Couchsurfing: Análisis de su Propuesta de Valor y el Impacto de la Hospitalidad Recíproca
En el turismo, se le llama couchsurfing a la práctica de dar alojamiento a un viajero o turista en tu vivienda, libre de costos. A diferencia de Airbnb, couchsurfing es un servicio totalmente gratuito. El objetivo es sufragar los costes de alojamiento, que suelen ser los más elevados.
El couchsufring es una práctica muy buena para conectar con gente local cuando se viaja internacionalmente. El couchsurfing es una variedad de turismo independiente que acerca las personas locales con los viajeros.
Orígenes y Concepto Fundacional de Couchsurfing
El presente artículo analiza la plataforma de intercambio de hospitalidad Couchsurfing como una innovación tecnológica y social tendiente a satisfacer las necesidades de los usuarios, alternativa al turismo convencional, una de cuyas características distintivas es la prestación -sin intercambio monetario- de alojamiento e integración en la vida cotidiana entre viajero/huésped/turista y residente local/hospedador.
En este contexto, uno de los modelos considerado como una innovación disruptiva en turismo fue el Couchsurfing.com, creado en 2003 por Casey Feton (Molz, 2012). La red Couchsurfing, cuya traducción es “surfeando en sofás” es una página web que promueve una red social internacional sin fines de lucro para que personas de todo el mundo busquen y ofrezcan alojamiento gratuito (Bettison, 2009).
En 2003, cuando todavía no existían las redes sociales como tal, se lanzó una firma en EE.UU que iba a revolucionar el mundo de los viajes y de las relaciones sociales a través de Internet. Su creador, Casey Fenton, tuvo la idea en función de una dificultad para encontrar hospedaje a bajo costo en la ciudad de Reykjavik (Islandia).
Resolvió usar internet para enviar un spam a miles de estudiantes esperando que alguno le ofreciera hospedaje. En 24 horas tenía 100 ofertas de hospedaje y percibió el potencial de combinar networking, redes sociales con hospitalidad ‘face-to-face’, lanzando CouchSurfing.com (Molz, 2013). El 'sofá' (couch) en CouchSurfing es una metáfora de la hospitalidad que el anfitrión está dispuesto a ofrecer.
La Propuesta de Valor: Más Allá del Ahorro Económico
Couchsufring es gratis. No existe un intercambio de dinero entre el turista y el anfitrión. Aunque el turista no paga dinero, sí se entiende que el anfitrión se enfrenta a una serie de gastos por su alojamiento y comida. Por estas razones, los turistas internacionales suelen traer regalos de sus países. Se trata de una forma de dar gracias al anfitrión, y aportar valor a su vida con la presencia de un nuevo amigo.
Los practicantes del couchsurfing se benefician de tener un anfitrión local, lo que les permite ver la ciudad desde un punto de vista que pocos turistas convencionales pueden alardear de ello. Las personas locales aportan a los turistas con consejos, y ayudan a optimizar el presupuesto del viaje al sufragar el coste del alojamiento.
El objetivo principal del couchsurfing es obtener un sitio donde dormir gratis, pero va mucho más allá. Según estudios realizados por investigadores del área, no es sólo la economía de costos la que motiva a los participantes a adherir a esta modalidad de hospedaje, existe una demanda de experiencias auténticas (Bialski & Batorski, 2010), la búsqueda de inserción en la cultura local (Rodriguez et al., 2017). El alejamiento de la soledad y la búsqueda de acogimiento, también son motivadores de los couchsurfers identificados por Plentz (2005).
Los resultados de diversas investigaciones muestran la existencia de necesidades de interacción social e intercambio cultural que motivan a las personas a participar de Couchsurfing en busca de experiencias más auténticas, que, según los usuarios participantes, se alcanzan a partir de sumergirse en la vida cotidiana de los locales de los lugares que visitan. La búsqueda de autenticidad constituye un factor clave y los participantes la relacionan con su distinción con el turismo convencional.
Los usuarios intercambian la tradicional estructura turística de hospedaje por la promesa de proximidad y el establecimiento de lazos que transforma a los extraños en conocidos, creando conexiones y fundiendo la hospitalidad con la propuesta de la red (Molz & Gibson, 2007). Molz (2013) denominó a la conexión formada en la red Couchsurfing como ‘hospitalidad de red’, un proceso de intercambio promovido entre los couchsurfers que comienza online y se concreta offline, transformando a los extraños en potenciales amigos. La autora también destaca que algunos couchsurfers participan de la red porque no pueden viajar y así logran conocer otras culturas y mantener una interacción social.
