimiento automático no funcionaba, no se desarrolló el reconocimiento facial y la grabación se desplazaba hacia atrás.
  • El equipo no tenía experiencia en la construcción de drones y sobreestimó sus habilidades.
  • Se gastó dinero en lujos como MacBook Pro para todos, un BMW para el hijo del inversor y una oficina de lujo, en lugar de en el desarrollo del producto.
  • Las matemáticas no cuadraban: Zano habría tenido una deuda de 1.4 millones de libras incluso sin el fraude, ya que 139 libras no era un precio viable para un producto con esas características.

La peor parte: Los 600 drones entregados solo funcionaban en línea. Cuando Torquing quebró y los servidores se apagaron, todos los drones se convirtieron en "ladrillos" inoperables.

Lily Drone: 34 millones de dólares y una demanda por fraude

Mayo de 2015: Lily Robotics presentó un video impresionante de un dron que se lanzaba al aire y seguía automáticamente a una persona. Prometía un dron listo para usar, con seguimiento automático, resistente al agua y un precio de preventa de 499 dólares. Se realizaron 60,000 pedidos anticipados, recaudando 34 millones de dólares, más 15 millones de capitalistas de riesgo, sumando un total de aproximadamente 50 millones de dólares. La entrega se prometió para febrero de 2016, pero se retrasó repetidamente hasta "nunca".

Un doble golpe en enero de 2017:

  • El 12 de enero, Lily cerró, prometiendo reembolsar.
  • El 13 de enero, los fiscales de San Francisco presentaron una demanda por publicidad falsa y prácticas desleales.

La investigación reveló que el video no fue grabado con un Lily, sino con un DJI Inspire y una GoPro (unos 3,000 dólares). El CEO lo sabía y expresó su preocupación de que un experto en lentes pudiera detectar la huella única de la lente GoPro. Además, Lily violó la regla de pedidos por correo de la FTC al retrasar la entrega sin ofrecer un reembolso. Los 50 millones de dólares desaparecieron, se utilizó un préstamo bancario con el dinero de los clientes y no se produjo ni un solo dron. La fiscalía exigió una multa de 300 millones de dólares, pero Lily no tenía fondos. La gente recibió reembolsos parciales o nada.

Startups que engañaron a Silicon Valley: Theranos, FTX, Nikola y Wirecard

Skarp Laser Razor: Cuando la física dice no

En 2015, Skarp Technologies prometió una maquinilla de afeitar con láser en lugar de cuchilla, sin cortes, reutilizable y apta para la ducha, por 159 dólares. Recaudaron 4,012,279 dólares de más de 20,000 patrocinadores en Kickstarter y fueron aclamados por los medios como "¡El futuro del afeitado!". La expectativa era el futuro del afeitado al estilo Star Wars, pero la realidad fue una decepción de 4.5 millones de dólares que no funcionó.

El problema fue la física. El prototipo apenas funcionaba, lentamente, solo en cabello oscuro y en el ángulo perfecto. Kickstarter suspendió la campaña debido a la falta de un prototipo funcional. Skarp se trasladó a Indiegogo (donde las reglas son menos estrictas) y recaudó otros 442 mil dólares, sumando un total de aproximadamente 4.5 millones de dólares.

¿Por qué no funcionó? Para realizar el corte láser de manera efectiva, se requiere alta potencia (peligroso para la piel) o baja potencia (no funciona). En 2025, la entrega nunca se produjo. La última actualización fue en 2018, y los patrocinadores perdieron 4.5 millones de dólares sin reembolsos.

iBackPack: Cuando “inteligente” = “estafa”

En 2015, Doug Monahan lanzó iBackPack 2.0, una mochila que prometía tener de todo: USB, wifi, Bluetooth, GPS, revestimiento antibalas y conectividad de carga, con un precio entre 90 y 200 dólares. Recaudaron 718,000 dólares en Indiegogo.

Banderas rojas que se levantaron:

  • Los diagramas eran demasiado profesionales para una startup.
  • Los videos no mostraban demostraciones de funcionalidad.
  • El fundador tenía campañas fallidas anteriores.
  • El material a prueba de balas por 90 dólares era físicamente imposible.

En 2016, los videos fueron eliminados. En 2017, el sitio web dejó de funcionar. En 2018, el fundador dejó de responder. No se entregó ningún producto. En 2018, la FTC presentó una demanda, declarando a Doug culpable y prohibiéndole participar en el crowdfunding. El dinero desapareció y los patrocinadores se quedaron sin nada.

