Cómo Declarar Ganancias de Crowdfunding en España
El crowdfunding, también conocido como micromecenazgo, es una forma popular de financiar proyectos a través de pequeñas aportaciones de personas de todo el mundo, generalmente a través de plataformas online. Si tienes una gran idea pero no el dinero para llevarla a cabo, el crowdfunding te permite conseguirlo sin recurrir a préstamos familiares. Este método ha ganado popularidad, pero es esencial entender sus implicaciones fiscales para evitar sorpresas con Hacienda.
En resumen, el crowdfunding o micromecenazgo tiene implicaciones fiscales que debes conocer. Según el tipo (inversión, recompensa o donación), tributarás de forma diferente en el IRPF. Las ganancias van del 19% al 23% y puedes compensar pérdidas.
¿Qué es el Crowdfunding y Cuáles son sus Tipos?
El crowdfunding consiste en obtener financiación colectiva mediante pequeñas aportaciones de personas interesadas en un proyecto. Se ha convertido en una herramienta popular para financiar proyectos de todo tipo, desde iniciativas creativas hasta startups o inversiones inmobiliarias. Gracias a plataformas online, es posible recaudar dinero de muchas personas sin necesidad de préstamos bancarios ni recurrir a familiares. Es una forma de financiación alternativa (fuera del sistema bancario) basada en la cooperación colectiva que conecta directamente a aquellos que pueden dar, prestar o invertir dinero con quienes necesitan financiación para un proyecto específico.
Existen varios tipos de crowdfunding, cada uno con sus características:
- Crowdfunding de recompensa: Se trata de apoyar proyectos creativos a cambio de algo exclusivo, como productos, entradas o tu nombre en los créditos de una película. La aportación realizada tiene una contraprestación en forma de producto, servicio o experiencia. Los mecenas aportan dinero a cambio de productos o servicios exclusivos, como entradas, ediciones limitadas o menciones en créditos. Es como una compra anticipada, pero con un toque emocional. Normalmente se utiliza en startups que están en fase de test o pre-lanzamiento, y estos negocios a cambio ceden su oferta a los inversores.
- Crowdfunding de donación: En este caso, no esperas nada a cambio. Es típico en campañas solidarias o para recaudar fondos para organizaciones benéficas. En esta modalidad no se espera recibir nada a cambio. Es habitual en campañas solidarias, sociales o culturales. El crowdfunding de donación implica que, como mecenas, no recibes ningún beneficio por el dinero que prestas, por lo que la inversión es más una donación que una inversión en sí. Este tipo de crowdfunding se usa casi siempre para fines sociales como, por ejemplo, contribuir a la ayuda por daños de catástrofes naturales o similares.
- Crowdfunding de inversión (equity crowdfunding): Consiste en invertir dinero en empresas o startups, convirtiéndote en accionista. Aquí los participantes invierten en empresas o startups y reciben acciones o participaciones a cambio. Si la empresa tiene éxito, obtienes ganancias, pero si no, el dinero se pierde. Con este tipo de crowdfunding, lo que obtienes al invertir tu dinero son participaciones de la empresa. O, en su contra, parte de los beneficios que la empresa tenga durante el año. Para que se pueda dar este tipo de financiación, la empresa tiene que ser una Sociedad Limitada (S. L.).
- Crowdfunding inmobiliario: Similar al crowdfunding de inversión, pero enfocado en proyectos de construcción o compra de propiedades. Las ganancias vienen del alquiler o venta, aunque el riesgo también está presente. El crowdlending inmobiliario es una forma moderna y segura de invertir en proyectos de construcción o rehabilitación de viviendas, prestando dinero a promotores a cambio de intereses. El crowdlending une a una multitud de personas que prestan dinero a empresas o promotores inmobiliarios para financiar sus proyectos.
- Crowdfunding de préstamo (Crowdlending): Inviertes el dinero en una empresa esperando que te lo devuelvan junto con unos intereses. Como si fueras un minibanco. Dentro de esta modalidad, existen variaciones como el crowdfactoring o invoice trading. Estas palabrejas vienen a significar que los inversores pueden aportar el dinero que las empresas necesitan para pagar sus facturas a un tipo de interés. Muchas compañías sufren por falta de liquidez (dinero inmediato) a la hora de hacer frente a sus gastos, y la solución siempre había sido pedir un adelanto en el banco a cambio de unos intereses.
