Multa por fotomontaje de Cristo: el caso de Daniel Serrano y la ola de solidaridad en redes
El Juzgado de lo Penal número 1 de Jaén ha condenado a Daniel Serrano, un joven de 24 años, al pago de una multa de 480 euros como autor de un delito contra los sentimientos religiosos. Este hecho se desencadenó por subir a Instagram un fotomontaje de su cara en el Cristo de la Amargura, popularmente conocido en la Semana Santa de Jaén como El Despojado.
En dicho montaje, el rostro de la imagen religiosa fue sustituido por el del acusado, incluyendo un piercing en la nariz. La sentencia fue dictada oralmente después de que el acusado reconociera su culpabilidad, aconsejado por su abogada.
Los hechos y la condena
Los hechos se remontan a abril del 2017, cuando el joven subió la polémica foto a la red social. La cofradía de la Hermandad de la Amargura le pidió en varias ocasiones que retirara la imagen y, al no obtener resultado, acabaron por llevar el caso a los tribunales. Según recogió la Fiscalía en su escrito, el fotomontaje resultó ser una "vergonzosa manipulación del rostro de la imagen", lo que evidenciaba un "manifiesto desprecio y mofa hacia la cofradía con propósito de ofender". La resolución judicial recogió los argumentos del Ministerio fiscal y añadió: "La difusión de la imagen fue un escarnio".
Daniel Serrano asumió su culpabilidad, declarando: «Me dijo que era lo mejor, que si no lo hacía podía ser condenado a pagar mucho más dinero. Decidí no arriesgarme».
La conformidad de Daniel ante el tribunal llevó a rebajar la petición inicial de pena del Ministerio Fiscal, que solicitaba una multa de 2.160 euros, sustituible por 180 días de prisión en caso de impago. Finalmente, la condena fue una multa de ocho meses a dos euros diarios, lo que supone un total de 480 euros.
El joven, que se encontraba en paro, declaró que el juicio le costaría "diez jornales de aceituna". «Está claro que no lo volvería a hacer, pero me sigue pareciendo una barbaridad», manifestó.
La solidaridad ciudadana y el crowdfunding
Ante su precaria situación económica, Daniel Serrano pidió ayuda a través de una carta difundida en la web elbote.es, una plataforma destinada a recaudar dinero de particulares. En su mensaje, explicó: "Me encuentro en una situación económica precaria que me impide abordar el pago. Tengo 24 años y estoy en paro. No tengo nada ahorrado y los pocos jornales en la aceituna que he conseguido ya se han acabado (...) Pido que quién lo desee haga cualquier aportación, por pequeña que sea, que me ayude a salir de esta situación y pagar la multa. He iniciado esta colecta pública para recaudar los 480 euros de la multa más el coste que supone el uso de esta plataforma (2,9%)".
La respuesta fue inmediata y abrumadora. En apenas una hora, Daniel Serrano consiguió reunir el dinero necesario para abonar la sanción gracias a una colecta ciudadana. Podemos asesoró a Serrano para que explicara su caso en la plataforma de crowdfunding.
Muchas personas mostraron su solidaridad no solo con aportaciones económicas, sino también publicando en las redes un fotomontaje similar al que motivó la condena. La cuantía donada, con más de una treintena de particulares, alcanzó los 565 euros, superando la multa y el coste de la plataforma.
La multa logró justo lo contrario de lo que pretendía, ya que provocó el conocido como efecto Streisand, que sucede cuando un intento por censurar algo en las redes acaba por lograr justo lo contrario: su difusión masiva.
Tabla de detalles del caso
| Aspecto | Detalle |
|---|---|
| Acusado | Daniel Serrano (24 años) |
| Delito | Contra los sentimientos religiosos |
| Acción | Subir fotomontaje a Instagram de su cara en el Cristo de la Amargura |
| Pena inicial solicitada (Fiscalía) | Multa de 2.160 euros o 180 días de prisión |
| Pena impuesta (final) | Multa de 480 euros |
| Método de pago | Crowdfunding ciudadano |
| Cantidad recaudada | 565 euros (aproximadamente) |
La censura y el "efecto Streisand"
Rebelión en las redes y el debate sobre los sentimientos religiosos
El caso de Daniel Serrano se suma a otros casos de denuncias similares por ofensa a los sentimientos religiosos, que a menudo han generado un amplio debate público y en las redes sociales. Entre los casos más conocidos se encuentran los protagonizados por el cantante Javier Krae, el cómico Leo Bassi, los humoristas Gran Wyoming y Dani Mateo, y la portavoz del Ayuntamiento de Madrid, Rita Maestre.
Esta sentencia ha reabierto la discusión sobre la aplicación del artículo del código penal relativo a los delitos contra los sentimientos religiosos. Algunos argumentan que la Justicia sigue estando impregnada de una retórica conservadora, mientras que otros defienden la protección de las creencias religiosas. El mismo artículo del código civil utilizado por el juez para justificar esta condena es un claro ejemplo.
El caso del joven de Jaén no es un caso aislado. El pasado año, la recién elegida Reina de la Gala Drag Queen del Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria, Drag Sethlas, fue denunciada por su actuación en la que salía disfrazada de Jesucristo y la Virgen María. Estos incidentes ponen de manifiesto la tensión entre la libertad de expresión y la protección de los sentimientos religiosos, así como la disparidad de criterios en la aplicación de la ley.
