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Comunicación

El Legado Emprendedor de Altos Hornos de Vizcaya y el Desarrollo Urbano de Barakaldo

by Admin on 24/05/2026

La historia de Barakaldo está intrínsecamente ligada al desarrollo industrial, siendo Altos Hornos de Vizcaya (AHV) uno de los pilares fundamentales que moldearon su economía y sociedad durante el siglo XX. La fusión de tres grandes empresas siderúrgicas de la margen izquierda del Nervión dio lugar a AHV en abril de 1902, con un capital de 32 millones de pesetas, en su mayor parte procedente de la empresa Altos Hornos y Fábricas de Hierro y Acero de Bilbao.

Orígenes y Consolidación de Altos Hornos de Vizcaya

Las tres fábricas de las que nació Altos Hornos de Vizcaya estaban instaladas en una ubicación privilegiada para su actividad empresarial. La empresa fue el verdadero buque insignia de la industria vasca, que consumía el mineral de hierro de las minas vizcaínas y abastecía de acero a los sectores metalúrgico y naval.

El primer presidente fue el bilbaíno Tomás de Zubiría Ybarra, quien se mantuvo al frente de la empresa durante 30 años y pertenecía a una importante familia de la burguesía vasca de honda raigambre industrial. La creación de la compañía supuso un importante impulso del comercio. Se importaba coque y se vendía acero que generalmente se transportaba en barco. Como consecuencia, se crearon nuevos astilleros como Astilleros del Nervión y Astilleros Euskalduna. También se desarrolló la red ferroviaria, que se utilizaba para transportar el acero a los muelles y luego a las fábricas por medio de los ferrocarriles mineros, y para importar materia prima.

El establecimiento de otras empresas en la zona contribuyó al desarrollo de Altos Hornos de Vizcaya. En 1918, durante la I Guerra Mundial, la multinacional Babcock y Wilcox fundó una filial en la zona para fabricar locomotoras abasteciéndose de la materia prima suministrada por la compañía.

Expansión y Desafíos

El periodo 1923-29 fue una etapa de bonanza para la economía mundial y para la empresa, permitiendo modernizar las instalaciones y alcanzar techos productivos. En 1929 se llegó al techo productivo de 452.342 Tn, que no se recuperaría hasta los años cincuenta.

La Segunda República inició una época de crisis en la compañía motivada por las huelgas y la conflictividad laboral. En 1940 se inició en España una nueva etapa caracterizada por el gran intervencionismo del Gobierno sobre todo tipo de toma de decisiones y por el planteamiento de una política económica de autarquía. Los precios estaban intervenidos, lo que repercutió en los beneficios de la empresa y, por tanto, en su modernización. Pese a ello, AHV realizó numerosas inversiones: compró en 1940 la planta siderúrgica de Sagunto, en 1947 las minas de la Orconera, y constituyó la Sociedad de Aguas y Saltos del Zadorra para construir los pantanos necesarios para asegurar el suministro de agua y energía. En los años sucesivos, la compañía continuó su desarrollo a pesar de vivir momentos de incertidumbre debido a factores políticos y a las variaciones de la demanda mundial de acero.

Historia de la Siderurgica del Mediterraneo ALTOS HORNOS DEL MEDITERRANEO

A partir de los años 80, la siderurgia mundial acusó una profunda crisis, debido a la fuerte competencia internacional, el descenso de la demanda y el incremento de los costes energéticos. Las grandes acerías del norte sufrieron la llamada "reconversión industrial" en la que se generalizaron los cierres, despidos y desmantelamiento de varias empresas. El ingreso de España en la CEE dejó al descubierto las deficiencias estructurales, la falta de inversión o el endeudamiento y la baja competitividad frente a siderúrgicas extranjeras.

En 1996 se cerraba Altos Hornos de Vizcaya, AHV, la siderurgia que desde 1902 se había asentado en la margen izquierda de la ría de Bilbao, y que durante buena parte del siglo XX se constituyó en la más importante del sur de Europa. Su cierre vino acompañado de la destrucción de la mayoría de sus instalaciones y de su sustitución por la Acería Compacta de Bizkaia, ACB.

