Autocrítica en el Emprendimiento: Navegando la Tormenta y Fomentando el Crecimiento
Es fácil dirigir el barco cuando el mar está tranquilo y no hay olas. Los mejores emprendedores y capitanes son aquellos que saben navegar cuando atraviesan una fuerte tormenta. Las cualidades que marcan la diferencia entre los emprendedores son aquellas que entran en vigor cuando la empresa entra en una situación de crisis.
La Autocrítica como Pilar del Desarrollo Emprendedor
La autocrítica, cuando se aplica correctamente, es un instrumento poderoso que permite a los emprendedores aprender, crecer y corregir aquello que les limita. Sin embargo, no siempre se ejecuta con la rigurosidad esperada. Uno de los errores más habituales reside en confundir la autoevaluación con una validación subjetiva del propio esfuerzo, en lugar de analizar el desempeño real o el modelo de negocio. La autocrítica quizás es la mayor cruz de muchos emprendedores, ya que en muchos casos pierden el sentido de la autocrítica y pasan a creer que todo lo que hacen está bien y no necesita mejorar. Por eso, jamás se debe perder el sentido de autocrítica, ya que este nos llevará a cometer errores y a pasar obviedades por alto.
La clave no está en eliminarla, sino en transformarla en una herramienta constructiva. Para ello, es fundamental practicar la autocompasión: reconocer errores sin juzgarlos con dureza, hablarse a uno mismo con la misma empatía que se tendría con un amigo y enfocarse en soluciones en vez de castigarse. Cuando un empresario lanza un nuevo producto y no obtiene la respuesta esperada, o en general, se enfrenta a numerosos obstáculos propios de tener un negocio, es fácil caer en pensamientos destructivos: "Mi idea es mala", "No sirvo para esto". La autocrítica en los negocios es una herramienta poderosa cuando se usa con inteligencia. No se trata solo de identificar errores, sino de transformarlos en aprendizaje. Esta capacidad de cuestionarse sin destruirse es clave para crecer.
EGO EN LA TOMA DE DECISIONES l VANIA SCARLETTE FT EDUARDO HERNÁNDEZ l EP 1
El Papel del Ego en el Emprendimiento
La RAE define el ego como un “exceso de autoestima”. En el mundo de la psicología, sin embargo, el ego no es malo, ya que se contempla como “una parte de la personalidad, parcialmente consciente, que actúa como intermediaria entre los instintos, los ideales y la realidad”. Para Luis Garay, partner en Samaipata, “el ego suele estar vinculado a rasgos imprescindibles en un fundador: pensamiento independiente, tolerancia al riesgo, resiliencia y una capacidad sobresaliente para vender, convencer y atraer talento o capital. En ese sentido, una cierta dosis de ego es no solo tolerable, sino deseable”.
El problema surge cuando el ego se convierte en una barrera para el aprendizaje, el trabajo en equipo o la empatía. “Cuando el ego impide escuchar, colaborar o reconocer errores, se convierte en un obstáculo. Puede bloquear decisiones clave, debilitar el equipo o dificultar la adaptación al mercado. De hecho, cuando los inversores analizan un proyecto no miran si el fundador tiene o no tiene ego, sino “si ese ego está al servicio del proyecto o si lo condiciona. Cuando el emprendedor es consciente de su ego y sabe gestionarlo, puede ser una herramienta poderosa. La clave está en saber controlarlo y aceptar que te vas a equivocar mucho.
El ego mal gestionado puede nublar el juicio, dificultar la toma de decisiones objetivas y bloquear el aprendizaje. Puede llevar a imponer ideas por orgullo, evitar el feedback crítico o tomar decisiones pensando en el reconocimiento personal en lugar del bien de la empresa. Uno de los factores más determinantes para que un equipo fundador funcione es que no haya espacio para egos, que el foco esté en construir valor, no en alimentar el ego personal. Una señal inequívoca de un ego desbocado es “cuando se prioriza el reconocimiento externo por encima del crecimiento del equipo o del cliente. El ‘ego del emprendedor malo’ aparece cuando la empresa empieza a girar más en torno al emprendedor que al problema que está resolviendo. O cuando el emprendedor no quiere pedir perdón cuando sabe que se ha equivocado, por no mostrar debilidad”.
Otro aspecto negativo del ego se manifiesta a través del síndrome del impostor. Hay momentos en los que el orgullo te impide pedir ayuda, como si reconocer que no puedes con todo fuera una debilidad. Y precisamente aceptar que no tienes todas las respuestas y rodearte de personas más inteligentes que tú es lo que realmente marca la diferencia.
