Causas de la Falta de Liderazgo Educativo y su Impacto en el Desarrollo Institucional
En el dinámico mundo actual, el liderazgo no es una talla única. Todo cambio debe iniciar con el reconocimiento de un factor que amerite ser cambiado debido a una circunstancia y en el caso de la educación se busca de manera íntegra mejorar las experiencias de los estudiantes en el salón de clases. Este proceso de mejora no es limitado por un lapso de tiempo debido a que se puede planificar cambios a corto y mediano plazos.
La Función Directiva y sus Desafíos
El líder educativo está enfrentado a una gran tarea en su rutina diaria la cual hace que sus funciones sean más difíciles cada día por tratarse de adaptar el desarrollo institucional educativo a los grandes cambios sociales que amerita. Estar al frente de una institución es muy complicado porque el líder espera que todas las personas asuman las responsabilidades para las cuales fueron contratados. Ante este desafío el líder tiene la tarea fundamental de dar seguimiento a las funciones de los integrantes de la institución con la finalidad de obtener resultados positivos. De igual forma lo confirma Bravo (2015), que establece que dirigir una institución es un proceso complejo, porque se espera que todos asuman un cambio y que ejerzan sus responsabilidades.
Una correcta práctica de dirección permite que los alumnos logren conceder su aprendizaje como lo dicta el Sistema Educativo y lo plantea OCDE. Sin embargo, hay centros educativos donde los directivos no están lo suficientemente preparados respecto a sus habilidades y conocimientos, es decir, el papel del director se ve mermado a partir de las responsabilidades y la administración que se le exige dentro de su labor. A razón de esto cometen fallas dentro de su desempeño a partir de la falta de evaluación, reflexión y toma de decisiones. Un ejemplo son los directivos que recargan de tareas a una sola persona sin tomar en cuenta que debe existir un equipo de trabajo donde se distribuya equitativamente las responsabilidades y propiciar el liderazgo. Un efecto de lo anterior es que el directivo no fomenta el liderazgo sino que exige y ordena.
Impacto en la Comunidad Educativa
Presenta aptitudes de escucha y negociación. Sin embargo, algunos docentes perciben que la negociación no se logra debido a que el directivo muestra una cara negativa, un gesto de desagrado, un reproche o simplemente un grito. Esto ocasiona que el directivo pierda el control y la capacidad de delegación para permitir que su equipo de trabajo participe en la toma de decisiones por considerarse en un puesto más alto. Sin embargo, cuando el docente cumple con sus objetivos o tiene pequeños logros y avances con sus alumnos es ignorado por el directivo sin recibir ningún incentivo o felicitación. La falta de motivación por parte del directivo ocasiona que el docente deje de realizar las actividades con el mismo esmero que en un principio y se desarrolle plenamente.
Respecto al alumno se da cuenta de la incomodidad que surge entre dirección y docentes, pierden el deseo de expresarse con el directivo o plantear proyectos y actividades para su aprendizaje. Dejan de volverse participativos para renegar de la institución perdiendo así el sentido de pertenencia. Esto afecta a la institución no solo de forma interna sino de forma externa porque no se promueve la institución como un lugar de calidad. Un liderazgo efectivo del Director o Directora, plantea Robinson, se traduce fundamentalmente en el establecimiento de metas y expectativas de aprendizaje compartidas con los docentes, la planificación, coordinación y evaluación de la enseñanza y del currículo y, de mayor impacto, en la promoción y participación en el aprendizaje y desarrollo docente.
Formación en Liderazgo Educativo: Un Análisis
El informe TALIS 2018 recoge el porcentaje de directores que dicen haber recibido, en su educación formal, formación en administración y dirección de centros, y en liderazgo pedagógico: el 90% de los directores de Primaria y el 85% de los directores de Secundaria declararon haber sido formados en su educación formal sobre administración y dirección de centros de enseñanza. El informe también refleja una cierta mejoría. También se preguntó a los directores por las actividades de formación en las que han participado en el último año.
Por su parte, EFSE realizó un estudio, en el año 2018, sobre la formación en liderazgo escolar. Sobre la base de las convocatorias abiertas para el año académico 2018/2019, 3.994 profesores podían participar en los cursos para acceder al puesto de director de escuela y 1.472 directores en servicio asistían a los cursos de actualización, lo que supone una estimación de 5.466 profesores formados. En España, en el curso 2018-2019 había 28.495 centros de enseñanzas de Régimen General no universitarias, de los cuales 19.093 eran públicos.
Si ponemos estos datos en relación con la oferta formativa para la acreditación y actualización de la formación de directores, los 5.466 profesores formados corresponden a algo más de la cuarta parte del número de los centros públicos. Además de la formación impartida por las administraciones educativas, cabe mencionar especialmente los 16 títulos de máster para la función directiva que ofrecen las universidades. El programa de formación del INTEF tiene una sólida construcción teórica sobre el liderazgo escolar, aunque es necesario profundizar en algunos aspectos a los que sólo se refiere de forma superficial. Así mismo, sería recomendable que incorporara una dimensión práctica, lo que permitiría trasladar los aprendizajes a la experiencia de gestión de un centro educativo.
