Acciones de Liderazgo para Favorecer el Trabajo en Equipo
En la actualidad, las empresas buscan equipos motivados y comprometidos, ya que son más productivos y eficientes.
El papel del líder en un equipo de trabajo es clave, y las empresas cada vez le dan más importancia a buscar perfiles que sepan gestionar equipos de trabajo de forma efectiva. Traspasar la frontera del cargo y convertirse en un compañero que guía, es el reto de cualquier responsable de equipo.
Hablamos de jefe cuando este responsable ejerce su liderazgo basándose únicamente en el poder otorgado en base a su cargo. Mientras que la palabra líder, citando a Max Weber, hace referencia a quién ostenta un liderazgo de autoridad, posee “el arte de conseguir que la gente haga voluntariamente lo que uno quiere debido a su influencia”.
Una de las características de la especie humana es su naturaleza grupal. Y es que alcanzamos muchas de nuestras necesidades (afecto, autoestima, desarrollo personal, entretenimiento, etc.) a través de las interacciones que llevamos a cabo en grupo.
Ser un buen líder significa lograr que el equipo trabaje de manera efectiva tanto individualmente como en grupo, asegurando que se cumplan los objetivos comunes. En un entorno empresarial, el líder juega un papel crucial para que el departamento funcione, especialmente cuando el equipo está compuesto por personas con habilidades e intereses diversos. Una empresa necesita un buen líder para crear un clima laboral positivo y asegurar que los miembros del equipo se sientan cómodos y motivados, lo cual es esencial para alcanzar las metas organizacionales.
Entre las aptitudes clave de un líder, destacan la inteligencia emocional y la capacidad de escuchar activamente. Estas habilidades son fundamentales para generar confianza y fomentar una comunicación efectiva dentro del equipo. Además, un buen líder debe ser capaz de tomar decisiones acertadas y resolver problemas de manera eficiente, mientras que su estilo de liderazgo debe ser adaptable para motivar a su equipo y mantener una actitud positiva en la búsqueda de los objetivos comunes.
A continuación, se presentan acciones de liderazgo que pueden favorecer el trabajo en equipo:
1. Conviértete en un Referente que Contagie Pasión
Sé el mejor embajador de los valores y la misión de tu organización a la vez que involucras a todo tu equipo en los objetivos de la compañía. Imagina que caminas sin rumbo y sin destino, ¿no es más cansado, más tedioso y menos apasionante que cuando piensas en la meta y lo que encontrarás al llegar?
Una persona que se dirige hacia una meta clara y fija se aplicará con mayor determinación porque sabe lo que se espera de él. Por eso, se vuelve imprescindible que un/a líder le trasmita a su equipo cuál es la misión, la visión y la estrategia. Puedes empezar estableciendo una meta ambiciosa a largo plazo y, poco a poco, segmentando tareas más pequeñas con resultados más inmediatos que motivarán a tu equipo y harán que no desvíen la mirada del objetivo.
2. Confía en tu Equipo y Delega
Los líderes confían en sus equipos, les delegan proyectos y les brindan la libertad necesaria para desarrollar su autonomía y no interferir en sus procesos de trabajo. Asume el riesgo de qué se produzca alguna equivocación, y si sucede, frente a terceros, no penalices nunca al equipo. ¿Y si tu futuro dependiera de ti? Vivimos tiempos de cambios permanentes, en un entorno ambiguo, vertiginoso y muchas veces impredecible.
La habilidad de liderazgo también puede verse como la capacidad de entregar responsabilidad y delegar tareas. Aquellos que trasladan responsabilidad a sus colaboradores/as los motivan y garantizan su lealtad.
3. Información Clara y Cohesión
La información son los mimbres que dan cohesión a tu equipo, los cimientos que lo construyen y lo mantienen unido.
Comunicación clara es imprescindible trabajar la comunicación como elemento esencial para transmitir los valores a tu equipo. La clave es comunicar con transparencia, de manera clara y concisa. Sin embargo, este flujo de comunicación e información no puede ser unilateral. Los buenos líderes siempre tienen un oído abierto hacia las preocupaciones de sus empleados/as. Comunicación y liderazgo van de la mano cuando hablamos de los líderes de hoy... y los del mañana.
4. Rodéate de Talento y Promueve su Crecimiento
Busca personas más sabias que tú siempre que puedas, recompensa y pon en valor su trabajo además de estimular y favorecer su crecimiento y desarrollo dentro del equipo.
