Cómo construir un equipo sólido para emprender y asegurar el éxito de tu startup
Aunque el éxito de una empresa depende de varios factores, como la idea, el plan de negocios o la disposición a invertir en una startup, hay un elemento clave a la hora de llevar a buen puerto un proyecto: el equipo. No contar con el equipo correcto es, de hecho, una de las principales causas por las que una startup no funciona.
Por el contrario, aquellas startups que triunfan lo hacen porque el emprendedor ha contado con un equipo sólido, multidisciplinario y efectivo. El equipo es también uno de los factores fundamentales que los inversores tienen en cuenta a la hora de aportar su capital.
Uno de los mayores errores de los emprendedores, especialmente de los primerizos, es creer que tienen todas las capacidades para convertir una idea en algo real. Sin embargo, contar con un equipo efectivo no es tarea fácil. Las personas elegidas tienen que compartir pasión, dedicación e implicación por el proyecto y deben ser capaces de desarrollar y ejecutarlo con precisión.
La mayoría de los emprendedores de éxito coinciden en que elegir socio para su emprendimiento de forma correcta es un factor crítico y fundamental. Los problemas entre socios son la causa más común por la cual fracasa un emprendimiento. Por ello, si has dedicado mucho tiempo a desarrollar tu idea, no descuides tu elección de los mejores socios para tu empresa, porque serán tus compañeros de viaje tanto en lo bueno como en lo malo.
La importancia de un equipo complementario y con valores compartidos
El grupo que pone los cimientos de la idea es el más importante, ya que de ellos depende que la startup sea un éxito o un fracaso. Hay que evaluar personalidades, metas, intereses, capacidades, aptitudes y actitudes con el fin de conseguir talentos complementarios. El equipo perfecto cuenta con talentos y habilidades complementarias.
Al comenzar un emprendimiento, muchos fundadores cometen el error de centrarse exclusivamente en las competencias técnicas y la experiencia profesional de los candidatos. Sin embargo, la realidad demuestra que la compatibilidad de valores y principios entre los miembros del equipo resulta igualmente determinante para el éxito del proyecto.
Los valores compartidos constituyen el cemento invisible que mantiene unida la estructura empresarial durante los momentos de incertidumbre, especialmente en las fases iniciales, donde las tensiones y la presión pueden multiplicarse exponencialmente.
El proceso de identificación de valores compatibles requiere tiempo y diálogo honesto. Las entrevistas formales deben complementarse con encuentros menos estructurados que permitan conocer realmente a los potenciales colaboradores. Las situaciones informales suelen revelar aspectos de la personalidad que permanecen ocultos en ambientes profesionales.
Un error recurrente en el ámbito del emprendimiento consiste en rodearse de personas excesivamente similares al fundador. La diversidad de perspectivas y habilidades constituye una ventaja competitiva invaluable, permitiendo abordar los problemas desde múltiples ángulos y generando soluciones más innovadoras y completas.
Conferencia de Sergio Fernández. Claves prácticas para emprender con éxito
Perfiles clave para una startup exitosa
Aunque las características de un equipo concreto dependen de cada negocio, hemos querido resumir en 10 los perfiles más destacados que podrían formar parte de una startup:
- CEO: Es el líder y el perfil obligatorio en toda startup. Debe ser una persona con un perfil de negocio, técnico y con habilidades comunicativas. Su objetivo no consiste solo en tomar decisiones, sino que su misión está en orientar todos los recursos hacia la misma dirección a través de liderazgo, visión y capacidad de organización.
- CTO o Director Técnico: Es el responsable de todas las decisiones tecnológicas y el que sabe cómo hacer que la idea se convierta en realidad. Debe tener liderazgo, visión y capacidad para entender otras áreas.
- CMO, Director de Marketing o Marketing Manager: Es el perfil central alrededor del cual se debe construir la estrategia de marketing y la persona ideal para unir a todo el equipo. Aúna comunicación, marketing y ventas.
- CFO, Director Financiero o Finance Director: Un perfil como el suyo es fundamental para velar por el equilibrio entre ingresos y gastos. Quizás su presencia es más importante en fases más avanzadas cuando los números son más elevados.
- Business Development Manager: Es otro de los perfiles clave para introducir el producto en el mercado. Entre sus características destaca el conocimiento del mercado y la capacidad para hacer negocios y vender.
- Responsable de Ventas o Sales Manager: Una pieza más de las ventas junto al Marketing Manager y el Business Development Manager. Debe ser experto en tecnología, pero además saber cómo vender al cliente.
- Abogados o equipo legal: Para la fundación de toda empresa es fundamental contar con una persona que redacte y revise todos los contratos y documentos legales. La mejor manera de evitar conflictos en una startup es contar con asesoramiento legal.
