El Coworking Gastronómico: Un Modelo de Negocio Innovador en Auge
Aunque el distanciamiento social provocado por la pandemia causó brevemente una caída masiva, también cambió nuestras expectativas sobre el lugar de trabajo y nuestra forma de trabajar. En el “nuevo mundo laboral”, los espacios de coworking constituyen prácticamente un tercer espacio entre la oficina y la casa. Son lugares en los que los empleados internos pueden intercambiar ideas con otros empleados internos y externos y seguir siendo reservados, un espacio para establecer nuevos contactos, desarrollar ideas juntos, ampliar la red profesional y/o recibir a los clientes en un ambiente agradable.
El sector del coworking está creciendo rápidamente. En junio de 2022 ya había más de 28,000 espacios de coworking en todo el mundo, de los cuales 6,200 estaban solo en Estados Unidos. A finales de 2024, según el «Statista Research Department», serán casi 42,000. Esto equivale a una tasa de crecimiento anual de alrededor del 21%. Por lo tanto, el sector tiene, sin duda, un futuro y, por supuesto, un gran potencial para la gastronomía.
La Fusión de Oficinas y Gastronomía: Más Allá de la Cafetería
Algunos espacios de coworking ofrecen una integración más profunda con la gastronomía. Es cierto que no todos los espacios de coworking son tan impresionantes desde el punto de vista arquitectónico como el Crew Collective & Café de Montreal. Las ventanillas de los bancos donde los clientes depositaban y retiraban su dinero hace unos 100 años, o se quejaban de no tenerlo, separan ahora las salas de conferencias de la cafetería. Las lámparas de latón cuelgan del techo decorado con adornos de bronce. La luz del sol brilla sobre los escritorios a través de las enormes ventanas.
Además de las comidas rápidas y los restaurantes que solo están abiertos a determinadas horas del día, como al mediodía o por la tarde, los Cafés son especialmente adecuados para ello, ya que en la mayoría de los casos ya cuentan con todas las condiciones o comodidades que se necesitan para una oficina compartida: Wi-Fi, enchufes, asientos cómodos, café y, por supuesto, comida. Quien quiera ir un paso más allá, como Crew Collective & Café, mencionado al principio, también equipa modernas salas de reuniones y conferencias, así como oficinas privadas.
Esta integración ofrece una generación de ingresos adicionales, pues las rentas cada día son más caras. Atrae nuevos clientes que no sólo vienen por la comida, sino también los que quieren trabajar tranquilamente y necesitan un tentempié.
El Cookworking: Cocinas Compartidas para Emprendedores Gastronómicos
Después de los espacios de coworking, creados para empresas variadas compartiendo grandes oficinas, llega la tendencia del cookworking. El cookworking es una tendencia que va ganando fuerza y es una especialización de esos espacios para profesionales de la gastronomía. Una cocina necesita instalaciones, materiales y dimensiones específicas para poder acoger a los chefs. Emprender un proyecto gastronómico es, sin lugar a duda, una aventura financiera y suele conllevar un desembolso importante. Los utensilios, el espacio, las materias primas y las correspondientes licencias han hecho trizas los sueños de más de uno de convertirse en chef.
Además de los espacios de coworking, también existen las llamadas cocinas de coworking, es decir, cocinas compartidas. Compartir un espacio de cookworking significa optar por la economía colaborativa. Se alquilan talleres, salas y cocinas para desarrollar proyectos gastronómicos. La gran ventaja para los usuarios/clientes es que es como sentarse en un nido hecho por ti. En otras palabras: alquilas una cocina profesional equipada con los mejores electrodomésticos y que te ofrezca espacio y amplitud para desarrollarte, crear nuevos platos o productos e incluso equivocarte. Esta nueva corriente especializada ayuda al emprendedor a acelerar su proyecto empezando con muy pocos recursos y escalar el modelo de negocio de una forma sostenible.
En el caso de P’uku, un espacio de coworking gastronómico, se proporciona infraestructura, almacenaje, delivery para compra de materias primas y entrega de productos terminados. Esto permite a los usuarios incrementar su productividad, mejorar costos y lograr llegar a más clientes. En términos de viabilidad, se evidencia un impacto positivo tanto económico como social.
Conferencia sobre cómo armar un modelo de negocios
Modelos de Cookworking
Actualmente existen dos corrientes diferenciadas de los cookworking. Por un lado, se encuentran los espacios que ofrecen a sus usuarios cocinas comerciales, oficinas, espacios comerciales, talleres, cursos y productos. Un ejemplo es el Forage Kitchen de San Francisco, que incluso incluye una fábrica de cerveza. En este tipo de cocinas, se pueden alquilar horas determinadas al mes para el uso de una cocina y espacios de almacenaje, ya sean refrigerados o no.
