El Ecosistema Emprendedor según Daniel Isenberg: Claves para el Éxito
Daniel Isenberg, reconocido profesor y experto en emprendimiento, ha dedicado su carrera a desentrañar las claves del éxito en el ecosistema emprendedor. Su trabajo no se limita a la simple identificación de factores de éxito individuales, sino que profundiza en la comprensión del complejo entramado de relaciones, recursos y estructuras que conforman un ecosistema próspero. Este análisis, que parte de observaciones específicas para alcanzar una perspectiva general, nos permite apreciar la intrincada red que impulsa o frena el desarrollo empresarial.
De lo Particular a lo General: Un Análisis del Éxito Emprendedor a través de la Perspectiva de Isenberg
Comencemos por casos concretos. Analicemos, por ejemplo, el auge de startups tecnológicas en Silicon Valley. Isenberg, en sus investigaciones, no solo destaca el capital semilla o la disponibilidad de talento, sino que enfatiza la importancia de la cultura colaborativa, la densidad de redes entre emprendedores, inversores y mentores, y la tolerancia al fracaso como factores cruciales para el éxito. Esta observación particular nos lleva a una conclusión más general: un ecosistema emprendedor exitoso se caracteriza por la interconexión y la colaboración.
Factores Clave Identificados por Isenberg: Un Enfoque Multidimensional
Para crear un ambiente emprendedor son necesarios una serie pilares. Concretamente, el profesor de Babson Collge Daniel Isenberg, ha enumerado una serie de aspectos que en teoría ayudarían a la creación de un ecosistema emprendedor. A continuación, se detallan los factores clave identificados por Isenberg:
- Capital Humano: No se trata solo de la disponibilidad de talento, sino de la calidad de la formación, la movilidad laboral y la capacidad de atracción de profesionales altamente cualificados. Isenberg destaca la importancia de la cultura de aprendizaje continuo y la formación especializada en áreas clave para la innovación.
- Capital Financiero: Más allá de la simple inyección de capital, Isenberg pone énfasis en la accesibilidad a diferentes fuentes de financiación, desde inversores ángeles hasta capital riesgo y fondos públicos. La diversidad de opciones es crucial para la salud del ecosistema. Dependiendo del acceso que una startup tenga a fuentes de financiación, le será más fácil o más difícil emprender.
- Infraestructura de Apoyo: Esto incluye incubadoras, aceleradoras, parques tecnológicos y universidades con programas de emprendimiento sólidos. Estos espacios ofrecen recursos esenciales, como mentoría, networking y acceso a tecnología. Cuando una empresa está naciendo y dando sus primeros pasos, el nivel de soporte que reciba será fundamental para ayudarla a alcanzar sus objetivos.
- Cultura y Mentalidad Emprendedora: Isenberg subraya la importancia de una cultura que tolere el riesgo, celebre el fracaso como aprendizaje y fomente la innovación. Un ecosistema exitoso requiere una actitud positiva hacia el emprendimiento. La cultura de cada país y zona del mundo es fundamental para el desarrollo de los negocios. A lo largo de la historia se ha ido descubriendo que determinadas zonas del mundo tienden a tener más éxito en el mundo profesional.
- Marco Regulatorio y Político: Un entorno legal y político estable, con regulaciones que fomenten la innovación y la competencia, es fundamental para el desarrollo de un ecosistema próspero. La burocracia excesiva o regulaciones restrictivas pueden ser altamente perjudiciales. Cada país o región tiene una serie de leyes y normas que configuran el marco legal para cada uno de sus mercados. Isemberg también afirma que los gobiernos deben allanar el camino a los emprendedores, no ponerles aún más obstáculos.
- Redes y Conexiones: La interacción entre emprendedores, inversores, mentores y otras partes interesadas es vital. Isenberg ha demostrado la importancia de las redes sociales y el networking para el intercambio de conocimiento, la financiación y la colaboración.
- Calidad del trabajador: También afectada por la cultura del país o región, la calidad del capital humano es fundamental para determinar el porvenir de una startup.
- Mercado: Por mercado entendemos los clientes potenciales, las herramientas y recursos de comunicación fundamentales para darse a conocer, y la presencia o no de una competencia considerable. El primer paso es identificar aquel mercado que le puede dar provecho a tu startup a largo plazo, y el segundo encontrar las personas adecuadas para desarrollar cada una de las tareas necesarias correctamente.
Isenberg hace hincapié en que cada ecosistema es único, porque se conforma de interrelaciones dinámicas entre cada uno de los pilares mencionados.
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Más Allá de las Claves Obvias: Consideraciones Complementarias
El análisis de Isenberg no se queda en la superficie. Considera factores a menudo ignorados, como la importancia del fracaso como aprendizaje fundamental, la necesidad de una cultura de transparencia y feedback, y el rol crucial de los mentores y mentores empresariales en el crecimiento de las startups.
