Derechos y Obligaciones en un Contrato de Franquicia: Guía Completa
Abrir una franquicia es una de las formas más seguras y rentables de emprender un negocio, operando bajo una marca reconocida y contando con el respaldo del franquiciador.
El contrato de franquicia es fundamental en este modelo de negocio, ya que define las reglas del juego y protege los intereses de ambas partes. Para lograrlo, se establecen una serie de pautas y requisitos que el franquiciado debe seguir, asegurando que todos los establecimientos operen bajo los mismos estándares.
Tipos de Contratos de Franquicia
Dependiendo del tipo de negocio y el nivel de control que el franquiciador desee mantener, existen diferentes modelos de contratos de franquicia:
- Franquicia de producto o distribución: El franquiciado vende productos del franquiciador bajo su marca, pero con mayor autonomía en la gestión del negocio.
- Franquicia de servicios: El franquiciado ofrece servicios bajo la metodología y estándares del franquiciador.
- Franquicia industrial: El franquiciado obtiene derechos para fabricar productos bajo la marca del franquiciador y distribuirlos en un mercado específico.
- Franquicia maestra: Se concede a un franquiciado el derecho de sub-franquiciar el negocio en un área geográfica determinada.
Beneficios de Abrir una Franquicia
Uno de los principales beneficios de abrir una franquicia es operar bajo una marca reconocida y contar con el respaldo del franquiciador. Desde el inicio, se ofrece asistencia en la búsqueda del local ideal, valorando, entre otras cosas, que se encuentre en una zona con alto tráfico de vehículos, buena visibilidad y buena accesibilidad.
En el contrato se detallan los métodos de formación que recibirá el franquiciado y su equipo para garantizar que el negocio funcione de acuerdo con los estándares de la marca.
👉¿ Cómo ELEGIR una FRANQUICIA ? - 5 pasos para comprar una franquicia
Duración y Condiciones del Contrato
Todo contrato de franquicia debe especificar su duración y las condiciones bajo las cuales se puede renovar o finalizar. Algunos contratos son por cinco, diez o más años, dependiendo del tipo de negocio.
Por otro lado, otro de los puntos fundamentales son las condiciones de renovación o prórroga llegado el caso. Además, en caso de resolución anticipada, se protege al franquiciador de manera que la marca permanezca sin ninguna alteración producida por la cesión a consecuencia del contrato de franquicia.
Análisis Legal y Penalizaciones
Antes de firmar un contrato de franquicia, es fundamental analizar sus implicaciones legales para evitar riesgos y garantizar una relación justa entre franquiciador y franquiciado. Es importante conocer las consecuencias de no cumplir con el contrato o de querer salir de la franquicia antes de tiempo, así como las penalizaciones y rescisión del contrato.
Obligaciones del Franquiciador
Por una parte, existen una serie de obligaciones del franquiciador, relativas a la posibilidad material de ceder dicha explotación comercial. El negocio que ostente el franquiciador debe basarse en un negocio sólido y con proyección a futuro. Además, deberá garantizar cierta seguridad de establecimientos por zona en la que se encuentre la franquicia.
Son obligaciones del franquiciador según los principios rectores del Código Deontológico Europeo de Franquicias, las siguientes:
- Haber puesto a punto y explotado con éxito un concepto durante un tiempo razonable y, al menos, en una unidad piloto, antes del lanzamiento de la cadena.
- Ser titular de los derechos sobre los signos de distinción entre la clientela (marca y signo distintivo) y la cesión de uso de la marca y signos distintivos al franquiciado, así como del «Know How» del negocio en determinado territorio y tiempo.
- Prestar asistencia técnica y comercial al franquiciado, lo que se traduce en aspectos tales como técnicas de venta, administración, merchandising, localización del emplazamiento más adecuado, decoración del local, publicidad y actividades promocionales comunes a la red e individuales al franquiciado, estudios de mercado, etc.
- Respetar la zona de exclusividad concedida al franquiciado donde este llevará a cabo la explotación del negocio.
- Dar formación inicial y continuada al franquiciado y su personal en todos y cada uno de los aspectos del funcionamiento del negocio.
- Señalar las fuentes de aprovisionamiento o proveedores autorizados.
- Coordinar las campañas de publicidad a nivel estatal.
- Proporcionar al franquiciado la información precontractual establecida legalmente.
