Actitudes Negativas de un Emprendedor que Conducen al Fracaso: Una Guía Completa para el Éxito
Es muy habitual contar las claves para alcanzar el éxito en los negocios, pero es más extraño hablar de aquello que nos conduce al fracaso. Este post tiene como objetivo desvelar cuáles son las actitudes negativas que conducen a una pyme al cierre y a su propietario a la ruina. Como es lógico, la meta es que nadie siga estos criterios si su objetivo es tener una actividad longeva en el competitivo mundo de los negocios. El emprendimiento ha dejado de ser, desde hace años, solo para personas con recursos económicos y muy conocedoras de los negocios. Sin embargo, no todo el mundo vale para crear y sacar adelante su empresa, y existen requisitos personales que no todos tienen.
Errores Comunes y Actitudes Perjudiciales
Cuando se habla de emprendimiento, casi siempre nos fijamos en las cualidades que debe reunir un emprendedor. Se valora si se poseen o no esos rasgos de personalidad o cualidades necesarias para convertirse en un emprendedor de éxito. Sin embargo, los errores que cometen los emprendedores repercuten en el proyecto y también en la toma de decisiones que pueden afectar a la resolución de situaciones adversas. Hay distintos tipos de emprendedores y diferentes motivos para que un proyecto llegue al fracaso, pero también existen algunos errores comunes que se suelen cometer.
1. Creer que lo sabes todo y subestimar la formación continua
Básicamente porque no lo sabes todo. Emprender consiste precisamente en eso, en aprender y adquirir nuevos conocimientos a lo largo del camino. Es un error de emprendedores muy común pensar que lo puedes hacer todo mejor que otros profesionales. Si no sigues formándote, llegará un momento en el que el entorno te pase por encima y te quedes anticuado. Los grandes empresarios han seguido aprendiendo día a día y han sido capaces de dar mil vueltas a la base de sus compañías. Es una lección de humildad súper necesaria; aprovecha todas las oportunidades de ampliar tu visión.
2. Exceso de optimismo y falta de realismo
Ser demasiado optimista con el resultado es una de las cualidades de los emprendedores, pero si pensasen que iban a fracasar con sus proyectos, es seguro que no los iniciarían. Este optimismo les lleva a sobreestimar los ingresos e infravalorar los gastos. Es frecuente pensar que su producto o servicio es el mejor, subestimando a la competencia. Una idea no es un producto y una idea no es una empresa. Todas las ideas innovadoras, aunque funcionan en algunos casos, siempre representan un riesgo. Es importante que el emprendedor mantenga el optimismo, pero al mismo tiempo haga un ejercicio constante de medición de resultados y sea capaz de implementar cambios estratégicos cuando la situación lo requiera.
3. Falta de conocimiento del sector y del mercado
Puede que la idea sea buena, pero no siempre se conoce con profundidad el sector en el que se pretende entrar. Sin un estudio de mercado previo, que contenga una exhaustiva investigación, se deja de lado la necesidad de pensar un poco más allá antes de actuar. Si bien los negocios para triunfar necesitan de innovación y relevancia, también necesitan un público cuya necesidad pueda ser satisfecha con el producto o servicio que se ofrece. A la hora de desarrollar la actividad, muchos emprendedores se dirigen antes al producto que al mercado, y no hay que olvidar que el mercado es completamente cambiante y hay una rotación enorme de productos.
4. No dedicar suficiente tiempo al negocio y la gestión del tiempo
Una actividad de emprendimiento exige dedicación total; no existen emprendedores a "media jornada". Un negocio exige disponibilidad casi total por parte del emprendedor, al menos en los inicios. La gestión del tiempo es algo fundamental, y el día solo tiene 24 horas. Ese tiempo es un tesoro del que hay que aprovechar cada segundo. Por tanto, no puede ser que un emprendedor no tenga preparado su plan para el día siguiente. Cada vez que se levante, debe saber los objetivos de la nueva jornada. La mejor forma de conseguirlo es acabar el día anterior redactando un documento en el que se pongan unas metas que deberá cumplir. Es crucial organizar una rutina de trabajo que permita cumplir las tareas más importantes en la menor cantidad de tiempo posible, y no perder tiempo en distracciones como las redes sociales.
