Fuentes de Financiación para Emprendedores: Un Camino Hacia el Éxito de tu Startup
Los costes que supone iniciar una actividad empresarial son, a menudo, más elevados de lo que podemos afrontar con fondos propios, sin necesidad de recurrir a fuentes de financiación externas. Recurrir a “ayuda financiera” de terceros es bastante común. Lo único imprescindible para montar una empresa propia es tener una idea, pero, para que esta tenga éxito y no se acabe convirtiendo en un problema económico para quien emprende, es necesario contar también con acceso a algún tipo de financiación. Esto es algo que además será habitual en distintos momentos de la vida de la empresa.
Para Claudia Caso, profesora asociada de Emprendimiento, Liderazgo y Gestión empresarial en IE University, no conocer todas esas opciones puede dar lugar a uno de los errores más comunes en emprendedores: no valorar bien la situación y acabar cediendo parte de su empresa a cambio de financiación cuando, en realidad, no era su objetivo. “Muchos emprendedores toman decisiones respecto a este tema cuando están en una situación que creen desesperada. Es un momento de debilidad en el que están en inferioridad de condiciones para negociar bien”, explica.
Los objetivos perseguidos por los emprendedores al crear una startup pueden ser muy diversos. Conseguirlos de manera sostenible, cualesquiera que sean, pasa por alcanzar el beneficio económico. El beneficio económico puede ser un objetivo en sí mismo, pero rara vez es el único perseguido por el emprendedor o emprendedores. Las motivaciones de los emprendedores al crear la startup suelen ser de naturaleza más compleja, más variada.
Cualquiera que sea la motivación o motivaciones, su satisfacción pasará porque la nueva empresa sea capaz de pervivir y consolidarse, y para ello será necesario que alcance el equilibrio entre ingresos y gastos. La demostración más palpable de que una startup ha alcanzado el éxito es su capacidad de generar beneficios económicos de manera sostenible. El éxito vendrá pues medido por la existencia de un flujo de ingresos regulares que supere al flujo de gastos. Incidimos en que ese flujo de ingresos debe tener carácter regular. La consecución de ingresos de carácter esporádico, como es el caso de una subvención pública, puede ayudar en el camino hacia el éxito, pero no garantiza que este se vaya a alcanzar, y mucho menos que lo haya alcanzado.
Clasificación de Fuentes de Financiación
La financiación empresarial es el proceso por el cual se aporta dinero o se obtienen fondos para que un negocio opere. Dicho dinero puede venir de varias fuentes, las opciones adecuadas dependen del tipo de empresa y las necesidades que tenga cada una. Teniendo esto en cuenta, podemos clasificar las diversas fuentes de recursos financieros a las que la startup puede recurrir en tres categorías principales:
- Subvenciones y ayudas en general: Provenientes en gran parte de administraciones públicas, aunque últimamente también entidades privadas están aportando este tipo de ayudas que no buscan una compensación directa.
- Inversiones y préstamos: Provenientes mayoritariamente de personas y entidades de carácter privado englobadas en el sistema financiero formal o informal.
- Pagos por servicios prestados o productos vendidos por la startup: Ingresos provenientes de los clientes.
Cada una de estas fuentes presenta una naturaleza particular y persigue unas contraprestaciones específicas a la hora de entregar su dinero a la startup. Entender la naturaleza de cada fuente y las contraprestaciones perseguidas es fundamental para el emprendedor. Sólo entendiendo esta naturaleza y los compromisos que el emprendedor adquiere, podrá éste acceder, hacer uso y sacar provecho de cada una de estas fuentes de la manera más conveniente para poner en marcha y consolidar su proyecto.
Comencemos pues por conocer las características básicas de cada una de estas fuentes de recursos financieros, así como otras formas de financiación que se ajustan a las diferentes etapas de un emprendimiento.
