¿Cuánto Debe Facturar una Empresa para Ser Pyme? Requisitos y Clasificación
Una pyme es una empresa que, por su tamaño, tiene un número reducido de trabajadores y un volumen de facturación limitado. Puede ser micro, pequeña o mediana según ciertos criterios. En España, se considera pyme a una empresa que cumple ciertos límites en número de empleados, volumen de negocio y balance general.
Clasificar a una empresa como pyme permite acceder a ventajas fiscales, subvenciones, financiación preferente y programas de apoyo específicos. Esta distinción facilita que los gobiernos y organismos adapten normativas a las necesidades reales de las pequeñas y medianas empresas.
Criterios para Definir una PYME
Para que una organización se pueda considerar como una pyme, debe tener menos de 250 trabajadores, y debes saber que se cuentan como tal tanto aquellas personas que están en la nómina de la empresa como los empleados externos que han sido subcontratados. Para que estos trabajadores que han sido subcontratados no cuenten, si la compañía busca quedarse por debajo del límite, es necesario que no se consideren como parte indispensable de la empresa.
La facturación de una pyme es uno de los principales factores que la definen. Para que una compañía entre en el grupo de pequeñas y medianas empresas tiene que facturar un valor inferior a los 50 millones de euros anuales y tener un volumen de balance de situación menor a los 43 millones de euros. En caso de que el volumen de facturación de la pyme sea menor a los 10 millones de euros, se establece que el tamaño de la compañía es pequeño.
Todos estos datos se analizan según las cifras recogidas en el último cierre contable y las últimas cuentas anuales. Aún así, según lo establecido por la Comisión Europea, en el caso de que una compañía no cumpla con los requisitos de trabajadores o de facturación anual en ciertos momentos, este hecho no va a afectar a la condición de pequeña y mediana empresa que tenía al inicio del año.
A continuación, se detallan los criterios específicos para cada tipo de PYME:
- Microempresa: Tiene menos de 10 empleados y una facturación o balance anual que no supera los 2 millones de euros.
- Pequeña empresa: Emplea a menos de 50 personas y su volumen de negocio anual o balance general no supera los 10 millones de euros.
- Mediana empresa: Tiene menos de 250 empleados y una facturación anual inferior a 50 millones de euros o un balance general que no supera los 43 millones.
Cuando la organización tiene entre 50 y 250 trabajadores, se pasa a considerar que tiene un tamaño mediano. Mientras que, cuando tiene entre 10 y 50 trabajadores, se considera que es pequeña.
Es raro que si te mueves en el mundo de las empresas, o estás pensando en poner en marcha la tuya propia, no hayas oído hablar del término PYME. La palabra PYME son las siglas de «Pequeña Y Mediana Empresa«. Son empresas que tienen un tamaño reducido en comparación con las grandes compañías.
6 Conceptos Básicos de Administración de Empresas
¿Qué Sucede si se Superan los Límites?
Sí. Si una empresa supera durante dos ejercicios consecutivos los límites de facturación, balance o número de empleados establecidos por la UE, deja de considerarse pyme.
¿Un Autónomo Puede Ser Considerado PYME?
Depende. Un autónomo con actividad económica puede ser considerado una microempresa si tiene empleados o cumple con los requisitos de volumen de negocio.
Documentación Necesaria
La empresa debe presentar documentación contable y laboral que demuestre que cumple con los umbrales de empleados, facturación y balance.
Importancia de las PYMES en España
La red empresarial de España está compuesta en gran medida por pymes, 1 de cada 2 compañías lo son. Por tanto, podemos considerar que las pequeñas y medianas empresas son fundamentales en España pero, ¿qué características debe tener una compañía para entrar en esta categoría?
En España, igual que ocurre en el resto de países de la Unión Europea, las pequeñas y medianas empresas son la base de nuestra economía. Las PYMES son esenciales a nivel mundial, ya que ayudan a desarrollar la economía local y regional. De hecho son tan importantes que hasta los datos de la ONU, son asombrosos, ya que afirman que más del 90% de las empresas a nivel mundial se enmarcan en esta categoría.
Un buen resumen para saber lo importantes que son las pequeñas y medianas empresas es saber cuántas PYMES hay en España. El porcentaje de PYMES en España representa 99% de todo el tejido empresarial de nuestro país, lo forman este tipo de empresas y un 65% del PIB.