¿Cómo funciona Couchsurfing?
La manera más fácil de practicar couchsurfing es acceder a la página web couchsurfing.com y ver los diferentes perfiles de cada persona en el destino turístico que te interese. Esta página es de las más conocidas para practicar este tipo de turismo y es donde acuden la mayoría de los interesados. Registrarse es gratis, y solo debes rellenar la información con datos sobre ti, tus hobbies, intereses y ciudades que te gustaría visitar.
La otra forma de hacer couchsurfing es simplemente hablando con turistas en tu ciudad, buscando en foros en internet o con amigos que tengas en el extranjero. Los participantes se denominan “Couchsurfers”, una forma de expresar una figura híbrida de anfitrión y huésped que es el fundamento de la hospitalidad recíproca de esta comunidad (Couchsurfing.com).
Se recomienda tener una actitud positiva, mantener el espacio limpio y compartir la cultura del país de procedencia y tener ganas de aprender cómo es la vida cultural del país anfitrión. Otra de las ventajas es que no se está obligado a devolver el ofrecimiento a la persona que te alojó, permitiendo simplemente rechazar peticiones si no es el momento adecuado. Conviene probarlo.
120. Couchsurfing: experiencias usando la app
Couchsurfing y la Economía Colaborativa
En la actualidad los modelos de negocios bajo la perspectiva de la economía social son objeto de estudios. Específicamente, en el sector de hospedaje los productos y servicios de la economía colaborativa se expanden en las redes sociales promovidas por la web demostrando una renovada creencia en el sentido de comunidad y hospitalidad (Scaglione, Schegg & Trabichett, 2013).
Actualmente, el Couchsurfing es un popular servicio de hospitalidad online basado en la reciprocidad, con más de 2 millones de usuarios distribuidos en 200 mil ciudades. Los modelos de negocios basados en la reciprocidad operan dentro del concepto de la economía compartida o en red, siendo considerado un movimiento de concreción de una nueva percepción del mundo que impacta la forma como se vive y se hacen negocios (Bauman, 2003).
En esta perspectiva, la de la economía colaborativa, se encuentra el modelo de negocios de hospedaje alternativo del Couchsurfing. Basado en la reciprocidad fue considerado un modelo disruptivo, pues fue una innovación que transformó un mercado o sector existente a través de la introducción de simplicidad, conveniencia y accesibilidad en un área donde el status quo era el alto costo (Souza, Kastenholz & Barbosa, 2016). Forbes ha dicho sobre el consumo colaborativo que se traduce a "posee menos. Vive más. Ese es el mantra de la economía colaborativa: un ecosistema donde las personas alquilan, piden prestado o comercian en lugar de poseer".
Couchsurfing vs. Airbnb: Dos Visiones de la Hospitalidad
Aunque algunas personas utilicen la plataforma solo para ahorrar en sus viajes, este no es el propósito fundamental de Couchsurfing. El objetivo era poder compartir con personas de tu destino, para conocer mejor su cultura, los restaurantes locales, diferentes formas de vida, o unirse para experiencias como aprender idiomas varios en una ciudad, o juntarse con muchas personas de diversas culturas para compartir vivencias o excursiones en un nuevo destino.
En contraste, el surgimiento y evolución de plataformas como Airbnb han mostrado una deriva. Ya en 2016, en Genbeta se publicaba que Airbnb nació como proyecto de consumo colaborativo, para alquilar habitaciones o pisos enteros en días en los que el propietario (o anfitrión como mencionan en la empresa) puede hacerlo. El objetivo era que tuvieras un extra para pagar tu hipoteca, tu alquiler.
Sin embargo, el Airbnb pasó a tener su rival: ellos mismos, sin regulación, permitiendo toda la especulación inmobiliaria que trajo de grandes empresas. El propio CEO de la plataforma hablaba de que los alojamientos en su web ya no son asequibles. Porque, como mucha gente sabemos, Airbnb ya no es quedarte en la habitación de casa de alguien para hacer frente a parte de los gastos (en ocasiones sí), sino que es un loft "cuqui" en el centro de alguna ciudad. Sin legislación por el medio, Airbnb pasó de ser alguien alquilando una habitación en casa para conocer gente y compartir gastos, a ser un negocio multimillonario mediante el que la gente con propiedades bien ubicadas o fondos de inversión millonarios que podían comprar viviendas en los centros de las ciudades, comenzaron a comercializar con un bien básico como es la vivienda.
