El Rol del Empresario: Más Allá de la Gestión de un Negocio
A menudo, las figuras del emprendedor y del empresario se confunden, utilizándose ambos términos indistintamente. Sin embargo, hablamos de conceptos diferentes, y es importante saber cuáles son los aspectos que los distinguen. El empresario, según el diccionario de la Real Academia Española, es el “titular propietario o directivo de una industria, negocio o empresa”, mientras que el emprendedor es el que “emprende, con resolución, acciones o empresas innovadoras”. Aquí comienzan las primeras diferencias.
Un empresario ya tiene experiencia en el negocio, por lo que sabe evitar los problemas y tiene una estrategia previa. A menudo se dice que el empresario es el resultado del emprendedor, y puede llegar a ser así. Al empresario le interesa crear un negocio potente, que produzca ganancias a través de una serie de estrategias. El empresario está al mando y esa es la función que desempeña, ayudado por su perfil de gestor. El resto de las tareas, las delega en sus empleados que deben cumplir con las metas de productividad de la compañía.
En cuestiones de riesgo, el empresario lo calcula al milímetro, analizando hasta dónde puede llegar para no perjudicar al negocio. El empresario busca beneficios para cumplir con los objetivos de la compañía y satisfacer las necesidades de los accionistas, socios, empleados y clientes que conforman el entorno de la empresa.
Diferencia entre emprendedor y empresario
El Espíritu Emprendedor
Ser emprendedor implica sobre todo una actitud ante la vida, porque los emprendedores son personas que saben observar a su alrededor para identificar oportunidades de negocio. A través de esa idea, el emprendedor saca adelante su proyecto mediante sus propios medios. Por lo tanto, ser emprendedor implica detectar oportunidades de negocio, conseguir y utilizar los recursos necesarios para materializar su idea, diseñar su plan de negocios y ejecutarlo, etc.
Por su parte, al emprendedor le importa más llegar al éxito, trabajando lo necesario para ello, ya que le entusiasma su proyecto por encima de todo. El emprendedor comienza su proyecto solo, y trabaja de manera independiente. El emprendedor también sabe adaptarse a las circunstancias y ser flexible, pero se centra más en la idea. Por eso, no es fácil que cambien de proyecto.
El emprendedor, sobre todo al principio, suele estar solo o contar con un equipo muy reducido, por lo que debe hacer de todo. La incertidumbre forma parte de su día a día. Lo que les mueve es la pasión. Suelen poner en juego dinero, esfuerzo y tiempo para sacar adelante su negocio. Según un estudio de Harvard Business School: “los emprendedores son menos neuróticos porque necesitan una confianza excepcional en sí mismos para asumir los riesgos de empezar un negocio”.
Que un emprendedor consiga el éxito depende de muchos factores. También es importante rodearse de personas de éxito, que sirvan de inspiración y de ayuda, y de las que se pueda aprender cada día.
La Realidad del Día a Día del Empresario
Si un gráfico representaría un día en la vida de un empresario, el gráfico sería una especie de zigzag de las victorias: «¡Sí, esta la hemos clavado!». Y de las derrotas: «¡Maldita sea, la hemos cagado!». Por cada afirmación positiva, «¡Vaya, está funcionando!», habría una inevitable reacción negativa.
Entre las cuales se incluiría la basura común que los empresarios nos decimos a nosotros mismos cuando nuestra empresa no alcanza las expectativas: Cosas como «¡Voy a quebrar!» y «¡Vaya, éste es el principio del fin de mi negocio!». Y quizás la más desalentadora: «¿Qué estoy haciendo? La verdad es que emprender es duro. Incluso los mejores líderes empresariales luchan habitualmente contra la duda y la frustración.
Hacen malabarismos con la esperanza y la experiencia. Toman decisiones importantes basadas en información, a veces limitada. Se juegan el pellejo, quizá fracasan, y luego vuelven a jugársela. Si no te sientes cómodo o al menos abierto a los altibajos de la propiedad de un negocio, puede que no estés hecho para ser empresario. Sin embargo, la mayoría de los empresarios de éxito soportan bien la montaña rusa.