Obligaciones del Franquiciado
Por otra parte hay que señalar una serie de obligaciones que debe cumplir la empresa que va explotar la actividad comercial concreta. En primer lugar, cumplir con la actividad comercial acordada en el contrato por el cual se procede a la explotación comercial.
Por una parte, el franquiciado debe pagar la cantidad acordada entre las partes en el contrato. Además, el franquiciado deberá aceptar la supervisión por parte del franquiciador, respetando las decisiones de relevancia que se tomen por su parte.
Según el mismo Código Deontológico Europeo de Franquicias, las obligaciones de la empresa franquiciada son:
- Desarrollar la actividad respetando y aplicando los métodos de gestión propuestos por el franquiciador, normas de establecimiento e instalaciones.
- Atender a las contraprestaciones económicas de la concesión y prestaciones realizadas, normalmente consistentes en el pago de un canon de entrada, canon periódico de publicidad que puede ser calculado en un porcentaje sobre la facturación anual del franquiciado o sobre los productos adquiridos y royalties por el uso de las marcas.
- Confidencialidad y secreto respecto de terceros del «Know-How» y otros secretos empresariales transmitidos por el franquiciador, incluso con posterioridad a la finalización del contrato.
- No infringir los derechos de propiedad industrial y propiedad intelectual cedidos, esto es, usarlos dentro del marco contractual.
- Obligación de no competencia. El franquiciado no podrá ejercer actividad alguna que directa o indirectamente represente una competencia con la actividad que constituya objeto del contrato de franquicia y podrá ser mantenido en esta obligación durante un año con posterioridad a la terminación del contrato.
- Informar periódicamente al franquiciador de la gestión y trayectoria de las ventas.
- Permitir la supervisión y control del franquiciador, haciendo posible el acceso a la contabilidad e inventario.
- Abastecerse exclusivamente del franquiciador o proveedores autorizados por el franquiciador, con el fin de mantener la identidad y reputación de la red.
- Vender o utilizar productos de la marca del franquiciador así como productos que no son de la marca del franquiciador pero que se comercializan o usan en toda la red para el mantenimiento de una imagen uniforme.
- Realizar una cifra anual de ventas.
- No ceder el contrato ni el local sin la aprobación previa del franquiciador.
Incumplimientos Comunes
Una de los incumplimientos de obligaciones más habituales que suponen la resolución de dichos contratos es el impago. Otro incumplimiento de obligación del franquiciado es la alteración de la imagen de la marca, produciendo una distorsión de la misma. En cuanto a los franquiciadores, el incumplimiento más común, suele ser la ausencia de asistencia continuada.
Otra de los incumplimientos del franquiciado es la falta de transparencia. Esto se produce cuando el franquiciado aporta unos datos sobre los beneficios medios y resultados muy distantes de los estipulados.
Puntos Esenciales en los Contratos de Franquicia
Hay que señalar por tanto, cuáles deben ser los puntos esenciales en los contratos de franquicia:
- Los derechos del Franquiciador.
- Los derechos del Franquiciado.
- Los bienes y/o servicios proporcionados al Franquiciado.
- Las obligaciones del Franquiciador.
- Las obligaciones del Franquiciado.
- La duración del contrato.
- Las condiciones de renovación del contrato, si procede.
- Las posibilidades en que podrá efectuarse la cesión o la transferencia de los derechos derivados del contrato.
- Las forma de utilización por el Franquiciado de los símbolos pertenecientes al Franquiciador.
- El derecho del Franquiciador de hacer evolucionar su concepto de franquicia.
- Las cláusulas de rescisión del contrato.
- Las cláusulas que prevean la recuperación, por el Franquiciador, de cualquier elemento material o inmaterial que le pertenezca.
¿Qué es el “Know How” en una franquicia?
En un contrato de franquicia, el término «know how» hace referencia al conjunto de conocimientos técnicos y empresariales que el franquiciador ha desarrollado y utiliza para llevar a cabo su negocio y que comparte con el franquiciado.
Este conocimiento puede incluir desde procesos de producción y diseño, hasta métodos de márketing y gestión de recursos humanos, y representa una ventaja competitiva para el franquiciador que busca expandir su negocio a través de la replicación de su modelo a través de franquicias.
El «know how» o «saber hacer» es uno de los elementos clave en un contrato de franquicia, ya que su transferencia al franquiciado es lo que le permite operar de manera efectiva bajo la marca del franquiciador y cumplir con los estándares de calidad y servicio exigidos por este.