Además, destaca la importancia de comprender las interdependencias entre los diferentes elementos del ecosistema. Un cambio en un área puede tener efectos en cascada en otras áreas, lo que exige un enfoque holístico y una visión estratégica a largo plazo.
Un punto muy interesante que menciona Isenberg y que llevo años defendiendo es que debe ser prioritario atraer emprendedores más allá que tratar de crearlos todos localmente. Isemberg también destaca el hecho de atraer a nuevos emprendedores provenientes de otros países. Es un punto de vista interesante teniendo en cuenta que es España se está intentando no perder a los que se han formado aquí. Un pequeño grupo de emprendedores de empresas con altísimo crecimiento pueden tener un impacto brutal en cambiar la mentalidad de la sociedad, crear empleo y fortalecer el ecosistema.
El Ecosistema de Emprendimiento Industrial en España
El Diagnóstico del emprendimiento industrial en España recoge las conclusiones del estudio realizado con el objetivo de caracterizar la actividad emprendedora industrial, determinar los factores estructurales y mecanismos favorecedores a la implantación, identificar las barreras y facilitadores, y proponer mecanismos para fomentar la actividad emprendedora industrial.
El sector industrial en España es el segundo más relevante del país, después del sector servicios, tanto en cuanto a su contribución al PIB como a la generación de empleo. Concretamente, en 2021, la industria manufacturera representó casi el 11% del PIB a precios actuales, más del 12% del total de la tasa de población activa (INE), y más del 21% de la contribución al total de las exportaciones españolas (Información Comercial Española - Ministerio de Industria, Comercio y Turismo, 2022).
En cuanto a sus principales ramas, España destaca por su especialización en la industria de la alimentación, la industria textil, la industria petrolera, la industria química y la del metal, los cuales son, en su mayoría, sectores de tecnología media baja. No obstante, es preciso mencionar que desde las últimas décadas se está apostando por una especialización industrial de mayor intensidad tecnológica, especialmente tras la crisis del COVID-19.
Atendiendo al VAB manufacturero, es posible observar como éste se concentra en cuatro comunidades autónomas, Cataluña, País Vasco, Comunidad Valenciana y la Comunidad de Madrid, concentrando algo más del 50% de la industria nacional (CES, 2019).
No obstante, la crisis del Covid-19 ha puesto de manifiesto la necesidad de transformar el modelo productivo para hacerlo más resiliente ante acontecimientos disruptivos externos. Para ello, es imprescindible que el tejido industrial establezca sinergias con los agentes impulsores de la innovación, ya que el desarrollo industrial beneficia económicamente a todo el territorio, y que se propicie la creación de ecosistemas de emprendimiento industrial que permitan establecer un nuevo modelo que sirva como motor económico local y nacional. Por lo tanto, entender cómo se articulan los ecosistemas de emprendimiento será fundamental en el desarrollo de nuevas políticas que sustenten la transformación del modelo productivo.
Según la academia, los ecosistemas de emprendimiento son un reflejo de la realidad del territorio en el que se enmarca, por lo que cada uno tiene sus propias características. Sin embargo, la mayoría de ellos están compuestos por un conjunto de agentes, los cuales fomentan el espíritu emprendedor y promueven la creación de nuevas empresas y, para ello, la posibilidad de establecer redes, interacciones y sinergias entre ellos es un aspecto fundamental.
Principales Tipologías de Emprendimiento Industrial
La transformación del modelo productivo, en favor de uno en el que el emprendimiento y la innovación tienen un rol más importante, también está perfilando el tipo de actividad emprendedora que se está dando en el sector industrial. Actualmente, las startups industriales se diferencian, sobre todo, en base al tipo de agente que impulsa la iniciativa en cuestión, y podemos distinguir los siguientes modelos:
- Emprendimiento impulsado por las grandes corporaciones: las grandes empresas líderes en sus sectores siguen siendo tractoras en cuanto al impulso del emprendimiento se refiere, apostando por la innovación y la diversificación de sus líneas de negocio a través del intraempredimiento o mediante inversiones/colaboraciones con startups.
- Emprendimiento impulsado por pymes: ante los nuevos retos existentes, muchas pymes han optado por colaborar con startups, mediante esquemas de innovación abierta, para facilitar la transferencia de conocimiento y tecnologías sin tener que realizar grandes inversiones a nivel interno en I+D+i.
