La Deducción y Fiscalidad de los Productos de Ahorro en el IRPF: Una Guía Detallada
En el mundo de los planes de ahorro a largo plazo encontramos una más que amplia oferta de posibilidades de inversión. Tradicionalmente, los planes de pensiones y los seguros de vida han sido la opción preferida de un amplio sector de la población. Entre ellos hay formas muy dispares: Planes Individuales de Ahorro Sistemático (“PIAS”), Seguros Individuales de Ahorro a Largo Plazo (“SIALP”), Planes Personales de Ahorro (“PPA”) o los denominados “Unit linked” (“UL”).
Esta diversidad hace, a veces, difícil conocer las implicaciones fiscales que resultan de contratar una u otra opción. De esta forma, resulta necesario un asesoramiento especializado y previo a la inversión.
Principios Generales de la Fiscalidad del Ahorro en el IRPF
El tratamiento fiscal en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (“IRPF”) de los contratantes de estas formas de ahorro sigue una premisa doble: (i) evitar que se produzca una doble imposición; y (ii) fomentar este tipo de productos. El hecho de ajustar la renta que se somete a tributación para evitar la doble imposición es un elemento de justicia tributaria.
Desde un punto de vista económico, carecería de toda lógica hacer tributar la parte de la renta que una persona aporta a estos planes y, más tarde, volver a hacer tributar la renta que se percibe cuando se ponen en marcha los mecanismos de devolución o disposición de esas cantidades. De ahí que se implementen mecanismos de reducción de la base imponible de las cantidades aportadas o de exención de las cantidades percibidas, con ciertos límites, aunque de forma no homogénea y con ciertas diferencias entre los distintos productos.
Para elevar la complejidad del asunto, algunos de estos mecanismos, en relación con determinados planes, vienen sujetos al cumplimiento de ciertos límites, no sólo en la aportación máxima anual, sino también en la cuantía total del plan. El fomento de estas formas de ahorro desde la perspectiva fiscal se hace calificando las percepciones obtenidas por el plan como rendimientos del capital mobiliario, a incluir en la base imponible del ahorro -19 a 28%-, y no como rendimientos del trabajo, que tributan en la base imponible general -18 a 54%-. Esta es la principal diferencia en la tributación entre los planes de ahorro vía seguros de vida o vía planes de pensiones.
Cuando invertimos para sacar rentabilidad a nuestros ahorros hay que tener en cuenta un factor añadido que puede reducir nuestras ganancias: la fiscalidad. Antes de decidir dónde poner nuestro dinero, es muy importante que conozcamos su fiscalidad. En función de nuestras circunstancias, puede interesarnos más un producto u otro.
La Base Imponible del Ahorro
Antes de explicar en qué consiste la base imponible del ahorro, conviene dejar claro que se trata de un concepto distinto a la base imponible general. Mientras la base imponible general se encuentra vinculada a las rentas procedentes del trabajo, actividades económicas o alquileres, entre otros conceptos, la base imponible del ahorro se enfoca más hacia otro tipo de rendimientos. Por ejemplo, los intereses de cuentas y depósitos bancarios, dividendos o ganancias obtenidas en la venta de inmuebles, fondos de inversión, acciones, entre otros.
La base imponible del ahorro se utiliza en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, y se forma con las rentas que tienen inversiones, acciones, intereses de cuentas, etc. Se compone de los rendimientos del capital mobiliario más las ganancias y pérdidas patrimoniales derivadas de la transmisión de elementos patrimoniales.
Componentes y Cálculo
Para el cálculo de la base imponible del ahorro hay que tener en cuenta dos componentes:
- El saldo positivo resultante de integrar los rendimientos del capital mobiliario: intereses de cuentas bancarias, bonos, obligaciones, dividendos de acciones, etc. Si el resultado de integrar todos estos rendimientos es positivo, se incluye en la base imponible. Si es negativo, se compensa con hasta el 25 % del saldo positivo del segundo componente. En caso de seguir siendo negativo, se continuará compensando durante los próximos 4 años.
- El saldo positivo resultante de integrar las ganancias y pérdidas patrimoniales derivadas de transmisiones de elementos patrimoniales (inmuebles, fondos de inversión, etc.). Si el resultado de integrar estas rentas es positivo, se incluye en la base imponible del ahorro. Si el saldo es negativo, se compensa con hasta el 25 % del saldo positivo del primer componente.