- Desarrolladores y Diseñadores: La web y la imagen de la marca dependen de ellos, por tanto, su elección es crucial. En estos perfiles debe destacar el conocimiento de UX (usabilidad) con el objetivo de adaptar la web a los objetivos de marketing y comunicación.
- Recursos Humanos: Aunque, a priori, este perfil puede ser representado desde la figura del CEO o de un cofundador de la startup, saber gestionar la contratación de la persona adecuada debe estar en manos de un profesional. Una persona con perfil de Recursos Humanos sabe hacer las preguntas correctas en una entrevista y reconoce los perfiles perfectos.
- Advisory Board: Es un equipo asesor y multidisciplinar con el que poder consultar estrategias y operaciones. No es un elemento obligatorio en la constitución de una empresa, pero puede ser un elemento clave a la hora de tomar decisiones relevantes.
Estrategias para encontrar el socio perfecto
Emprender no tiene porqué ser una aventura en solitario. Encontrar a quienes te acompañen en este proyecto puede ser desafiante. Aquí te ofrecemos algunos consejos, estrategias y recursos que puedes aplicar para hallar a esas personas:
1. Confía en tus instintos por encima de todo
Aunque existan infinidad de estudios y teorías, el primer consejo es confiar en los instintos. Ninguna fría estadística será capaz de enseñar lo que se puede aprender con las sensaciones que se obtienen de una persona tras horas de conversación. Si en tu fuero interno no estás convencido del ser humano que tienes enfrente, mejor que te busques una excusa y evites arrepentirte con posterioridad.
2. No busques tu "otro yo"
Las asociaciones empresariales que funcionan se basan en que cada uno de los socios es capaz de realizar trabajos diferentes. Que cada uno tenga un conocimiento del que carece el compañero es muy beneficioso para la compañía. De ahí que a la hora de buscar sea importante fijarse en candidatos con cualidades absolutamente diferentes a las nuestras. El mapa de competencias representa una herramienta fundamental para identificar las fortalezas y carencias del equipo fundador.
3. Aclara las funciones de cada uno de los socios
Uno de los mayores errores que se pueden cometer al asociarse es no tener las funciones suficientemente claras. Los límites, las compensaciones y las estrategias de cada uno de los departamentos deben quedar escritas y, también, firmadas. No se trata de una cuestión de falta de confianza, sino de necesidad de cara al buen funcionamiento de la compañía.
Por ejemplo, si tienes una productora de cine con tres socios (experto en asuntos creativos, en finanzas y en marketing y ventas), cada uno debe ser el amo y señor de su parcela empresarial. De lo contrario, se generan los conflictos que suelen acabar con la disolución de la compañía.
4. No tengas prisas
Otro gran error que se suele cometer en la búsqueda de socios es acometer el hecho con excesiva prisa. Es primordial conocer a alguien durante un largo tiempo antes de proponer el matrimonio empresarial. ¿Cuánto tiempo? Obviamente la respuesta es relativa, aunque los psicólogos suelen situar la barrera en un año. A partir de ese momento es cuando las personas se muestran tal y como son en la realidad.
5. Las matemáticas son tu aliado
Una asociación debe ser mucho más que la suma de las partes; de lo contrario, seguro que te compensa más externalizar esa parte del trabajo del que tú no posees los conocimientos para realizarlo. El socio ideal debe aportar mucho más que un conocimiento específico. Al igual que tú, debe tener conocimiento en todos los apartados de la empresa para poder aportar soluciones diferentes e innovadoras de las que la empresa saldrá beneficiada en su día a día.
6. No olvides la diversión
Será casi como tu pareja, probablemente pases más tiempo junto a tu socio que junto a tu familia. Así que es importante que parte de ese tiempo sea divertido. Si tu socio es una persona con la que no puedes hablar de otra cosa que no sea la empresa, casi mejor que te busques otra opción para abrir un negocio.
7. Buscar el mejor talento
Es importante definir un mapa de competencias estratégicas que necesitas dominar para que tu negocio tenga éxito. Además de las competencias, es importante también considerar los valores, la visión y la misión de la empresa. Buscar el mejor talento no significa solo buscar a personas con una experiencia y habilidades sobresalientes; también es importante buscar a socios que tengan habilidades blandas como la empatía, la colaboración o el liderazgo.
8. Familia y negocios: ¡Cuidado!
Si decides emprender con amigos o familiares, es importante que establezcas límites claros desde el principio y definas soluciones para posibles conflictos que puedan surgir. Las relaciones personales pueden verse afectadas negativamente por los negocios. Sin embargo, en algunos casos, entre amigos o conocidos puedes encontrar una gran oportunidad de emprendimiento.
9. Tolerancia y confianza
La tolerancia es una habilidad importante, ya que es necesario escuchar y considerar diferentes propuestas y perspectivas para tomar decisiones efectivas. Asimismo, la confianza es un factor imprescindible. Habrá momentos en los que no podrás llegar a todo y tendrás que delegar responsabilidades. La confianza también es fundamental para mantener una buena comunicación entre los socios y para manejar los errores y los fracasos.