Por otro lado, están las plataformas que conectan a nuevos emprendedores culinarios con dueños de cocinas infrautilizadas. Un ejemplo es la FoodLab de Detroit. Estos cookworking como plataformas conectan a nuevos chefs con propietarios de restaurantes que quieren potenciar el rendimiento de sus cocinas. De esta forma, se genera una retroalimentación de formación en ambos sentidos, una para el chef y otra para el propietario, y ambos se benefician tanto económicamente como en diversidad gastronómica del restaurante. En este caso, son los propios propietarios los que hacen de mentores de los chefs emprendedores. El que alquila la cocina aprende y el arrendador gana dinero.
El Crecimiento Global y Ejemplos de Éxito
No podemos remontarnos a hace mucho tiempo, ya que este concepto es muy novedoso. El cookworking nació en Estados Unidos hace menos de una década. En tan solo 5 años, se han creado más de 130 espacios de cookworking. En territorio americano se están implantando dos modelos distintos de economía gastronómica colaborativa.
Ejemplos de cocinas de coworking exitosas existen en todo el mundo, como el Food Innovation Hub KitchenTown. Además de cocinas de pruebas y oficinas, la sede de Berlín alberga su propio laboratorio alimentario, donde Start-ups de toda Europa pueden trabajar en los alimentos del futuro. En el centro de la ciudad portuaria de Hamburgo se encuentra otro modelo de éxito: el foodlab, un espacio de coworking especialmente diseñado para el mundo gastronómico.
«Como asesora de marketing independiente, he trabajado, entre otras cosas, para startups de alimentación», cuenta la fundadora Christin Siegemund. Al hacerlo, descubrió un verdadero nicho en el mercado: «Faltaba un lugar común donde hubiera espacio para el intercambio y que sirviera de plataforma para el sector». Finalmente, en 2020 se creó el Foodlab, cuyo objetivo es reunir a las personas y los conocimientos a través de la comida y ofrecer a las start-ups de alimentación las condiciones perfectas para empezar. Ya sea en el espacio de coworking, donde se desarrollan ideas y conceptos de productos, o en una de las cinco cocinas profesionales equipadas: entre ellas, por ejemplo, una cocina de desarrollo, donde se pueden realizar pruebas en cantidades mayores y menores, una cocina de producción y una cocina para alérgenos.
El Cookworking en España
En España, este fenómeno aún está despegando y no podemos hablar de un número tan elevado de cookworking. El cookworking o coworking para cocineros, todavía está en ciernes, ya que solo existen algunos centros de este tipo en Barcelona y recientemente en Madrid. La ciudad con más abundancia de estas cocinas compartidas es Barcelona. La ciudad condal ha sabido aprovechar bien esta tendencia para fomentar su uso.
Desde The Shed Coworking se han destacado algunos de ellos:
- Contacto Cocina: Es el cookworking más reciente y el único de este tipo en la capital. Recientemente, Madrid ha decidido estrenarse con este espacio. Ha sido concebido, por sus fundadores, como un punto de encuentro para la gente que se dedica al sector gastronómico. Cuenta con 400 metros cuadrados de instalaciones, una cocina profesional totalmente equipada, veinte despachos y tienda de productos gastronómicos donde venden desde ollas hasta libros de recetas. El sueño de todo chef. El propósito de este coworking para cocineros es buscar sinergias entre sus cookworkers a través de distintas actividades. Por ello, ofertan gran cantidad de cursos y talleres. Incluso organizan eventos, fiestas privadas, encuentros o cenas donde puedes llevarte al cocinero, ser tú el cocinero o simplemente ir a cenar. Un sitio totalmente versátil.
- La Patente: Es uno de los espacios de cocina colaborativa más longevos de Barcelona y uno de los primeros que se abrieron. En su limitado tiempo de vida, se han dedicado a compartir cocina con chefs de diferentes especialidades. Durante cuatro años han ofrecido talleres de cocina de mercado, cocina internacional, catas, cooking workshops y team buildings. Con más vocación de escuela que de coworking, ofrecen su espacio a todo aquel amante de la cocina que lo necesite.
- Sharing Kitchen: Es similar a la FoodLab americana. Se trata de una plataforma que pone en contacto a personas que tienen cocinas comerciales con profesionales culinarios, al más puro estilo de la economía colaborativa. Entre sus clientes aparecen cocineros, reposteros profesionales, aficionados en busca de mentores o emprendedores que dan sus primeros pasos en la gastronomía. Esta iniciativa les permite olvidarse de los costes fijos de gestión y de las licencias. Es una modalidad de alquiler de gastroespacios.
- L’Obrador: Otro centro de cookworking o coworking para cocineros en Barcelona que está en pleno desarrollo. Se trata de un proyecto de Caravan Made y está enfocado a emprendedores y artesanos de la comida. Un proyecto nuevo que se une al panorama español de la cocina colaborativa.