Puede ser que la idea de hacer algo que antes hacíamos gratis, podamos cobrarlo y caro, haya quebrado "un poquito" el sistema de consumo colaborativo. Si buscas estos términos de consumo o economía colaborativa (o si lo buscas en inglés como "collaborative consumption" o "Sharing economy") te vas a encontrar como muchos artículos del pasado, pero muy pocos del presente. Una viajera relata cómo en enero de 2023, en Tahití, Polinesia Francesa, el alojamiento en Airbnb le costaba tan caro como hoteles elegantes. Se metió en Couchsurfing y, para su sorpresa, encontró anfitriones disponibles, demostrando la persistencia del modelo no comercial.
A continuación, una tabla comparativa de las principales características de Couchsurfing frente a un modelo de alojamiento comercial:
| Característica | Couchsurfing | Alojamiento Comercial (ej. Airbnb actual) |
|---|---|---|
| Costo | Gratuito (intercambio de hospitalidad y cultura) | Pago monetario por servicio/alojamiento |
| Objetivo Principal | Interacción cultural, experiencias auténticas, conexión social | Provisión de alojamiento, confort y servicios pagados |
| Relación Anfitrión/Huésped | Recíproca, comunitaria, personal, de amistad potencial | Transaccional, comercial, proveedor-cliente |
| Autenticidad de la Experiencia | Alta (inmersión en la vida local y cultura) | Variable, a menudo estandarizada o enfocada en la estética del espacio |
| Motivación del Anfitrión | Compartir cultura, conocer gente, reciprocidad | Obtener ingresos, rentabilizar propiedad |
La Hospitalidad Recíproca y la Construcción de Confianza
Lashley & Morrison (2004) consideran que la hospitalidad es una forma de crear relaciones que transforma a extraños en conocidos, a amigos en mejores amigos, a forasteros en personas íntimas. En esta línea la literatura de este campo ha evolucionado desde el concepto clásico de preparación de una buena comida y una cama confortable, hacia un abordaje más específico en el cual la hospitalidad se define por la mixtura de componentes tangibles e intangibles, como alimentos, bebidas, camas, ambiente, comportamiento y actitudes de las personas (Reuland, Choudry & Fagel, 1985; Brotherton, 1999).
El foco en el comportamiento hospitalario y el intercambio (Burgess, 1982) son parámetros para la hospitalidad moderna que abarca las siguientes características: ocurre lejos de la casa del invitado, es interactiva, involucra un receptor y un proveedor, posee factores tangibles e intangibles, y el anfitrión ofrece seguridad y confort psicológico y fisiológico al invitado (King, 1995; Hepple et al., 1990).
La hospitalidad puede encontrarse en diferentes sistemas sociales, offline u online, pues la existencia de comunidades virtuales generó formas innovadoras de hospitalidad (Lashley & Morrison, 2004; Selwyn, 2004; Molz & Gibson, 2007). El medio virtual ha promovido el intercambio de hospitalidad que se inicia de forma online y se concreta offline, o sea con una relación en el mundo real, mediante hospedaje u otras formas de recibir. La reciprocidad fue analizada por Molz (2013) dentro del concepto de hospitalidad, considerando que no es rigurosamente aplicada en los servicios de hospitalidad, sino incentivada como norma comunitaria a través de las declaraciones de sitios web volcados a la economía colaborativa y redes sociales.
Esta forma de hospitalidad también es entendida por Derrida (2004) quien dice que la figura del anfitrión (host) se mezcla con el huésped (guest), poniendo en práctica la hospitalidad entre uno y otro, conforme destacan Brussadin & Panosso Neto (2016) al establecer la relación entre la dádiva y la hospitalidad.
La red trabaja con un sistema de reputación multifacética que incluye tres componentes: verificación física, referencias personales y vouching (Lauterbach et al., 2009). Investigaciones de Bialski & Batorski (2010) definen tres etapas para la formación de la confianza entre los usuarios de la red:
- Un primer proceso de autoselección basado en características intrínsecas de los participantes que los convierten en adeptos a este tipo de hospitalidad.
