La Influencia Bidireccional: Diversidad de Seguidores y su Papel en el Liderazgo
En el dinámico mundo empresarial y organizacional, el concepto de liderazgo ha sido objeto de extensas investigaciones y discusiones. Sin embargo, en las últimas décadas, ha surgido una comprensión más profunda: no existe liderazgo sin seguidores. El liderazgo no es una acción que el líder ejerce unilateralmente sobre sus seguidores, sino un proceso interactivo y colaborativo que se construye con ellos. La importancia de analizar no solo las características y el comportamiento del líder, sino también las expectativas y necesidades de los seguidores, ha cobrado una relevancia fundamental. Esta visión "marketiniana" del liderazgo concibe al líder como aquel que identifica y satisface las necesidades de sus seguidores para la consecución de objetivos comunes.
Diversos estudios demuestran que los seguidores tienen un papel activo en la selección del estilo de liderazgo y en la teoría desde la cual se evaluará a un líder. Su percepción, comportamiento y necesidades exigen una categoría específica de líder, que puede ser analizada a través de distintas teorías. A pesar de que el estudio del "followership" (seguimiento) es todavía muy desconocido, no se trata de un tema reciente. Ya en el año 2000, los profesores británicos Robert Goffee y Gareth Jones publicaron en la Harvard Business Review un artículo titulado "¿Por qué alguien debería ser liderado por ti?", destacando la necesidad de que los directivos encuentren formas de motivar a sus seguidores y conseguir su compromiso.
Definiendo el Liderazgo: Más Allá del Líder
El liderazgo se ha definido como la capacidad de influir en las personas para el logro de objetivos. Desde sus inicios, el liderazgo siempre ha estado centrado en el líder, en el estilo que este maneja y las teorías bajo las cuales es reconocido. Sin embargo, en las últimas décadas se ha empezado a reconocer la importancia que tiene el seguidor dentro del proceso de liderazgo. Autores como Can y Aktas (2012), Carsten et al. (2010), Collinson (2006) y Sy (2010) plantean la necesidad del estudio del rol del seguidor en el ejercicio del liderazgo y su importancia e influencia en el estilo del líder. En este sentido, el seguidor pasa a tener un rol tan relevante como el que tradicionalmente se le ha asignado al líder, por lo cual su proceso de influencia debe ser analizado, a fin de identificar y potencializar los procesos de interacción líder-seguidor y seguidor-líder que garantizan la efectividad del liderazgo en las organizaciones.
Según Padilla y Quintana (2012), otra forma de analizar el liderazgo es a partir de su construcción teniendo en cuenta quién es liderado y no quién lidera. Lussier y Achua (2002) se refieren al liderazgo como un "proceso en el cual influyen líderes sobre seguidores y viceversa, para lograr los objetivos de una organización a través del cambio". Este proceso involucra influencia del líder hacia los seguidores reales y potenciales, ocurre en grupos que son el contexto donde el liderazgo tiene lugar e incluye atención a las metas que se da al grupo de individuos.
Las capacidades más valoradas y demandadas por los seguidores a los líderes tienen que ver básicamente con la relación. En esta línea, los conocimientos técnicos se sitúan en un segundo plano y los seguidores apuestan por líderes que gestionen eficientemente la relación con ellos. El liderazgo es, en esencia, una relación personal.
Tipologías de Liderazgo y sus Características
Existen diferentes tipos de liderazgo empresarial, cada uno con características únicas que se adaptan a distintas situaciones. Conocer los principales estilos de liderazgo puede marcar la diferencia en el éxito de una empresa. Jaap Boonstra, profesor visitante de Esade, revela cinco tipos de liderazgo y sus principales características en su artículo "Perspectivas sobre el liderazgo".
1. El Líder Tradicional
El líder tradicional induce a las personas a hacer algo que estas no harían por propia iniciativa. Este tipo de liderazgo conlleva la posibilidad de sancionar o recompensar a los empleados para intentar influir en sus resultados de rendimiento. Muchos líderes usan el poder para forzar a las personas a obtener resultados por medio de órdenes, recompensas y sanciones. También utilizan formas de poder más sutiles, como el uso de la experiencia y la información, el análisis de acontecimientos pasados y el establecimiento de coaliciones para lograr resultados.
En periodos de cambio, el uso del poder suele dar lugar a un poder compensatorio: los empleados se resisten al cambio, y las personas al mando creen que esta resistencia solo puede superarse ejerciendo su poder. Llegados a ese punto, el cambio conduce con rapidez a un juego de estancamiento del poder.