En España, el concepto de alquiler de una cocina a modo de unas horas constantes al mes como si fuese un local, a día de hoy no existe, no obstante, estos cookworking cuentan con un espacio de trabajo para impartir talleres, cursos, realizar catas, preparar eventos privados, etc.
Desafíos y Lecciones Aprendidas en el Coworking Gastronómico
Pero por muy apasionante, innovador y diverso que sea el sector, por desgracia también puede ser despiadado y acabar con los proyectos incluso antes de que hayan despegado. Al igual que el prometedor Foodroom de Montreal, la primera cocina de coworking de Canadá, que fue fundado en 2015 por Amélie Morency.
“Casi lo habíamos conseguido; casi habíamos llegado al punto en el que habríamos ganado dinero”, escribió un año más tarde en un blog en la plataforma de Internet Medium. Durante meses, había estado buscando formas de garantizar la supervivencia de la empresa. Pero, al final, no fue suficiente. Una de las razones fue que el comienzo ya había sido difícil y el presupuesto se había consumido antes de la apertura debido a los costos de las obras de remodelación. Para colmo de males, muchas de las empresas de nueva creación que habían alquilado un espacio, tenían problemas de dinero y, una opción que en principio parecía rentable al final resultó ser todo lo contrario.
¿Lo volvería a hacer? “Sin duda”, escribe Amélie Morency, pero hoy haría muchas cosas diferentes y mejores. Sus consejos son valiosos: los socios comerciales deben elegirse de modo que sus valores coincidan con los tuyos y te lleves bien con ellos personalmente. «Las personas con las que me he entendido bien no me han demandado, sino que me han llamado para preguntarme cómo estoy». Además, las previsiones de duración y costos suelen subestimarse, por lo que la experta recomienda reducir a la mitad las previsiones de ventas y duplicar el presupuesto. En cualquier caso, consejos valiosos que cualquier empresario o restaurantero que piense en el concepto de espacio de coworking o cocina de coworking debería tener en cuenta.
Restaurantes y Cafeterías como Espacios de Coworking: Una Tendencia Emergente
Uno de los grandes retos a los que se enfrentan los restaurantes en su gestión diaria es la optimización del tiempo en relación al número de comensales. Por otro lado, observamos que las nuevas tendencias en el mercado laboral nos llevan cada vez más a personalizar los horarios, así como a trabajar o mantener reuniones en espacios poco convencionales. El entorno en el que se desarrolla una reunión tiene un impacto directo en su resultado. Un espacio bien elegido puede favorecer la comunicación y generar una experiencia memorable para clientes y colaboradores. Aspectos como la ubicación, el nivel de privacidad, el servicio o incluso la acústica juegan un papel clave.
El proyecto Spacius comenzó a operar en diciembre del año pasado en la ciudad de Nueva York, al parecer con planes a corto plazo para crear nuevos espacios en San Francisco, Los Ángeles y Londres. El funcionamiento es el siguiente; una vez el cliente llega al restaurante tiene un iPad donde incluye su número de teléfono e informa si va a recibir alguna visita para que el personal del restaurante pueda darle la bienvenida al invitado y acompañarlo al lugar que ocupa el cliente. Además, los restaurantes que pertenecen a la plataforma están obligados a poner música compatible con el trabajo para ayudar a los clientes a concentrarse y paliar el sonido de las llamadas o conversaciones telefónicas.
Pero Spacius no es el único caso en Estados Unidos, otro ejemplo es CoworkCafe que abrió en Virginia y tiene una zona especial para coworking que por 150$ al mes los miembros tienen acceso a este espacio exclusivo con Wi-Fi de alta velocidad y un crédito de comida de 50$. Por último, si salimos de Estados Unidos, encontramos un modelo similar en la ciudad francesa de Toulouse, un proyecto llamado FrenchWork y que según su creador Jerone Introvigne puede aportar hasta 2.000€ extras por mes a los restaurantes asociados.
Hablemos de cómo ciudades como Barcelona se han consolidado como una de las ciudades más atractivas de Europa. Restaurantes de alto nivel, espacios contemporáneos y locales con encanto se convierten en escenarios idóneos para cerrar acuerdos y fortalecer relaciones profesionales. Antes de pasar a un restaurante o alargar la reunión en un entorno más social, muchas veces es necesario contar con un espacio diseñado específicamente para trabajar.
Claves para un Plan de Negocio Exitoso en el Coworking Gastronómico
En este artículo presentamos un ejemplo completo y original de plan de negocio para un espacio de coworking en España, pensado para emprendedores y gestores que buscan una referencia práctica y realista. El caso de CoWork Plaza Norte ilustra cómo estructurar un proyecto de empresa de nueva constitución en el sector del trabajo compartido, con especial atención a la sostenibilidad, la creación de comunidad y la flexibilidad de servicios. Aunque los detalles específicos pueden variar para un coworking gastronómico, los principios son los mismos.