- Emprendimiento impulsado por los agentes del conocimiento: destaca cada vez más la participación de las universidades y los centros tecnológicos en la actividad emprendedora, sobre todo, en aquellas iniciativas con un fuerte componente tecnológico (universidades y centros de FP). Estas startups surgen de proyectos científicos o de investigaciones y son, además, una vía muy interesante para conocer tanto las patentes generadas desde los grupos de investigación como el conocimiento que se deriva de las mismas.
- Emprendimiento impulsado por iniciativa individual/personal: actualmente, la mayoría de las personas que deciden poner en marcha su propia empresa lo hacen por la identificación de una oportunidad de negocio. La experiencia laboral es un aspecto fundamental en el desarrollo de este tipo de emprendimiento impulsado por personas individuales, y por ello predomina el emprendimiento impulsado por profesionales con dilatada experiencia profesional, que en determinado momento de su carrera deciden capitalizar su conocimiento y expertise mediante la puesta en marcha de un proyecto, con la experiencia laboral como ventaja competitiva.
Según la muestra de startups encuestada en el estudio, el 73% de las startups industriales participantes en el estudio, han sido creadas por emprendedores independientes. En lo que al resto respecta, cabe destacar como del 21% de las spin-offs creadas, el 12% de ellas han sido impulsadas por pymes, frente al 2% impulsadas desde grandes corporaciones, lo que denota que en España las grandes corporaciones tienen todavía un largo camino por recorrer en lo que a fomento de la innovación, diversificación y emprendimiento industrial respecta. Igualmente, destaca cómo un 7% se corresponde con spin-offs cuyo origen son agentes científico-tecnológicos (universidades o centros tecnológicos).
Caracterización del Ecosistema de Emprendimiento Industrial Nacional
El ecosistema nacional se caracteriza por estar compuesto por distintos sub-ecosistemas, organizados de forma geográfica y sectorial en torno a los principales núcleos industriales del país, con distintos grados de maduración. Estos sub-ecosistemas se pueden agrupar de la siguiente manera:
- En primer lugar, están los ecosistemas más maduros, el de la Comunidad de Madrid, el del País Vasco, y el de Cataluña, concretamente el generado en torno a Barcelona.
- Por otro lado, destacan los ecosistemas intermedios de la Comunidad Valenciana, principalmente en torno a la ciudad de Valencia, y el ecosistema andaluz de Málaga.
- En cuanto a la tercera tipología de ecosistemas, los ecosistemas incipientes, aquellos entornos en etapas tempranas de desarrollo que están comenzando a fomentar y apoyar el emprendimiento, destacan Sevilla, Murcia y Aragón (sobre todo en torno a Zaragoza).
Otros ecosistemas, como Galicia, Asturias y Navarra, se caracterizan por tener mecanismos, instrumentos y agentes, pero la falta de una clara cultura emprendedora hace que no exista una masa crítica suficiente para articular los ecosistemas.
Cada uno de los ecosistemas descritos se singulariza por ser un reflejo de la realidad industrial de cada territorio, por lo que es posible afirmar que la especialización industrial de cada territorio define tipo de ecosistema que se genera alrededor.
No obstante, también existen una serie de elementos en común en todos ellos, imbricados a la realidad del sector industrial nacional:
- Todos los ecosistemas, sobre todo los maduros y los intermedios, cuentan con una sólida base industrial, y cuanto más desarrollado el tejido industrial, más articulado está el ecosistema de emprendimiento.
- En la mayoría de ellos hay una estrategia de innovación desplegada, que marca la hoja de ruta para el desarrollo emprendimiento industrial.
- En todos ellos hay un agente que adquiere el rol de “traccionador” del ecosistema, como por ejemplo la administración pública en el caso del País Vasco, o las incubadoras/aceleradoras en Valencia.
- En mayor o menor grado, en todos los ecosistemas se han establecido alianzas público-privadas para promover la colaboración y la transferencia de conocimientos entre todos los agentes.
- El apoyo de las instituciones mediante programas específicos es algo característico de todos los ecosistemas, así como esencial.
- El rol de los inversores es uno de los más importantes para garantizar el desarrollo de los ecosistemas, porque además de financiación otorgan una validación a las startups que apoyan.
- En todos ellos se observa la presencia de grandes empresas industriales consolidadas, que actúan como posibles clientes, socios o inversores para las startups.
En cuanto a los agentes, el ecosistema nacional se caracteriza por poseer una masa crítica de agentes considerable, sobre todo de aceleradoras e incubadoras, centros tecnológicos y universidades, y fondos venture capital, aunque las relaciones entre ellos y la transferencia de conocimiento no están del todo optimizadas.
