El Perfil Emprendedor: Competencias Clave para el Éxito
El mundo empresarial está marcado por la presencia de individuos excepcionales que, a través de su visión, determinación y habilidades únicas, logran destacar como emprendedores exitosos. El viaje de un/a emprendedor/a puede ser uno de los más gratificantes, pero también difícil. En este artículo, exploraremos el significado de emprender, cuáles son las habilidades y cualidades claves para quienes quieran lanzar su propio negocio y cómo diversas instituciones contribuyen al desarrollo del emprendimiento.
¿Qué es un Emprendedor?
El término emprendedor tiene su origen en la palabra francesa entreprendre (pionero), que se refiere a aquel que se aventura a iniciar algo en un contexto de incertidumbre, una actitud distintiva del emprendedor (Herrera y Montoya, 2013). Esta persona se define como aquella que posee la capacidad de identificar oportunidades en su entorno, generar ideas de negocio a partir de ellas y asumir el riesgo de llevarlas a cabo con el fin de obtener beneficios en el futuro (Pennetta et al., 2023).
A pesar de que la Real Academia Española (RAE) define emprender como «acometer y comenzar una obra, un negocio, un empeño, especialmente si encierran dificultad o peligro», el emprendimiento va más allá de simplemente iniciar algo; implica innovación, asunción de riesgos y una visión a largo plazo, entre otras cualidades fundamentales.
Joseph Schumpeter, un referente en el estudio del emprendimiento, afirmó que el emprendedor se distingue por su capacidad para resolver problemas y ofrecer innovaciones, ya sea en bienes/servicios, en procesos de producción, en la apertura de nuevos mercados o en la asignación de recursos, así como en la creación de nuevas formas de organización y estructuración de la actividad económica (Carrasco y Castaño, 2008; Terán-Yépez y Guerrero-Mora, 2020). Para este autor, sin embargo, estas innovaciones o mejoras provocan inestabilidad en el mercado, de ahí que al emprendedor le corresponda convertir las ideas en acciones rentables, lo cual da lugar a lo que él denominó “destrucción creativa”, un proceso que genera cambios y nuevas oportunidades (Herrera y Montoya, 2013; Hu et al., 2020). Por eso, la motivación, el deseo y la interacción social forman parte de la naturaleza del emprendedor.
Emprendedor vs. Empresario: ¿Cuál es la Diferencia?
Existe un debate sobre si hay una gran diferencia entre un emprendedor y un empresario. A grandes rasgos, quien emprende busca constantemente oportunidades y asume riesgos, mientras que el empresario suele centrarse en gestionar y optimizar un negocio ya establecido. La distinción radica principalmente en el enfoque hacia la innovación y la disposición al riesgo.
- Emprendedor: Es una persona que identifica oportunidades de negocio, desarrolla una idea innovadora y crea una empresa para llevarla a cabo. Suele estar orientado hacia la innovación y la creación de nuevas oportunidades de negocio, buscando soluciones creativas a problemas existentes o identificando nichos de mercado no atendidos.
- Empresario: Es una persona que posee y administra una empresa existente. Puede ser alguien que ha fundado su propia empresa o que ha adquirido una ya establecida. Está más enfocado en el desarrollo y crecimiento sostenible de una empresa establecida, centrándose en optimizar los procesos internos, mejorar la eficiencia operativa, expandir el mercado y lograr una ventaja competitiva.
Sin embargo, esta distinción no implica que un empresario no pueda ser un hábil emprendedor y viceversa. Un buen empresario también puede tener un enfoque innovador y estar dispuesto a tomar riesgos calculados para el crecimiento.
¿Qué es una Competencia Emprendedora?
Según la Real Academia Española (2023), las competencias se definen como las aptitudes o habilidades que posee una persona para realizar una actividad específica o participar en un determinado asunto. En el ámbito de la creación de empresas, una competencia se define como: “El conjunto de actitudes, destrezas, habilidades y conocimientos necesarios para ejecutar con calidad determinadas funciones que tiene que desarrollar una persona emprendedora en su proyecto empresarial”.
Las competencias, aunque son atributos complejos, se manifiestan a través de comportamientos observables y, por su formación, experiencia y carácter, todas las personas tienen unas competencias más desarrolladas que otras. Es importante diferenciar los conceptos de competencias, rasgos de personalidad y aptitudes. La competencia emprendedora implica desarrollar un enfoque vital dirigido a actuar sobre oportunidades e ideas, utilizando los conocimientos específicos necesarios para generar resultados de valor para otras personas.