A lo largo de un plan de negocio se debe incluir un resumen ejecutivo, un análisis de mercado con DAFO, el plan de marketing con tabla de productos y servicios, el plan operativo con tabla de personal y salarios, el plan de inversiones con tablas detalladas y el plan económico-financiero con cuenta de resultados a 3 años. Una empresa de nueva constitución es un espacio de coworking situado en el centro de Valencia, orientado a profesionales independientes, startups y pequeñas empresas que buscan un entorno de trabajo flexible, moderno y sostenible.
La misión de la empresa de nueva constitución es ofrecer un espacio inspirador y colaborativo que fomente la productividad, el networking y el bienestar profesional, integrando prácticas sostenibles en todas sus operaciones. Se prevé que el 70% de los ingresos provengan de membresías, un 20% de alquiler de salas/oficinas y el 10% restante de servicios complementarios.
La ubicación céntrica es clave para el éxito de la empresa de nueva constitución, ya que permite atraer a profesionales que buscan minimizar desplazamientos y acceder fácilmente a servicios urbanos. Además, la creación de una comunidad sólida mediante eventos, talleres y actividades de networking es fundamental para fidelizar a los usuarios y diferenciarse en un mercado competitivo. La empresa de nueva constitución se posiciona como un espacio de coworking moderno y flexible en el centro de Valencia, dirigido principalmente a freelancers, autónomos, startups y pequeñas empresas que buscan un entorno profesional, colaborativo y con servicios adaptados a sus necesidades.
La empresa de nueva constitución también establecerá alianzas estratégicas con academias de formación, asociaciones de emprendedores y consultoras locales, permitiendo el acceso a nuevos públicos mediante acuerdos de colaboración y eventos conjuntos. La oferta comercial de la empresa de nueva constitución se basa en la flexibilidad y la personalización. Se ofrecen puestos fijos y flexibles, oficinas privadas, salas de reuniones, eventos corporativos y servicios adicionales como domiciliación fiscal y taquillas. Para fidelizar a los clientes y reducir la rotación, la empresa de nueva constitución implementará un programa de recompensas para miembros antiguos (descuentos por permanencia, invitaciones gratuitas a eventos y prioridad en reservas). Se fomentará la comunicación directa mediante una newsletter mensual y un canal privado de Slack, facilitando el networking y la colaboración entre usuarios.
La empresa de nueva constitución se ubicará en un local de 350 m² en el centro de Valencia, distribuido en zona de puestos flexibles (40 escritorios), oficinas privadas (4 módulos para 2-4 personas), 2 salas de reuniones y una zona común con cocina y área de descanso. La gestión diaria se apoyará en un software de reservas y facturación en la nube, permitiendo a los usuarios reservar salas, gestionar pagos y acceder a eventos desde una app móvil. La atención al cliente será presencial y digital. El equipo inicial de la empresa de nueva constitución estará formado por 4 personas, cubriendo las áreas esenciales para el funcionamiento y crecimiento del espacio de coworking. El community manager es clave para la fidelización de los usuarios y la dinamización de la comunidad, organizando talleres, charlas y actividades que aportan valor añadido.
Ejemplo de Estructura de Precios para Coworking
Para poner en marcha la empresa de nueva constitución dedicada a la gestión de un espacio de coworking, es imprescindible realizar una serie de inversiones iniciales que garanticen tanto la adecuación del local como la dotación de los recursos necesarios para ofrecer un servicio profesional y competitivo. El plan económico-financiero de la empresa de nueva constitución se ha elaborado considerando un espacio de coworking de 350 m² en una ciudad española de tamaño medio, con capacidad para 38 puestos (24 flexibles, 10 fijos y 2 oficinas privadas), además de 2 salas de reuniones y zona común.
| Tipo de Puesto/Servicio | Precio Medio Mensual Estimado | Capacidad |
|---|---|---|
| Escritorio Flexible | 110 € | 24 puestos |
| Escritorio Fijo | 170 € | 10 puestos |
| Oficina Privada | 400 € | 2 módulos (para 2-4 personas) |
| Salas de Reuniones | 15 €/hora | 2 salas |
El análisis económico-financiero de la empresa de nueva constitución demuestra que el proyecto es viable y rentable a partir del segundo año, cuando se alcanza una ocupación media del 70%. Las principales fortalezas del proyecto son la flexibilidad de la oferta, la ubicación céntrica y la diversificación de ingresos. Entre los riesgos destacan la presión competitiva y la sensibilidad a la ocupación.