Otros ejemplos de proyectos fallidos

Además de los casos millonarios, existen numerosos ejemplos de proyectos más pequeños que también fracasaron por diversas razones:

  • Yogventures: Un grupo de youtubers se unió para crear este videojuego de aventuras y recaudó más de 567,000 dólares. Sin embargo, fuertes desacuerdos llevaron a la separación del grupo y el proyecto se fue al traste.
  • Reloj de precisión suiza sospechoso: Un Kickstarter que prometía "una pieza verdaderamente única" de precisión suiza fue rodeado de sospechas que indicaban que era una copia asiática.
  • Base de carga discreta: Una base de carga con cables retráctiles compatibles con infinidad de dispositivos móviles recaudó casi 140,000 dólares. Falló debido a retrasos sin avisar y problemas con las tasas de Amazon para los pagos con tarjeta de crédito.
  • Juego de mesa cancelado: Los motivos de la cancelación de este juego de mesa (que recibió más de 122,000 dólares) fueron "problemas de ego", "todos los errores que se podían cometer" y complicaciones técnicas y legales. Los responsables no sabían lo que se les venía encima.
  • Editor de código HTML5: Robey Holderith tuvo una idea interesante: crear un editor de código que utilizara un navegador web gracias a las bondades de HTML5. 104 personas aportaron más de 7,000 dólares, pero el proyecto no se materializó.
  • Juego de estrategia "estelar": La creadora de este juego de estrategia, tras conseguir 7,800 dólares, declaró que "oía voces" que decían ser el Sol y que la increpaban para que no creara el juego.
  • Teclado para iPad: Este teclado para el iPad iba a tener teclas "elevadas" y recaudó 67,000 dólares. Los costes resultaron ser mucho mayores a los estimados y no pudo hacerse realidad.
  • Base para iPhone flexible: Prometía sostener el teléfono en cualquier posición. Con 67,000 dólares y un año después, no hubo rastro de lo prometido.
  • Björk y su aplicación musical: La famosa artista Björk intentó financiar a través de Kickstarter una aplicación para Windows 8 y Android con la que la gente podría experimentar musicalmente. Necesitaba 375,000 dólares, pero solo consiguió algo más de 15,000, siendo considerado el mayor fracaso mediático.
  • Melissa Joan Hart y su película: Un intento de la actriz Melissa Joan Hart (Sabrina) de financiar su película, siguiendo el ejemplo de Zach Braff, que no tuvo el éxito esperado.
  • Gira de Fernando Esteso: Un proyecto para financiar la "última" gira de Fernando Esteso por España, con entre 35 y 50 actuaciones, que no prosperó.
  • Videoclip de Soraya: Este es un caso particular, ya que Soraya sí terminó consiguiendo el dinero necesario para financiar su videoclip, pero no con el apoyo de sus fans tal y como era su intención, lo que puso en duda la autenticidad del crowdfunding.
  • Ant Simulator: En 2014, Eric Tereshinski y sus socios lanzaron un proyecto que prometía explorar el mundo desde la perspectiva de una hormiga. Alcanzó su objetivo de 4,000 dólares en Kickstarter, pero después de cinco actualizaciones de la Alpha, sus creadores dejaron de ofrecer el estado de su desarrollo debido a desacuerdos y posibles demandas.
  • ZANO Drone: Aunque ya mencionado, es un caso clave de desorganización. Pese a que pudieron sacar adelante un primer pedido de drones, se gastaron todo el dinero en ello y se quedaron sin recursos para hacer los envíos correspondientes.
  • Air Umbrella: En 2014, este proyecto proponía un paraguas que creaba un espacio de aire a presión, una protección invisible que desviaba el agua. Los creadores nunca enviaron el producto a sus patrocinadores. En 2016, prometieron reembolsar el dinero, aunque lo hicieron de forma confusa.
  • GameStick: En 2013, este proyecto de Kickstarter para una pequeña consola del tamaño de un USB, con juegos gratuitos, recaudó 647,658 dólares. Aunque se fabricó y distribuyó, muchos se quejaron de fallas de fabricación y bugs que la hacían inservible.
  • Smarty Ring: A principios de 2013, este anillo inteligente en Indiegogo prometía visualizar notificaciones y controlar funciones del smartphone. Recaudó 297,000 dólares, pero después de muchos diseños, los emprendedores mostraron un prototipo completamente diferente al prometido, lo que llevó al fracaso total.
  • Triton: Un dispositivo que prometía "extraer aire respirable" del agua, un ejemplo de ambición desmedida y una idea poco viable en la práctica.
  • myIDKey: Este proyecto de Kickstarter prometía almacenar y encriptar contraseñas mediante huella digital. Sin embargo, muy pocos aparatos salieron a la luz y con problemas operativos, debido a que su pequeño tamaño dificultó la inclusión de toda la tecnología necesaria.