En muchos casos, el franquiciador proporciona al franquiciado manuales y guías que detallan el «know how» y lo acompañan con programas de formación y asistencia técnica para asegurar su correcta implementación.
Es importante destacar que el «know how» es un activo intangible y, por lo tanto, debe ser protegido adecuadamente a través de medidas de seguridad y confidencialidad para evitar su divulgación o uso no autorizado por terceros. El contrato de franquicia suele incluir cláusulas de confidencialidad y propiedad intelectual para garantizar la protección del «know how» y otros derechos de propiedad intelectual que el franquiciador transfiere al franquiciado.
Legislación que Regula el Contrato de Franquicia en España
En España, la franquicia se encuentra regulada en el Código de Comercio, la Ley de Comercio Minorista, el Real Decreto 201/2010, de 26 de febrero, por el que se regula el ejercicio de la actividad comercial en régimen de franquicia y la comunicación de datos al registro de franquiciadores, el Reglamento 4087/88 de la UE, el Código Deontológico Europeo de la Franquicia y en la jurisprudencia del antiguo Tribunal de Justicia de la Comunidad Europea (TJCE) y el actual Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE).
Según el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, el contrato de franquicia es una forma de explotar financieramente un conjunto de conocimientos sin comprometer capitales propios.
Derechos Cedidos en un Contrato de Franquicia
En un contrato de franquicia se ceden los derechos de la propiedad industrial o propiedad intelectual relativos a marcas, nombres comerciales, rótulos de establecimiento, modelos de utilidad, diseños, derecho de autor, «Know-How» o patentes, que deberán explotarse para la reventa de productos o la prestación de servicios a los usuarios finales.
El Contrato de Franquicia como Contrato Mercantil
Sí, el contrato de franquicia es un contrato mercantil, tanto objetiva como subjetivamente, pues tanto el objeto del mismo son actos de comercio con ánimo de lucro, como que los sujetos intervinientes en el contrato son comerciantes conforme lo previsto en el artículo 3 del Código de Comercio.
Consideraciones Importantes para los Franquiciados
Los franquiciados deben tener en cuenta que el contrato de franquicia contiene condiciones generales de la contratación, en tanto que supone al franquiciado la aceptación de un contrato tipo, con condiciones prerredactadas unilateralmente por el franquiciador, como contratante dominante y dueño y coordinador del sistema, sin posibilidad de negociación para la empresa franquiciada.
Todo esto también debe ser puesto en relación con el Real Decreto Legislativo 1/2007, de 16 de noviembre, por el que se aprueba el Texto Refundido de la Ley para la Protección de Consumidores y Usuarios y otras Leyes Complementarias (TRLDCYU).
Indemnización de Daños y Perjuicios por Incumplimiento Contractual
El incumplimiento del contrato de franquicia ocurre cuando una de las partes no cumple con sus obligaciones contractuales.
Las consecuencias de este incumplimiento llevan aparejada una indemnización por los daños y perjuicios causados que ha de hacerse efectiva a la parte cumplidora.
La indemnización de daños y perjuicios es una compensación económica que se le otorga al perjudicado cuando alguien ha incumplido un contrato y le ha causado daño económico.
Esta compensación puede incluir tanto el valor de la pérdida sufrida (daños o daño emergente) como el de la ganancia que se ha dejado de obtener (perjuicios o lucro cesante).
Para obtener una indemnización por incumplimiento contractual es necesario:
- Que exista un incumplimiento culpable de la obligación;
- Que no se pueda obtener el cumplimiento en forma específica;
- Que se hayan producido daños o daño emergente y perjuicios o lucro cesante y que estos estén cuantificados económicamente;
- Y que exista un nexo causal entre el incumplimiento y los daños causados.
La jurisprudencia establece que la parte perjudicada puede resolver el contrato o exigir el cumplimiento de la obligación, con el resarcimiento de daños y perjuicios y abono de intereses en ambos casos.
En relación con lo dispuesto en el artículo 1106 del Código Civil, comprende no solo el daño directo o daño emergente, sino también el lucro cesante o ganancias dejadas de percibir a causa del incumplimiento del contrato de franquicia por la parte contraria.
La parte perjudicada debe minimizar razonablemente los daños derivados del incumplimiento adoptando para ello las medidas requeridas por la buena fe. El incumplimiento de la obligación no dará derecho a la indemnización correspondiente cuando el perjudicado no haya adoptado las medidas necesarias para minimizar el daño, pero sí deberá resarcir los gastos razonablemente ocasionados al acreedor con tal fin.