En el caso de las ganancias y pérdidas patrimoniales, si el resultado es positivo o negativo se realizará el mismo proceso que el anterior. Si tus rendimientos del capital mobiliario son negativos, puedes compensarlos con hasta el 25% del saldo positivo de tus ganancias patrimoniales.
Vamos a ver un ejemplo para calcular la base imponible del ahorro: Pedro vende una casa por 250.000€, y la había adquirido por 100.000. El cálculo de la base imponible del ahorro será: 250.000 - 100.000 = 150.000€. Siempre y cuando no tenga más transmisiones de elementos patrimoniales.
Los impuestos en la base imponible del ahorro varían del 19% al 26%, siendo los más bajos del IRPF. Cabe recordar, que los de la base general van desde el 19% al 47%.
Tramos Fiscales de la Base Imponible del Ahorro
Los tramos fiscales de la base del ahorro son los siguientes:
| Tramos fiscales | Base del ahorro | Porcentajes |
|---|---|---|
| Tramo 1 | < 6.000€ | 19% |
| Tramo 2 | 6.000€ - 50.000€ | 21% |
| Tramo 3 | 50.000€ - 200.000€ | 23% |
| Tramo 4 | > 200.000€ | 26% |
IRPF en 7 Minutos ✅ EXPLICACION SENCILLA | Economía de la Empresa 131#
Fiscalidad de Productos de Ahorro Específicos
Planes de Pensiones
Una alternativa para reducir la factura del IRPF consiste en aportar a un plan de pensiones. Eso sí, hay que tener en consideración que, a fin de cuentas, esta reducción es un “diferimiento” fiscal. Para Torre el problema de estos vehículos es que la fiscalidad “no premia suficientemente la iliquidez o falta de disponibilidad de este ahorro”.
Las aportaciones que pueden deducirse en el IRPF son mayores que en el caso de los planes de pensiones individuales. Es importante destacar que es posible que una persona tenga contratado un plan de pensiones individual como ser partícipe de un plan de pensiones de empleo. Otros 4.250 euros (adicionales a los 1.500 euros), siempre que tal incremento provenga de aportaciones a los planes de pensiones de empleo simplificados de trabajadores por cuenta propia o autónomos. Este límite de 4.250 euros se aplica también a las aportaciones propias que el empresario individual realice a planes de pensiones de empleo de los que, a su vez, sea promotor y partícipe.
Es aconsejable decidir cuándo cobrar las prestaciones de los planes de pensiones ya que se sumarán a la base general junto con otros ingresos percibidos en el año. Por ejemplo, si un partícipe con 100.000 euros en un plan de pensiones, de los que la mitad sean anteriores a 2007, con ninguna persona dependiente a su cargo y que perciba una pensión media de Madrid, decide hacer el rescate en forma de capital de rentas mensuales -400 euros al mes- sumado a su pensión, acumularía una retención global de 65.500 euros anuales, aproximadamente, a lo largo de los 21 años. Por el contrario, si decides recuperarlo en forma de capital, durante el primer año tendría que aplicar una retención superior a 32.000 euros. Con todo, durante esos 21 años rondaría los 71.700 euros. Esto representa unos 6.000 euros más.
Se puede aplicar la reducción del 40% de todas las cantidades percibidas en forma de capital (pago único) en el ejercicio en que acaezca la contingencia y en los dos ejercicios siguientes y no solamente en un ejercicio cuando se trate de planes distintos. Si se rescata en forma de capital, la reducción del 40 por ciento se seguirá aplicando sobre las cantidades acumuladas hasta el 31 de diciembre de 2006, pero las aportadas a partir de esa fecha no gozarán de ningún tipo de reducción.
Según el Tribunal Supremo: “ Siendo evidente que, de acuerdo con el artículo 17.1 de la Ley de IRPF, la cantidad percibida en concepto de rescate de un plan de pensiones constituye rendimiento del trabajo gravado por el IRPF en el ejercicio de su obtención, el artículo 51.6 LIRPF no impide que las aportaciones del partícipe no reducidas de la base imponible del IRPF en su día, cabiendo la misma, puedan deducirse posteriormente en el momento de la obtención del rescate, produciéndose, en caso contrario, una doble imposición no querida por la ley”. No, aunque parezca contradictorio. Los planes de pensiones se consideran rentas del trabajo y se incluyen en la base imponible general, no en la del ahorro.