Patrones de desastre: Seis señales de fracaso

Para no convertirse en víctima, es crucial aprender a identificar las señales de alerta en un proyecto de crowdfunding. Aquí se presentan seis patrones comunes que indican un alto riesgo de fracaso:

Patrón n.° 1: Demasiado bueno = No es verdad

Si un proyecto promete 7 funciones por 185 dólares, un dron autónomo por 210 dólares o una mochila antibalas por 90 dólares, hay que ser escéptico. Si grandes empresas como DJI, Apple y GoPro no pueden hacerlo a esos precios, ¿por qué una startup de garaje sí podría?

Patrón n.° 2: Sin prototipo

Solo gráficos CGI, promesas de funciones "próximamente" que ocupan el 80% de la descripción o la ausencia de un video continuo del producto en funcionamiento son señales de alerta. Un prototipo funcional es esencial.

Patrón n.° 3: Subestimar la producción

Un prototipo no es lo mismo que la producción en masa. La certificación, el control de calidad, la logística y las aduanas son costos que las startups a menudo ignoran, llevando a la subestimación de la producción.

Patrón n.° 4: Exceso de financiación

Si bien 50 dólares para 500 unidades pueden ser manejables, 13 millones de dólares para 60,000 unidades pueden convertirse en una pesadilla logística y financiera. Más dinero no siempre significa más facilidad.

Patrón n.° 5: Marketing > Desarrollo

Videos profesionales, campañas virales y una gran presencia en medios, pero con especificaciones técnicas débiles, promesas poco realistas y un equipo no cualificado, son indicativos de que el marketing ha superado al desarrollo del producto.

Patrón n.° 6: Silencio

Actualizaciones poco frecuentes, explicaciones vagas y la ignorancia de las preguntas de los patrocinadores son señales claras de que el proyecto está en problemas y podría llevar a su muerte.

Cómo no convertirse en víctima: Lista de verificación

Ser un inversor inteligente, cauteloso y realista es clave. Aquí una lista de verificación rápida para evaluar un proyecto de crowdfunding:

Pregunta Respuesta Ideal Señal de Alerta
¿Hay un prototipo funcional? Sí, con un video continuo del dispositivo. Solo renders o "en desarrollo".
¿Tiene experiencia el equipo? Sí, proyectos previos y experiencia relevante. Ningún proyecto exitoso.
¿Es realista el precio? Comparable a productos similares en el mercado. Mucho menor que la competencia.
¿Es fácil encontrar información sobre la empresa en línea? Sí, registro de la empresa, antigüedad del dominio. El equipo es un "fantasma" en internet.
¿Hay actualizaciones periódicas y significativas? Sí, con explicaciones claras. Pocas actualizaciones, explicaciones vagas.
¿El equipo responde adecuadamente a los comentarios? Sí, activamente. Ignora preguntas.
¿Son realistas las promesas? Sí, basadas en la física y la tecnología actual. Demasiado buenas para ser verdad.
¿Es realista la fecha de entrega? Sí, considerando los desafíos de producción. Fechas demasiado ambiciosas.

Consideraciones adicionales:

  • Kickstarter ≠ Tienda: Eres un inversor, no un cliente. El máximo esfuerzo no garantiza nada, y si fallas, no hay protección.
  • Conozca al equipo: Investiga si tienen proyectos previos o experiencia relevante. ¿Hablan abiertamente de las dificultades?
  • Comprueba las matemáticas: ¿El precio es mucho menor que el de la competencia? Si un dron autónomo cuesta 200 dólares cuando los de DJI cuestan 1000+, es una señal de alerta.
  • Esperar y ver: No te apresures a comprar temprano. Espera las reseñas y, si es posible, que el producto esté disponible en tiendas físicas. Perderás el descuento, pero sin ningún riesgo.

Si la lista de verificación arroja tres o más "no", es crucial pensar dos veces antes de apoyar el proyecto.

Aunque las estadísticas pueden parecer "asustadizas" con el 9% de los proyectos Kickstarter financiados con éxito que nunca entregan un producto (aproximadamente uno de cada once), el 91% de los proyectos financiados con éxito sí llegan a buen puerto. El crowdfunding es una herramienta poderosa que ha permitido la creación de miles de productos increíbles, pero también tiene un lado oscuro. Tu tarea es ser inteligente, cauteloso y realista.

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