El talento humano es la variable más importante y valiosa de cualquier organización. Por eso, si quieres gente preparada, debes invertir en su formación y capacitación. En primer lugar, debes seleccionar a aquellos perfiles que crees que tienen potencial en aquellas áreas y divisiones que te van a ayudar a alcanzar la meta. Una vez que forman parte de tu equipo, invertir en ellas para que sigan evolucionando, para que crezcan profesionalmente y hagan crecer a la organización hacia el objetivo marcado. Las personas con cualidades de liderazgo son capaces de reconocer las habilidades especiales y saben cómo utilizarlas en beneficio de la empresa.
5. Desarrolla Habilidades Blandas
Las habilidades blandas (softskills) son aquellas imprescindibles para relacionarnos adecuadamente con los compañeros. En el caso del responsable del equipo deben estar aún más presentes. El líder debe ser capaz de motivar y conducir al equipo. Imagina que estáis subiendo la montaña de antes y vuestro sherpa no habla o no entiende que tengáis que parar para refrescaros o ni se preocupe sobre cómo están vuestros pies. ¿Cómo crees que les hace sentir? Practica la escucha activa y empatiza.
La escucha activa implica observar y preguntar, flexibilidad y confianza, apertura y firmeza. Ya no se trata solo de saber gestionar equipos, sino también de escucharlos activamente, es decir, reunir todas sus ideas y aportaciones y llevarlas a la práctica. Cuando hay una escucha activa en el equipo, los integrantes entienden y comprenden mejor la razón de su trabajo. Amplían su visión y dirección acorde a sus estrategias y metas.
Motivación y entusiasmo La motivación laboral y el entusiasmo son cruciales para cualquier líder que quiera ser una referencia positiva dentro de su equipo. Estas cualidades de liderazgo ayudan a crear un ambiente de trabajo saludable, optimista y productivo. Motivar e inspirar al equipo es una de las habilidades más importantes de un/a líder. Un equipo motivado es más comprometido, productivo y leal, lo cual es clave para el éxito de la empresa.
Predicar con el ejemplo Albert Einstein dijo que “el ejemplo no es la mejor manera de enseñar, es la única” y esta frase, cobra especial sentido cuando se habla de la relación entre un líder y su equipo. Debes ser el primero en trabajar duro, en tomar las responsabilidades que amparan tu posición y a su vez, hacerlo con honestidad, ética y autenticidad. No pretendas ser lo que no eres.
El papel de un líder es influir, transmitir y contagiar
6. Conoce a tu Equipo a Nivel Personal y Profesional
Para conseguir que cada persona de lo mejor de si misma debes saber cómo trabaja cada miembro de tu equipo. Piensa que algunos funcionan mejor bajo presión, otros precisan de espacios libres de interrupción, otros son más reflexivos y otros, por ejemplo, necesitan nuevos retos constantemente. Pero además de conocer cómo trabajan necesitamos establecer vínculos personales y demostrar preocupación por el estado de cada miembro. Así, por ejemplo, si sabes que hoy a tu desarrollador se le ha estropeado la caldera y no está de buen humor será buena idea aplazar esa reunión que no es urgente a otro día.
Ventajas y Desventajas del Trabajo en Equipo
Cuando trabajamos en equipo también pueden darse inconvenientes y desajustes que debemos tener en cuenta. Si conocemos cuáles son las ventajas y las desventajas de trabajar en equipo, será más fácil identificar cuáles son los posibles escenarios que pueden darse y cuál es la forma más eficiente de organización del mismo.