2. El Líder Oficial
Los líderes oficiales son personas que ocupan cargos directivos gracias a un nombramiento oficial y, en consecuencia, ostentan derechos y responsabilidades particulares. Desde este punto de vista, el líder es la persona principal responsable de marcar las metas de la organización y el modo de alcanzarlas. Este tipo de liderazgo se basa en la jerarquía, el prestigio y el poder oficial. Los líderes oficiales mantienen a la organización en el buen camino y responden ante los actores externos interesados en los resultados de la empresa.
Sin embargo, esta definición de liderazgo no reconoce a los líderes informales y obvia el hecho de que las personas de una organización pueden tener ideas y metas completamente distintas. El liderazgo oficial tiende a crear organizaciones rígidas donde las personas protegen su propio trabajo y se guardan la información para sí, lo que dificulta la colaboración entre departamentos.
3. El Líder Orientado a Objetivos
El líder orientado a objetivos busca influir en las actividades de un grupo en busca de una meta común. Este estilo se refleja especialmente en la relación del líder con el grupo de seguidores y en el modo en el que se asegura de que todos los miembros del equipo estén alineados. Los líderes eficaces establecen metas claras y atractivas y motivan a sus seguidores para que trabajen juntos con el fin de alcanzarlas.
Ante la incertidumbre, sin embargo, algunas personas se cuestionan si las metas que los líderes fijan son realmente claras y si pueden dar lugar a malentendidos. En el entorno dinámico actual, ser capaz de fijar un rumbo empieza a ser aún más importante que establecer unas metas. La idea de que es bueno que todos los miembros del equipo estén alineados y piensen de forma similar puede reducir sus miras, haciendo que resulte más difícil percibir tendencias importantes.
4. El Líder Transaccional
El liderazgo transaccional implica una relación bidireccional entre el líder y sus seguidores. Este tipo de líder pide a los demás que asuman responsabilidades a cambio de algo. El tipo de intercambio más básico es el salario, pero los líderes transaccionales también pueden prometer apoyo y ofrecer garantías en momentos de cambio e incertidumbre. Según este concepto de toma y daca, la relación recíproca perdura mientras beneficie a ambas partes. Este tipo de liderazgo puede conducir a la dependencia, pero esto no significa necesariamente que afecte a la iniciativa personal, ya que las nuevas generaciones de empleados consideran que el salario es menos importante que la posibilidad de crecer.
5. El Líder Transformador
Los líderes transformadores son aquellos capaces de motivar a los demás. Lo hacen, por ejemplo, ofreciendo una visión atractiva, atendiendo a las necesidades de sus empleados o proporcionando herramientas y recursos para ayudarles a alcanzar sus metas. Los ejemplos de liderazgo transformador incluyen a líderes como Steve Jobs, que inspiraron a sus equipos con visiones innovadoras. Este estilo de dirección también recibe el nombre de liderazgo carismático o inspirador porque se basa en el arte de la seducción. Un líder transformador atrae a muchas personas, y es agradable sentirse seducido por la visión inspiradora de un líder firme.
Día 2: Conferencia: Liderazgo Transformador
El Rol del Seguidor en el Desarrollo de las Teorías de Liderazgo
Desde comienzos del siglo pasado, el estudio del liderazgo ha suscitado un enorme interés en la psicología. Durante estos años han proliferado tanto investigaciones sobre este tema como diversas definiciones de liderazgo. Las investigaciones actuales demuestran que los seguidores, como un elemento importante del liderazgo, poseen un papel activo en la selección del estilo de liderazgo y en la teoría desde la cual se le evaluará a un líder. El objetivo de este artículo es identificar cuál ha sido el papel de los seguidores en el desarrollo de las teorías del liderazgo organizacional.
Teoría de los Rasgos
La teoría de los rasgos se centró en identificar las características personales que dan lugar al líder. Bajo el criterio de esta teoría se pensaba que los líderes efectivos deben tener ciertas características o cualidades personales que están por encima de las demás personas. Aunque esta teoría se ha enmarcado dentro de los rasgos, no necesariamente todos están sujetos a la personalidad. Muchos de los rasgos están sujetos a las aptitudes, habilidades, conocimientos y experiencias que posee el individuo. Vistos desde esta teoría, los seguidores poseen un papel un poco más pasivo enfocado en la identificación con el líder y en la percepción que este tiene de él.