- La interacción online, la navegación, la red de amigos en la comunidad, los sistemas de referencias en la red y la participación en actividades online.
- La fase final, donde la confianza se fortalece y aumenta el nivel de interacción offline recibiendo couchsurfers.
Los estudios de Bialski (2007; 2012) y Tan (2010) profundizaron estos temas, destacando que las tecnologías de la hospitalidad permiten conexiones sin precedentes, en las cuales los mecanismos de reputación de Couchsurfing son esenciales para lo que se establece como “salto de fe en couchsurfing”, o sea invitar a un extraño a dormir en su casa, pasando de hospitalidad online a offline. El salto de fe y la tesis de Möllering (2006) que considera la “suspensión” como el proceso que permite a los actores lidiar con la incertidumbre y la vulnerabilidad, representan la esencia de la confianza, la cual es alcanzada cuando la razón, la rutina y la reflexión se combinan con la suspensión.
Perfil y Motivaciones de los Couchsurfers
Algunas investigaciones han estudiado el perfil de los usuarios y las peculiaridades de este modelo de negocios que promueve una hospitalidad online, que se efectiviza en hospitalidad offline, siendo un tópico en crecimiento en el ámbito académico pues se identifica una diferencia entre el perfil del turista tradicional y estos viajeros (Souza, Kastenholz & Barbosa, 2016). Entender el perfil y las motivaciones de los participantes cobra importancia frente a un nuevo consumidor turístico que difiere del viajero tradicional (Souza, Kastenholz & Barbosa, 2016).
En el ámbito científico han surgido algunos estudios que buscan verificar el perfil y las estadísticas de la red indicando que los usuarios son personas de mentalidad abierta, extrovertidas, a quienes les gusta viajar y vivir aventuras. Son mayormente jóvenes, aunque hay participantes de 80 años (Arlandis Mariner & Ramón Fernández, 2011). La red Couchsurfing se formó inicialmente con estudiantes (Molz, 2013).
Investigaciones se han enfocado en qué características personales del usuario tienen más influencia sobre el número de referencias personales que el mismo obtiene en la red, profundizando el estudio de la relación entre las características del participante de la red Couchsurfing y los mecanismos de formación de la reputación, pues es un punto fundamental para que la hospitalidad pase de online a offline.
Otra línea de estudios discute los riesgos de esta modalidad de hospedaje, como el hecho de que el invitado ‘se aproveche’ de la generosidad del hospedero (Derrida, 2000). Estos estudios se complementan con las investigaciones sobre la confianza en las redes sociales. Luhmann (1979) establece que la confianza es obtenida a partir de un ambiente familiar y fue a partir de este supuesto que Bialski & Batorski (2010) estudiaron cómo Couchsurfing.com crea este “mundo familiar”.
Startup Stay: Una Aplicación del Modelo de Hospitalidad Colaborativa
CouchSurfing es una apuesta para gente confiada y aventurera que quiere ahorrarse un dinero al viajar a otro país, conocer gente y contar con un guía local. Así pues, no es raro que a alguien se le haya ocurrido la idea de unir esta forma de viajar con el ecosistema emprendedor. Al fin y al cabo, emprender es un largo viaje que implica asumir riesgos y conectar con otras personas que pueden ayudarnos a poner en marcha nuestro negocio.
Startup Stay es el lugar donde viajes locos y creativos de ideas de negocio se dan la mano. “La propuesta de valor es simple. Tú te alojas con un anfitrión que es un emprendedor de ideas afínes a las tuyas. En Startup Stay no es fácil entrar. En primer lugar, para acceder a la plataforma, es necesaria una invitación (cada miembro solo puede invitar a cinco personas).
Para formar parte de esta red social hay que enviar una petición mostrando que realmente somos emprendedores. Venture Beat explica que los miembros de Startup Stay no solo pueden contactar con sus posibles anfitriones para pedirles alojamiento, sino que también pueden hacer solicitudes de coworking, reuniones, etc. Startup Stay se fundó a principios de este verano, pero ya ha extendido su red a 200 ciudades de 60 países. 1.300 creadores de start-ups ya se han registrado.