10. Considera el tipo de socio que necesitas
Hay diferentes tipos de socios que pueden aportar diferentes habilidades y recursos al negocio:
- Socio capitalista: Cuya función principal es apoyar la parte financiera del negocio.
- Socio capitalista/trabajador: No solo invertirá capital en el negocio, sino que también invertirá tiempo y esfuerzo.
- Business Angel: Un tipo de socio que está muy de moda en la actualidad. Aporta no solo dinero, sino también experiencia, mentoría y contactos.
11. El poder de la red de contactos
Tener una agenda de contactos puede ser la clave para el éxito de tu emprendimiento. Es importante contar con un socio que tenga una red de contactos establecida y sea capaz de conectar con personas influyentes en tu sector. Además, tu socio puede ayudarte a expandir tu red de contactos y establecer relaciones comerciales valiosas.
12. Deja todo por escrito
Cuando empiezas a trabajar con alguien, todo parece claro y fluido, y esto no parece necesario. Sin embargo, el tiempo pasa, las situaciones cambian y las relaciones pueden deteriorarse, lo que puede llevar a conflictos que podrían haberse evitado. Es por eso que es importante documentar todo desde el principio, incluyendo las tareas de cada uno, los objetivos del negocio, los derechos y responsabilidades, la estructura de la empresa, los acuerdos financieros, etc.
La importancia de la cultura empresarial y la motivación
También es vital la creación de una cultura empresarial, un elemento clave para atraer, motivar e implicar a las personas en el proyecto. El emprendedor debe ser consciente de la figura que representa, convirtiéndose en reflejo de aquello que quiere transmitir con su proyecto.
La motivación por los objetivos ambiciosos pero alcanzables de lo que pueden llegar a conseguir, puede ser superior que las motivaciones monetarias a corto plazo. Si atraes un profesional motivado por lo que puede llegar a conseguir, el plan de trabajo debe estar claro. Eso quiere decir que deben tener cierta atracción al riesgo, deben ser emprendedores; en una Startup, los “cobra nóminas” no tienen cabida, incluidos amigos y familiares.
Buscar personas comprometidas no quiere decir explotarlas, pero es de sobra conocido que una persona que trabaja motivada rinde un 200% más. Cuanto más inteligentes sean las personas de tu equipo, mejor para todos. Tu trabajo es coordinarlos y marcar la línea de la empresa, no competir con ellos.
Si alguien no cumple con el trabajo para el que fue contratado, aunque te duela, es mejor que se vaya. Un trabajador desmotivado, desmotivará al resto; un trabajador enfadado, enfadará al resto. No puedes permitir que eso ocurra en tu organización. Un emprendedor debe tomar decisiones y ésta es una de las más difíciles. Esto suele estar reñido con tener amigos o conocidos en la organización.
Proceso de selección y desarrollo continuo
Los procesos de selección convencionales basados exclusivamente en la revisión de currículums y entrevistas formales resultan insuficientes en el contexto del emprendimiento. Las pruebas prácticas específicamente diseñadas para evaluar no solo conocimientos técnicos sino también capacidad de resolución de problemas, creatividad y trabajo en equipo, ofrecen información mucho más relevante sobre el potencial real de los candidatos.
Los proyectos de prueba remunerados, donde el aspirante trabaja en un desafío real durante un período limitado, permiten evaluar tanto sus competencias como su encaje cultural en situaciones que simulan la presión cotidiana del emprendimiento. Las referencias profesionales verificadas aportan una perspectiva adicional extremadamente valiosa.
La selección de colaboradores para un emprendimiento no concluye con la contratación, sino que representa el inicio de un proceso continuo de desarrollo y fortalecimiento. Los planes de integración adecuadamente estructurados aceleran considerablemente la curva de aprendizaje de los nuevos miembros, permitiéndoles comprender rápidamente tanto los aspectos técnicos como la cultura organizacional del proyecto.
Las reuniones periódicas de feedback bidireccional, espacios para compartir inquietudes y celebrar logros colectivos, fomentan un entorno de confianza donde cada integrante percibe claramente su contribución al objetivo común. El desarrollo continuo de las capacidades del equipo constituye una inversión estratégica fundamental para cualquier emprendimiento con aspiraciones de crecimiento sostenido.
Las oportunidades de aprendizaje, ya sean formales mediante programas estructurados o informales a través de proyectos desafiantes, mantienen elevados los niveles de motivación mientras incrementan progresivamente el valor que cada miembro aporta a la organización. Las metodologías ágiles de trabajo, implementadas adecuadamente, favorecen la autonomía y responsabilidad individual dentro de un marco colaborativo, generando equipos altamente eficientes capaces de adaptarse rápidamente a las cambiantes condiciones del mercado y las necesidades del emprendimiento.