Depósitos Bancarios
¿Sabías que los intereses que ganas con tus depósitos bancarios no están libres de impuestos? Aunque se trate de un producto de ahorro, lo cierto es que Hacienda también se queda con una parte. Lo que muchos no saben es cuánto, cuándo y cómo. En este artículo te lo explicamos todo de forma clara y con ejemplos.
En último lugar, cabe analizar cuál es la tributación de los depósitos bancarios. Estos productos se definen como aquellos en los que metes tu dinero para que tu entidad financiera lo custodie y lo reintegre con intereses después de un tiempo pactado. En relación con la fiscalidad, lo primero que hay que saber sobre los depósitos es que solo tributan las ganancias. Esto quiere decir que, si se invierten 10.000 euros y se ganan 500 euros, solo tributarán los 500 euros, no los 10.000 invertidos.
Cuando contratas un depósito a plazo fijo, el banco te ofrece una rentabilidad, un porcentaje que recibirás como beneficio. Los intereses generados por tus depósitos bancarios se integran en lo que se conoce como base del ahorro, una categoría dentro del IRPF reservada para las rentas financieras. Los intereses de los depósitos se incluyen en la declaración del IRPF del año en que se generan. Al tratarse de un producto financiero muy común, los datos suelen estar ya incluidos en el borrador que prepara la Agencia Tributaria, bajo el apartado «Rendimientos del capital mobiliario».
Una de las dudas más comunes es si hay que hacer algún ingreso adicional cuando llega la Renta. Los bancos están obligados por ley a aplicar una retención del 19 % sobre los intereses que te pagan. ¿Esto significa que ya has pagado el IRPF de depósitos? No del todo. La retención es un adelanto. Cuando hagas la declaración de la Renta, se ajustará el importe real a pagar según el total de tus ingresos del ahorro. Si te corresponde pagar más (porque tus intereses superan los 6.000 €), tendrás que abonar la diferencia.
Hasta el año 2011, los beneficios obtenidos por los depósitos bancarios tributaban por dos tramos en función de la cantidad. Pero, a partir de 2012, el Gobierno decidió ampliar los tramos a 3. Los tramos en vigor son los siguientes: para las cantidades de entre 0 a 6.000 euros se abonará el 19% correspondiente. Lo que supone que, si se generan beneficios por 3.000 euros, se debe abonar al fisco 570 euros. Para las ganancias de entre 6.000 y 50.000 euros, el tipo será del 21%.
Fondos de Inversión, Acciones y Otros Productos
Cuando hacemos un traspaso, en ese momento no hay implicación a efectos fiscales, y solo se tributará en el momento de reintegro final. “La ganancia tributa en la base del ahorro (IRPF)”, explica. Deberás pagar un 19% por los 6.000 primeros euros, un 21% por los 44.000 siguientes y 23% por el resto.
Si hemos vendido fondos de inversión, se tienen en cuenta la comisión de suscripción, reembolso, gestión y custodia. Imaginémonos que invertimos 50.000 euros en títulos de la bolsa. Cada año cobra dividendos (un 3%), por los que pagas en el IRPF (también base del ahorro), y al final de los 10 años vendes las acciones y pagas por la ganancia obtenida (consideramos para el ejercicio que la revalorización del precio de la acción es del 5%). Así, por ejemplo, a lo largo del primer año en dividendos obtienes 1.500 euros por los que pagas 285 € en impuestos. Además, a la hora de cobrar los dividendos que reparten las empresas extranjeras, los fondos de inversión lo hacen “con una ventaja añadida”, según Mata.
Con el producto de ahorro a cinco años (cuenta bancaria o seguro que garanticen la restitución de al menos el 85% de la inversión). Los rendimientos generados disfrutarán de exención si se mantienen un mínimo de 5 años.
En las operaciones con criptomonedas declarar las ganancias que reporten los rendimientos, transmisiones o ventas de criptomonedas. Se tienen que pagar impuestos por las criptomonedas con independencia de dónde se localice la operación, es decir, independientemente de que las transacciones se hagan en exchanges extranjeros o se almacenen en monederos virtuales situados fuera de España.