La Preocupación por la Vivienda Obrera y el Paternalismo Empresarial

La importancia económica de Altos Hornos de Vizcaya provocó el florecimiento de un importante sector servicios y no sólo el comercio, sino centros comerciales, bancos y seguros, que se ubicaron en Barakaldo, conviviendo los grandes con los pequeños. En 1867, la Sociedad Ybarra y Cía., promotora de Nuestra Señora del Carmen, poseía 28 viviendas en el barrio baracaldés de Beurco y se había preocupado por alojar a 74 obreros en viviendas propiedad de Cristóbal Murrieta. Unos años más tarde fue Altos Hornos de Bilbao quien promocionó la edificación de viviendas modestas, atrayendo a constructores e inversores. Juan Ybarra, Gabriel Mª Ybarra y Cosme de Zubiria, arrendaron o vendieron sus terrenos próximos a la empresa con la expresa condición de que en ellos se levantaran viviendas para obreros. Se erigieron, así, a finales de la década de los 70 y principios de los 80 del siglo pasado las “Casas de Uria” en Pormecheta y las “De la Bomba” en Ramón y Cajal.

La Sociedad de Casas Baratas de Baracaldo y Sestao

Finalmente, en 1913 Altos Hornos de Vizcaya puso en marcha un nuevo proyecto: la construcción de un barrio obrero. Para su desarrollo fue necesaria la elaboración de un informe previo que señaló como fórmula más beneficiosa “la intervención de una sociedad independiente de la de los Altos Hornos, que al efecto se puede constituir, para evitar de este modo los inconvenientes diversos que en determinados casos como huelgas pudieran suscitarse.” De esta manera, el 29 de diciembre de 1914 se constituyó en Barakaldo ante notario la Sociedad de Casas Baratas de Baracaldo y Sestao S. A., con un capital social de 125.000 pesetas representado por 1.250 acciones de 100 pesetas cada una de valor nominal. El proyecto, presupuestado en 9.957,08 pesetas, preveía la construcción de 46 casas dobles con 92 viviendas, estableciéndose un gasto de 5.000 pesetas por vivienda y 25.000 pesetas más en la urbanización y el saneamiento de la zona.

Encargada la proyección de estos alojamientos en el barrio de San Vicente por Altos Hornos de Vizcaya a Manuel Mª de Smith, fueron realizados en dos fases. En la primera de ellas (1916) se proyectaron trece inmuebles con veinte viviendas a lo largo de un solar en “L”, entre las calles Francisco Gómez y Eléxpuru. La segunda fase (1918) recogió el legado de la anterior, respetando su repertorio formal. El control ejercido por Altos Hornos de Vizcaya quedó también materializado con la introducción en el Consejo de Administración de la Sociedad de Casas Baratas de Baracaldo y Sestao de varios delegados.

Otros Proyectos de Vivienda Obrera

El primer ejemplo de cooperativa constructora en Barakaldo, propiamente dicha, fue la Sociedad Cooperativa Obrera para Casas Baratas de Empleados del Tranvía de Bilbao. Organizada en julio de 1923 por 31 obreros, en su mayoría empleados de Altos Hornos de Vizcaya, el lugar elegido fue una pronunciada pendiente de elevada altitud en el paraje denominado Andicollano. En una superficie de 3.926,92 metros cuadrados, adquirida por 10.115,77 pesetas, se erigieron 31 casas unifamiliares, de planta baja y primer piso.

La Sociedad Cooperativa Obrera de AHV 'La Humanitaria' edificó cincuenta viviendas en el barrio de Bagaza. Las cincuenta casas, de un solo tipo, contaron con planta baja y piso superior. La Sociedad Cooperativa Obrera para Casas Baratas del Tranvía de Bilbao 'El Progreso' llevó el nombre de la empresa donde trabajaban los treinta socios que la componían. Organizada en 1923, optó por seleccionar el barrio de Arteagabeitia como emplazamiento, comprando 2.802,34 metros cuadrados a Mauricio Castaños. La Sociedad Cooperativa Obrera para Casas Baratas de Obreros de AHV 'La Invencible', fundada a mediados de 1923 por 82 obreros y empleados de Altos Hornos de Vizcaya, comenzó su andadura de forma ajena a la ley, por lo que sus primeros pasos fueron difíciles. Sin embargo, esta iniciativa comenzó su periplo unos años antes, en 1919, cuando Altos Hornos de Vizcaya encargó a Manuel Mª de Smith la realización del proyecto. Para su ejecución fue necesaria la compra de una finca con 9.347,83 metros cuadrados en el barrio de Beurco.

Como resultado, Altos Hornos de Vizcaya supo desplegar un amplio programa paternalista. En el terreno de la enseñanza construyó y sostuvo varias escuelas. La asistencia médica a sus obreros se garantizó con dos hospitales y personal sanitario. En el plano espiritual erigió una capilla. Recurrió también al auxilio de numerosas familias en épocas delicadas, como por ejemplo en la enfermedad y la vejez, con la constitución de una sociedad de socorros y una caja de pensiones. Esta amplia red de instituciones benéficas, completada con unos salarios comparativamente superiores a los del resto del sector industrial de la comarca y la estabilidad en el empleo, consolidaron el atractivo de Altos Hornos de Vizcaya para la población.