La Humildad y la Adaptación ante el Fracaso
La historia de Netflix demuestra que la autocrítica en los negocios puede ser una aliada poderosa cuando se usa con inteligencia. No se trata solo de identificar errores, sino de transformarlos en aprendizaje. Esta capacidad de cuestionarse sin destruirse es clave para crecer. Un ejemplo emblemático de esta mentalidad es Steve Jobs. A principios de los años 80, el empresario era visto como el rostro brillante de Apple, el negocio que él mismo había cofundado en un garaje junto a Steve Wozniak. Sin embargo, a medida que este crecía, también lo hacían las tensiones internas. En 1985, a los 30 años, el empresario fue forzado a abandonar su propia creación.
Para cualquier persona, ser despedido de la compañía que ayudó a construir sería devastador, y para él también lo fue, pero aunque sintió el golpe, no se quedó atrapado en pensamientos autocríticos destructivos. No se hundió en la culpa, sino que reformuló su narrativa: ¿qué había salido mal? ¿Qué podía aprender de la experiencia? ¿Cómo podía mejorar? Este aprovechó su tiempo fuera para evolucionar. Si Jobs se hubiera quedado atrapado en la autocrítica negativa, probablemente esta organización no habría sobrevivido a su crisis de los años 90. Reformular su diálogo interno no solo le permitió recuperarse; lo convirtió en un líder más sabio y estratégico.
Cuando algo sale mal, es fácil quedarse atrapado en la frustración y la culpa. Pero de nada vale obsesionarnos con lo que no funcionó, sino que es mucho más productivo analizar qué podemos cambiar para obtener mejores resultados. Una muestra de esto es el caso de Elon Musk, el fundador de Tesla y SpaceX. A pesar de ser conocido por sus éxitos en el mundo de la tecnología, Musk ha enfrentado numerosas dificultades y decepciones en su carrera. Ante este panorama, Musk analizó las equivocaciones, adaptó el diseño de los cohetes y buscó nuevos enfoques. Musk entendió que el verdadero desafío no era fallar, sino la forma de enfrentar los obstáculos y la disposición a encontrar soluciones.
Un gran ejemplo de esto es J.K. Rowling, la autora de la saga “Harry Potter”. Antes de convertirse en una de las escritoras más exitosas del mundo, Rowling pasó por años de rechazo. En los 90, cuando terminó el manuscrito de “Harry Potter y la piedra filosofal”, lo envió a múltiples editoriales, pero este fue rechazado más de una docena de veces. Sin embargo, nunca pensó: “Mi historia no es lo suficientemente buena”, “No tengo talento”, “Debería rendirme”. De esta manera, la escritora usó el rechazo como una señal de que debía seguir adelante. J.K. Rowling y Harry Potter muestran cómo la determinación, la capacidad de no ahogarse en los fracasos y de hacer una autocrítica bien dirigida nos ayuda a crecer. Si nos detenemos cada vez que algo no sale como esperamos, nunca avanzaremos.
El mundo empresarial y de la innovación puede ser implacable, y los mismos líderes suelen ser sus peores jueces. Sin embargo, la autocompasión no significa conformismo, sino reconocer el esfuerzo invertido sin dejar de buscar mejoras. Una muestra clara es Thomas Edison, cuya perseverancia y mentalidad resiliente lo llevaron a convertirse en uno de los inventores más influyentes de la historia. Edison trabajó en el desarrollo de la bombilla eléctrica durante años y realizó miles de pruebas antes de encontrar un diseño viable. Cualquier otra persona podría haberse rendido después de tantos intentos fallidos, pero Edison tenía una mentalidad diferente. Veía los errores como parte natural del proceso de aprendizaje. Su famosa frase, «No he fracasado. Este enfoque le permitió analizar cada error con curiosidad, ajustando su método hasta lograr la bombilla incandescente que cambiaría la historia.
Competencias Emprendedoras Clave
“La relación entre las competencias y el desarrollo del espíritu emprendedor demuestran que un conjunto equilibrado de ellas favorece la iniciativa emprendedora y su éxito” (Balmaceda, 2018). Tienen inquietud por emprender su propio proyecto empresarial o social y desean conocer los principales aspectos personales que van a necesitar potenciar y las acciones para abordarlo. Desean adquirir competencias emprendedoras para mejorar su desarrollo profesional en cualquier situación u organización.