| Ventajas | Desventajas |
|---|---|
| Mayor motivación: trabajar en equipo permite tener un propósito común para todos los integrantes del mismo, hay que trabajar bajo una misma dirección lo que implica compromiso y comunicación durante el proceso. | Pérdida de agilidad en la toma de decisiones: al trabajar en equipo debemos escuchar y tener en cuenta todas las opiniones de sus integrantes lo que a veces puede ralentizar el proceso. |
| Aumenta y estimula la creatividad: cuando trabajamos en equipo empleamos herramientas diferentes a cuando trabajamos de forma individual. | Problemas de comunicación: en ocasiones cuando trabajamos en equipo pueden surgir problemas de comunicación y malentendidos que pueden traducirse en falta de organización o discusiones. |
| Disminuye los niveles de estrés: no trabajar en equipo puede generar una mayor carga de estrés y de trabajo. En algunas ocasiones podemos estancarnos en una tarea, lo que nos dificulta avanzar en el proyecto y, por ende, el nivel de estrés por no dar con la solución se intensifica. | Reuniones improductivas: no siempre es necesario implicar a todo el equipo en las reuniones, cada miembro del equipo tiene que tener un rol y unas responsabilidades específicas por lo que antes de convocar a todo el equipo es importante realizar el ejercicio de identificar a quiénes les afecta dicha reunión y si es necesaria o podría resolverse con una llamada. |
| Falta de implicación: el reparto de tareas debe ser equitativo y debe realizarse un seguimiento para asegurar que todos los miembros están cumpliendo con sus tareas y tiempos de trabajo. |
Fomentar la Comunicación y Participación
Hay que respetar y escuchar las opiniones de todo el equipo. Empresas como Apple, Google, Starbucks, Cirque du Soleil… son actualmente casos de éxito o de referencia en cuanto a ejemplos de trabajo en equipo. Google, por ejemplo, invierte millones de dólares en la investigación sobre trabajo en equipo para contribuir a la mejora contínua de los equipos de la compañía.
Existen numerosas actividades para realizar en grupo que ayudan a trabajar y mejorar habilidades grupales como la empatía, la coordinación, la comunicación y que pueden traducirse en un mayor rendimiento y satisfacción. Una de las actividades más destacadas es el team building que ofrece diferentes actividades dependiendo de cuál sea la necesidad a trabajar en el equipo, por ejemplo, estrategia e innovación o integración.
Gracias a la fusión de la tecnología y la comunicación ya es posible teletrabajar de forma coordinada entre todos los miembros de un mismo equipo.
Estilos de Liderazgo
El directivo, mando, supervisor, etc., que ejerce esta forma de dirección de equipos es una persona inflexible con sus colaboradores que se rige por sus propios criterios y asume personalmente la toma de decisiones sin tener en cuenta la opinión de sus subordinados.
En este caso, el directivo, mando, supervisor, etc., es más participativo y tiene muy en cuenta los puntos de vista de cada uno de sus colaboradores. Por ejemplo, durante el periodo de aprobación de un proyecto, requiere la presencia y participación de todos sus subordinados para poder aprobarlo de forma definitiva. Esta forma de liderar propicia que los empleados decidan y asuman responsabilidades en la toma de decisiones.
El líder se caracteriza por ser activo, consultivo, orientador y formador. Además, tiene un alto sentido de responsabilidad y compromiso personal con las necesidades de la organización. También se caracteriza por ser un gran oyente y por mostrarse muy respetuoso en el trato hacia sus colaboradores, compartiendo la toma de decisiones con otros miembros de la organización.
Este estilo de direción es totalmente opuesto a los anteriormente mencionados. Se caracteriza por la apatía a la hora de tomar decisiones, cediendo esta responsabilidad a los subordinados sin proporcionarles ayuda, motivación o control de las actividades que realizan. El individuo que aplica este liderazgo tiene un débil compromiso con la organización y no es capaz de resolver los conflictos que surgen. Tampoco dirige al equipo hacia la consecución de los objetivos y metas marcados, sin ofrecer apoyo a sus colaboradores y evitando cualquier tema que necesite de la experiencia y la responsabilidad del cargo de directivo.
Este estilo destaca por el ánimo y estimulo que el líder proporciona al colaborador, ya que le considera una pieza muy significativa en la organización, no solo un simple instrumento para conseguir los objetivos previstos.
Este estilo de liderazgo utiliza las recompensas a los colaboradores en función del cumplimiento de los criterios establecidos y de su productividad.
Sin duda, el estilo de liderazgo de una empresa influye de manera directa en el clima laboral de una organización. Los estilos democrático y de intercambio, cuyas características hemos repasado anteriormente, desarrollan una forma de dirigir basada en una alta participación de los empleados en la toma de decisiones. Los responsables que desarrollan un estilo de liderazgo democrático o de intercambio, disponen y aplican las habilidades necesarias para gestionar el estrés laboral y favorecer la motivación de los trabajadores, realizan continuos esfuerzos por generar compromiso e implicación desde su propio comportamiento y suelen llevar a cabo actuaciones equilibradas y equitativas. Asumen responsabilidades, acompañan a sus equipos al desarrollo profesional y personal dentro de la empresa, celebran los éxitos y asumen los errores con coherencia e integridad.