Aporta estrategias que permiten adaptar la mirada para detectar necesidades y oportunidades; entrenar el pensamiento para analizar y evaluar el entorno, y crear y replantear ideas utilizando la imaginación, la creatividad, el pensamiento estratégico y la reflexión ética, crítica y constructiva dentro de los procesos creativos y de innovación; y despertar la disposición a aprender, a arriesgar y a afrontar la incertidumbre.
Importancia de las Competencias en el Emprendimiento
“La relación entre las competencias y el desarrollo del espíritu emprendedor demuestran que un conjunto equilibrado de ellas favorece la iniciativa emprendedora y su éxito” (Balmaceda, 2018). Emprender y emprender con éxito son cosas diferentes. De la misma forma que tener una idea brillante no te asegura el éxito, hacerlo bien, pero sin un buen equipo, solución o incluso el momento adecuado, tampoco.
Una de las principales garantías de éxito para la puesta en marcha de un negocio es el propio emprendedor/a. Tener las actitudes y las aptitudes emprendedoras necesarias te ayudará a crear tu empresa con más posibilidades de éxito.
Marcos de Competencias Emprendedoras
Diversas investigaciones coinciden en que las competencias necesarias para ser una persona emprendedora dependen del contexto económico y social en el que esta se mueva, por lo que es difícil especificar cuáles son. No obstante, existen marcos reconocidos que identifican un conjunto de habilidades esenciales:
Marco Europeo de Competencias de Emprendimiento (EntreComp)
La Comisión Europea desarrolló en 2016 y 2020 el marco europeo de competencias de emprendimiento (EntreComp), que define 3 grandes áreas competenciales relacionadas con las habilidades emprendedoras:
- Ideas y oportunidades: Incluye la capacidad de identificar y crear oportunidades.
- Recursos: Abarca la movilización y gestión de los recursos necesarios.
- Pasar a la acción: Se refiere a la toma de iniciativas y la implementación de planes.
Metodología Empretec de la ONU
Por su parte, la Organización de las Naciones Unidas ha creado una metodología para fomentar el emprendimiento que considera extrapolable a todas las economías: se trata de Empretec, que establece 10 competencias que toda persona emprendedora debe desarrollar. Estas han sido determinadas a partir de una investigación de David McClelland, psicólogo estadounidense y profesor de la Universidad de Harvard.
- Búsqueda de oportunidades
- Persistencia
- Búsqueda de información
- Cumplimiento de los compromisos
- Riesgos calculados
- Fijación de objetivos
- Calidad y eficiencia
- Planificación y seguimiento
- Persuasión y contactos
- Independencia y autoconfianza
Como se puede observar, existe una significativa coincidencia respecto a las principales competencias.
Otras Competencias Clave y Cualidades Personales
Además de los marcos estructurados, otras cualidades y habilidades son fundamentales para el perfil emprendedor:
- Pasión y motivación: La pasión es lo que mantiene la determinación y el entusiasmo. Un emprendedor está siempre estudiando y profundizando sus conocimientos en su segmento de actuación, perfeccionándose cada vez más. Es la cualidad que impulsa al emprendedor a superar obstáculos y alcanzar metas.
- Comunicación estratégica: Una persona emprendedora debe ser una gran comunicadora, capaz de transmitir a su entorno ideas de manera veraz, clara y, obviamente, persuasiva.
- Pensamiento creativo e innovador: La capacidad de generar ideas innovadoras es esencial para sobresalir en entornos competitivos. Te permitirá encontrar soluciones originales y diferenciarte en el mercado.
- Liderazgo y coaching: Habilidad para guiar equipos y sacar lo mejor de cada miembro.
- Planificación y gestión: Capacidad para organizar y dirigir recursos de manera efectiva.
- Manejo de la incertidumbre/riesgo: Aptitud para evaluar y asumir riesgos calculados.
- Trabajo en equipo: Colaboración efectiva con otros para alcanzar objetivos comunes.
- Capacidad de aprender a través de la experiencia: Mentalidad de crecimiento, viendo los desafíos como oportunidades de aprendizaje.
- Resiliencia y perseverancia: Ser emprendedor implica enfrentar muchos desafíos y reveses.
- Toma de decisiones: Como emprendedor, deberás tomar decisiones constantemente.
- Relaciones interpersonales: Habilidad para construir y mantener redes de contacto valiosas.
- Inteligencia emocional: Gestión de las propias emociones y las de los demás.
- Innovación sostenible: Integrar la sostenibilidad en el desarrollo de nuevas ideas.