5. Miedo a los cambios y falta de adaptabilidad
Un emprendedor tiene que estar dispuesto y ser capaz de dar un volantazo a su hoja de ruta y a su estrategia global, porque existe una posibilidad bastante alta de que le toque adaptarse para tener y asegurar el éxito. Las empresas deben anticiparse y ser capaces de adaptarse rápidamente. En ocasiones, los emprendedores no son capaces de ver la realidad del negocio o de tomar decisiones estratégicas porque están demasiado enfocados en sus ideas de partida o en conseguir unos objetivos que es posible que ya no apliquen en un mercado en constante transformación. Esto hace que se olviden de flexibilizar el proyecto o de pivotar el modelo de negocio de acuerdo con las circunstancias.
6. Incapacidad para formar buenos equipos y delegar
Muchos emprendedores tienden a ser excesivamente individualistas, siendo incapaces de delegar funciones. En otras ocasiones, no logran formar buenos equipos al rodearse de familiares y allegados que no siempre tienen la formación y experiencias adecuadas. El talento humano es el mayor activo de cualquier empresa y no contratar a una plantilla competente es de los peores errores que se pueden cometer a la hora de emprender. Merece la pena dedicar tiempo a atraer a los mejores perfiles y fidelizar el talento, consiguiendo que los empleados crean de verdad en el proyecto y remen juntos hacia los mismos objetivos.
7. Enamorarse de la idea y no del mercado
Cuando te enamoras de tu idea, pierdes objetividad. No importa cuánto tiempo y dinero le hayas dedicado, nunca puedes perder la objetividad porque lo único que haces es taparte los ojos. Si no va a funcionar, tienes que ser capaz de verlo y abandonar el proyecto. Es un error muy habitual, fruto del excesivo optimismo en el producto. Muchos emprendedores confían tanto en su producto que piensan que se lo "quitarán de las manos", pero esto no sucede, ya que el cliente puede no conocer el artículo o no saber para qué sirve. Crear cosas que nadie quiere es un error que invierte tiempo y dinero habiéndose olvidado de lo más importante: saber si tiene encaje en tu mercado.
8. No poner al cliente en el centro de las decisiones
Muchas veces los emprendedores olvidan al cliente una vez producida la venta. Esta política equivocada provocará que el cliente no repita la experiencia de compra en el futuro. Es necesario un buen servicio postventa que gestione las consultas, quejas y reclamaciones de modo ágil y rápido. Si solo te enfocas en incrementar tus ventas y beneficios, te será muy difícil triunfar. Al fin y al cabo, la única razón por la que existe tu proyecto son los clientes, y por eso debes situarlos en el centro de todas tus estrategias. Tu objetivo debe ser aportar valor y, si lo haces, las ventas llegarán solas. Prestar especial atención al consumidor en cada fase del proyecto es la clave de bóveda para el éxito del negocio.
La importancia del buen servicio. | Patricia Tintori | TEDxNaguanagua
9. Mala planificación financiera y búsqueda de beneficios a corto plazo
La mala planificación financiera es uno de los principales errores que cometen los emprendedores antes de iniciar un proyecto. Es necesario contar con una correcta planificación que determine al detalle todos los aspectos económicos del negocio y que esté alineada con sus objetivos. En este contexto, la educación financiera para empresas se vuelve de vital importancia. Contrario a lo que se piensa, los grandes empresarios no tienen tendencia a tomar riesgos considerables. No hay que infradimensionar el negocio. La falta de liquidez en los primeros meses de actividad del negocio es, desgraciadamente, una realidad a la que se enfrentan la mayoría de los promotores de un nuevo negocio. Es preciso reducir al máximo los gastos fijos. Pensar solo en el corto plazo es otro de los errores de emprendedores que no puede faltar en esta recopilación. Se deben tomar decisiones que afectarán al proyecto en el largo plazo.
10. No estar preparado para fracasar y el miedo a equivocarse
Si piensas que tu primera idea arrasará y que te permitirá un retiro dorado, ni te molestes en ser empresario. Las estadísticas no mienten y, según todos los estudios, ocho de cada diez compañías fracasan. Por tanto, debes estar preparado para asimilar la situación, reinventarte y embarcarte en una nueva aventura. "Una persona que nunca cometió un error, nunca intentó nada nuevo" - Albert Einstein. El primer error de todos es pensar que no cometerás errores. La mayoría de ellos son oportunidades para crecer y aprender. Así que la primera lección para cualquier emprendedor sería: ¡No temas equivocarte! Ser resiliente significa ser capaz de afrontar las adversidades, adaptarse y reinventarse frente a ellas.
11. Elegir el socio equivocado
Emprender en solitario es una opción valorada por muchas personas increíblemente valientes; sin embargo, si finalmente te decides a emprender junto a uno o más socios, ten mucho cuidado con elegir bien a ese cofundador. Asegúrate de que sea una persona compatible contigo, cuyos conocimientos se complementen con los tuyos y a la vez sepa respaldar tus ideas y cuestionarlas cuando sea necesario. Cuando la elección es precipitada o no se encuentra a alguien compatible y complementario, es un grave error empezar un negocio con un socio así.
