Características Esenciales del Emprendimiento Público en España
El emprendimiento es el proceso de pensar y crear un nuevo negocio partiendo de una idea que responde a una necesidad común. Aunque a menudo se asocia con la generación de beneficios económicos, no todos los emprendimientos tienen fines de lucro. En los últimos años, el emprendimiento social ha emergido como una tendencia significativa, buscando transformar el tejido socioeconómico mundial.
¿Cómo se forjan los emprendedores españoles? ¿Son vocacionales o la experiencia les ha llevado a serlo? ¿De qué manera desarrollan sus proyectos? ¿Cuáles son los principales escollos que deben superar? Todos estos interrogantes encuentran respuesta en el ‘Mapa del Emprendimiento 2017’, que presentó Spain Startup-South Summit, y en el análisis del emprendimiento público.
El Retrato del Emprendedor Español y la Evolución de las Startups
El ‘Mapa del Emprendimiento 2017’ ofrece una radiografía del emprendedor en España. Se revela que el retrato robot del emprendedor es un hombre de 36 años con formación universitaria, especialmente en ingeniería y en ciencias sociales. Un dato relevante es que el 48% son emprendedores en serie, lo que indica una cultura de recurrencia en la creación de negocios.
Aunque los proyectos liderados por mujeres aún representan solo el 18%, es importante destacar que tienen un menor porcentaje de fracasos. Esto subraya la capacidad y el potencial del emprendimiento femenino, a pesar de su menor representación.
En cuanto a la naturaleza de los proyectos, 8 de cada 10 emprendedores españoles inician una startup basada en la innovación, una vez detectan una oportunidad real de negocio. Además, 6 de cada 10 emprendedores recurrentes se apoyan en aceleradoras en el proceso de creación de su startup, lo que demuestra la importancia de estos ecosistemas de apoyo.
Las startups españolas están experimentando una tendencia al alza en la contratación de profesionales, generando más empleo. Dos de cada diez tienen un equipo de 5 a 10 personas y un 9% tienen entre 10 y 20 empleados en plantilla, un 2% más que en 2016. Esto indica una maduración y consolidación de estos proyectos en el mercado.
Otro aspecto fundamental es que las startups españolas no son unipersonales, sino que surgen de equipos. Los proyectos analizados arrojan una media de 2,5 fundadores, lo que resalta la importancia del trabajo colaborativo en la gestación de nuevas empresas.
Retos y Soluciones en la Financiación
La financiación sigue constituyendo la mayor barrera que tiene que superar el emprendedor. Para solucionarlo, utiliza recursos propios (57%) o pide ayuda a amigos y familiares (24%). A pesar de estos desafíos, el estudio afirma que un 14% de startups ha conseguido un EBITDA positivo, lo que demuestra la viabilidad de muchos proyectos.
Si bien es cierto que invertir es básico para emprender desde el inicio, hay que cuidar el futuro financiero de la empresa. Para ello es fundamental conocer los ingresos y egresos del negocio. Una gran manera de comenzar una marca y cuidar tus finanzas es apoyarte en el dropshipping. La financiación con un claro componente social es el crowdfunding, a través del cual cualquiera puede participar en el emprendimiento social.
El Emprendedor Público: Un Agente de Cambio en el Estado
Cuando me preguntan qué hago, la primera definición que resuena en mi cabeza es “soy un emprendedor público”. La relación entre los emprendedores y el Estado es cada vez más estrecha, ya que gran parte de las características de los emprendedores son necesarias en estructuras complejas como el Estado.
Al inicio en la función pública, la reacción común era buscar programas de Nación y Provincia disponibles para aplicar en territorio, actuando como un revendedor de productos a nivel local. Sin embargo, esta lógica no siempre era suficiente, ya que cada ciudad tiene un contexto muy distinto y los programas estándar no satisfacían las necesidades de soluciones a medida.
La experiencia en el sector privado con un ADN emprendedor, incluso con un proyecto premiado, se trasladó al sector público. Por ejemplo, al crear el primer Parque Industrial de la ciudad de San Nicolás, en un contexto complejo sin recursos, tierra propia ni financiación externa, se aplicó la lógica del mundo emprendedor a un proyecto del Estado.
Características del Emprendedor Público
El emprendedor por naturaleza logra sobrellevar la incertidumbre y toma riesgos, es inquieto y vive poco en la oficina, de hecho, se necesitan pocas horas sentado en un escritorio y mucho tiempo caminando la ciudad. El emprendedor público necesita reunirse con personas a las que les interesa su proyecto, mirar a otras ciudades o países para ver cómo resolvieron su mismo desafío en otro lugar, hacer alianzas y contar su proyecto a muchas personas porque eso le permite enriquecer y mejorar sus ideas. Esto último es lo que se conoce como Innovación Abierta, que es clave para co-crear soluciones que realmente consideren la realidad de todos los actores.