Independientemente de los momentos de duda, los empresarios son optimistas. Aunque el optimismo suele ser un rasgo innato de la personalidad, también pueden cultivarlo y desarrollarlo quienes carecen de él de forma innata. Si tienes problemas con la mentalidad, existen muchos libros estupendos sobre cómo desarrollar el optimismo como empresario. Encuentra uno que tenga sentido para ti.
Los empresarios poseen un fuerte sentido de la finalidad más allá de los beneficios. La visión y la misión son conceptos vitales para la mayoría de los empresarios de éxito. La misión es la definición de los objetivos empresariales que un empresario quiere alcanzar y los valores que le llevarán hasta ellos. Ambos son elementos clave de cómo los empresarios pretenden dejar una huella positiva y duradera en el mundo.
Entienden que tanto las victorias como las derrotas forman parte del viaje que emprendieron. Los empresarios también valoran en cierta medida el fracaso. Aunque a nadie le gusta perder, la mayoría de los empresarios entienden que cada fracaso les acerca un paso más al éxito. Nadie ha dicho nunca que la vida de un empresario sea fácil. De hecho, está casi intrínsecamente plagada de altibajos.
La Importancia de Diferenciarse: La Rosa Roja
¿Cuál es tu rosa roja? En los negocios, no hay nada más poderoso que una recomendación genuina. Y aquí está el detalle: la segunda empresa puede que no fuese más eficaz que la primera. Puede que hiciese exactamente lo mismo. Pero supo diferenciarse. Supo crear una experiencia memorable.
En TAB, esta historia es ya un clásico. La llamamos la rosa roja y es un recordatorio de lo importante que es encontrar formas creativas y auténticas de destacar frente a la competencia.
Cuando te diferencias, te recuerdan. Y cuando te recuerdan, te recomiendan. Pero cuidado: la rosa roja no sustituye a un buen producto o servicio. Es simplemente un refuerzo, un gesto que convierte lo correcto en extraordinario.
En un mercado cada vez más saturado, diferenciarse no es una opción, es una necesidad. Internet y las redes sociales han acelerado este fenómeno: los consumidores están expuestos a cientos de ofertas similares cada día. Por eso, si quieres ser la opción elegida, necesitas destacar.
Propuesta Única de Venta (PUV)
Aquí es donde entra en juego la Propuesta Única de Venta, o PUV. Es la esencia de lo que te hace especial y relevante. Es la respuesta clara y convincente a la pregunta: ¿Por qué debería un cliente elegirte a ti en lugar de a otro?
Muchos empresarios creen que su PUV es “dar buen servicio al cliente”. Pero esto, lamentablemente, no es diferenciador. Todos tus competidores dirán lo mismo. La buena atención no es una ventaja, es lo mínimo exigible.
Una PUV sólida se basa en elementos únicos que realmente aportan valor al cliente y que no son fácilmente copiables. Puede ser una promesa clara, una garantía, una experiencia, una especialización o, como en la historia, un pequeño detalle que transforma la percepción del cliente.
Para que tu Propuesta Única de Venta sea eficaz, debe cumplir varias condiciones:
- Ser relevante para tu cliente objetivo. Debe responder a una necesidad real.
- Ser específica y concreta. Nada de frases genéricas. Cuanto más claro, mejor.
- Ser difícil de imitar. Si cualquiera puede copiarlo mañana, no es diferencial.
- Estar presente en toda tu comunicación. Desde tu web hasta tus presentaciones comerciales, tu PUV debe estar en el centro.
Además, asegúrate de contar con las herramientas de marketing adecuadas para comunicarla: desde tu embalaje hasta tu equipo de ventas, todos deben saber transmitir tu “rosa roja”.
Una buena prueba para saber si has acertado con tu PUV es esta: ¿vende por ti? Si un cliente, al leerla o escucharla, ya se siente convencido de probar tu producto o servicio, vas por buen camino.