12. No saber comunicar las ideas
Imagínate crear una página web y que no se entienda bien lo que ofreces. Es imposible que las ventas crezcan. Y es que al final, vender significa convencer y si tus mensajes no logran captar la atención de tu audiencia, difícilmente lo conseguirás. El copywriting se ha vuelto imprescindible para cualquier negocio.
13. Subestimar la importancia de la tecnología
Llevamos años oyendo hablar de la transformación digital y aún así encontramos muchos emprendedores que cometen el error de pasar por alto la tecnología. Si quieres emprender, antes debes entender cómo funciona el mundo a nuestro alrededor: algoritmos, predicción de comportamientos, ciberseguridad, etc.
14. No trabajar las soft skills
Aunque cuentes con valiosísimas habilidades técnicas, es un gran error emprender sin haber trabajado tus soft skills. ¿De qué te sirve saber idiomas, dominar la tecnología o ser un hacha redactando si eres incapaz de colaborar, de administrar de forma eficiente tu tiempo y de resolver conflictos? Las soft skills, o habilidades blandas, se pueden desarrollar, potenciar y mejorar para perfeccionar los perfiles profesionales.
15. Olvidar la salud mental
No, no eres un robot. Y, si bien es cierto que al emprender pasarás noches sin dormir y parecerá que estás casado con tu proyecto, esta realidad puede conducirte a verdaderos problemas de salud mental que hagan imposible que cumplas tus sueños. No cometas este error, cuídate y previene enfermedades como la ansiedad o la depresión.
16. No evaluar el desempeño del negocio
¿Cómo sabrás si tu proyecto progresa adecuadamente si no evalúas constantemente lo que funciona y lo que no? Saber dónde debes enfocar tus esfuerzos, conocer las causas de aquellos puntos que tienen un rendimiento inferior. Quizás estés invirtiendo tus recursos en el lugar equivocado.
Actitudes a Evitar Absolutamente
- Ser celoso: Ver como los demás triunfan debe verse como una razón para automotivarse. El tiempo que pase sintiendo envidia hacia los demás servirá solo para desviar su atención de lo que realmente interesa: lograr una empresa rentable.
- Mirar hacia atrás: En el universo de la empresa siempre hay que empujar hacia adelante. Es un error perder demasiado tiempo recordando los obstáculos que quedaron en el camino.
- Buscar excusas: Cuando se comete un error, se debe encontrar la causa del problema y aprender la lección para el futuro del negocio, en lugar de buscar excusas.
- Juntarse con personalidades negativas: Las personas que están continuamente buscando excusas, que se pasan el día quejándose, no son aconsejables.
- Hacerse autobombo: Los empresarios de éxito no pierden el tiempo rememorando sus grandes logros. Según obtienen uno, ya están pensando en el siguiente.
- Buscar solo los beneficios: Es mucho mejor para un emprendedor centrarse en crear productos y servicios que aporten valor y que marquen la diferencia. Si lo consigue, el dinero vendrá solo.
Estadísticas Relevantes
Según el último informe 'Crecimiento empresarial' publicado por Cepyme, el 59,6% de las empresas que se crean en España no supera los cinco años de vida. Países como Bélgica, Portugal, República Checa y Francia cuentan con las empresas que más sobreviven a estos primeros cinco años de vida.
| País | Porcentaje de Supervivencia a 5 años |
|---|---|
| España | 40.4% |
| Bélgica | Mayor al 40.4% |
| Portugal | Mayor al 40.4% |
| República Checa | Mayor al 40.4% |
| Francia | Mayor al 40.4% |
Fuente: Informe 'Crecimiento empresarial' de Cepyme.
Reflexiones Finales
Emprender nunca es fácil. Si encima nosotros mismos nos "auto-saboteamos" con actitudes y razonamientos que juegan en nuestra contra, el camino será mucho más difícil. Es necesario un buen plan de empresa previo que contenga una exhaustiva investigación de mercados. Se necesita reducir la incertidumbre que conlleva iniciar un proyecto emprendedor y para ello cuanta más información recabemos, mejor. No podemos esperar a ser perfectos para emprender o tomar nuevos retos, pues pueden pasar muchos años antes de que te des cuenta de que es imposible alcanzar la perfección, por lo que hay que tomar las herramientas con las que ya cuentas y pulirlas para utilizarlas a nuestro favor de la mejor manera posible.
