Reseña del libro "Cómo emprender sin tener ni idea": Claves para el Éxito
¿Alguna vez has soñado con ser tu propio jefe o vivir de lo que te apasiona y te hace feliz? Si la respuesta es «sí, pero…», esta es tu señal: céntrate en el sí y olvídate del pero.
No importa que no tengas mucho dinero, que no seas un experto, o que la gente te dé mil razones por las que no deberías montártelo por tu cuenta o desarrollar esa idea que no te sacas de la cabeza. O, al menos, no importará cuando hayas leído este libro.
Aquí dentro tienes las claves para encontrar tu camino, para que puedas buscarte la vida y dedicarte a lo que quieres, igual que hicimos nosotras. Y no te preocupes, que todo está explicado al grano y sin rodeos.
Como persona que busca activamente la independencia financiera seguro que has pensado en emprender un negocio, o estás dando los pasos necesarios para que tus ideas y proyectos se conviertan en algo más que un sueño y un salario.
El mejor momento para empezar es ahora. Piensa en alguna vez que has metido la pata por inexperiencia, o por no pararte a pensar. Algo que en su momento te pareció una gran idea y luego cuando lo haces ¡error! Más te valía haber metido los dedos en un enchufe.
Pues de eso mismo te voy a hablar hoy. Porque a todos nos encanta hablar de casos de éxito y trucos para triunfar, pero la realidad es la que es: tres de cada cuatro empresas nuevas no sobreviven a su primer año.
Así que también es importante ver en qué han fallado esas empresas, porque hay una serie de errores comunes que se repiten. Y puedes tomar buena nota de ellos para que no te pasen a ti.
Hoy toca lectura: El libro negro del emprendedor. El libro negro del emprendedor es de Fernando Trias de Bes. A mí este libro me vino genial cuando empezaba, porque me permitió poner determinadas alarmas. Reconocer errores que son muy comunes y en los que no podía permitirme caer, así que intenté tomar en cuenta todo lo que decía.
Trias de Bes hace un recorrido por lo que él llama factores claves de fracaso. Es decir, que no son simples meteduras de pata sino que pueden ser errores fatales, sobre todo cuando empiezas.
El libro negro del emprendedor, es una de esas obras que aconsejan muchos para tener en mente qué es primordial en un negocio. Como podemos observar a lo largo de esta magnífica obra, el éxito no sólo dependerá de las ideas que tengamos, dependerá de otros factores como nuestra astucia, motivación e ingenio.
Este libro nos logra dar valiosas lecciones, que se orientarán por la perspectiva que veamos cada aspecto del libro negro del emprendedor.
Los 6 Errores Más Comunes al Emprender (Y Cómo Evitarlos)
Factores Clave del Fracaso Empresarial
Trias de Bes hace un recorrido por lo que él llama factores claves de fracaso. A continuación, se presenta un resumen de cada uno:
1. Emprender con un motivo, pero sin una motivación sólida
Que se te haya ocurrido una supuesta gran idea de negocio es estupendo, pero en sí mismo no justifica que te lances al ruedo empresarial. Solo con ese momento de lucidez, en el que ves la idea clarísima, no vas a tirar en los momentos difíciles; tienes que tener muy clara cuál es tu motivación.
Ahí lo ideal sería huir de lo que el autor llama “motivos lamentables”: te metes en esto solo por ganar dinero, porque quieres demostrarle a tu entorno que vales, porque odias a tu jefe. Todo esto son huidas hacia adelante, que en un momento puntual te pueden servir de estímulo, pero necesitas algo más sólido, que dure: las ganas de emprender, de ayudar a los demás, la ilusión por hacer una cosa nueva…
2. No tener carácter de emprendedor
Emprender no es fácil y hay que tener un cierto carácter. Necesitas aguantar bien la presión, disfrutar con esa inseguridad de no saber muy bien qué va a pasar en el futuro… vamos, que te va la marcha. Lo que para otras personas sería una condena, porque prefieren la seguridad de una nómina, a ti te tiene que gustar. Si no, no vas a durar.
3. No ser un luchador
Como te digo, muchas veces el secreto es aguantar, no solo la incertidumbre o la precariedad, sino también ser capaz de mantener el tipo cuando las cosas van mal. Y te aseguro que en algún momento del camino van a ir mal. En la historia de toda empresa hay momentos duros, que pueden ser también puntos de inflexión. Si te rindes a la primera de cambio, si no eres capaz de pelear contra esas dificultades, quizá es que eso de emprender no es para ti.
4. No contar con socios si puedes evitarlo
Muchas personas se asocian con alguien por miedo, porque no se ven capaces solas. Pero si tienes un socio piensa que las decisiones van a medias, que la otra persona va a tener tanta voz como la tuya y que si no estáis en una sintonía perfecta os vais a entorpecer, vais a pelearos… Mucho mejor llevar el rumbo tú solo, salvo que tengas clarísimo que te vas a entender con esa persona… y aún así es para seguir pensandoselo.
Si realmente necesitas un socio, que sea capitalista. Es decir, que te aporte el dinero que necesitas para ponerte en marcha. Claro que te va a exigir resultados, pero no va a estar encima en el día a día y te va a ahorrar un montón de tiempo en discusiones.
5. Escoger socios con criterios poco relevantes
Tu socio debe tener los mismos criterios que tú, pero también aportar algo que sea diferente a lo que tú ya tienes. Por ejemplo, si tú eres una persona muy creativa, júntate con alguien que tenga un perfil más organizativo, porque si no vais a chocar. O al revés: si lo tuyo es gestionar, busca a alguien más visionario, que te dé un empujón en determinados momentos y que te ayude a avanzar. Lo ideal es que sea alguien mejor que tú, por experiencia o trayectoria, y que su opinión sea algo que respetes.