10 Fuentes de Financiación para Iniciar una Empresa o un Negocio 💰
1. Autofinanciación o Financiación Propia (Bootstrapping)
- Es la fuente básica de financiación, utilizar los propios recursos económicos. La fuente de financiación propia es también conocida como fuente interna y representa el capital que tiene la empresa para poderse autofinanciar. Aquí incluiremos el valor de activos que aportan los socios y cualquier otro beneficio que sume de manera interna.
- Además, si no crees en tu idea lo suficiente como para invertir en ella, difícilmente alguien lo hará: los inversores exigen compromiso y coherencia. Es complicado confiar en la idea de alguien que no ha apostado por ella con sus propios recursos económicos.
- En las fases iniciales, lo que en el caso de las startups se denomina fase pre-seed o presemilla, el bootstrapping o financiarse con recursos propios (ahorros y los ingresos que se van generando) permite no depender de financiación externa. “Es lo primero que puede hacer un emprendedor para testar su idea, ver si puede tener viabilidad y un hueco en el mercado”, explica Claudia Caso. El crecimiento será más lento, pero se mantiene el control de la compañía en esos primeros pasos y no se empieza ya debiéndole dinero a una entidad bancaria.
2. Las 3Fs: Family, Friends and Fools
- Los propios ahorros de los emprendedores, o los que puedan conseguir a título personal (hipotecando su casa por ejemplo, como hicieron los socios de Proiser), constituyen habitualmente el primer estrato de la financiación de una startup.
- Es otra de las fuentes de financiación a las que más se recurre. Los “allegados” y círculos más cercanos pueden ser más proclives a arriesgarse y apoyarte y sin exigir tantas condiciones y garantías de rentabilidad.
- Dada la elevada mortandad de las startups en sus primeros años, el guiño cómico no está demasiado alejado de la realidad. Las 3Fs son en realidad un colectivo particularmente desorganizado, y muy variable en extensión. La vida anterior del emprendedor puede haberle granjeado un número importante de amigos dispuestos a invertir.
- La magnitud de lo captado en este nivel dependerá del tamaño y la opulencia del círculo próximo del emprendedor. La motivación de este colectivo de posibles donantes (más que inversores) es básicamente la de ayudar a su amigo o familiar. La contraprestación buscada está pues más próxima a lo emocional que a la rentabilidad económica.
- Se ha de tener cuidado de que pueda producir tensiones con las personas que nos dejan el dinero, ya sea porque puedan ponerse nerviosos si ven que no lo van a recuperar o si por el hecho de participar produce excesivas injerencias en la gestión de la empresa.
3. El Sector Financiero Formal (Bancos)
- España cuenta con un sector financiero particularmente desarrollado. Los grandes bancos de nuestro país operan de manera solvente a nivel internacional. No es de extrañar por ello que los emprendedores se acerquen a estas entidades en busca préstamos con los que poner en marcha sus startups. La respuesta de lo que podemos denominar el sistema financiero formal no ha sido sin embargo el que los emprendedores hubieran deseado.
- Un emprendedor puede obtener un crédito de una entidad financiera para financiar su aventura empresarial. Lo más probable es sin embargo que el banco le exija avalarlo con sus bienes, o con su nómina, o con la de su cónyuge, etc. Podemos decir entonces que en puridad el préstamo no se lo están concediendo a la startup. Se trata en realidad de un préstamo personal que el emprendedor podrá invertir en la nueva empresa. La financiación de la empresa estará en este caso pesando sobre la espalda del emprendedor.
- Hay que entender que el sistema financiero formal está poco orientado al riesgo, y para prestar dinero exige garantías ciertas de que el prestatario lo va a poder devolver. Difícilmente una startup puede exhibir esas garantías en sus primeros periodos de vida.
- Subvenciones y ayudas en general, provenientes en gran parte de administraciones públicas.
- Inversiones y préstamos, provenientes mayoritariamente de personas y entidades de carácter privado.