Como señalan en Educaweb, “diversas investigaciones coinciden en que las competencias necesarias para ser una persona emprendedora dependen del contexto económico y social en el que esta se mueva, por lo que es difícil especificar cuáles son. Por ejemplo, la Comisión Europea desarrolló en 2016 y 2020 el marco europeo de competencias de emprendimiento (EntreComp)) que define 3 grandes áreas competenciales relacionadas con las habilidades emprendedoras: ideas y oportunidades, recursos y pasar a la acción. Iniciativa, planificación y gestión, manejo de la incertidumbre/riesgo, trabajo en equipo, capacidad de aprender a través de la experiencia. Por su parte, la Organización de las Naciones Unidas ha creado una metodología para fomentar el emprendimiento que considera extrapolable a todas las economías: se trata de Empretec, que establece 10 competencias que toda persona emprendedora debe desarrollar. Estas han sido determinadas a partir de una investigación de David McClellan, psicólogo estadounidense y profesor de la Universidad de Harvard.
Tabla de Competencias Emprendedoras (EntreComp y Empretec)
| EntreComp (Comisión Europea) | Empretec (Naciones Unidas) |
|---|---|
| Ideas y Oportunidades | Búsqueda de oportunidades |
| Recursos | Persistencia |
| Pasar a la Acción | Búsqueda de información |
| Iniciativa | Cumplimiento de los compromisos |
| Planificación y Gestión | Riesgos calculados |
| Manejo de la Incertidumbre/Riesgo | Fijación de objetivos |
| Trabajo en Equipo | Calidad y eficiencia |
| Capacidad de Aprender a Través de la Experiencia | Planificación y seguimiento |
| Persuasión y contactos | |
| Independencia y autoconfianza |
Como se puede observar, existe una significativa coincidencia respecto a las principales competencias. Es importante diferenciar los conceptos de competencias, rasgos de personalidad y aptitudes. Las competencias emprendedoras se pueden aprender y trabajarse como cualquier otro tipo de habilidad.
Gestión de Crisis en el Entorno Emprendedor
Las calidades que marcan la diferencia entre los emprendedores son aquellas que entran en vigor cuando la empresa entra una situación de crisis. En start-ups la imagen del líder no es la más acertada porque en vez de correr por delante de todo el mundo tiene que ser aquel que empuja de atrás sacando el carro del barro. Los mejores entre ellos no entran esta situación delicada visto que tienen una capacidad de anticipar los problemas realizando una excelente gestión de riesgos. Detectar el problema con rapidez, definir un plan y actuar, son claves para sortear un bache que, a veces, implica reducir estructura y líneas de negocio.
Estrategias para la Supervivencia y el Crecimiento
Es imprescindible saber dónde estamos, una labor que no siempre es asumible por el personal de la empresa, cuya visión puede estar viciada por la trayectoria o las expectativas. En la medida de lo posible es recomendable que la lectura de los números la realice un experto ajeno para determinar si hablamos de un problema estructural, conscientes de que cuanto antes asumamos la realidad, mayor margen de maniobra tendremos. De su resultado habrá que extraer conclusiones. Hecho el balance, llega el momento de tomar decisiones. Reúne a tu equipo directivo y traza la estrategia. Una buena técnica es marcar un plan a 100 días para, primero, detener la sangría; segundo, estabilizar la empresa; y tercero, empezar a generar el valor que permita pensar en el medio y largo plazo. Muy importante. Hay que hacer un plan global monitorizado que incluya, como uno de los aspectos fundamentales, preservar la caja.
Las acciones que se decidan acometer implicarán a las personas y se deben trazar sobre un principio de equidad. Este es otro concepto clave aplicable a todos los campos de acción: desde los proveedores a los bancos, pasando por los modelos organizativos y la plantilla. El objetivo es crear una organización flexible: si tus clientes sufren de falta de liquidez -y eso impide que te compren-, por qué en lugar de esperar a que el problema se contagie a tu empresa no aprovechas tus recursos para buscar medidas que ayuden a financiar sus pedidos. Para ganar en flexibilidad, hay que dedicar tiempo al análisis y la mejora. A esta situación se llega, en muchas ocasiones, por la pérdida de competitividad del producto y/o servicio, lo que hay que corregir cuanto antes. Abaratar la oferta es una decisión drástica que impactará en los balances de la empresa, por lo que se debe hacer con cautela: la marcha atrás es muy complicada, aunque a veces no quede más remedio para poder acceder a efectivo. Insistimos, la búsqueda de liquidez será uno de los objetivos en todo el proceso relacionado con el adelgazamiento de tu empresa.