Respecto a las incubadoras y aceleradoras, existen muchas a nivel nacional, regional y local que desempeñan un papel importante en el apoyo a las startups y en la promoción del emprendimiento en España. En la mayoría de sub-ecosistemas su rol en la dinamización de este y en la generación de alianzas entre distintos agentes, además de en el apoyo y acompañamiento a las startups, es imprescindible. No obstante, todavía no se ha creado ninguna aceleradora especializada en el sector industrial, a diferencia de en otras zonas industriales, lo cual denota que el emprendimiento industrial está todavía menos articulado.
Por otro lado, los centros tecnológicos y universidades son agentes fundamentales para el desarrollo de proyectos innovadores, la transferencia de conocimiento y el apoyo a emprendedores en diferentes sectores y regiones del país. Sin embargo, la colaboración entre los centros tecnológicos y universidades con otros agentes es limitada, por motivos burocráticos, de recursos y de gestión, por lo que se estima necesario reforzar la visibilidad de los esfuerzos que se realizan, y así imbricarlos mejor en el ecosistema emprendedor.
En relación con los fondos venture capital, éstos desempeñan un papel crucial fortaleciendo el ecosistema emprendedor y contribuyendo al desarrollo económico y tecnológico del país. En primer lugar, brindan a las startups acceso al capital necesario para financiar su crecimiento y desarrollo, contribuyendo al avance tecnológico y al desarrollo de soluciones novedosas en España. Además de la financiación, los fondos de capital riesgo aportan experiencia, conocimientos y una red de contactos que pueden ayudar a las empresas a superar desafíos y aprovechar oportunidades, e impulsan la confianza y el interés de otros inversores. No obstante, pese a que existen numerosos agentes venture capital, cabe mencionar que existe una falta de presencia de inversores de este tipo en el ámbito industrial, tal y como se comentará en el capítulo de Políticas públicas.
Considerando otros agentes inversores, el ecosistema nacional no se caracteriza por la presencia consolidada de otros agentes como fondos de inversión, private equity o business angels, lo que puede suponer un perjuicio para aquellas startups que se encuentren en una fase mucho más madura. De hecho, existe un gap de agentes financiadores en las fases más intermedias, ya que todos los agentes inversores se concentran en la fase early stage y en la de expansión.
En cuanto al sector público, su presencia e imbricación en los ecosistemas es mucho más residual que la del resto de los agentes, excepto en los ecosistemas más maduros y el País Vasco, aunque cada territorio presenta una realidad ligeramente distinta. No obstante, la administración pública desempeña un papel fundamental al proporcionar apoyo, recursos y un entorno propicio para el desarrollo de nuevas empresas; implementando medidas que fomenten la creación de empresas, ofreciendo programas de incentivos y financiación, infraestructura y espacios de trabajo, formación y, sobre todo, estableciendo alianzas y colaboraciones con entidades privadas, como universidades, aceleradoras, incubadoras y fondos de inversión, para fortalecer el ecosistema emprendedor. En los últimos años el sector público está realizando esfuerzos notables para dinamizar y consolidar el ecosistema.
Por último, en cuanto a las startups, la mayoría de startups del ecosistema nacional son bastante incipientes, teniendo en cuenta su número de empleados y facturación. De hecho, en 2022, más del 40% cuentan con menos de 5 empleados, y más del 70% no superan el millón de euros de facturación, según los datos del cuestionario realizado a las startups del ecosistema.
Por otro lado, destaca la necesidad imperiosa de financiación para poder acometer el desarrollo de estos proyectos industriales; las startups industriales en España tienen dificultades para acceder a inversores de tipo venture capital, y las ayudas y programas públicos no llegan a cubrir sus necesidades.
En términos generales, el ecosistema de emprendimiento industrial nacional es un ecosistema en consolidación, aunque basado en gran parte en los esfuerzos de los agentes privados, pero al cual le falta articular las conexiones entre los agentes, para fomentar la transferencia de conocimiento y aprovechar su máximo potencial.
Barreras, Demandas, Necesidades y Facilitadores para la Implantación de Empresas Emergentes
Las principales barreras destacadas por los emprendedores/as han sido el acceso a financiación, tanto pública como privada, el acceso a talento, el acceso a mercado -concretamente en lo que respecta a comercialización- y las barreras legales, entre otros.
Si bien es cierto que España cuenta con un gran volumen de ayudas y programas públicos en pro al emprendimiento industrial, los resultados del análisis muestran cómo el acceso a financiación pública es considerado como la principal barrera a la que se enfrentan las startups industriales.
De hecho, la falta de adaptación de esta financiación a las necesidades de las empresas emergentes industriales, así como la dificultad para acceder a inversores privados, conlleva que la mayoría de los proyectos no puedan despegar a su máximo potencial, y por lo tanto, mueran antes de tiempo.
Creo que el papel del gobierno en todo esto, debe ser únicamente para eliminar obstáculos, y para liberar todo el potencial y energía emprendedora de los individuos.