- Crowdfunding de recompensa por donación: Es una mezcla entre el crowdfunding de recompensa y el de donación. Como inversor, recibes productos, servicios o experiencias por participar (invertir) en causas sociales. En este caso, no se invierte en proyectos empresariales, sino en fines solidarios, pero se incentivan a través de recompensas.
Cada tipo tiene sus peculiaridades, y es importante conocerlas, especialmente cuando se trata de impuestos.
¿Cuándo usar cada tipo de crowdfunding?
Ventajas y Desventajas de Invertir en Crowdfunding
Invertir a través del crowdfunding puede ser muy atractivo, pero también implica ciertos riesgos.
Ventajas:
- Diversificación: Puedes repartir pequeñas cantidades en varios proyectos. Si uno falla, las demás apuestas pueden compensarlo. Al repartir tu dinero entre varios proyectos, reduces el riesgo.
- Acceso a ideas innovadoras: Inviertes en proyectos creativos o startups que, de otro modo, no conocerías. El crowdfunding permite financiar iniciativas creativas o startups que normalmente no estarían disponibles para el público general. Quién sabe, tal vez estés apoyando el próximo gran éxito.
- Sentido de comunidad: Te sientes parte de algo grande, apoyando ideas nuevas. Contribuir a un proyecto desde sus primeras etapas genera un vínculo especial con la iniciativa y su equipo. Si el proyecto tiene éxito, puedes decir con orgullo: «Estuve ahí desde el principio».
- Posibles beneficios: Si el proyecto triunfa, podrías obtener ganancias significativas. Si el proyecto prospera, las ganancias pueden ser significativas, ya sea a través de recompensas, intereses o participación en la empresa.
Desventajas:
- Riesgo de perderlo todo: Invertir en crowdfunding es como jugar a la lotería. Si el proyecto fracasa, tu dinero se va con él.
- Implicaciones fiscales: Si no declaras correctamente las ganancias, Hacienda puede complicarte la vida. Los ingresos obtenidos deben declararse correctamente ante Hacienda.
- Plazos largos: La rentabilidad puede tardar meses o incluso años, lo que puede resultar frustrante.
- Incertidumbre: No hay garantías de éxito. Si el proyecto fracasa o el creador desaparece, no podrás reclamar. La incertidumbre sobre el proyecto: Si el creador desaparece o el proyecto no se desarrolla como se esperaba, no hay forma de reclamar la inversión. Es una apuesta de alto riesgo.
Obligaciones Fiscales en el Crowdfunding: Guía General
Las obligaciones fiscales en el crowdfunding son algo que no puedes ignorar, porque Hacienda nunca pierde la oportunidad de cobrar impuestos. Cualquier ganancia obtenida a través de crowdfunding debe declararse en tu declaración de la renta. ¿Quién debe declarar? Todo el que gane algo con crowdfunding tiene que declararlo en la declaración de la renta.
La obligación fiscal empieza cuando ganas dinero con tu inversión. Si has obtenido beneficios de tus inversiones como persona física, tendrás que declarar las ganancias en el IRPF, como con el resto de rendimientos que tengas. Cuando participas en un crowdfunding, ya sea como aportante o como creador, es importante tener en cuenta que Hacienda puede exigir declarar cualquier ingreso obtenido.
Fiscalidad del Crowdfunding de Inversión e Inmobiliario
Cuando pones tu dinero en una empresa o startup a través del crowdfunding de inversión, estás apostando a que esa empresa tenga éxito y te dé beneficios. Esos beneficios se consideran rendimientos de capital mobiliario y tributan en el IRPF, sumándose a tus otros ingresos. Es básicamente lo mismo que cuando te dan intereses por un depósito en el banco o cuando ganas dinero con acciones.
Los intereses que recibes por prestar dinero a través de plataformas como wecity se consideran rendimientos del capital mobiliario. Las ganancias de crowdfunding de inversión e inmobiliario se consideran rendimientos de capital mobiliario y tributan en el IRPF. Si es de inversión e inmobiliario: los beneficios tributan en la base del ahorro, con tipos progresivos.
La base del ahorro tiene tramos (o sea, niveles de impuestos según lo que ganes):
- Del 19% para los primeros 6.000 euros de beneficios.
- Del 21% para ganancias entre 6.000 y 50.000 euros.
- Del 23% si tus ganancias superan los 50.000 euros.
