Canadá se une a la iniciativa militar SAFE de la Unión Europea: un nuevo capítulo en la cooperación en defensa
La Comisión Europea ha cerrado un acuerdo trascendental con Canadá para su participación como tercer país en el fondo europeo SAFE, un programa de inversión en defensa dotado con 150.000 millones de euros. Este mecanismo, diseñado para la compra conjunta de medios militares, marca un hito en la colaboración entre la Unión Europea y Canadá, reforzando la cooperación en tiempos de incertidumbre geopolítica.
Un acuerdo estratégico en un panorama global cambiante
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el primer ministro canadiense, Mark Carney, han destacado la importancia de este acuerdo en una declaración conjunta. Subrayaron que este paso refuerza la cooperación y el compromiso en defensa entre el Estado europeo y Canadá, simbolizando las prioridades compartidas y creando cadenas de suministro de defensa resilientes. Esta colaboración es crucial para la seguridad global y promete impulsar la creación de empleo y oportunidades mediante el refuerzo de capacidades industriales.
Este acercamiento canadiense, en medio de un enfriamiento con Estados Unidos, indica que los aliados tradicionales de Washington están profundizando sus lazos sin su participación. Según publicaciones del diario estadounidense The New York Times y el medio Ukrainska Pravda, esto permitirá a Ottawa participar en la creación de aviones de combate europeos y otros equipos militares en sus propias instalaciones industriales. Fuentes de la UE y Canadá confirmaron que Ottawa está en "conversaciones detalladas" para unirse a esta nueva iniciativa de defensa, que busca fortalecer la industria militar europea y reducir la dependencia de Estados Unidos.
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Motivaciones detrás del acercamiento canadiense a Europa
El acuerdo llega en un momento en que Canadá busca diversificar sus alianzas y reducir su dependencia de Estados Unidos. Las constantes declaraciones del presidente Donald Trump sobre la idea de convertir a su vecino del norte en el 51º Estado de su país, y los persistentes anuncios de incrementos de aranceles, han impulsado a Mark Carney a buscar este acercamiento con Europa. El primer ministro canadiense ha calificado a Canadá como "el país más europeo de los países no europeos" y ha expresado su entusiasmo por trabajar con Europa y sus países afines, buscando beneficios económicos y ventajas en Defensa y Seguridad para ambas partes.
La permanente presión de la administración estadounidense sobre Canadá está acercando a Ottawa militarmente a Europa a pasos agigantados. El 65% del gasto de capital para defensa en Canadá se dirige a Estados Unidos, una cifra que el gobierno canadiense busca reducir activamente. El objetivo es consolidar este acercamiento antes del próximo 1 de julio, fecha en que se celebra el Día de Canadá, para alejar la defensa canadiense de su actual dependencia de Estados Unidos.
Funcionamiento y alcance del programa SAFE
El mecanismo SAFE incentiva las compras conjuntas de equipos militares entre los participantes y prevé fondos para potenciar la industria de defensa ucraniana. De los 150.000 millones de euros, España tiene asignados aproximadamente 1.000 millones. Quince de los diecinueve Estados miembros que han solicitado los fondos incluyen inversiones en Ucrania. Bruselas deberá analizar los planes nacionales de gasto presentados por los países interesados, con el objetivo de que los fondos iniciales se desplieguen en los primeros meses de 2026.
Los préstamos del programa permiten que hasta el 35% de las compras se realicen en industrias fuera de la UE, principalmente en socios afines como Reino Unido, Canadá o Corea del Sur. El acceso de Canadá al esquema SAFE implica que podrá participar en hasta el 35% del valor de los sistemas de armas financiados por el programa, aunque deberá pagar una cuota "acorde a los beneficios esperados", considerando su PIB, competitividad industrial y nivel de cooperación con fabricantes europeos. Las negociaciones también han abordado cuestiones como el control de la propiedad intelectual y límites a la participación de componentes no europeos en sistemas sensibles, como drones y defensa antimisiles, con un ojo puesto en China.
Una de las condiciones clave para financiar proyectos con este instrumento es que al menos el 65% del valor de cada sistema de armas adquirido se fabrique en Europa, con el objetivo de contribuir al fortalecimiento de la autonomía estratégica y la base tecnológica e industrial de defensa (DTIB) comunitaria.
Categorías de apoyo de SAFE
Básicamente, SAFE apoya las compras de defensa prioritarias agrupadas en dos categorías:
- Primera categoría: Incluye municiones y misiles, sistemas de artillería (incluidas capacidades de ataque de precisión profunda), capacidades de combate terrestre y sus sistemas de apoyo (incluidos los equipos de los soldados y las armas de infantería), pequeños drones (clase 1 de la OTAN) y sistemas antidrones relacionados, protección de infraestructuras críticas, sistemas cibernéticos y movilidad militar.
- Segunda categoría: Contempla sistemas de defensa aérea y antimisiles; capacidades marítimas de superficie y submarinas; drones distintos a los pequeños de la clase 1 (clase 2 y 3 de la OTAN) y sistemas antidrones relacionados; facilitadores estratégicos como, entre otros, el transporte aéreo estratégico, el reabastecimiento en vuelo, los sistemas C4ISTAR (mando, control, comunicaciones, computación, inteligencia, vigilancia, adquisición de objetivos y reconocimiento) y activos y servicios espaciales; protección de activos espaciales, e inteligencia artificial y guerra electrónica.
Inversiones y perspectivas
Canadá, al adherirse a esta fórmula, podrá realizar compras conjuntas de armamento con otros países europeos y su industria podrá competir, junto al sector europeo, por los contratos financiados por el programa. Canadá es el primer país no perteneciente a la UE en sumarse a esta iniciativa, sobre la que también se ha estado negociando con el Reino Unido. Sin embargo, Londres se ha mostrado crítico con el requisito de pago de 6.750 millones de euros propuesto por la Comisión Europea para entrar en el SAFE.
En el caso de Canadá, aún no se ha dado a conocer qué deberá pagar el país por esta adhesión, o si se le exigirán determinados compromisos de adquisición. Este segundo caso resulta especialmente factible, ya que Canadá tiene previstos algunos programas de gran calado, como el de sus futuros submarinos, al que opta la alemana TKMS, o el de aviones de combate, donde la sueca Saab está optando con sus cazas Gripen, mientras el proyecto inicial de adquisición de F-35 decae ante los desencuentros frente a Estados Unidos.
Asignación de fondos por país
Según la estimación inicial de los fondos a los que podrá acceder cada país implicado en el SAFE, la distribución es la siguiente:
| País | Fondos asignados (millones de euros) |
|---|---|
| Polonia | 43.000 |
| Rumanía | 16.600 |
| Francia | 16.200 |
| Italia | 14.900 |
| España | 1.000 |
| Canadá | Por determinar (cuota acorde a beneficios) |
Cada país deberá canalizar sus fondos a través de un plan nacional de inversión en defensa, documento que recoge las prioridades concretas en las que se pretende invertir. A partir de ahí, la Comisión evalúa los proyectos nacionales con la previsión de que los primeros desembolsos puedan realizarse a comienzos de 2026.
Infografía: Flujo de la cooperación militar entre la UE y Canadá en el marco del programa SAFE.