El emprendedor público aplica metodologías ágiles para desarrollar proyectos de manera gradual y evaluar su progreso con frecuencia. Pero principalmente el emprendedor exitoso está al servicio de su cliente final y de todos sus stakeholders. Por eso necesita concentrarse en desarrollar proyectos eficientes y sustentables en el tiempo.
Es crucial pensar en la sostenibilidad a largo plazo, sobre todo en los aspectos económicos e institucionales. Es clave poner todos los costos, planificar las fuentes de ingresos para el mantenimiento e institucionalizar el funcionamiento a través de acuerdos locales. Omitir estos análisis hace que los proyectos sean vulnerables a cualquier crisis o cambio de gobierno.
La burocracia y la manera de ejercer el control del Estado es en infinitas ocasiones ineficiente. Ante este panorama se necesita mucha astucia y creatividad para hackear estructuras que de por sí ralentizan el avance de los proyectos. Los emprendedores son más rápidos, se adaptan a los cambios con facilidad y necesitan imprimirle una cuota de velocidad a los proyectos. Esa velocidad se logra en la mayoría de los casos a través de alianzas público-privadas.
Por ejemplo, en el caso del Parque Industrial, fue fundamental sentarse con las PyMEs y que ellas también aportaran comprando los primeros lotes. Lo mismo ocurrió con el Predio Ferial, donde asociarse con Expoagro permitió un crecimiento acelerado. Con esta misma lógica, se trabaja en proyectos cross-secretarías en el G2030, el Cementerio, Modernización, el SAME y muchos otros que buscan hacer más sostenible el Estado y crear más valor para el ciudadano.
Estos son algunos de los ejemplos que surgen cuando uno desarrolla ciertas capacidades que tienen los emprendedores y las aplica en el sector público. No obstante, aun cuando los emprendedores públicos contamos con un socio privilegiado con gran potencia por su llegada y presencia, hay un condimento excluyente que es transversal a cualquier tipo de proyecto: la reputación.
El Auge del Emprendimiento Social: Triple Impacto
El emprendimiento social, más que una moda, se está convirtiendo en una tendencia que tiene como objetivo transformar el tejido socioeconómico mundial. Según el Informe sobre España de European Social Enterprise Monitor (ESEM), el número de emprendimientos sociales ha crecido un 50% en la última década.
¿Qué es el Emprendimiento Social?
Se considera emprendimiento social cualquier tipo de negocio o proyecto en el que el objetivo principal es la creación de valor para la sociedad, dejando en segundo plano el beneficio económico. El emprendimiento social surgió en los años 60 y 70, cuando la sociedad comenzó a tomar conciencia de la necesidad de cambiar la forma en que las empresas operan y su impacto en la sociedad y el medioambiente.
El objetivo principal cuando se pone en marcha un proyecto empresarial es obtener rentabilidad. El emprendedor ha invertido su tiempo, su esfuerzo, su propio capital, y se ha endeudado para obtener financiación de terceros. El emprendimiento social va un paso más allá y ya no tiene como objetivo prioritario la rentabilidad. Lógicamente, la empresa también tiene que ganar dinero y ser rentable, pero al mismo tiempo ha de cumplir con sus metas sociales y medioambientales. Es decir, hay un triple objetivo que forma parte de la misión de la empresa: beneficios para la sociedad, beneficios para el medioambiente y beneficios económicos.
El emprendedor con carácter social es una persona inconformista. Se niega a aceptar la persistencia de ciertos problemas a nivel social y se empeña en trabajar para acabar con ellos. La innovación es un elemento clave en el emprendimiento social. Una empresa social no es una ONG, está orientada al beneficio económico, aunque luego utilice sus beneficios como medio para conseguir unos fines sociales. En este caso hablamos de emprendimientos dependientes si reciben dinero de alguna institución pública o privada.
Tipos de Emprendimiento Social
- Emprendimiento social comunitario: Son pequeños proyectos locales que buscan resolver problemas o necesidades específicas de una comunidad.
- Emprendimiento social sin ánimo de lucro: Priorizan la creación de valor social por encima de la generación de ganancias.
- Emprendimiento social transformacional: Buscan cambiar sistemas y estructuras sociales a gran escala.
- Emprendimiento social global: Son empresas que actúan a una escala global, abordando desafíos que trascienden todas las fronteras.