Ejemplo de Tributación en Crowdlending Inmobiliario:
Supongamos que has obtenido en un año 5.500 euros en intereses provenientes de distintas inversiones en crowdlending. Los primeros 5.000 euros tributan al 19%, lo que significa un pago de 950 euros en impuestos. Los 500 euros restantes se gravan al 21%, añadiendo otros 105 euros. En definitiva, invertir en crowdlending inmobiliario es una forma accesible y rentable cuando se trata de diversificar tus ahorros.
Si has invertido en proyectos de crowdfunding inmobiliario a través de Fellow Funders, la tributación dependerá de la estructura concreta de la operación. Los intereses y dividendos podrán tributar, en su caso, como rendimientos del capital mobiliario; en cambio, las ganancias o pérdidas derivadas de la transmisión o liquidación de la inversión podrán tributar como ganancias o pérdidas patrimoniales. A diferencia de algunos vehículos como los planes de pensiones o productos financieros concretos, el crowdfunding inmobiliario no tiene una deducción fiscal específica en el IRPF por sí mismo. Se grava como cualquier rendimiento del ahorro.
Cómo Declarar el Crowdfunding de Recompensa
Si has puesto dinero en un proyecto para recibir algo a cambio, como una camiseta o una edición limitada de tu grupo favorito, estas cosas se consideran rendimientos de actividades económicas. Si es de recompensa: como mecenas, solo tributa si vendes el producto obtenido y generas ganancia. ¿Y quién tiene que declarar? Pues depende de qué lado estés del proyecto:
- Si tú eres quien recibe la recompensa: La buena noticia es que, como mecenas, la cosa es bastante simple. Normalmente, si solo aportas dinero y recibes una recompensa que no tiene un valor monetario exagerado (por ejemplo, una camiseta o una copia de un libro), no tienes que tributar nada adicional en tu declaración de la renta. Sin embargo, hay una excepción importante: si la recompensa tiene un valor significativo o si terminas ganando dinero al venderla (digamos, si vendes ese gadget limitado por el doble de lo que pagaste), entonces sí deberás declarar esas ganancias. Si recibes productos o servicios a cambio, esas recompensas pueden tributar como rendimientos de actividades económicas.
- Si tú eres el creador del proyecto: Aquí es donde las cosas se complican. Si has lanzado un proyecto y la gente ha contribuido a cambio de una recompensa, Hacienda te considera un empresario. Esto significa que deberás darte de alta como autónomo (sí, aunque solo sea temporal) y emitir facturas con IVA. Las cantidades que has recaudado se consideran rendimientos de actividades económicas, y tendrás que incluirlas en tu Declaración de la Renta. Además, te toca gestionar el IVA. Si actúas como empresa, la fiscalidad cambia, ya que los fondos recibidos se tratan como ingresos empresariales. Esto implica que debes contabilizarlos, emitir facturas y, cuando corresponda, gestionar el IVA, especialmente si ofreces productos o servicios a cambio de aportaciones. Es uno de los aspectos más complicados de este tipo de crowdfunding, así que conviene estar bien informado antes de lanzarte.
Crowdfunding de Donación: ¿Es Necesario Declararlo?
El crowdfunding de donación es el tipo más altruista de micromecenazgo: das dinero sin esperar nada a cambio, como cuando apoyas una ONG o un proyecto solidario. En un crowdfunding de donación, si solo das dinero, normalmente no tendrás que declarar nada.
¿Tienes que declarar algo si eres el donante? No, Hacienda no te pedirá cuentas por tu generosidad. Pero si donas a una entidad oficial reconocida, podrías desgravar esa donación en tu Declaración de la Renta. ¡Un detalle que no está nada mal!
Retenciones y Tributación en el Crowdfunding
Algunas plataformas retienen el 19% por adelantado, así que al declarar, asegúrate de restar esas retenciones para no pagar de más. En algunos casos, las plataformas de crowdfunding te retienen el 19% de las ganancias. ¿Por qué? Porque prefieren adelantarle ese dinero a Hacienda para que luego no te comas un marrón. Así que cuando llegue la hora de la verdad, tendrás que restar esas retenciones en tu declaración. Las plataformas suelen facilitar un certificado fiscal anual con las retenciones practicadas y los rendimientos obtenidos.