Estrategias para Optimizar la Declaración del IRPF del Ahorro
Resulta necesario, por tanto, un correcto asesoramiento en la planificación fiscal del ahorro, que permita conocer de antemano las implicaciones de los instrumentos, tanto en el momento de aportación de las cantidades como en el momento de percepción de las rentas. Lo primero de todo, es que es importante que revisemos anualmente las opciones que nos da la ley para reducir la factura a Hacienda.
Ganancias y Pérdidas Patrimoniales
En el caso de contribuyentes que hayan vendido su vivienda este año, pueden neutralizar la tributación por esa ganancia si la reinvierten total o parcialmente en la compra de una nueva vivienda de carácter habitual. La reinversión debe hacerse en el plazo de dos años desde la fecha de transmisión, además, si no se realiza este mismo 2023, deberá comunicar su intención en la renta de este año.
Conviene comprobar las autoliquidaciones de los años anteriores, por si tiene un saldo negativo derivado de la compensación de ganancias y pérdidas patrimoniales que no haya podido compensar. Si en lo que llevamos de 2023 ha transmitido algún elemento patrimonial obteniendo por ello una plusvalía, tiene hasta fin de ejercicio para realizar minusvalías tácitas que tenga en algún otro elemento patrimonial. Así reducirá la tributación de la ganancia patrimonial que ya ha materializado. Si va a vender el inmueble en el que realizó algunas mejoras, no se olvide computar el coste de estas como mayor valor de adquisición.
Los compartimentos estancos se eliminaron para compensar rendimientos de capital mobiliario con ganancias y pérdidas patrimoniales, de forma que desde el 2015 se permite que los rendimientos negativos del primero se compensen con las ganancias patrimoniales. Los rendimientos positivos que integran la parte del ahorro, como los procedentes de intereses o dividendos, en 2023 pueden reducirse con el saldo negativo de la integración de ganancias y pérdidas patrimoniales originadas por transmisiones, hasta un máximo del 25% de aquellos.
Operaciones a plazos: Si transmite algún activo valore si acoger la operación a la regla especial de operaciones a plazo. Así, la renta obtenida se puede declarar según sean exigibles los cobros. Planificar la venta de acciones: Es conveniente no sobrepasar ciertos límites de otras rentas para aquellos contribuyentes que no están obligados a declarar.
Entretanto, si dona una vivienda, aunque el coste fiscal para el donatario pueda no ser significativo en función de la Comunidad Autónoma donde radique la vivienda, el donante deberá tributar por la ganancia que, en su caso, obtenga, salvo que este tenga 65 o más años y sea su vivienda habitual. También si transmite una vivienda que no es la habitual, o cualquier otro bien o derecho, y tiene más de 65 años, no tributará por la ganancia patrimonial, hasta un máximo de 240.000€, si con el importe obtenido constituye una renta vitalicia a su favor en el plazo de seis meses desde la venta.
Otros Aspectos Relevantes
Por regla general las ayudas públicas tributan, como por ejemplo las del plan PIVE, Movea (Plan de ayuda para la compra de vehículos eficientes), o para la compra de vivienda, aunque no las ayudas locales para guardería porque se consideran becas, siempre y cuando el servicio se preste mediante contrato de concesión pública.
Se incrementan los tipos de gravamen de la base imponible del ahorro. La sentencia del Tribunal Supremo, nº 24/2023, de 12 de enero de 2023, en la que el Alto Tribunal fija nueva doctrina al considerar que los intereses de demora abonados por la AEAT, al efectuar una devolución de ingresos indebidos, se encuentran sujetos y no exentos del IRPF constituyendo una ganancia patrimonial que tributa en la renta general. “Los intereses de demora abonados por la Agencia Tributaria al efectuar una devolución de ingresos indebidos se encuentran sujetos y no exentos del IRPF, constituyendo una ganancia patrimonial que constituye renta general”.
La Ley de Medidas de Prevención y Lucha contra el Fraude Fiscal ha introducido una modificación con la finalidad de que un contribuyente que adquiere un bien a través de un contrato o pacto sucesorio se subrogue en el valor y la fecha de adquisición que tenía dicho bien en el causante, aunque esto sólo ocurrirá si el beneficiario transmite el bien antes de que transcurran 5 años desde la fecha en que se realizó el pacto sucesorio y antes del fallecimiento del causante.