Diversificación y Ajuste de Personal
Los procesos de diversificación han derivado, en los últimos años, en algunas empresas en crisis, pero es común que en el análisis de área el negocio original siga siendo viable. En esos casos se puede recurrir a la venta o liquidación del negocio deficitario, opción muchas veces impuesta por el propio banco a la hora de renegociar la deuda. Partiendo de que la realidad impone su cara más dura -la liquidación-, antes de llegar a esa situación se pueden estudiar medidas alternativas, como la cesión de ese área de negocio a los empleados, participando en el asesoramiento de la creación de una nueva empresa. En el caso de que la empresa o parte de ella aún pueda ser vendida, también se puede valorar desprenderse solo de una parte dando entrada a un socio. Es habitual que el empresario sea remiso a compartir la titularidad, pero es mejor mantener el 50% de una buena empresa que el 100% de una con problemas.
El ajuste de personal es una medida impopular que genera un gran desgaste a la empresa no solo en términos de imagen externa e interna, sino “en pérdida de conocimiento”. Antes de llegar a decisiones más drásticas como el despido o el ERE, conviene estudiar medidas de flexibilización. La reducción de la jornada laboral o del sueldo son dos de las más habituales, pero también se puede incentivar otro modelo de relación. A nadie se le escapa que asistimos a un cambio estructural en las relaciones laborales. La búsqueda de alianzas es un factor imprescindible para competir en un mercado global. Las empresas partners pueden asumir rápidamente funciones de las que se desprende la empresa con problemas cubriendo esa fase de valor que va a dejar de ofrecerse directamente e incluso asumiendo una transferencia de empleados. Al enfrentarse a esta situación muchas empresas no dudan en tirar de tijera en los presupuestos de marketing e innovación, lo que va a tener nefastas consecuencias en el medio plazo, ya que la puerta de salida pasa por una acertada gestión de estos departamentos.
La Importancia de las Personas y la Empatía
Todo el mundo habla de la importancia que tienen las personas en una start-up visto que es de sentido común. No es lo mismo si no lo has vivido en primera persona. Al principio es muy complicado ponerte en la piel de las personas que trabajan para ti. Mientras que ellos te están pidiendo más días de vacaciones o trabajar menos en verano, a ti te preocupa la supervivencia de la empresa a vista de 3 a 6 meses. No te sientes entendido por nadie visto que piensas que tus prioridades deberían ser más importantes que las de ellos. Hay que cambiar el chip y desarrollar más empatía con aquellos que te rodean. Aunque sus problemas no te parezcan tan relevantes, tienes que darles importancia y dedicarle tiempo. Sin las personas no vas a ir a ninguna parte.
Internacionalización y Oportunidades Globales
Otro de los asuntos que ha mostrado más interés para los emprendedores y pequeños empresarios es la posibilidad de internacionalizarse y salir al exterior. La falta de información, las ayudas públicas no están diseñadas a la medida de las pequeñas empresas y en muchas ocasiones el miedo al fracaso se apodera del emprendedor o pequeño empresario. La iniciativa IBERO-LAB, un conjunto de servicios que AEMME ofrece al pequeño empresario a través de un espacio virtual, pretende explicarle al pequeño empresario que hacer negocio en Latinoamérica es muy sencillo. En países como Perú o Colombia el número de microempresas es el doble que en España. A través de IBEROLAB, el pequeño empresario podrá interactuar con otros emprendedores de Latinoamérica a través de un sistema de videoconferencia.
Estamos convencidos de que en sectores como el textil; consultoría, formación o la industria agroalimentaria pueden establecerse importantes sinergias entre las microempresas españolas y las de los países latinoamericanos.
La Pasión, la Paciencia y la Constancia
Cuando uno decide emprender algún tipo de negocio lo hace con la idea de poder dedicarse en cuerpo y alma a aquello que emprende. Por eso, una de las principales características que un emprendedor debe tener es verdadera y auténtica pasión por aquello que emprende. El emprendedor vivirá, soñará y respirará con y para su negocio. La motivación es un plus que nos ayuda a seguir adelante. Y cuando hablamos de negocios, esa motivación puede marcar la diferencia entre un negocio exitoso y uno que no lo es. Pero además, debe ser capaz de motivar a todos los que forman parte del emprendimiento. Además de que mejora el ambiente laboral, la productividad, el ánimo de los clientes, etc.
Son muchos los que se lanzan a emprender un negocio sin tener conocimiento alguno del negocio que emprenden. Un emprendimiento no deja de ser una inversión. Y toda inversión tiene su riesgo. Cuando uno decide emprender, invierte muchos esfuerzos, dinero,… para sacar a flote su negocio. Un emprendedor debe tener paciencia para que sus esfuerzos empiecen a dar frutos. La constancia debe ser una aliada de la motivación y de la paciencia del emprendedor, ya que en un negocio hay momentos buenos y momentos no tan buenos. Por eso, nunca debemos bajar la guardia y debemos ser constantes en todo lo referente a nuestro negocio.