Comparativa de Marcos de Competencias Emprendedoras
Para ilustrar la coincidencia y complementariedad de los diferentes enfoques, presentamos una tabla comparativa entre las áreas del marco EntreComp y las competencias de Empretec:
| Área Competencial (EntreComp) | Competencias Específicas (Empretec - McClelland) |
|---|---|
| 1. Ideas y Oportunidades | Búsqueda de oportunidades, Búsqueda de información, Fijación de objetivos |
| 2. Recursos | Planificación y seguimiento, Calidad y eficiencia, Riesgos calculados |
| 3. Pasar a la Acción | Persistencia, Cumplimiento de los compromisos, Persuasión y contactos, Independencia y autoconfianza |
¿La Persona Emprendedora Nace o se Hace?
Las competencias emprendedoras se pueden aprender y trabajarse como cualquier otro tipo de habilidad. Convertirse en un emprendedor exitoso implica un constante proceso de aprendizaje, adaptación y mejora tanto a nivel personal como profesional. Recuerda que ser un buen emprendedor es un proceso continuo de aprendizaje y desarrollo.
Emprender: todo lo que debes saber para triunfar | José Archibold | TEDxSanJosédeDavid
El Rol de la Educación y las Universidades
El mercado laboral para los jóvenes presenta desafíos derivados de la falta de experiencia, la brecha entre las competencias adquiridas y las requeridas por los empleadores, así como las limitaciones para emprender por cuenta propia (Organización Internacional del Trabajo [OIT], 2022a). Por eso, el empleo juvenil (de 15 a 29 años) (OIT, 2022b) es un tema central en la Agenda 2030 de las Naciones Unidas (ONU). De hecho, en la meta 4.4 del objetivo educación de calidad se establece el compromiso de aumentar considerablemente de aquí a 2030 “el número de jóvenes y adultos que tienen las competencias necesarias, en particular técnicas y profesionales, para acceder al empleo, el trabajo decente y el emprendimiento” (ONU, 2015, p. 19).
Desde la perspectiva universitaria y profesional, las actividades educativas destinadas a fomentar el desarrollo de habilidades empresariales se consideran parte de la educación emprendedora. Por ende, es vital que las instituciones universitarias oferten disciplinas que permitan a los alumnos adquirir las destrezas para competir en el mercado laboral y cultivar un pensamiento emprendedor que les brinde la posibilidad de crear una empresa (Fayolle et al., 2006; Fischer et al., 2022). Las universidades se están sumando a las iniciativas de reestructuración académica para responder a las necesidades actuales de la sociedad con el objetivo de mejorar el país (Kaniak y Teixeira, 2023).
Por este motivo, es crucial que las universidades promuevan espacios de formación que fomenten el desarrollo de competencias para la creación de iniciativas emprendedoras en un entorno que reduzca los riesgos asociados a los nuevos negocios (Fischer et al., 2022). Al respecto, Kaniak y Teixeira (2023) señalan algunos mecanismos para fomentar el espíritu emprendedor en las universidades, como la creación de incubadoras de negocios o startups escolares, el establecimiento de alianzas empresariales o la promoción de la propiedad intelectual.
Casos de Éxito en la Formación Emprendedora
En Esade, por ejemplo, se han acumulado más de 30 años preparando a estudiantes para ser emprendedores con la capacidad de generar un impacto real y positivo en la sociedad a través de los negocios. Durante las últimas tres décadas, se ha creado un ecosistema emprendedor que conecta estudiantes, con profesores, expertos y exalumnos a través de las aulas, proyectos innovadores, asociaciones estudiantiles, instituciones y empresarios/as. Programas como el Master in Innovation and Entrepreneurship y el Grado en Dirección de Empresas ofrecen una base sólida para futuros emprendedores. Además, se colabora con emprendedores a nivel internacional, brindándoles respaldo mediante recursos, herramientas, oportunidades de networking y programas a través de Esade eWorks.
Adquisición de Competencias Específicas en la Educación Superior
Realizar cursos, talleres o programas educativos en emprendimiento proporciona conocimientos fundamentales y herramientas prácticas para la gestión empresarial. Se puede afirmar, por tanto, que el conocimiento adquirido y la información recibida por los alumnos serán elementos clave que le permitirán aprovechar mejor las oportunidades de su entorno para emprender (Sánchez et al., 2017).