Ejemplos de Emprendimiento Social Exitoso
Cada vez tenemos más ejemplos de empresas con una orientación social que han logrado ser exitosas:
- Sinèrgics: Ubicado en el barrio de Baró de Viver (Barcelona), es el primer espacio de coworking municipal y de retorno social del mundo. Sirve como lugar de trabajo y recurso vital para entidades, asociaciones y residentes comprometidos con el desarrollo socioeconómico de su comunidad local.
- Koiki: Una empresa inclusiva de reparto sostenible que contrata a personas en situación de exclusión laboral para entregar paquetes con medios de transporte sostenibles.
- Too Good To Go: Una app que combate el desperdicio de alimentos al permitir a los usuarios comprar a precios reducidos los alimentos que sobran en restaurantes, supermercados y panaderías.
- Specialisterne: Un emprendimiento social que promueve la inclusión laboral de personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA), asesorando a empresas para su incorporación.
- La Fageda: Destaca por su compromiso social, empleando mayoritariamente a personas con diversidad funcional y capacidades especiales, y elaborando productos con métodos sostenibles.
¿Cómo construir un emprendimiento social?
Cómo Crear un Emprendimiento Social Rentable
Crear un emprendimiento social rentable requiere una combinación de pasión por una causa social o medioambiental, una idea de negocio innovadora y una cuidadosa planificación. Con una convicción e ideales claros, es posible crear un emprendimiento social que sea rentable:
- Identifica un problema social o una necesidad no cubierta: Observa qué problemas o necesidades existen en tu comunidad o en la sociedad en general que no están siendo atendidas de manera adecuada.
- Define tu misión: Una vez identificado el problema, piensa en una misión que defina tu compromiso para resolverlo. Esta misión debe ser clara, concisa y transmitir la esencia de tu emprendimiento social.
- Busca una solución innovadora: Encuentra una solución que sea innovadora y diferencial para el problema o necesidad que has identificado. Esta solución puede ser un producto, un servicio, un modelo de negocio o una combinación de estos.
- Intenta que sea un modelo de negocio sostenible: Deberás encontrar la forma de hacer que tu modelo de negocio sea sostenible a largo plazo.
- Identifica tu público objetivo: Determina quién se beneficiará de tu producto o servicio y quiénes estarán dispuestos a apoyar tu causa.
- Desarrolla tu propuesta de valor única: Define claramente qué te hace único y por qué la gente debería apoyar o comprar tu producto o servicio.
- Construye una red de apoyo: Trabaja en la creación de una red de personas y organizaciones que apoyen tu causa y estén dispuestas a colaborar con tu emprendimiento social.
- Busca financiación: Existen muchas opciones de financiación para emprendimientos sociales, desde subvenciones y premios hasta la inversión de impacto y crowdfunding.
- Entra en acción: Una vez que se ha resuelto la parte teórica, es hora de entrar en acción.
- Evalúa tu impacto: Establece indicadores que te permitan medir el impacto social o medioambiental de tu emprendimiento.
El planeta demanda soluciones innovadoras y creativas que permitan afrontar los desafíos del presente y del futuro de una forma distinta a como se ha hecho hasta el momento. Sin embargo, para llevar a cabo esta misión, los emprendedores sociales necesitan contar con una amplia gama de habilidades y competencias, como la creatividad, el liderazgo, la resiliencia, la empatía, el trabajo en equipo y una visión a largo plazo, para emprender con éxito en el ámbito social.
Características Generales del Emprendimiento
Más allá del tipo específico de emprendimiento, existen cualidades inherentes que marcan la diferencia:
- Innovación y creatividad: Los emprendimientos más exitosos son aquellos que presentan propuestas frescas e innovadoras.
- Búsqueda de cambio: Un emprendimiento viene cargado de un fuerte deseo de cambiar y, sobre todo, mejorar el entorno.
- Visión a futuro: Esta cualidad es la base para desarrollar un buen plan de negocio para el éxito de cualquier proyecto.
- Generación de empleo: Todos los emprendimientos generan nuevos empleos y contribuyen al crecimiento de la economía y la comunidad.
- Activación de la economía: Con la creación de nuevos empleos, se mantiene una economía activa y en constante movimiento.
- Adaptabilidad: Los emprendimientos surgen como respuesta a las necesidades del entorno, y por lo tanto están sujetos a los cambios en el mercado. Un buen emprendedor debe contar con una alta capacidad de adaptación para hacer frente a los cambios inesperados.
- Toma de riesgos: El emprendedor, por su naturaleza, asume riesgos inherentes al desarrollo de un nuevo negocio.