Teoría del Comportamiento
Esta teoría, planteada en la Universidad Estatal de Ohio, estudió los diferentes comportamientos que tienen los individuos que son líderes. Lussier y Achua (2002) señalan que esta teoría propone el reconocimiento de que en las organizaciones no solo se necesitan resultados sino también personas. Este enfoque contribuyó a que diferentes autores se enfocaran en identificar los patrones de un individuo que hacen que pueda influir en un grupo o en una organización. Al igual que con la teoría de los rasgos, los seguidores, vistos desde la teoría del comportamiento, poseen un papel un poco más pasivo enfocado en la identificación con el líder y en la percepción que este tiene de él.
Teoría de la Contingencia
Desde la teoría de la contingencia, el papel que ejerce el seguidor es mucho más activo y empieza a identificarse más, ya que esta teoría plantea específicamente el estilo de liderazgo que se ejerce de acuerdo con ciertas características de los seguidores y el contexto en general. Esta teoría es un paso fundamental hacia el reconocimiento de la interdependencia entre líder y seguidor.
Teoría Emergente
La teoría emergente, por su parte, plantea que el papel del seguidor está dado por las necesidades que este le plantea al líder para establecer una relación en la que ambos ganan. Este enfoque acentúa la importancia de los seguidores y considera el liderazgo como un sistema dinámico en el que interactúan líderes y seguidores.
La Importancia de los Seguidores: Del Subordinado al Socio
En los últimos años, el centro de interés ha sido el papel de los seguidores como agentes de los resultados de este proceso de influencia social. Este nuevo acercamiento ha dado lugar a dos principales enfoques en el estudio del liderazgo: a) seguimiento como proceso de influencia social entre líderes y seguidores y b) basados en el rol de los seguidores. Chaleff (2009) señala que el seguidor se diferencia de la figura del subordinado, ya que no solo debe compartir el propósito del líder y la organización sino que busca activamente alcanzar los objetivos de la misma. Collinson (2006) destaca la importancia de los seguidores, puesto que comparten el liderazgo con quien ejerce el rol de líder y, por tanto, con sus estilos y conductas juegan un papel crucial en el logro de un liderazgo eficaz y en la consecución de los objetivos de la organización.
La eficacia del liderazgo de un directivo se mide por el tiempo que pueda estar muerto en su despacho sin que nadie se entere. Esta es la esencia del Liderazgo de Líderes: un directivo eficaz debe lograr que su equipo esté tan bien capacitado y organizado que pueda funcionar perfectamente incluso sin su intervención constante. Para lograr esto, el liderazgo de un directivo debe cumplir con varios requisitos fundamentales:
- Contar con profesionales capacitados y formados.
- Claridad en roles y responsabilidades.
- Trabajo en equipo coordinado.
- Libertad para tomar decisiones.
La clave del Liderazgo de Líderes es entender que el verdadero líder debe rodearse de personas competentes, capaces de asumir responsabilidades. Un equipo que depende de un líder para todo, se convierte en un equipo de seguidores en lugar de líderes de sus propias áreas. Este enfoque limita el crecimiento tanto individual como colectivo.
Tipologías de Seguidores: Un Análisis Detallado
Diferentes autores han propuesto distintas dimensiones para definir los tipos de seguidores y describir el perfil de seguidor ideal.
| Autor | Dimensiones | Tipos de Seguidores |
|---|---|---|
| Zaleznik (1965) | Dominancia/Sumisión y Activo/Pasivo | Impulsivos, Compulsivos, Masoquistas, Retraídos |
| Kelley (1992) | Modo de Pensar (Crítico/Dependiente) y Forma de Actuar (Activo/Pasivo) | Pasivo, Conformista, Pragmático, Alienado, Ejemplar |
| Kellerman (2008) | Grado de Compromiso con su Entorno Laboral | Aislados, Espectadores, Participantes, Activistas, Incondicionales |
| Chaleff (2009) | Grado de Apoyo al Líder y Grado de Desafío al Líder | Socio, Implementador, Individualista, Recurso |
Las tipologías descritas anteriormente tienen en común que destacan la figura de los seguidores más proactivos, ya sea el seguidor ejemplar de Kelley (1992), el incondicional de Kellerman (2008) o el socio de Chaleff (2009). Los seguidores de carácter proactivo tienen mayor influencia en la toma de decisiones organizacionales, así como en los procesos de liderazgo, lo que produce mayor satisfacción laboral, menor estrés laboral percibido, mejor desempeño y menor carga mental de trabajo.
El liderazgo requiere dominar los roles duales, tanto del líder como del seguidor. Para ser buenos líderes debemos ser buenos seguidores. Los grandes seguidores se ven a sí mismos como parte del grupo, como uno de los tantos facilitadores del equipo; y un gran facilitador desempeña varios papeles.