6. Ir a partes iguales
Cuando no todo el mundo aporta lo mismo, eso es una fuente de conflictos. Porque una de las partes se va a sentir perjudicada, y va a terminar echándoselo en cara al otro. Antes de asociarte con alguien párate a especificar qué va a aportar cada uno a la empresa. Que esté todo muy claro para evitar futuros problemas. Y, ya que estáis, especificad qué pasa si os separáis.
7. Falta de confianza y comunicación entre los socios
Bueno, esto es de cajón. Si no hay buen rollo entre los socios, si estás todo el rato pendiente por si tu socio te la mete doblada y no te fías de dejarle solo, apaga y vámonos. Es que no hace falta ni que lo explique más: esa empresa no va bien.
8. Creer que el éxito depende de la idea
Esto pasa mucho. Tú tienes tu idea, le das vueltas, la pones bonita hasta que te convence… y como te parece buenísima, ya estás convencido de que lo vas a petar. Pues… me temo que no va a así la cosa. Una buena idea no sirve de nada si no la trabajas y la llevas a la práctica en condiciones. Los negocios exitosos que yo conozco son los que han creado una buena estructura de trabajo, no los que han inventado la pólvora. No necesitas ser el más creativo y el más revolucionario, sino centrarte y trabajar de forma inteligente.
9. Meterte en un sector que desconoces o no te gusta
Esto también cae de cajón. Si te metes en un terreno desconocido, necesitas un tiempo de aprendizaje y vas a cometer errores seguro. Lo que tienes que hacer en estos casos es buscar a gente que sí conozca el sector y pueda guiarte. Y claro, si el sector no te gusta ya de entrada, poco vas a durar ahí. No plantees una empresa en la que no estés cómodo porque tampoco te has hecho emprendedor para sufrir.
10. Escoger sectores de actividad poco atractivos
Intenta buscar sectores que estén en auge o incluso que estén de moda (aunque ojo con eso, si no quieres que caduque rápido). Así te aseguras un interés por parte del público y un cierto volumen de clientes.
11. Hacer depender el negocio de las necesidades familiares
No se te ocurra arriesgar la economía familiar por tu emprendimiento, porque eso puede ser catastrófico. Una cosa es que en casa hagáis un esfuerzo para poner en marcha tu negocio, y otra muy diferente es que te juegues la supervivencia de tu familia. Y no solo hablamos de dinero, porque vas a necesitar también apoyo moral. Los primeros años son complicados, vas dedicarle muchas horas al trabajo y deberías tener cuidado de que tu vida familiar no se resienta demasiado.
12. Emprender sin asumir que tendrá un impacto en nuestra vida
Emprender es un estilo de vida. Es un tópico pero es así. Es muy duro, pero también muy gratificante, sobre todo cuando empiezas a rodar y ves que realmente estás ayudando a otras personas. Emprender engancha, y es normal que nuestras prioridades y relaciones cambien por el camino. Ten en cuenta que eso tiene un precio. No necesariamente malo, como lo del divorcio que decía hace un momento, pero sí que va a haber cambios en tu vida que debes estar preparado para asumir.
13. Crear modelos de negocio que no dan beneficio rápidamente y no son sostenibles
El mejor negocio es el que genera beneficios muy rápido. Si en unos meses no tienes dinero en el banco (no digo que te hayas forrado, pero sí que sientas que todo rueda), igual está fallando algo. Y una vez en marcha, ten siempre un ojo en el futuro. Los negocios buenos son los que tienen posibilidad de crecimiento, los que te permiten escalar. Si no, vas a llegar a un tope muy rápido.
14. No retirarse a tiempo
Cuando ya te dejas más horas de las que tienes y no puedes crecer más, tienes dos opciones, o te conformas con ese tope y te vas quedando, o delegas en un equipo que haga las cosas por ti. Retirarse no quiere decir jubilarse y pasar de todo, sino sacarse de en medio en determinadas tareas que son perfectamente delegables. Es decir, pasar de emprendedor a empresario.
¿Qué puedes aprender de este libro?
Una de las maravillas de ser emprendedor es la libertad que uno tiene para emplear su vida en aquello que le llena y, sobre todo, de poder hacer modificaciones con el paso del tiempo.
Muchas veces la ilusión puede llevarnos a ideas que, por nuestra posición de principiante no podremos realizar, sino que, poco a poco lo alcanzaremos. No tenemos que guiarnos de nuestras ilusiones, siempre debemos mantener un margen entre nuestros sueños y la realidad.
“Entra sólo a ganar, no a probar”.
| Factor Clave de Fracaso | Descripción |
|---|---|
| Motivación Insuficiente | Emprender solo por dinero o razones superficiales. |
| Falta de Carácter Emprendedor | No soportar la presión y la incertidumbre. |
| Socios Inadecuados | Asociarse por miedo o con personas incompatibles. |
| Idea Sobrevalorada | Creer que la idea es suficiente para el éxito. |
| Sector Desconocido | Emprender en un área que no se domina. |
| Descuidar la Familia | Arriesgar la estabilidad familiar por el negocio. |
| Modelo Insostenible | No generar beneficios rápidos ni tener potencial de crecimiento. |
| No Delegar | No saber retirarse a tiempo y delegar tareas. |