Cómo Declarar las Ganancias y Pérdidas en el Crowdfunding
Declarar tus ganancias y pérdidas por crowdfunding no es tan complicado si sigues estos pasos básicos:
1. Ganancias:
- Identifica el tipo de crowdfunding: Las ganancias del crowdfunding de inversión e inmobiliario son rendimientos de capital mobiliario. Estas se declaran en la base del ahorro, que tributa al 19%, 21%, o 23%, dependiendo de cuánto ganes.
- Aplica las retenciones: Si la plataforma te retuvo un 19% de tus beneficios, asegúrate de restarlo cuando hagas tu declaración. De esta forma, no pagarás impuestos de más.
Ejemplo: Si ganaste 1.000€ y te retuvieron 190€, declaras 1.000€ y restas esos 190€ ya pagados.
2. Pérdidas:
Si pierdes dinero en un proyecto fallido, puedes compensar esas pérdidas con ganancias de otras inversiones para reducir tus impuestos. Así, al menos, no todo está perdido. Puedes compensar esas pérdidas con las ganancias de otras inversiones en el mismo año fiscal, lo que te ayudará a reducir la cantidad de impuestos que pagas. Si has tenido pérdidas por impagos o comisiones, podrás compensarlas con tus ganancias, reduciendo el impuesto final. Si las pérdidas superan las ganancias, puedes arrastrarlas y compensarlas durante los cuatro años siguientes. Si en algún proyecto has tenido pérdidas, estas pueden compensarse con ganancias del mismo año, reduciendo así tu base imponible total. La compensación de pérdidas: si pierdes dinero en un proyecto, puedes compensarlo con ganancias de otros, reduciendo la tributación.
Ejemplo: Si perdiste 500€ en un proyecto y ganaste 1.000€ en otro, solo tributas por 500€.
Excepciones y Deducciones Fiscales en el Crowdfunding
Aunque el crowdfunding conlleva obligaciones fiscales, hay casos donde puedes beneficiarte de excepciones y deducciones.
1. Crowdfunding de Donación: Deducciones en el IRPF
Si donas a una ONG o entidad reconocida, puedes deducir hasta un 80% de los primeros 250€ donados y un 35% del resto. Si donas regularmente a la misma entidad, esa deducción puede subir al 40%. Para desgravar, la entidad debe estar registrada en el régimen de mecenazgo. Si no, nada de deducción. Si como persona física has realizado inversiones de donación, puede que tengas premio en el IRPF y puedas deducir las cantidades invertidas. Tendrás que comprobar si la empresa donde has invertido cumple los requisitos, eso sí.
2. Crowdfunding de Inversión: Deducción por Inversión en Startups
Puedes deducir el 30% de la inversión en startups españolas, hasta un máximo de 60.000€ al año. También puedes diferir impuestos reinvirtiendo las ganancias. En algunas comunidades autónomas además, existen deducciones por inversión en empresas de nueva creación, como en Madrid por ejemplo. Quizá suene la flauta y puedas deducirte el máximo que se puede en esa comunidad por inversiones en Sociedades Anónimas o Sociedades Limitadas (6.000€ en un año).
Requisitos para la Deducción por Inversión en Startups:
Cuando realizas una inversión -ya sea en equity crowdfunding, bolsa, Real Estate u otros activos financieros- no es necesario declararla en el momento de la compra.
- Tu participación en la Startup, ya sea de forma directa o indirecta, junto con la que posean en la misma entidad tu cónyuge o cualquier persona vinculada por consanguinidad o afinidad, hasta el segundo grado incluido, no debe superar el 40% del capital de la empresa.
- No superar los 400.000 € de fondos propios.
- La inversión debe mantenerse al menos durante tres años.
- La empresa debe desarrollar una actividad económica real según el artículo 4.8.2.a) de la Ley 19/1991 del Impuesto sobre el Patrimonio.
- Si la inversión se realiza en la constitución de la sociedad, esta debe contar desde el primer ejercicio con al menos una persona contratada a jornada completa y dada de alta en el Régimen General de la Seguridad Social.
Si resides en Madrid, puedes deducirte el 20% de la inversión en acciones de empresas en expansión (ampliación de capital u oferta pública), con un límite de 10.310 €. Debes mantener la inversión mínimo dos años. No puedes tener más del 10% del capital. La empresa debe tener domicilio fiscal en Madrid y no dedicarse a la gestión de patrimonial.
Consejo Final: Control Detallado de tus Inversiones
Entender cómo tributan tus inversiones es clave para optimizar tu Declaración de la Renta. Lleva un control detallado de tus inversiones, certificados fiscales y movimientos financieros.