Tabla 1: Formación en Liderazgo Escolar en España (Curso 2018-2019)
| Tipo de Formación | Número de Docentes Formados | Porcentaje de Directores (TALIS 2018) |
|---|---|---|
| Cursos para acceso a director | 3.994 | 90% Primaria / 85% Secundaria (Administración y Dirección) |
| Cursos de actualización (directores en servicio) | 1.472 | |
| Total de profesores formados | 5.466 | |
| Centros públicos de Régimen General no universitarios | 19.093 |
Liderazgo Pedagógico
La Crisis de la Pandemia y la Educación Integral
La crisis generada por la pandemia que estamos padeciendo tiene una particular incidencia en los centros educativos de zonas especialmente vulnerables. Hacer frente a esas circunstancias supone para ellos ampliar su visión del centro y de la educación integral de sus alumnos: lo emocional influye en lo académico, la capacidad de hacer frente a la adversidad (resiliencia) afecta a lo emocional, los aspectos éticos influyen en la actitud y disposición de los alumnos, sus entornos sociales y económicos afectan a su bienestar físico, y surgen nuevas preguntas sobre el sentido a las que hay que responder. Todo ello, como hemos comentado, ha servido de base para el programa Liderazgo para una educación integral en contextos desfavorecidos, programa piloto que está desarrollando y evaluando la Fundación Europea Sociedad y Educación (2019-2021).
Deficiencias en los Consejos Técnicos Escolares (CTE)
En el presente se abordará la falta de liderazgo dentro de la dirección de las instituciones educativas y dentro de los Consejos Técnicos Escolares debido a que es uno de los principales factores para que una institución se desarrolle y fomente el aprendizaje tanto en alumnos como docentes. Tiene el propósito de resaltar una propuesta para el mejoramiento de los CTE y su forma de trabajo el cual utiliza formatos y acuerdos que no siempre se cumplen. Actualmente las instituciones educativas responden a la necesidad de las competencias, aprendizajes esperados y el desarrollo de habilidades en los alumnos a partir del programa de estudios y la información que es brindada dentro de los CTE.
Sin embargo, no existe un control sobre la información y las actividades que se plantean debido a que generalmente los directivos tienen la necesidad de cumplir con la inspección y entregar una serie de papeles que solo van mostrando resultados a la larga. Por lo tanto, no existe una coherencia entre lo que vive el alumno y su perspectiva como ser humano con el número que se entrega en una gráfica. Como lo menciona en La Reforma Educativa y la evaluación docente: retos para su implementación (Escudero y Guevara, 2015) se busca aplicar una nueva reforma que evite un mayor número de delincuencia y promueva los valores. Respecto a las planeaciones se pide que se entreguen argumentadas donde se explique la situación del planten, su contexto geográfico, su comunidad y los tipos de aprendizajes de los alumnos.
Los CTE tienen el propósito de diagnosticar, evaluar y proyectar mejoras dentro del aprendizaje de los alumnos de un centro educativo esto supuestamente se logra a partir de la participación de los docentes y directivos. Primeramente se comentan los logros, puntos a focalizar y proyectos a realizar, se habla sobre los rasgos y actitudes de los alumnos. Sin embargo, no cumple del todo porque no existe un control directivo y esto ocasiona que las juntas se conviertan en un momento de convivencia. Por lo tanto, no logra su misión porque como lo menciona la Reforma educativa el principal objetivo es el aprendizaje de los alumnos.
Propuestas para el Fortalecimiento de los CTE
Una primera propuesta sería la asimilación del alumno como ser humano por parte de los gestores de la Secretaría de Educación Pública debido a que siempre exigen y responsabilizan al docente sobre las problemáticas educativas del alumnos, sin tomar en cuenta otros factores. Otra propuesta sería llevar a cabo una gráfica respecto a las habilidades adquiridas por cada alumno, intercambio de estrategias de enseñanza entre docentes, cursos de actualización, presentación de propuestas por parte del directivo tanto para docentes como alumnos. Esto fortalecería la convivencia entre docentes y la enseñanza.
Los acuerdos que se plantean dentro del CTE generalmente no se cumplen porque no son realistas o porque no se proponen ideas y actividades fijas a realizar. El directivo a veces no cumple con sus propuestas y ocasiona una desmotivación dentro del liderazgo que los propios docentes tienen al mostrar sus propias ideas y ser rechazados solamente con una negativa y no con argumentos. Es decir, el CTE funciona como un consejo donde se realizan una serie de actividades en pro del desarrollo de las habilidades de los alumnos, su aprendizaje y el entorno educativo que se produce. Sin embargo, produce que algunos maestros se manifiesten en contra de la institución y sus necesidades cuando se toma un espacio de reunión tal es el caso de las secundarias.
Si se estudia desde la perspectiva de las secundarias de gobierno podemos precisar una lista de dificultades que tienen los compañeros docentes: poco tiempo para entregar calificaciones y evaluación de los alumnos, llenado de papeles administrativos y cumplimiento además de los formatos establecidos. Así mismo, los acuerdos que se llevan a cabo dentro del CTE no se cumplen del todo porque existen cuarenta alumnos en cada salón y un docente generalmente tendrá de tres a cinco grupos. Los resultados se tornarán en medida del cumplimiento de los rasgos de normalidad mínima, sin embargo, existen diversos factores para que esto se cumpla como el nivel socioeconómico del alumno, su experiencia, el cuidado de los padres, la convivencia con sus compañeros, etc. Aunque el CTE es un órgano colegiado y se encarga de tomar decisiones de forma grupal no brinda la experiencia y noción necesaria para actuar frente a un grupo de forma individual.
En la investigación realizada por Rivera y Cavazos (2015), acerca de la importancia de la gestión y el liderazgo escolar, se puede evidenciar en las respuestas de las entrevistas que uno de los factores para realizar los cambios está en su trabajo en equipo.