Patrimonio Industrial y el Futuro de Barakaldo

De la vieja siderurgia integral, solo un pequeño grupo de instalaciones se mantienen, alguna de ellas de considerable valor tecnológico y representativo de una era de civilización del hierro y del acero que han marcado la historia de los municipios de Barakaldo y Sestao. Entre las arquitecturas e ingenierías que se han conservado, cabe destacar el Pantano Viejo de El Regato, el edificio Ilgner y las oficinas generales de la empresa, en Barakaldo, así como las naves de perfiles comerciales y el Horno Alto nº1, en Sestao.

El Pantano Viejo de El Regato dispone de una presa de 20 m. de altura con una longitud de coronación de 74 m. Desde el punto de vista constructivo significó una gran innovación, no sólo por su tipología estructural, con arco de gravedad, sino especialmente por la utilización de hormigón. Por primera vez se utilizaba en España este material en la construcción de presas.

Las naves comerciales constan de seis crujías construidas en 1914 con estructura metálica y cerramiento de ladrillo, la tipología más representativa de la siderurgia vizcaína. Las antiguas Oficinas Generales son dos edificios adosados, obra del arquitecto Manuel María Smith e Ibarra. El más antiguo, 1911, alojaba dependencias del alto personal. En el edificio más moderno, 1946, con siete pisos y planta de mariposa, se instalaron las oficinas generales de la empresa y ha sido rehabilitado para alojar apartamentos tutelados y una escuela infantil.

El edificio Ilgner es el único conservado de todos los que en la fábrica de Barakaldo se dedicaron a labores productivas. Se trata de una nave de hormigón, singular por su monumentalismo. Fue construido en 1927 para albergar una subestación con dos grupos Ilgner Siemens Schuckert de transformación eléctrica.

El Horno Alto nº 1, junto a su gemelo nº 2 ya desaparecido, fue construido en 1958 por la casa alemana G.H.H. dentro del plan de mejoras realizadas en la fábrica y se apagó definitivamente en 1995. Tras diversas vicisitudes, el Gobierno Vasco catalogó el Horno como Bien Cultural Calificado en 2005. Al mismo tiempo, el Ministerio de Cultura lo incluía dentro del Plan Nacional de Patrimonio Industrial.

Al derrumbarse la base económica, como consecuencia de la crisis industrial, se genera una importante pérdida de puestos de trabajo, así como un importante número de prejubilados y jubilados con poder adquisitivo, pero que constituyen un sector no productivo, al mismo tiempo que un sector de jóvenes no puede acceder al mundo laboral. Es desde aquí que nace un nuevo resurgimiento económico, con nuevas actividades que sustituyen a las anteriores. La modernización económica pasa por el asentamiento de nuevas industrias, apoyadas en el desarrollo del Puerto y del Aeropuerto como motor, reutilizando los suelos que han dejado las viejas industrias para el asentamiento de actividad económica compatible con el uso residencial.

Actualmente, el Ayuntamiento de Barakaldo está comprometido con la puesta en valor del patrimonio industrial de la ciudad, desarrollando proyectos de turismo industrial. Un ejemplo reciente es la recreación virtual en 3D de la desaparecida fábrica de Altos Hornos de Vizcaya (AHV) en Ansio, donde hoy se sitúa el Bilbao Exhibition Centre (BEC!). Este proyecto busca que los visitantes puedan conocer la fábrica, su historia, y tener una experiencia inmersiva a través de la realidad aumentada, permitiendo "entrar" en sus pasillos y conocer su maquinaria.

Fases del proyecto de Realidad Aumentada para AHV Ansio

  1. Investigación del producto de turismo industrial a crear, en base a fotografías, información y material existente sobre AHV y la fábrica de Ansio.
  2. Fase de diseño con modelos 3D para su implantación en realidad aumentada.
  3. Modelado en 3D de la recreación de cómo era la fábrica en su estado real y original, tanto del exterior como del interior, y en modo diorama.
  4. Todos los modelos creados tendrán un enlace en www.visitbarakaldo.eus para poder ser visualizados a través de Realidad Aumentada.

Este tipo de iniciativas demuestran el esfuerzo por mantener viva la historia industrial de Barakaldo y transformarla en una oportunidad para el turismo y el desarrollo económico actual, honrando el legado emprendedor de su pasado.

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