Gestión de Conflictos en la Empresa
Gestionar conflictos forma parte del día a día en cualquier negocio. Ya sea con empleados, clientes, socios o proveedores, los desacuerdos surgen cuando se trabaja con personas que piensan distinto y persiguen objetivos ambiciosos. Y si no se abordan, pueden pasar factura: dañan relaciones, bloquean decisiones y generan mal ambiente.
Pero el conflicto no siempre es algo negativo. Bien gestionado, puede fortalecer los equipos, generar nuevas ideas y mejorar los resultados. Detectar el origen real del conflicto es clave para poder resolverlo.
Normalmente, por diferencias de fondo: objetivos distintos, formas de comunicarse, expectativas mal alineadas… algunos ejemplos habituales incluyen:
Cómo Gestionar Conflictos en la Empresa
- Entre empleados: El responsable facilita una conversación donde se escuchan, se entienden y acuerdan una solución intermedia. Lección: Mediar pronto evita que la tensión crezca y mejora el resultado.
- Con clientes: Escuchar sin ponerse a la defensiva, pedir disculpas, corregir rápido y ofrecer una compensación. Lección: Una buena gestión puede convertir una queja en fidelidad.
- Entre socios: Un mentor o consejero externo ayuda a aclarar riesgos y encontrar un plan conjunto. Lección: La ayuda neutral facilita decisiones difíciles.
- Con proveedores: Documentar, reunirse formalmente y renegociar condiciones. Lección: Ser firme sin romper la relación.
La clave está en anticiparse. Cuanto antes se detecta una tensión, más fácil es resolverla. Escuchar con empatía, entender el problema real, buscar soluciones sin culpables y dejar los acuerdos por escrito ayuda a prevenir males mayores.
Las 5 C de la Resolución de Conflictos
Un buen resumen de lo que funciona:
| C | Descripción |
|---|---|
| Comprensión | Entender las posturas de ambas partes. |
| Comunicación | Fomentar un diálogo abierto y honesto. |
| Colaboración | Buscar soluciones conjuntas. |
| Compromiso | Asegurar que ambas partes se comprometan a cumplir los acuerdos. |
| Consistencia | Aplicar los acuerdos de manera consistente. |
Aplicarlas de forma constante genera confianza y un mejor clima de trabajo. El conflicto es inevitable en cualquier empresa. Lo que no es inevitable es que se convierta en un problema.
El Liderazgo Influyente
El rol de todos los que nos ponemos al hombro una compañía, también nos sacude y nos presenta situaciones que escapan de nuestro control. Mantener la mente enfocada en lo importante, aunque el largo plazo sea incierto. Propongámonos dar pasos cortos pero firmes, con acciones concretas, con la empatía como estandarte.
Este es el momento de desarrollar habilidades y características de liderazgo firmes, llenas de visión. Ese es el papel de un/a empresario/a en medio de cualquier escenario, la verdad. Un empresario creativo ha aprendido a arriesgarse y a gestionar el miedo al riesgo.
Cada vez que un empresario se plantea por qué hace lo que hace, se generan nuevas ideas, se innova. Le gusta conocer a gente de muy distintos ámbitos. La creatividad empresarial se enriquece conociendo a personas muy distintas de otros ámbitos, de otros países y de otras culturas. Lo observa todo.
La Rutina Matutina de un Empresario Exitoso
Los consejeros delegados de algunas de las compañías más importantes a nivel mundial se levantan temprano. De hecho el 90% se levantan antes de las 6 de la mañana. Es un periodo mágico en el que las interrupciones y las llamadas de teléfono prácticamente no existen.
Para ello aprovechan para dar un buen repaso a la prensa nacional e internacional, así como webs especializadas en sus respectivos sectores. La lectura abarca los titulares y las entradillas, y si necesitan profundizar leen la noticia completa. Además de ayudar a estar sanos y en forma, las endorfinas ayudan a crear una sensación de bienestar y felicidad, además de que la energía les hace estar a tope para salir a comerse el mundo.
En definitiva, se trata de hacer cosas necesarias que les aportan mucho valor en lo personal y en lo profesional, y que debido a sus cargadas agendas, no dispondrían de tiempo a lo largo del día, ya que por la noche el cansancio físico y psíquico impediría hacerlo.