De los casi 3 millones de PYMES que hay en España, más de un millón son microempresas, 160.000 son pequeñas empresas y 25.000 son medianas empresas. Esto significa que muchos trabajadores han dejado los empleos tradicionales y empezaron su propio negocio.
Características Adicionales de las PYMES
Aunque cumplir con los límites de facturación y número de empleados es lo más importante, las PYMES tienen unas características adicionales:
- Dimensión reducida.
- Independencia.
- Capacidad de adaptación.
- Proximidad al cliente.
- Limitación en recursos y financiación.
- Creatividad.
- Familiares.
Tipos de PYMES
Existen distintas clasificaciones para las Pymes. En cuanto a las actividades que realizan y la expansión que tienen, son muy variables entre ellos.
- PYMES industriales. Son empresas que se dedican a la fabricación de bienes.
- PYMES comerciales. Tienen como principal actividad la compra y venta de productos. Pueden ser mayoristas, minoristas o comerciantes en general.
- PYMES de servicios. En vez de vender productos ofrecen servicios.
- PYMES agrícolas. Producen, procesan o venden productos agrícolas.
Microempresas vs. Pymes y Grandes Empresas
Las pymes (pequeñas y medianas empresas) incluyen tanto microempresas como pequeñas y medianas empresas. Las pymes pueden tener hasta 249 empleados y facturar hasta 50 millones de euros, mientras que las microempresas deben mantenerse por debajo de los 10 empleados y los 2 millones de euros de facturación.
Las obligaciones fiscales y contables de una gran empresa son mucho más complejas que las de una microempresa, que disfruta de ciertos beneficios fiscales y menores exigencias contables.
Beneficios de ser una Microempresa:
- Tributación reducida.
- Simplificación contable.
- Se pueden acoger al Plan General de Contabilidad para Pymes, lo que facilita la gestión contable y financiera.
- Facilidades en la contratación.
¿Cuándo se Considera una Empresa como Gran Empresa en España?
Cuando una empresa, empresario o profesional supera los 6.010.121,04 de euros de facturación en un año, a partir del año siguiente pasa a tener la condición de Gran Empresa según la Agencia Tributaria española.
Consecuencias de Superar el Umbral de Facturación:
- Adquirir la condición de Gran Empresa tiene implicaciones censales.
- También en los plazos y formas de presentación de determinadas autoliquidaciones.
- El cálculo de los pagos fraccionados del Impuesto sobre Sociedades.
- La forma de llevar los libros de registros y la forma de recibir notificaciones o de contestar a los requerimientos efectuados por la Agencia Tributaria.
Obligaciones al Adquirir la Condición de Gran Empresa:
- Presentación del modelo 036 ante la Administración tributaria.
- Presentación de autoliquidaciones del IVA y modelos de retenciones de forma mensual y telemática.
- Llevar los libros registro mediante el suministro electrónico de los registros de facturación (SII).
- Cálculo de los pagos fraccionados del Impuesto sobre Sociedades según la modalidad prevista en la ley.
- Recepción de comunicaciones y notificaciones administrativas por medios electrónicos.
Contabilidad y Financiación para PYMES
Según la normativa contable vigente las empresas medianas y pequeñas pueden acogerse al Plan General de Contabilidad de Pymes siempre que se den al menos dos de estas condiciones:
- Que su activo no supere 2.850.000 euros.
- Que su facturación no supere 5.700.000 euros.
- Que su número medio de trabajadores no supere los 50.
De cara a la financiación son los créditos bancarios la forma más habitual que tiene una PYME de financiarse, aunque esta financiación conlleve tener mayores o menores obligaciones de pago, ya que no es lo mismo un préstamo bancario, que la inversión de un socio capitalista.
Gracias a la financiación externa una empresa obtiene los recursos necesarios para su subsistencia, y aunque la dependencia bancaria es muy elevada, existen varias alternativas de financiación, como por ejemplo:
- las sociedades de garantía recíproca (SGR);
- las sociedades de capital-riesgo (SCR);
- las plataformas de financiación participativa;
- las líneas ICO;
- la capitalización del pago único de la prestación del desempleo;
- las subvenciones; o
- el capital externo.
Con el capital externo, los socios principales pierden parte de la propiedad de la empresa, pero a cambio reciben el dinero que necesitan. La parte positiva de esta forma de financiación es que los socios que deciden invertir en la empresa, están arriesgando su dinero en caso de que las cosas vayan mal.
Por lo tanto, conocer los requisitos que tiene que cumplir una microempresa es fundamental para elegir la estructura empresarial más conveniente.