Competencia Profesional
Una de las competencias clave a fortalecer con el objetivo de contribuir al perfil emprendedor es la competencia profesional, la cual implica desarrollar una capacidad sostenible tanto en el ámbito intelectual como en el social para enfrentar situaciones reales en el entorno profesional (Slišāne et al., 2022). El desarrollo de competencias profesionales en los estudiantes se promueve a través de una enseñanza centrada en la mentalidad empresarial, utilizando como medios para el aprendizaje la aplicación de estrategias con énfasis en el trabajo en equipo, el desarrollo de proyectos y la resolución de casos (DeWaters y Kotla, 2023).
Competencias Metodológicas
Las competencias metodológicas comprenden el conjunto de procedimientos, métodos y técnicas específicas que el estudiante necesita aprender y desarrollar para desempeñar adecuadamente su labor profesional (Cepeda, 2004). Estas competencias son esenciales porque la demanda de la sociedad actual y los desafíos profesionales actuales sitúan al estudiante en un nuevo y diferente escenario. Por lo tanto, la educación superior requiere que los docentes empleen nuevas metodologías en las asignaturas que imparten, ya no enfocadas en solo memorizar contenidos. Es decir, se debe fomentar un espíritu emprendedor, activo y creativo, y asegurarse de que el conocimiento no esté fragmentado. Esto significa que las diversas disciplinas que aborda el alumno deben integrarse para potenciar el desarrollo de habilidades metodológicas (Rubio et al., 2016). Además, se sugiere incluir en el plan de estudios de la carrera profesional, en semestres avanzados, asignaturas que proporcionen las herramientas para el desarrollo de competencias relacionadas con la construcción y ejecución de técnicas, procesos, métodos y procedimientos que estén vinculados con el emprendimiento (Rabanal et al., 2020).
Competencias de Comunicación
El desarrollo de competencias de comunicación es un aspecto al que se debe prestar especial atención durante la formación del estudiante. No se trata únicamente de la habilidad natural para hablar y comunicarse, sino que es necesario inculcar y trabajar en el alumno esta competencia para el establecimiento de relaciones humanas, sociales y empresariales (Cevallos, 2016). En cuanto a la labor de las instituciones de educación superior, según el estudio de Reinoso (2017), es crucial trabajar en el desarrollo del pensamiento crítico y fortalecer las habilidades comunicativas del estudiante desde el aula. Esto implica utilizar diversos recursos didácticos, como materiales visuales, textuales, imágenes, talleres y redes sociales, sin descuidar el desarrollo de las cuatro habilidades esenciales: leer, escribir, hablar y escuchar. Además, en la actualidad es de suma importancia la inclusión de al menos una lengua extranjera en cualquier carrera profesional, pues el entorno actual se caracteriza por un momento crítico de globalización, diversidad en los mercados y alta competencia, lo que hace indispensable el dominio de idiomas extranjeros, como el inglés, uno de los más hablados a nivel global.
Hallazgos de Investigaciones sobre Competencias Emprendedoras
En el caso concreto de América Latina, el emprendimiento surge mayormente como una respuesta al desempleo con el objetivo de generar ingresos (Querejazu, 2020). En los países en desarrollo, el emprendimiento emerge como una alternativa vital ante el desempleo, aunque para ello se requiere el desarrollo de habilidades emprendedoras durante la etapa universitaria, ya que esto eleva significativamente las posibilidades de éxito en el momento en que se decide establecer un negocio propio. Sin embargo, en el contexto del empleo juvenil, la falta de experiencia o deficiencias en habilidades para emprender pueden obstaculizar la continuidad de nuevos proyectos empresariales.
Una investigación reciente tuvo como objetivo principal determinar el nivel de adquisición de competencias emprendedoras en estudiantes de una universidad pública que se encuentran en el último año de licenciatura en negocios y que participan activamente en iniciativas institucionales para fomentar el emprendimiento. Asimismo, se buscó identificar posibles disparidades de género y diferencias entre aquellos con antecedentes previos en emprendimiento. Mediante un enfoque de muestreo no probabilístico, se recopilaron datos de 210 estudiantes a través de una encuesta en línea. Luego, se empleó un análisis de conglomerados utilizando una metodología de dos pasos, lo que permitió identificar cinco conglomerados que fueron posteriormente evaluados en su estructura mediante un análisis de varianza (ANOVA).
Los resultados principales revelaron que en el ámbito de la educación superior pública, se ha promovido activamente el enfoque en el emprendimiento, lo que ha facilitado la adquisición efectiva de competencias profesionales, metodológicas, comunicativas, personales y de trabajo en equipo en la mayoría de los estudiantes. Además, se observó que los participantes de género masculino y aquellos con experiencia previa en el desarrollo de negocios mostraron un mayor nivel de adquisición de competencias emprendedoras.