- Pagos por servicios prestados o productos vendidos, ingresos provenientes de los clientes.
- Etapa de idea: Comienza con el desarrollo de un producto o servicio. El apoyo de las tres F es muy importante, ya que son las personas que mejor conocen al equipo fundador.
- Etapa de puesta en marcha: La compañía ya comercializa sus productos o servicios. Permanecerá en esta fase hasta que alcance el umbral de rentabilidad.
- Etapa de crecimiento: Comienza cuando la compañía ha superado el umbral de rentabilidad y genera beneficios. En esta fase aumenta el número de formas de financiación, como el crédito comercial y el factoring.
- Etapa de madurez: Una vez el crecimiento de la empresa en el mercado se estabiliza. El capital privado proporciona grandes cantidades de capital a cambio de una participación mayoritaria.
Fuentes de dinero para iniciar un emprendimiento: Guía integral
Los objetivos perseguidos por los emprendedores al crear una start-up pueden ser muy diversos. Conseguirlos de manera sostenible, cualesquiera que sean, pasa por alcanzar el beneficio económico. La demostración más palpable de que una start-up ha alcanzado el éxito es su capacidad de generar beneficios económicos de manera sostenible. El éxito vendrá pues medido por la existencia de un flujo de ingresos regulares que supere al flujo de gastos.
Lo único imprescindible para montar una empresa propia es tener una idea, pero, para que esta tenga éxito y no se acabe convirtiendo en un problema económico para quien emprende, es necesario contar también con acceso a algún tipo de financiación. Teniendo esto en cuenta, podemos clasificar las diversas fuentes de recursos financieros a las que la start-up puede recurrir en tres categorías:
10 Fuentes de Financiación para Iniciar una Empresa o un Negocio 💰
Categorías de financiación según el origen de los recursos
| Fuente | Origen | Naturaleza |
|---|---|---|
| Autofinanciación | Recursos propios | Capital interno del emprendedor. |
| FFF (Familia, amigos, locos) | Sistema informal | Apoyo personal sin altas exigencias. |
| Bancaria | Sistema formal | Préstamos, créditos y microcréditos. |
| Business Angels | Inversores privados | Capital y experiencia en fases tempranas. |
| Capital Riesgo | Sociedades especializadas | Fondos para proyectos con alto potencial. |
El sistema financiero formal e informal
España cuenta con un sector financiero particularmente desarrollado, sin embargo, la respuesta de lo que podemos denominar el sistema financiero formal no ha sido la que los emprendedores hubieran deseado. El sistema financiero formal está poco orientado al riesgo, y para prestar dinero exige garantías ciertas de que el prestatario lo va a poder devolver. Difícilmente una start-up puede exhibir esas garantías en sus primeros periodos de vida.
Para aquellas necesidades no cubiertas con sus propios recursos y las ayudas públicas y privadas, los emprendedores van a tener pues que orientar su búsqueda hacia el sistema financiero informal. Los propios ahorros de los emprendedores, o los que puedan conseguir a título personal, constituyen habitualmente el primer estrato de la financiación de una start-up. A estos recursos se sumará el conocido como las 3Fs (Family, Friends and Fouls; familia, amigos y locos).
Etapas del emprendimiento y financiación
Como ya hemos visto, el primer paso es analizar en qué fase empresarial se encuentra tu negocio y en qué fase vital estás tú como líder de tu empresa:
Considera la escalabilidad: Aquellas fuentes de ingresos que tenga sentido implementar, ¿pueden ser escalables y crecer fácilmente con la demanda? El entorno cambia tan rápidamente que necesitas estar dispuesta a adaptar tu estrategia según cambie tu mercado o las necesidades de tu cliente. Las oportunidades para diversificar fuentes de ingresos para empresas y emprendedores son infinitas y llevarlas a cabo dependerá de tu estructura, recursos, equipo y capacidad de ejecución en el corto plazo.
